00:00¿Sabías que el imperio romano no solo se expandió con espadas, sino también con sandalias? Las Caligae eran las botas militares de los legionarios romanos. No eran simples sandalias. Su suela claveteada con clavos de hierro ofrecía tracción brutal en caminos irregulares, desde las colinas de Hispania hasta los pantanos de Britania. Diseñadas para ventilar el pie y evitar infecciones, las Caligae permitían marchas de hasta 30 kilómetros diarios.
00:21Eran tan eficientes que el emperador Calígula, sí, el demente, recibió su apodo por usar las de niño entre los soldados. Desde el siglo I a.C., bajo Cayo Mario, las legiones se profesionalizan, y con ellas, sus botas. En la batalla de Alesia, 52 a.C., las tropas de Julio César rodean a Bercingétorix en terreno hostil. La clave, movilidad, tracción, Caligae. Estas botas no solo pisaron historia, la moldearon, porque a veces, conquistar el mundo empieza por tener buen calzado.
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