00:00Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé
00:12Maniobra de esquiva
00:14Esta es la primera pasada que realizamos sin conocer previamente las reacciones del coche.
00:28Fue a 75 kmh en lugar de a 77 kmh que era el objetivo. No conseguimos completarla con
00:35éxito debido a un fallo de conducción. 80 kmh fue la velocidad máxima a la que completamos
00:43exitosamente la maniobra de esquiva. La sensación que tuvo el conductor es que el coche se desenvuelve
00:49entre la zona de conos con aparente facilidad. La dirección, que es muy rápida y precisa,
00:55permite al conductor la tarea de guiar al coche por donde desea. El eje trasero de ruedas
01:00tiene dirección y contribuye a redondear los giros. La velocidad al final del ejercicio
01:05es elevada, lo que significa que las ayudas electrónicas a la estabilidad intervienen
01:10poco. Este intento lo realizamos con el modo de conducción Sport, con el cual el coche
01:16mostraba un poco más de agilidad y unos cambios de apoyo aún más certeros que con el modo
01:21Comfort. En este intento, realizado a 82 kmh y también en modo Sport, no superamos la
01:28maniobra por poco. El conductor tuvo la sensación de que la causa fue un error de conducción
01:34y no una limitación achacable al vehículo. Sin embargo, nuestra intención con esta maniobra
01:39de esquiva no es buscar la máxima velocidad posible y hacer todos los intentos hasta conseguirlo.
01:44Por el contrario, queremos conocer cómo de seguras son las reacciones. En este aspecto
01:49lo que podemos decir es que este Mercedes-AMG reaccionó de forma ágil, fluida y sin movimientos
01:55que pusieran en apuros al conductor. Eslalón. El Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé cambia
02:03de apoyo con mucha facilidad y su nivel de adherencia es muy elevado. Además, la carrocería
02:08no se balancea mucho. Todo eso ayuda a que el paso entre los conos sea veloz y a que
02:14el conductor sienta que va a los mandos de un vehículo más ligero de lo que realmente
02:17es.
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