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  • 2 days ago
El director de El Espectador, Fidel Cano Correa, lee el editorial de este domingo 27 de junio, en el que hace una reflexión sobre las palabras de Íngrid Betancourt ante la Comisión de la Verdad. “Nos falta mucho para la reconciliación. Pero avanzamos y hay voluntad. No solo eso: pese a todo, las víctimas se la siguen jugando por la paz. Ese encuentro de Betancourt con sus secuestradores, trece años después, es un símbolo de la Colombia que podemos construir”.

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00:00Abro comillas. Algún día tendremos que llorar juntos. Cierro comillas.
00:05La elocuencia del dolor representa un reto nacional. Eso quedó en evidencia con la
00:09intervención de Ingrid Betancourt ante la Comisión de la Verdad. Lo otro, que ya lo sospechábamos,
00:15pero rara vez se materializa de manera tan clara, es que los procesos de justicia transicional y
00:21reconciliación son complejos. No representan una línea recta, sino que exigen mucho más que un
00:27simple performance ante las cámaras para ofrecer perdón. Es una lástima que el proceso de paz
00:33siga siendo un punto de división en Colombia, pues los encuentros que se están dando ante la
00:38Comisión abren importantes preguntas sobre la identidad nacional. Tanto ruido y oportunismo
00:44político no nos han dejado concentrarnos en la conversación con el duelo y la rabia que tenemos
00:50pendiente. Fueron varias las sacudidas que Betancourt le dio a Colombia en su discurso.
00:56La excandidata presidencial, que duró secuestrada seis años, ofrece una contranarrativa no solo a
01:03los opositores del proceso, sino a quienes creen que la justicia transicional se trata de un simple
01:08protocolo de impunidad. En sus palabras, por ejemplo, les exigió a las FARC dar cuenta de cómo van a
01:15reparar a las víctimas, de responder por las ganancias del narcotráfico, de ir más allá de
01:20discursos performáticos. También mostró cómo las víctimas no son un ente unificado y con sentimientos
01:27claros, sino que están lidiando con dolores y tragedias que son difíciles de procesar. Escucharla
01:33es entender lo hondo de la herida abierta que tiene Colombia. Reconocer que nos falta mucho para pasar
01:40la página. Quedará para la historia el llamado que les hizo a los ex-FARC. Hablando sobre un muchacho que
01:47la vigilaba durante su secuestro, Betancourt contó cómo lo hizo llorar al mostrarle que ella no podía
01:53confiar en él. Luego terminó con un golpe que debería causar reflexión entre los excombatientes.
01:59Y abro comillas. El muchacho se fue con los ojos aguados. Y yo necesito ver los ojos aguados de
02:07ustedes. Cierro comillas. Colombia necesita ver los ojos aguados de los ex-FARC. Y no solo de ellos,
02:14sino de todos los actores del conflicto. Ahí está la dificultad. Cuando la paz se convierte en una
02:20bandera política y se enmarcan mecanismos institucionales burocráticos, corremos el riesgo
02:25de que se nos pierda la conexión humana en el proceso. Detrás del sí y el no en el plebiscito,
02:32división que sigue caracterizando a los colombianos en las urnas y en las discusiones
02:36políticas. Hay preguntas por resolver que se mantienen en veremos mientras esa polarización
02:41atrae todos los reflectores. Nos falta mucho para la reconciliación. Pero avanzamos y hay voluntad.
02:49No solo eso. Pese a todo, las víctimas se la siguen jugando por la paz. Ese encuentro
02:55Betancur con sus secuestradores trece años después es un símbolo de la Colombia que podemos
03:01construir. El problema es que no estamos haciendo todo lo posible por llegar a esa promesa pendiente.
03:10Al finalizar su intervención, dijo Betancur que, y abro comillas,
03:15esta es la historia que se tiene que contar, que tiene que ser parte de nuestra narrativa nacional,
03:22que deben conocer y estudiar nuestros niños en las escuelas para que ellos entiendan que,
03:29a pesar de todo esto, pudo hacerse un acuerdo de paz, que pudimos mirarnos a la cara y salir de
03:36esta espiral de violencia. Y agregó, vuelvo a abrirlas, volver a ser humanos es llorar juntos. Algún
03:45día tendremos que llorar juntos. ¿Cuándo llegará ese día? Si está en desacuerdo con este editorial,
03:54envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinion.com
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