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  • hace 1 año
Transcripción
00:00¿Qué tal queridos hermanos? Soy el padre Ernesto María Caro, estoy casi seguro que ya me conoces
00:22y como Jesús amo a mi pueblo, al glorioso pueblo de México. Es por ello que quiero distraerte un
00:29poco de tus ocupaciones diarias para que medites en lo que te presenté ya previamente. Pues la
00:37historia vivida por Israel se repite en la historia de nuestro pueblo, el cual por sufrir de amnesia
00:43puede vivir muchas contrariedades. Y es que la amnesia siempre termina en destrucción, pues
00:50finalmente el mismo camino lleva siempre al mismo destino. La enfermedad llamada Alzheimer nos pone
00:58en claro y en evidencia que una de las peores cosas que le puede ocurrir a una persona es
01:05perder completamente la memoria. Pero, ¿qué pasaría si la memoria no la pierde una persona,
01:12sino la pierde todo un pueblo? ¿No será algo mucho más malo si todo un pueblo padece de
01:19Alzheimer o si sufre de amnesia? Sin el afán de ser fatalista, sino realista, veo como sacerdote del
01:28Señor que nuestro pueblo, el pueblo de Dios, nosotros los mexicanos, hemos perdido la memoria.
01:34¿No recordamos la historia sagrada? ¿No recordamos los avisos de nuestros profetas como lo hizo el pueblo
01:41de Israel una y otra vez? ¿No recordamos las consecuencias que tiene el abandonar el buen
01:47camino, el camino de la justicia y de la solidaridad, el de dar la espalda a Dios y no seguir sus
01:55mandamientos? Sentir una gran satisfacción por limitar nuestra vida de fe solo al culto y algunos
02:04momentos rituales. Jesús, el enviado de Dios, el gran profeta, vino para invitar al pueblo a la
02:12conversión. Todos los evangelistas nos presentan a Jesús gritando, ¡Shub! Es decir, regresen al Señor.
02:22Han abandonado el camino de la justicia, del perdón, del amor, de la paz. ¡Shub! Regresen a Dios.
02:32Hoy quisiera como Jesús, como Juan el Bautista y como tantos otros, llamar a mi pueblo, al pueblo de
02:39Dios, a decirle igual que los profetas, ¡Shub! Regresa al camino del Señor. Jesús amaba a su pueblo al
02:48punto de llorar por él cuando vio que era un pueblo de corta memoria, un pueblo que había preferido no
02:56escucharlo y no dejarse guiar por Dios, sino por hombres ambiciosos que lo que querían no era
03:04agradar a Dios, sino tener poder y sojuzgar a los demás. Ha llegado el momento de cambiar, de regresar
03:12a Dios, de volver a darle el lugar que debe tener entre nosotros y así marcar un cambio definitivo para
03:19nuestro pueblo, para nuestro país, para México. Por ello, he querido, teniendo en la mira la historia
03:27de Israel, refrescar nuestra memoria y darnos cuenta de lo que mucho de lo que estamos hoy
03:33viviendo, como comento en el libro de la brecha, es el resultado de haber olvidado a Dios, de haber
03:41sacado de nuestras casas, de nuestro gobierno, de nuestras escuelas, de nuestros negocios, de nuestra
03:48vida, hemos sacado a Dios. Necesitamos un cambio. El pueblo camina en la oscuridad que lo está llevando
03:57a la inseguridad, al lucro desmedido, a la pobreza extrema, a la fatalidad. Hermanos, no podemos seguir así.
04:08Ahora bien, hay mucha gente que está pensando que el cambio que necesitamos se puede conseguir
04:14solo con las votaciones del primero de julio, pero esto es un error, porque los verdaderos cambios no
04:22se realizan solos, ni por arte de magia, ni de manera de seguir promesas, ni por simples deseos. Debemos
04:29entender que el cambio no se inicia en una fecha determinada, sino cuando nosotros, los mexicanos,
04:36el pueblo de Dios, nos decidimos a regresar a Dios. Recordemos que el pueblo de Israel abandonó a Dios
04:43y pensó que por el solo hecho de poseer el templo en medio de su nación, esto los protegería de sus
04:49enemigos. La verdad, como ya la hemos visto, el pueblo fue invadido y sus habitantes desterrados.
04:57Lo perdieron todo. ¿Será que nosotros también hemos perdido la memoria y nos espera un futuro
05:04como el de Israel? Cambiemos nuestro futuro, recuperemos la memoria y volvamos a invitar a
05:11Dios a nuestra vida, a nuestras instituciones, a la vida pública. Recordemos lo que nos dice la
05:19palabra de Dios en Segunda de Crónicas 7, 14, 15. Si mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre,
05:26se humilla y ora y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo,
05:35perdonaré su pecado y restauraré su tierra. Mantendré abiertos mis ojos y atentos mis oídos
05:42a las oraciones que se eleven en este lugar. Hermanos, aún hay tiempo. Regresemos a Dios.
05:50Te espero en nuestro capítulo final. Podemos cambiar la historia y ser un pueblo verdaderamente
06:00diferente. Regresemos a Dios.

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