00:00Hola amigos, quiero leerles mi columna Los espejismos del miedo. Tal vez el mayor peligro
00:05que afronta nuestra época no es ni siquiera el cambio climático, sino el riesgo de que
00:11la humanidad no esté a la altura de sus desafíos y llena de confusión y de miedo ponga otra
00:17vez su destino en manos de los Césares. Hay que ver la megalomanía de Trump y de Putin
00:25para entender que su principal preocupación son el poder y sus formas, en un momento de la historia
00:31en que la principal preocupación de los seres humanos tendría que ser la salud de los bosques
00:36y la limpieza de los manantiales. Ver cómo dos úsares rígidos abren las grandes puertas doradas
00:45de un salón fastuoso y ver al son de músicas solemnes avanzar por el pasillo y entrar en
00:51el salón a Vladimir Putin es ver entrar al zar de Rusia un siglo después de la revolución de octubre.
01:00Y ver a Trump sugiriendo con el gesto entre grandes banderas y bajo un vuelo de aviones militares que,
01:07en la leyenda patriótica del Monte Rushmore, sólo falta su rostro megalítico, excede todo lo que nos
01:14ha enseñado la leyenda norteamericana. Si hay algo que se siente crecer en el mundo es el desconcierto.
01:22Una edad blanda y aduladora ha procurado hacer de la humanidad un rebaño de consumidores autocomplaciente
01:29y del mundo un estanque de conformidad. Es posible que la religión del confort nos esté convirtiendo
01:36en las generaciones más indolentes de la historia. No sólo todo esfuerzo nos excede y todo peligro nos
01:45alarma. La sofisticación de nuestros instrumentos hace que ya no soportemos la vida real, el silencio,
01:52la espera, la soledad, la ausencia. Tenemos mapas minuciosos para nunca extraviarnos, aparatos para hablar
02:01con los que acaban de irse, cosas que hacen las cuentas por nosotros, que se mueven por nosotros,
02:07que piensan por nosotros. Todo debe crecer contrariando los ciclos serenos de la naturaleza,
02:14todo debe ir cada vez más deprisa, y si el aparato tarda diez segundos en obedecer a nuestro índice,
02:21nos gana la impaciencia. Nos dijeron que no había nada nuevo bajo el sol, hoy hay ciudades de 20 y
02:28de
02:2830 millones de habitantes. ¿Hay un continente de plástico en el Pacífico? ¿Pronto habrá más
02:36plásticos que peces en los océanos? ¿Nuestra especie ha precipitado la extinción de la mitad
02:41de las especies vivientes? ¿Nuestra manera de consumir combustibles fósiles está alterando tal
02:47vez para siempre al planeta? Una ciega y poderosa voluntad de acumulación arrasa páramos, quema selvas,
02:54degrada ríos, envenena el aire y derrocha recursos, mientras crecen a la vez la desigualdad, la confusión
03:03y el miedo, y parecen cumplirse las profecías más desalentadoras. El año 2020 ha sido en eso
03:10inquietante. La gente en Chile sentía llegar a sus costas el humo de los incendios de Australia.
03:21Crecientes tensiones de poderes armados se hacían amagos de guerra, las langostas empezaban a arrasar
03:27los países, después la pandemia ha puesto al planeta entero en pausa, amenazó con hundir la
03:34economía y no sabemos si ya está pasando o si prepara su segunda oleada. Pero hemos visto un
03:41fenómeno aún más extraño. Gobernantes de países muy poderosos que se niegan a aceptar lo evidente,
03:49que tapan el sol con las manos, que ponen sus intereses personales por encima de la
03:54responsabilidad frente a las comunidades, y el año podría terminar en el triunfo de esas actitudes
04:01extremas, porque cuando crecen los peligros y se acumulan las evidencias, se corre el riesgo de que
04:09grandes sectores opten no por quien los previene y los llama a la responsabilidad, sino por quien les
04:15alimenta la ilusión de que no pasa nada. Así son los espejismos del miedo. Ver a Donald Trump diciendo
04:25ante los cadáveres de 130 mil seres humanos que su gestión ha sido un gran éxito, que su gobierno lo
04:31ha hecho muy bien, que los esperan cosas aún más grandiosas, movería a la risa si no moviera más
04:37bien al terror. Nada como la vecindad del abismo mueve a los seres humanos a cerrar los ojos. En un
04:45momento tan extraño y exigente, cuando lo que necesitamos no son gobiernos engañosos, sino nuevas
04:51pautas de conducta, grandes modificaciones de nuestra manera de vivir, revoluciones de la sensibilidad y de
04:59la prudencia, una humanidad atemorizada, debilitada y sin rostro, podría dejar la suerte del mundo en
05:07manos de meros farsantes y vanidosos y de poderes que sólo están en condiciones de destruirlo. Esta
05:15obra de miedo necesita ideas poderosas y liderazgos discretos. Fortalecer a las comunidades y no a los
05:23dirigentes. Pero a las comunidades no se las fortalece con sobornos de adulación, sino haciendo
05:30resplandecer ante ellas la certeza de su importancia como protagonista de cambios profundos. No fueron los
05:38generales los que ganaron las batallas. No fueron los académicos los que crearon los idiomas. No fueron
05:45los burócratas los que inventaron las ciudades. No fueron los funcionarios los que descubrieron los
05:51oficios. No fueron los sacerdotes los que inventaron las religiones y los que encontraron en su camino a
05:58los dioses. Fueron esas multitudes, de rudas manos y de oscuros nombres, a las que a menudo se les negó
06:05lo
06:06más elemental, pero cuyo trabajo sostuvo siempre al mundo, los que producen los alimentos, los que hicieron
06:13las ciudades, los que deben conocer la verdadera magnitud del peligro, porque no cierran los ojos ante la
06:19realidad. Esos que todavía saben que es necesario el esfuerzo, y no tienen miedo de extraviarse, y hacen las cosas
06:28con sus
06:28propias manos, y aceptan con los rigores de la naturaleza los dones milagrosos de la vida, los que están expuestos
06:36al azar, y saben de austeridad y de gratitud. Son tal vez ellos la unidad de los milagrosos de la
06:43vida, los que están expuestos al azar y saben de austeridad y de gratitud.
06:43La única esperanza de soluciones en estos tiempos de mentiras interesadas, de fascinación con los simulacros, y de desprecio por
06:51el dolor humano.
06:53Los destructores del mundo siempre están buscando a quién echarle la culpa de los males de la historia, contra quién
06:59orientar el temor de las sociedades.
07:02Pero es importante saber que aunque hay grandes responsables, todos somos ayudantes del mal, somos los consumidores de sus productos,
07:13los tributarios de su poder, los cómplices activos o pasivos de su corrupción.
07:20Sólo un cambio profundo de la ciudadanía puede controlar esos poderes codiciosos y manipuladores, y si la humanidad fuera capaz
07:29de cambiar en ese sentido, tal vez no importaría demasiado quién gobierne.
07:34Los pueblos impondrían su voluntad, porque puestos a elegir entre meros dirigentes, sin una comunidad que les exige y los
07:44controle,
07:46si gana el uno, el mundo está perdido, pero si gana el otro, el mundo no está a salvo.
07:53Gracias.
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