00:00La corrupción se volvió una forma natural de hacer política.
00:05Más allá de los necesarios señalamientos sobre la responsabilidad política en el escándalo
00:09de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastre , tal vez el sabor
00:16más amargo que dejan las revelaciones hasta ahora es que muestran cómo opera la corrupción
00:22para robar a los colombianos y dejar desprotegidos a los más vulnerables.
00:27En este Gobierno y en los anteriores, por las declaraciones que hemos conocido, la gestión
00:34del riesgo se convirtió en la caja menor de clanes políticos con tentáculos en el Congreso,
00:41que se aprovechan de la burocracia nacional y lo difícil que es vigilar todos los contratos
00:48que se suscriben en medio de las emergencias. Mientras la Fiscalía y la Corte Suprema de
00:54Justicia empiezan a dar resultados en sus indagaciones, y mientras los involucrados deciden prender
01:02el ventilador como es debido, la cantidad de congresistas involucrados y los mecanismos
01:07empleados para ocultar la corrupción producen desazón profunda. Si hay talento en el país,
01:14parece ser la conclusión, es para robar y para ocultarlo, para crear empresas que se
01:21relacionan entre sí y se presentan a convocatorias públicas con el objetivo de engañar al público.
01:29Entre sobrecostos y arreglos, de favores, los más de 20 mil millones de pesos que se desaparecieron
01:36en el contrato de los carrotantes del lago Ajira, palidecen pensando en todo lo que no hemos visto
01:43descubierto aún. Que caigan todos los que tengan que caer, han dicho políticos cercanos al gobierno
01:49actual en respuesta a la crisis. Sí, es cierto. ¿Pero será eso acaso suficiente para modificar una
01:57cultura política construida sobre transacciones opacas? Llegar al Congreso cuesta dinero, mucho
02:04dinero. La rama legislativa, más allá de algunos nombres reimbombantes, está llena de figuras que
02:11se sienten cómodas con no figurar, siempre y cuando puedan atrincherarse en sus feudos de
02:17contratos estatales. Yo te financio la campaña, tú me lo devuelves con creces en contratos. Es,
02:25en últimas, la inversión más rentable de nuestro país. Cada tanto tiempo algún escándalo llega a la
02:32luz pública, se prende el ventilador, nos indignamos en el debate público nacional y nada pasa. El Congreso
02:41se siente cómodo con su baja popularidad, pues sabe que el verdadero poder está tras bambalinas. Los
02:48contratistas se vuelven ágiles para burlar la regulación de proyectos estatales. Mientras tanto,
02:54el dinero público se diluye. Es paradójico. Tenemos presupuestos nacionales gigantescos y aún así,
03:02no es suficiente para cubrir las necesidades básicas. Hay estimados de cuánto nos roba la corrupción,
03:09pero son especulaciones que pareciera se quedan cortas. Y así, los esfuerzos gubernamentales se
03:16enfocan más en cómo mejorar el recaudo impositivo que en cómo bloquear esta infame fuga de recursos
03:23públicos hacia manos criminales. Gracias a una investigación de la W Radio, hoy sabemos que empresas,
03:30al parecer, aliadas entre sí, se presentaron para ganarse el infame contrato de los carrotanques.
03:38Los audiotes Neider Pinilla, ex-subdirector de la UNGRD, hablando de conseguir 4 mil millones de pesos
03:45como si fuese plata de su bolsillo, son repugnantes y obligan a abrir los ojos. Es la costumbre mercantil de
03:53los politiqueros. ¿Qué tanto más no estamos viendo? ¿Cuántos acuerdos más se cierran con
04:00maletines llenos de billetes entregados en los apartamentos de los poderosos del país,
04:05que luego se escudan en falsa superioridad moral para entorpecer cualquier proyecto en el Congreso?
04:13Mientras descubrimos bien qué ocurrió en la UNGRD, esa pregunta más general pesa sobre el país como una
04:20espada de Damocles. Si está en desacuerdo con este editorial, envíe su antieditorial de 500
04:27palabras al espectadoropinion.com
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