00:00Ford Fiesta Active
00:11Maniobra de esquiva. En la primera pasada que hicimos, con una velocidad de entrada
00:17de 76 km por hora, estuvimos muy cerca de pasar sin derribar conos. La toma de contacto
00:24con el Fiesta Active ya nos adelantó las impresiones que constatamos con posteriores
00:28intentos. El control de estabilidad actúa frenando intensamente en cuanto el cambio
00:34de trayectoria es brusco. El efecto de los frenos es claramente perceptible
00:44en la pasada a 81 km por hora, la mejor que obtuvimos. En el segundo carril de conos,
00:50la parte delantera del coche se hunde por efecto de la frenada intensa, aunque sin producir
00:55un derrapaje de las ruedas y el consecuente subviraje. Esta capacidad para gestionar el
01:00giro brusco sin bloquear las ruedas nos ha permitido superar la prueba con una velocidad
01:06de entrada alta. En otros coches, a menudo, ocurre un fuerte subviraje que desvía la
01:12trayectoria hacia la tangente del giro. El Fiesta Active es un turismo con unas reacciones
01:19muy seguras, a costa a veces de perder agilidad. Al llegar al tercer carril de conos, la velocidad
01:25es muy baja, lo cual, a nuestro modo de ver, no supone ningún problema de cara a la seguridad
01:31de los pasajeros. Lo importante es que se libra bien de los obstáculos. Las luces
01:36de freno nunca se encienden mientras el control de estabilidad actúa. El balanceo de la carrocería
01:42es moderado.
01:59Eslalón En el eslalón de conos hemos confirmado
02:03la sensación que tuvimos en carreteras con curvas. La agilidad del Fiesta Active parece
02:08muy alta porque los cambios de trayectoria son certeros y precisos, y porque las ruedas
02:13deportivas que trae de serie dan mucho agarre. Sin embargo, nuevamente, el control de estabilidad
02:19le resta velocidad fácilmente, a diferencia de lo que ocurre en el Fiesta, que avanza
02:24con más fluidez en este mismo ejercicio. Hay que mover el volante con suavidad para
02:29que no se frene.
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