Dos psicólogas especializadas en emergencias coinciden en subrayar que, en catástrofes como el accidente de tren de Adamuz, la atención psicológica resulta fundamental desde los primeros momentos. Ana Núñez, psicóloga del servicio de emergencias 112 Galicia, explica que ante situaciones de este tipo "no existe una fórmula mágica" para intervenir con los familiares de las víctimas, ya que cada persona reacciona de manera distinta frente al impacto de una tragedia inesperada. Tanto Núñez como Ziortza Karranza, psicóloga de emergencias de Gurenduz, insisten en la importancia de acompañar de forma continuada tanto a las víctimas directas como a sus allegados. En las primeras horas tras el suceso, señalan, las emociones pueden variar con rapidez: del shock inicial a la negación, la rabia, la culpa o una profunda tristeza. Por ello, la presencia de profesionales permite ofrecer contención emocional, información clara y un espacio seguro donde expresar el dolor. Las especialistas destacan que el objetivo no es "arreglar" el sufrimiento, sino estar disponibles, escuchar y adaptarse a las necesidades cambiantes de cada persona. Una intervención temprana y sensible puede ayudar a reducir el riesgo de secuelas psicológicas a largo plazo y facilitar que los afectados comiencen a procesar lo ocurrido. En contextos de emergencia, concluyen, el apoyo psicológico es tan necesario como la asistencia médica o material.
Sé la primera persona en añadir un comentario