00:04Hola, sí, aquí estamos también con el equipo tratando de entender mejor lo que está pasando,
00:09de dar un poco de contexto en medio del acelere de la información, de mucha información y mucha
00:16animosidad corriendo por las redes sociales, tratando de ayudar un poco con información
00:21que sirva a este país para que no se vaya por el abismo del caos, pero también sin dejar de
00:27mostrar la realidad de la manera más fiel posible. Y claro, no somos infalibles, nos equivocamos aquí
00:33y allá, tratamos de corregir y pronto sí lo hacemos, pero por supuesto somos sujetos de
00:41permanentes críticas, algunas justas, otras no tanto, demasiadas, queriendo que tomemos
00:47partido de frente como si fuéramos activistas y no periodistas, cosa que, aunque no sea muy popular,
00:55no vamos a hacer. Pero de todas esas críticas quedan reflexiones y hoy destacaría una alrededor
01:04de las comillas. Tuvimos dos casos que nos generaron jalones de orejas esta semana que dejaron pensando
01:11que en situaciones extremas como las que estamos viviendo, pues a veces las declaraciones, incluso
01:16entrecomilladas, requieren un particular cuidado. El primero fue con la violencia que se presentó en
01:23Cali el domingo de esta semana, con la llegada de los indígenas a la ciudad y los ataques que
01:29recibieron de parte de particulares armados. Esa tarde, la Asociación de Cabildos Indígenas del
01:34Norte del Cauca sacó una comunicación en la que denunciaban esos disparos que les habían hecho
01:42particulares y decían que cuando habían llegado a la ciudad los había recibido una turba uribista.
01:49Así decía la declaración y así, con sus respectivas comillas, se publicó en el propio gancho de la
01:56nota. Y claro, ese texto fue el que salió a circular en las redes sociales sobre ese artículo, pero la
02:07sutileza de que era una declaración entrecomillas no alcanzó a liberarnos de la acusación de que
02:13estábamos presentando una información muy parcial de lo que había sucedido. El otro fue un poco al
02:20contrario, pero también con un entrecomillado, y es que al entrecomillar los calificativos que
02:26usó Human Rights Watch para las armas que estaba utilizando la policía para controlar las marchas,
02:31pues a algunos les pareció que por haberle puesto las comillas a esos calificativos estábamos
02:39minimizando esa denuncia, como si estuviéramos bajándole el tono a propósito. Y no, pues eran
02:45unas comillas para significar que así era como las estaba calificando Human Rights Watch.
02:51Digamos que no tengo una solución al uso de las comillas, en ambos casos el uso era adecuado,
02:59pero pues lo pone a uno a pensar sin duda. En condiciones normales, un entrecomillado es algo
03:05que alguien dijo, y así debe entenderse. Pero en un momento extremo y de tanta sensibilidad como el
03:13que vivimos ahora quizás no sea suficiente, y las declaraciones deban ser usadas con un mayor
03:19contraste. No sé bien, pero ahí queda el pensamiento. Dentro de las embarradas,
03:25arroba CSE Jairo Alberto Pesco, una que, si no fuera por lo trágico de la situación,
03:32pues hasta risa daría. Denuncian que un carro disparó, decía el título de un video. Y pues sí,
03:39no se trata de un nuevo avance de la inteligencia artificial que ahora tengamos carros que disparan
03:45solos, sino que alguien disparó desde ese carro. Para colmo, aquí en trenos,
03:51pues cuando fuimos a corregirlos, quedó a medias. Desde un carro disparó. De manera que pasamos del
03:58carro superautomático a un carro con fantasma incluido. Y en otros temas, sí es cierto que
04:04hemos estado discutiendo mucho aquí en la redacción sobre la mejor manera de utilizar el lenguaje
04:10incluyente, un lenguaje menos excluyente. Y solo espero que el error de esta semana en la
04:18sección Bogotá no haya sido una nueva propuesta alternativa al uso del TODES.
04:24Las líos de movilidad, titulamos muy creativamente ese día. No es más, nos vemos. Chau.
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