00:00El baile de máscaras. Sí, sí me llevarás, ¿verdad, querido Armando? Vamos, no seas tonta.
00:09¿Cómo va a ser que la esposa de Armando Conde vaya a un baile de máscaras público? Tú estás
00:17loca de remate. Pero, hombre, ¿quién me va a conocer con mi vestido ancho? ¿De clown y mi
00:25cara empolvada? Dijo Emma con una vocecita. Llorona de niña mimada. Ve, tú irás con un
00:34frac encarnado, unos. Pantalones crema, unas botas altas de charol, el fuete terrible de los.
00:42Empresarios de circo y unos bigotazos que me van a dar miedo. Cité. Digo que mi mamá nos va a
00:50conocer
00:50cuando nos vea. Todo será, pero ya sabes que no quiero que me hables más. De ese asunto,
00:58dijo él con mal fingida severidad. Emma rompió a llorar dolorosamente, como un pequeñín A. Quien
01:06le quitaran la esperanza de un paseo largamente esperado y. Entonces Armando, haciéndose el
01:13distraído, tomó el sombrero y. Abandonó la casa tarareando una canción. No podía, no quería transigir
01:22con lo que le pedía su esposa. Era un capricho que le pasaría pronto, como tantos otros, y cuando.
01:29Él volviera de la calle la encontraría alegre ya, sin acordarse para nada. Del disfraz. Como iba
01:38él a llevar a Emma a un baile de máscaras de. Tal naturaleza, donde suceden tantas cosas. La gente
01:46la tomaría. Por una. Por una mujer cualquiera, por una de las del montón. N. O. N. O. Eso no
01:55estaba
01:55bien. Pero. ¿Y si ella se aferraba a su idea, qué iba a hacer? Pobrecita Emma era tan inocente y
02:05tan
02:05buena. Y, además, qué. Peligro podía haber yendo el azulado con aquel fuete enorme de. Empresario de
02:14circo, con el cual mediría las costillas de cualquier. ¿Atrevido que se permitiera mirarla
02:21de una manera inconveniente? Sí. Pobre Emma, si ella seguía llorando, debía transigir. Sus hermosas.
02:31Pupilas iban a perder su extraordinario brillo para tornarse en unos. De aquellos ojos turbios, fríos,
02:39empañados por el dolor y las lágrimas. Que se miran en los rostros de las mujeres y de los niños
02:45que lloraron. Mucho. Luego, había tanto tiempo por delante. Sí, le diría. Que estaba dispuesto a
02:55llevarla y después, él sabía lo que debía. Hacer. Cuando, pasadas dos horas, entró a su casa,
03:03encontró a Emma. Llorando todavía. Se acercó silenciosamente a ella y le tomó con cariño una
03:12mano. Vamos, tontita, le dijo, no llores más que te vas a poner. Fea. Sé juiciosa y cuando te rías.
03:24Emma alzó el hermoso rostro anegado en lágrimas y una sonrisa húmeda, como esos rayos de sol que
03:31penetran a través de los aguaceros, brilló en su boquita escarlata y abultadita de mujer. Voluptuosa.
03:39¿Y me llevarás entonces al baile de máscaras, Armando? Sí, te llevaré, pero si me prometes mucho
03:48juicio. Ay, Armando, qué bueno eres. Dijo Emma. Y sé. Levantó y besó a su esposo entre saltos de
03:58inocente alegría. Sabes. Que ya no te iba a querer más. Sí, ya no te iba a querer más, por.
04:08Malo,
04:09y si no me hubieras dado permiso, yo me habría disfrazado con. El sastre de la esquina, ese que
04:16se parece a MR. Clark, el empresario de. Circo. Vamos, Emma, no seas tonta. Dijo Armando con tono.
04:29Severo. Ya sabes que si sigues hablando esas cosas te llevo a la quinta y adiós fiestas y baile de
04:37máscaras. No, señor Armando, no tenga usted cuidado para lo sucesivo. Se me había olvidado que era usted
04:45tan celoso. Pero, hombre. De Dios, ¿cómo crees tú que voy a cambiar a ese sastre de la esquina? Tan
04:55feo y
04:55tan viejo, por mi maridito que es tan buenecito y tan... ¿simpático? No faltaba más. Y entonces,
05:04como si se acordara de algo muy importante que... había olvidado, corrió y de un armario sacó un
05:11hermoso vestido de... payaso, adornado con enormes botones plateados y estrellas de... lentejuelas de
05:20oro. Pero, ¿de dónde ha sacado eso, Emma? Preguntó Armando, riendo. Y a... yo no había mandado a hacer
05:31a la modista y le había... Dicho, cuando usted pase la cuenta al señor, pone, por una bata de... seda
05:39para señora. Y entonces se abrazaron tiernamente, como si fueran dos... hermanos, como pudieran
05:47abrazarse padre e hija. Emma de Vivarronda era muy joven, solo tenía diecisiete... años. Niña aún,
05:57perdió a su padre y doña Sara de Limendox, su... madre, reconcentró en ella todo el amor que antes
06:04compartía entre... su esposo y su hija. La niña, aunque mimada y satisfecha en todos sus... caprichos,
06:14creció lejos de todos aquellos regocijos infantiles, ajena a... las amistades de amiguitas de la misma
06:21edad, tan necesarios en la... infancia. Sus días se deslizaban tristes, monótonos, como esos.
06:30Paisajes que se miran desde los ferrocarriles a través de los vidrios. Empañados de frío,
06:36en las mañanas de nieve. Cuando el sol estaba ya. Alto, bajaba al jardín con el haya, y allí
06:44corría y corría detrás de una... mariposa, hasta que el insecto volaba por encima de la tapia del... jardín,
06:53dejándola con los ojos muy tristes, con la boquita muy... abierta. Después subía a dar sus lecciones con
07:01la institutriz, una... inglesa flaca y larga como una espina, una mujer fría y antipática que... nunca
07:10le hizo una caricia, que jamás le dio un beso. Por la noche venía... su amigo. Su visita se había
07:19convertido en una obligación, era una... cosa indispensable. Era el único rato del día que tenía
07:26para Emma aún. Poco de atractivo, porque don Armando era muy bueno y le llevaba... juguetes, le llevaba
07:35pastillas. Después fue creciendo y la niña comenzó... a tornarse en una mujer encantadora. Don Armando
07:44seguía visitándolas con la misma asiduidad de... siempre. Cuando en las noches, a la luz de la lámpara,
07:52se ponía a... leer algunos de aquellos cuentos llenos de fantasmas y de gigantes. Monstruosos, Emma,
08:00llena de miedo, iba acercándose silenciosamente. Como si buscara una protección en el pecho de su
08:07amigo. Armando Conde, el viejo libertino de naturaleza gastada, se sentía... mal, muy mal,
08:16adivinando la delicadeza de aquellas formas turgentes. Que se rebelaban contra la tiranía de la tela,
08:23sintiendo en su piel fría. El roce de aquellas carnes aterciopeladas y tibias de virgen pretórica.
08:31Aspirando el perfume que emanaba de aquella sangre ardorosa que él... conocía, porque era la sangre
08:37de su amigo, la misma sangre de su... compañero de orgías, muerto prematuramente. Y sufría cada
08:46vez más. Aquella fiebre que lo devoraba subía y... subía, alimentada por la belleza y el abandono
08:54de Emma. En sus... insomnio se confesaba que aquello no podía continuar de ese modo. Sí,
09:02él debía hablarle seriamente a doña Sara, manifestándole cuál. Era el verdadero sentimiento
09:09que le inspiraba a su hija y pedírsela por... esposa. Doña Sara lo escuchó con los ojos
09:16muy abiertos, sin poder... ocultar su sorpresa. Después, un gozo que se le salía al rostro,
09:24le... llenó el corazón, porque se sentía feliz con aquella felicidad de la... madre que ve realizado
09:32un porvenir que soñó para su hija. Emma. Pensaba doña Sara, tiene, por fuerza, que ser feliz con mi
09:41viejo amigo. Que siempre luchó por sacar a mi pobre esposo de la senda errada que... llevaba y la cual
09:49lo
09:49condujo a la muerte. Porque Armando Conde era... uno de aquellos libertinos hipócritas que no tienen
09:56ni el valor suficiente para confesar sus vicios ni la fuerza necesaria para dominar sus ímpetus y que
10:05aparecen siempre a los ojos de las madres y las esposas como los ángeles salvadores, como buenas
10:11ovejas que tratan de encarrilar a los demás por la senda del bien y de la virtud. Emma aceptó contenta,
10:20no comprendía bien aquello de matrimonio. Pero el amigo que siempre le llevó dulces y juguetes le
10:26seguiría. Llevando trajes y golosinas. Y así fue. Armando andaba siempre cargado de paquetes.
10:36Satisfaciendo las exigencias de su mujer que cada día tenía un nuevo capricho. Emma estaba feliz. Se
10:45sentía satisfecha en sus antojo de... niña y en su vanidad de hembra bonita. A veces, en sus delirios de...
10:53mujer tórrida, sentía deseos de fatigarse, de correr, de bailar, sentía. Necesidad de goces
11:02desconocidos que aplacaran unas ansias que ni... Ella misma llegaba a explicarse. Y por eso cuando
11:10Armando Condelé contó una noche, entre caricias, las aventuras que corrió en compañía. De su difunto
11:18padre en un baile de máscaras, las aventuras misteriosas. Los lances imprevistos que nunca
11:25gustó, pero que ya había. Imaginado con su imaginación viva de niña, en el hervir de la
11:31sangre. Perversa que llevaba en las venas. Cuando Armando la dejaba sola, corría al armario, sacaba
11:40a él. Vestido y comenzaba a cambiarle las lentejuelas de un lugar a otro. Donde ella pensaba
11:47que serían de más efecto, y cuando concluía. Aquella tarea, que era casi diaria, se ponía el
11:54disfraz y se cuadraba. Adelante del espejo, ensayando movimientos ridículos y gestos. Grotescos
12:02con su carita picaresca de clown adorable. Armando andaba preocupado. La fiebre que se
12:09había apoderado. De su mujer le temía lleno de miedo. Conocía su temperamento, se. Acordaba
12:18de los arranques de su padre, y temía por los gérmenes. Funestos que aquel baile de
12:24máscaras pudiera dejar en el alma de. Emma. No, no la llevaría. Era una locura, tal vez
12:34un crimen, del cual. Tendría que confesarse culpable. Pero. ¿Cómo hacer? Decírselo
12:43era. Imposible, en eso no había que pensar. Mejor sería dejarla en su idea. Y luego, la
12:52noche temida, él saldría prometiéndole volver enseguida ahí. Regresaría muy tarde.
12:59Emma lloraría mucho y acabaría por quedarse. Dormida. La noche llegó al fin. Armando estaba
13:07nervioso, no sabía por. ¿Dónde principiar? A cada rato preguntaba a Emma. Ya, Armando,
13:16me visto ya. No, espérate, aún es temprano. Al fin se decidió y tomó el sombrero. ¿Dónde
13:26vas, Armando? Preguntó Emma asombrada. Voy aquí, ahora vuelvo. Voy a ver si encuentro
13:34un. Antifaz bonito para ti. Bueno, anda pronto. Yo me vestiré entre tanto. Armando se detuvo.
13:44No, dijo, no hagas nada hasta que yo regrese. Ya sabes, te. Lo prohíbo, y salió. Ajá,
13:54te lo prohíbo. Veremos qué cara pone el señor cuando. Regrese y me encuentre lista, se dijo Emma.
14:02Y comenzó a ponerse su hermoso vestido de payaso. Luego se. Pintó con albayalde de punta de la nariz y
14:11con carmín las mejillas y. La barba, se recogió el rubio y abundante pelo bajo el cono blanco de.
14:19Carboni quedó convertida en un clown admirable, en un payasito. Encantador, irresistible. A despecho
14:28de la flojedad de la seda, las formas se determinaban. Amplias, firmes, haciendo presentir delicadezas de
14:36mármol rosa. Esfumadas hábil y maliciosamente. El tiempo corría. A lo lejos se escuchaba la música
14:45del baile, la. Música del baile de máscaras y el bullicioso clamoreo de la mascarada. Que se divertía.
14:54Pasó una hora, pasaron dos y Emma estaba impaciente y caminaba. De un lado a otro. Se asomaba al balcón,
15:03salía hasta la escalera. Y nada, Armando no aparecía. Comenzó a llorar desesperadamente.
15:11Y había una cruel ironía en aquella carita de clown pintada, que lloraba. Dolorosamente con
15:18un llanto grotesco que hacía reír. De repente se hirguió y se secó las lágrimas. Un pensamiento
15:25maligno. Le había venido a la mente, Armando se había querido burlar. De ella cuando le dijo que no
15:33se alistara hasta que él volviera, y ella. Debía vengarse. Ya sabía lo que iba a hacer, y después de
15:41asomarse al balcón. Por última vez para escudriñar la calle oscura, corrió con precipitación. Por la
15:49escalera e ingresó en una tropa de polichinelas y arlequines. Que pasaban gritando alegremente,
15:56porque quería correr y saltar. Hasta caer rendida de fatiga, porque quería aplacar unas ansias.
16:04Secretas, que ni ella misma llegaba a explicarse, porque quería buscar. En el baile de máscaras las
16:11aventuras misterioras, los lances imprevistos. Que nunca gustó, pero que había imaginado en su
16:18imaginación. Viva de niña, en el hervir de la sangre perversa que llevaba en las venas.
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