00:0016 de septiembre de 1982, en medio de la guerra civil libanesa, dos campos de refugiados palestinos, Sabra y Satila, se convirtieron en escenario de una masacre brutal. Tras el asesinato del presidente libanés Bashir Gemayel, milicias cristianas falangistas, aliadas de Israel, entraron a los campos. Durante tres días, asesinaron a cientos, posiblemente miles, de civiles palestinos.
00:24La operación fue permitida por el ejército israelí que rodeaba la zona. Ariel Sharon, entonces ministro de defensa, fue señalado por permitir la entrada de las milicias y no intervenir. La comunidad internacional condenó el hecho. En 1983, una comisión israelí reconoció la responsabilidad indirecta de Sharon, obligándolo a dimitir. Sabra y Satila no fueron solo una tragedia. Fueron un símbolo del abandono, la impunidad y el dolor que aún persiste.
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