El vuelo 185 de Air Tahoma, un vuelo de carga nocturno procedente de Memphis, se encuentra en el tramo final a Cincinnati. Pero, a unos kilómetros del aeropuerto, y con la pista de aterrizaje a la vista, el turbohélice gemelo se precipita a tierra y cae en un campo de golf. Está claro que ambos motores colapsaron antes del impacto. Y el misterio sólo se profundiza cuando los investigadores descubren que aún había mucho combustible a bordo.