💞 Valle Salvaje Capítulo 280 – Rafael toma una decisión que cambiará su vida para siempre: pedir la mano de Adriana.
Entre lágrimas, promesas y silencios, el amor vuelve a florecer en medio del caos del valle.
🌹 En este avance exclusivo, Rafael abre su corazón y demuestra que incluso entre la oscuridad… aún hay lugar para la esperanza.
👑 Personajes principales: Rafael, Adriana, Victoria, José Luis, Úrsula, Mercedes, Julio y Bernardo.
💍 Un episodio lleno de emoción, ternura y redención.
📺 Sigue la historia completa en nuestro canal TVN Revisar
👉 Suscríbete, comenta y activa la campanita para no perderte ningún capítulo.
#ValleSalvaje #Rafael #Adriana #AvanceValleSalvaje #TVNRevisar #Telenovela #Drama #Avance280 #LaPeticiónDeRafael #Amor
Entre lágrimas, promesas y silencios, el amor vuelve a florecer en medio del caos del valle.
🌹 En este avance exclusivo, Rafael abre su corazón y demuestra que incluso entre la oscuridad… aún hay lugar para la esperanza.
👑 Personajes principales: Rafael, Adriana, Victoria, José Luis, Úrsula, Mercedes, Julio y Bernardo.
💍 Un episodio lleno de emoción, ternura y redención.
📺 Sigue la historia completa en nuestro canal TVN Revisar
👉 Suscríbete, comenta y activa la campanita para no perderte ningún capítulo.
#ValleSalvaje #Rafael #Adriana #AvanceValleSalvaje #TVNRevisar #Telenovela #Drama #Avance280 #LaPeticiónDeRafael #Amor
Categoría
🎥
CortometrajesTranscripción
00:00Lo que le tengo que decir es lo que me ha traído hasta aquí.
00:02¿De qué se trata?
00:05Se trata de Adriana y de mí.
00:07El valle dormía, pero no descansaba.
00:10Tras días de silencio, los corazones de sus habitantes latían con la ansiedad de lo que estaba por venir.
00:18José Luis, por primera vez en mucho tiempo, se sintió vulnerable.
00:22José Luis, había intentado gobernar con razón y autoridad, pero comprendía que en Valle Salvaje las pasiones mandaban más que las leyes.
00:34Su hijo Rafael era prueba de ello, noble, valiente, dispuesto a sacrificarse por amor.
00:41Mercedes lo sabía y temía por él, pues el destino de los casillas siempre había sido pagar con dolor lo que se conquistaba con bondad.
00:50Irene, prisionera de su promesa, se preparaba para un matrimonio que sentía como una condena.
00:58Leonardo, entre el deber y el remordimiento, buscaba una redención que quizás nunca llegaría.
01:05Y Bárbara, perdida en algún rincón del mundo, era ahora el símbolo de todo lo que el valle había arrebatado.
01:12Inocencia, amor, esperanza.
01:15Mientras tanto, Victoria tramaba su regreso al poder.
01:21Su sonrisa, tan serena como falsa, ocultaba una venganza cuidadosamente tejida.
01:27Su ambición no conocía límites.
01:30Su caída, cuando llegara, sería tan grandiosa como su pecado.
01:35El viento del norte cruzó los campos con un lamento antiguo.
01:39Valle salvaje seguía de pie, pero herido, lleno de fantasmas que se negaban a morir.
01:47En el horizonte, las nubes prometían tormenta.
01:51Y así, entre el miedo y la esperanza,
01:55cada alma del valle comprendió que la paz no era más que un descanso breve entre guerras.
02:01El día siguiente, amaneció con una inquietud nueva.
02:06Rafael, que apenas había dormido, caminaba por los establos con el corazón pesado.
02:12Adriana lo esperaba junto a los corrales, su rostro iluminado por la tímida luz del amanecer.
02:19Entre ellos, el silencio hablaba más que las palabras.
02:22Él la miró, recordando cada instante que habían compartido, cada secreto que los unía,
02:30especialmente aquel que nadie debía saber.
02:33El hijo que ella esperaba no era de julio, sino suyo.
02:38«Tengo que hablar con mi padre», dijo Rafael al fin.
02:42Adriana palideció.
02:44«¿Vas a decirle la verdad?»
02:46No respondió él.
02:48«Pero no puedo seguir fingiendo.
02:50Este niño merece tener un padre.
02:54Y si Julio no puede serlo, yo lo seré».
02:58Adriana lo tomó de la mano, temblando.
03:02«Si José Luis lo descubre, te destruirá.
03:05Y a mí también».
03:07Rafael apretó su mano con ternura.
03:10«No voy a contarle nada.
03:13Solo le pediré que me permita criar al niño como mío.
03:17Nadie sabrá la verdad, ni siquiera él».
03:19Adriana bajó la mirada entre el miedo y la esperanza.
03:25«Eres demasiado noble para este valle», pensó, pero no lo dijo.
03:30Esa tarde, Rafael se presentó en el despacho de su padre.
03:35José Luis revisaba unos documentos, ajeno a la batalla interior que libraba a su hijo.
03:41«Padre, necesito hablar con usted», comenzó.
03:46José Luis levantó la vista, con un gesto de autoridad.
03:51«Si es por las tierras, ya lo decidí».
03:54«No se trata de eso», dijo Rafael.
04:00«Se trata de Adriana y del niño que espera».
04:04«¿José Luis se tensó?
04:06«¿Qué tiene que ver contigo ese asunto?»
04:10Rafael respiró hundo.
04:12«¿Quiero ejercer de padre del bebé?
04:15Sé que no es mi sangre, pero quiero criarlo como si lo fuera».
04:19Hubo un largo silencio.
04:22José Luis se levantó lentamente, caminando alrededor del escritorio como un león midiendo a su presa.
04:30«¿Tú sabes lo que estás diciendo?», preguntó con voz grave.
04:35«Sí, señor.
04:36Quiero hacerlo por ella.
04:39No quiero que ese niño crezca, sin un apellido, sin protección».
04:44José Luis apoyó las manos sobre la mesa, mirándolo fijamente.
04:49En sus ojos se mezclaban orgullo y desconcierto.
04:53«¿No esperaba esto de ti, Rafael?
04:56Has cambiado.
04:57Antes solo obedecías.
05:01Ahora hablas como un hombre.
05:03Rafael lo sostuvo con firmeza.
05:06Aprendí de mis errores y de los suyos».
05:10La frase cayó como una piedra.
05:12José Luis no respondió enseguida.
05:16Caminó hacia la ventana, observando el horizonte.
05:20El valle se extendía ante él, implacable, vasto, lleno de secretos.
05:25«Si decides hacerlo, nadie debe saberlo», dijo al fin.
05:31«Ni Victoria, ni Julio.
05:34Nadie.
05:35Ese niño llevará tu nombre, pero no tu historia».
05:40Rafael asintió, con alivio y respeto.
05:43Por primera vez, veía a su padre no como un amo, sino como un hombre capaz de comprender.
05:50«Gracias, padre.
05:52No le falaré».
05:54Cuando salió del despacho, José Luis se quedó solo, pensativo.
05:59En su interior, algo se movía, tal vez orgullo, tal vez culpa, porque sabía que, detrás de la nobleza de su hijo, había una verdad que lo destruiría si algún día salía a la luz.
06:13En el patio, Adrián esperaba.
06:17Cuando Rafael le contó lo ocurrido, sus ojos se llenaron de lágrimas.
06:22Lo abrazó en silencio, consciente de que aquel acto de amor sería su mayor riesgo y su única salvación.
06:29Mientras tanto, desde la galería superior, Victoria los observaba con mirada aguda.
06:36No escuchaba, pero algo en su instinto le decía que esa unión escondía un secreto demasiado grande para permanecer oculto.
06:45El valle amaneció envuelto en una neblina espesa, como si la tierra misma quisiera esconder los secretos que ardían bajo su superficie.
06:54En la casa grande, José Luis caminaba solo por los pasillos, repasando en su mente las últimas horas.
07:02Su decisión respecto a Rafael lo había dejado inquieto.
07:07Había sentido orgullo, sí, pero también miedo.
07:10Ese muchacho tiene más corazón que prudencia, murmuró mientras observaba el retrato de su difunta esposa colgado sobre la chimenea.
07:20Y en este valle, el corazón es una condena.
07:25Afuera, la vida seguía.
07:29Los jornaleros se preparaban para arar las tierras.
07:32Mercedes revisaba las cuentas con Matilde e Irene permanecía recluida en su habitación, sin fuerzas, para enfrentar el mundo después de la desaparición de Bárbara.
07:44Nadie hablaba en voz alta, como si todos temieran despertar algo dormido.
07:49Pero, Mercedes notó el silencio y supo que no era paz.
07:55Había visto demasiadas treguas rotas para confundir la calma con la quietud.
08:00Fue al despacho de José Luis, pero al entrar lo encontró distinto, más cansado, más humano.
08:08¿Estás bien? le preguntó.
08:10José Luis no respondió enseguida.
08:12¿Estoy pagando mis propias decisiones, Mercedes?
08:17A veces pienso que todo esto no era lo que quería.
08:21Todavía puedes cambiarlo.
08:24Le dijo ella suavemente.
08:26El valle aún puede sanar.
08:29Él sonrió con amargura.
08:31Este lugar no se cura, Mercedes.
08:34Solo aprende a vivir con sus heridas.
08:37Mientras tanto, Victoria paseaba por el jardín con paso firme.
08:43Había recuperado su habitual elegancia, pero bajo esa fachada ardía una ira silenciosa.
08:50Había sido humillada públicamente, desplazada por Rafael y rechazada por José Luis.
08:55Cada pétalo que arrancaba de las flores parecía un juramento.
09:01Nadie me quita lo que me pertenece, murmuró.
09:05Sus ojos, fríos como el acero, brillaban con un plan que solo ella entendía.
09:12En la casa pequeña, Rafael y Adriana intentaban recuperar la serenidad.
09:17Ella bordaba pequeñas mantas con manos temblorosas,
09:20mientras él observaba el horizonte, soñando con un futuro donde su amor no tuviera que esconderse.
09:28Pero en el fondo sabían que ese día no llegaría.
09:32En Valle Salvaje, todo amor verdadero debía pagar su precio.
09:37Cerca del río, los hombres seguían buscando a Bárbara.
09:41No había rastro de ella, ni huellas, ni señales.
09:45Leonardo, consumido por la culpa, se negaba a abandonar la búsqueda.
09:51«No me detendré hasta encontrarla», repetía.
09:55Pero el río no devolvía respuestas,
09:58solo el rumor triste del agua arrastrando secretos.
10:02Esa noche, el viento soplaba con fuerza.
10:06En la casa grande, José Luis convocó a todos los suyos.
10:10«El valle no puede seguir dividido», dijo con tono grave.
10:15«Si alguno de vosotros guarda rincores, que lo suelte ahora.
10:20Lo que viene será más duro que todo lo que hemos vivido».
10:24Nadia Hablu.
10:26Mercedes bajó la vista.
10:28Rafael se mantuvo erguido, decidido.
10:32Irene lloró en silencio.
10:34Victoria, en cambio, sonrió apenas.
10:38Cuando todos se retiraron, José Luis quedó solo frente al fuego.
10:44Cerró los ojos y susurró.
10:46«Si tan solo supieras, Aurelia, todo lo que destruyó tu ausencia».
10:52Una brisa atravesó la habitación, moviendo los cortinajes.
10:56El fuego crepitó como si respondiera.
10:59A lo lejos, un relámpago iluminó el valle.
11:03Era un presagueo.
11:05La paz impuesta comenzaba a resquebrajarse.
11:09Y bajo la lluvia, que pronto caería,
11:12Valle salvaje volvería a cobrar su deuda.
11:16El amanecer trajo una calma engañosa al valle.
11:20Los primeros rayos se filtraban entre los tejados de la casa grande.
11:24Pero dentro del corazón de sus habitantes, la tensión seguía viva.
11:30José Luis, cansado de los enfrentamientos que habían desgarrado su hacienda,
11:35reunió a Mercedes y a Victoria en el salón principal.
11:39«Hoy se acaba la guerra entre ustedes», dijo con una firmeza que no admitía réplica.
11:45Su voz, profunda y autoritaria, resonó como un trueno entre los muros.
11:50Victoria fingió una sonrisa, esa que solo usa cuando trama algo.
11:57Mercedes, en cambio, la sostuvo con la serenidad de quien no teme la verdad.
12:02«Si usted lo ordena, don José Luis, así será», respondió Mercedes con respeto.
12:10«¿Pero sin rendirse?», lo prometo, también dijo Victoria,
12:15aunque sus ojos traicionaban el veneno que guardaba.
12:19Era una tregua impuesta, no un acuerdo sincero.
12:23José Luis lo sabía, pero al menos, por un tiempo,
12:27necesitaba que el valle respirara sin gritos ni lágrimas.
12:31Quería estabilidad, quería control.
12:34Les ordenó darse la mano, y las dos mujeres lo hicieron,
12:39con gestos tan tensos que el aire pareció cortarse.
12:42«¡Que reine la paz!», decretó José Luis antes de marcharse,
12:47sin sospechar que acababa de firmar otra batalla silenciosa.
12:52Apenas él salió, Victoria rompió el silencio.
12:56«Espero que esta farsa no te haga creer que somos iguales».
13:00Sus palabras eran un susurro cargado de veneno.
13:04«Mercedes, con la dignidad que siempre la distingue», respondió.
13:09«No necesito compararme contigo, Victoria.
13:13¿Ya sabes quién soy?».
13:15Aquella conversación quedó suspendida como una amenaza.
13:20Afuera, Rafael observaba desde lejos,
13:23preocupado por su madre y por el futuro de la hacienda.
13:27Sabía que su padre estaba intentando mantener el orden,
13:31pero el valle seguía siendo un volcán dormido.
13:35En otro rincón, Adriana, aún con el rostro pálido,
13:39escuchaba los murmullos sobre la reconciliación forzada.
13:43«Esa paz no durará», comentó a Pepa mientras amasaban pan en la cocina.
13:50Pepa asintió con pesar.
13:52«Victoria no sabe perdonar, ¿sólo fingir?».
13:57Sin embargo, el día trajo consigo un pequeño rayo de esperanza.
14:02Mercedes, decidida a seguir adelante,
14:05habló con Rafael sobre la necesidad de conseguir nuevas bestias para arar la tierra.
14:11«El campo no espera nuestras peleas», dijo.
14:15«Si el valle debe renacer, lo hará con trabajo».
14:18Rafael, emocionado por verla recuperar fuerzas, prometió encargarse de todo,
14:25pero en la mirada de su madre había algo más que determinación.
14:29Había un presentimiento.
14:32El equilibrio que José Luis había impuesto
14:35era tan frágil como un cristal bajo tormenta.
14:39Esa misma tarde, mientras el sol caía,
14:42Victoria miraba desde el balcón de su alcoba,
14:45apretando un pañuelo entre las manos.
14:47Su orgullo herido hervía en silencio.
14:51«Nadie me obliga a nada»,
14:53ni siquiera José Luis murmuró con una sonrisa helada.
14:57La tregua había comenzado.
14:59Pero el perdón aún estaba lejos.
15:02En Valle Salvaje, la paz era solo otra forma de guerra.
15:08Las cocinas del palacio hervían de rumores.
15:11Isabel había bajado temprano,
15:14no por deseo propio, sino por orden directa de Victoria.
15:19Su misión era clara.
15:21Averiguar si los cocineros ya habían convencido a Martín
15:25de abandonar el valle,
15:26desde que el joven había sido liberado de los caprichos de Victoria,
15:31su nombre se había convertido en una espina para ella.
15:35«Ese muchacho no debe seguir respirando el mismo aire que yo»,
15:40había dicho la duquesa la noche anterior,
15:42con esa voz suya que parece un látigo envuelto en seda.
15:46Pero Isabel no era cruel, solo obediente.
15:51«Dios me ampare de su ira», murmuró mientras cruzaba la cocina.
15:56Allí encontró a Pepa,
15:58removiendo una olla con gesto distraído,
16:00y a Martín, cargando sacos de harina con una fuerza tranquila.
16:05Había paz en sus movimientos,
16:08una paz que ofendía a quienes no la tenían.
16:12Martín dijo Isabel con tono cordial,
16:15«¿La señora Victoria quiere saber si ya has decidido marcharte del valle?»
16:20Martín dejó el saco en el suelo y se limpió las manos.
16:25«Agradezco su interés, doña Isabel,
16:29pero no pienso irme.
16:31Mercedes me ha ofrecido un lugar en la casa pequeña.
16:35No tondré salario, pero tondré teco,
16:38y eso basta».
16:40Pepa sonrió con orgullo,
16:42aunque sabía que esa decisión traería consecuencias.
16:46Isabel palideció,
16:48«¿Victoria no lo aceptará?»
16:50Pensó,
16:51y su miedo era tan visible que Francisco,
16:54que acababa de entrar,
16:55comprendió de inmediato lo que ocurría.
16:58«¿Qué pasa aquí?»
16:59Preguntó con voz seca.
17:01Isabel se apresuró a responder.
17:04«¿Cumplo órdenes de la señora?»
17:07Martín, sereno, levantó la vista.
17:10«¿No necesito su permiso para quedarme?»
17:13Francisco lo miró con una mezcla de lástima y respeto.
17:18Admiraba el valor del joven,
17:19pero sabía que la duquesa no perdonaba la desobediencia.
17:23Esa frase cayó como una piedra.
17:35Pepa apretó los labios,
17:37conteniendo la rabia,
17:39«¿Y si decimos que se ha marchado?»
17:42Susurró.
17:43«¿Podemos hacerle creer que ya no trabaja aquí?»
17:47Isabel asintió,
17:48buscando una salida que no los condenara a todos.
17:51Esa misma tarde,
17:53Mercedes confirmó la decisión.
17:56«Martín trabajará conmigo»,
17:58dijo frente a sus criados.
18:00«Aquí nadie será esclavo de nadie».
18:02Su voz tenía la firmeza de quien sabe lo que defiende.
18:06En la casa pequeña, el ambiente se llenó de esperanza.
18:12Pepa, Martín y Matilde compartieron pan y risas sencillas,
18:17como si la felicidad aún fuera posible.
18:21Sin embargo, en la casa grande,
18:23Victoria se enteró por Francisco de la noticia.
18:26«¿Así que Mercedes lo ha acogido?»
18:30Preguntó.
18:31«¿Con una sonrisa queló la sangre del mayordomo?
18:34¿Entonces ellos también serán responsables?»
18:38Esa noche,
18:39ordenó a Francisco redactar una lista de nombres.
18:43Nadie entendió el propósito exacto,
18:46pero en su mirada había algo oscuro,
18:48una venganza silenciosa,
18:50que esperaba su momento.
18:52Mientras tanto,
18:53Martín observaba el cielo
18:55desde el patio de la casa pequeña.
18:58«No hay paz sin precio», pensó.
19:01A su alrededor,
19:02el valle respiraba una calma densa,
19:05como si supiera que pronto todo volvería a arder.
19:08La casa grande brillaba como un palacio aquella noche.
19:13Los candelabros resplandecían,
19:15los músicos afinaban sus instrumentos
19:18y el eco de las copas chocando,
19:21llenaba el aire de promesas falsas.
19:23José Luis había organizado una cena de gala
19:27con la intención de celebrar la nueva etapa del valle,
19:30pero todos sabían que detrás de cada sonrisa
19:33se escondía un cuchillo.
19:35Victoria lucía un vestido verde esmeralda,
19:38radiante y calculada.
19:39Cada paso suyo era un acto de conquista.
19:44«Esta noche me lo dirá frente a todos», pensó,
19:48convencida de que José Luis
19:50anunciaría por fin su compromiso.
19:52Los invitados comenzaron a ocupar sus lugares.
19:56Irene y Leonardo estaban presentes,
20:00aún incómodos tras el reciente anuncio de su compromiso.
20:03Y Mercedes, pese a la tensión,
20:06aceptó asistir para mantener las apariencias.
20:10Rafael, por su parte,
20:12no apartaba la vista de su padre.
20:15Sabía que algo importante se avecinaba.
20:18José Luis se levantó al final del primer plato,
20:22golpeó suavemente su copa con la cuchara
20:25y el murmullo se apagó.
20:27«Esta noche quiero hacer un brindis»,
20:30dijo con solemnidad.
20:32No por los negocios, ni por los títulos,
20:35sino por una persona
20:37que ha demostrado tener un corazón noble
20:39y una fuerza que yo, por mucho tiempo,
20:42no supe reconocer.
20:44Victoria entrelazó los dedos,
20:47conteniendo una sonrisa de triunfo.
20:50El silencio era total.
20:52«Brindo por mi hijo»,
20:53Rafael continuó José Luis con voz firme.
20:57«Por el hombre en el que se ha convertido,
20:59por su lealtad y su trabajo.
21:02Desde hoy será mi mano derecha
21:04y mi sucesor en todas mis empresas».
21:08El impacto fue inmediato.
21:10Las copas temblaron en las manos.
21:13Mercedes, conmovida,
21:16miró a su hijo con orgullo silencioso.
21:19Rafael, sorprendido,
21:21bajó la cabeza sin poder hablar.
21:23Y Victoria, Victoria se quedó petrificada,
21:28con el rostro rígido y los labios tensos.
21:32Aquella declaración pública la desarmó,
21:35la redujo frente a todos.
21:38Su orgullo, acostumbrado a dominar,
21:40se convirtió en fuego frío dentro de su pecho.
21:45Los aplausos comenzaron,
21:47tímidos al principio,
21:48hasta llenar el salón.
21:51José Luis levantó la copa y añadió,
21:53«He cometido muchos errores,
21:56pero si el futuro del valle está en manos de Rafael,
22:00sé que será un futuro justo».
22:02Victoria se obligó a aplaudir.
22:05«Justo», repitió en su mente,
22:07mientras las uñas se le clavaban en la palma.
22:11La humillación le ardía más que cualquier castigo.
22:14Después del brindis,
22:16se acercó a Mercedes con una sonrisa envenenada.
22:20«¿Qué casualidad?», susurró.
22:22«Tu hijo, el nuevo sucesor.
22:25¿Quién lo diría?».
22:28«¿Tal vez ahora tengas más tiempo
22:29para preocuparte por tus cartas falsas de amor?»
22:33Mercedes no respondió.
22:36Solo la miró con compasión,
22:38lo que enfureció aún más a Victoria.
22:41«Cuida tus palabras»,
22:44Duquesa dijo Mercedes con voz baja pero firme,
22:47porque hasta el orgullo más grande
22:49termina arrodillado ante la verdad.
22:52José Luis observó la escena desde lejos.
22:55Sabía que su decisión había encendido una guerra nueva,
23:00pero ya no le importaba.
23:02Por primera vez había elegido con el corazón.
23:06Aquella noche,
23:07mientras los músicos tocaban un vals melancólico,
23:11Victoria juró en silencio
23:12que no descansaría
23:14hasta recuperar lo que creía suyo.
23:17En Valle Salvaje,
23:18las celebraciones eran solo la antesala de la tragedia.
23:23La misma noche del brindis,
23:25mientras los invitados reían
23:26y las copas seguían llenándose,
23:29otra historia se tejía en las sombras del palacio.
23:33Tomás y Luisa,
23:34ocultos tras las columnas del corredor,
23:36¿Aguardaban el momento exacto para ejecutar su plan?
23:40Habían fingido indiferencia durante la cena,
23:43pero en realidad cada sonido del salón
23:45les marcaba el pulso.
23:48Su objetivo,
23:49robar la talla sagrada
23:51que Atanasio guardaba con celo en la biblioteca.
23:54Tomás,
23:55con su astucia habitual,
23:57había conseguido que José Luis
23:58lo invitara al evento.
24:00Nadie sospechará
24:02de un invitado
24:03que bebe vino con los señores.
24:06Se había jactado,
24:08pero la verdadera clave del plan
24:09era Luisa,
24:10la única capaz de moverse por la casa
24:13sin levantar sospechas.
24:15Ella,
24:16sin embargo,
24:17dudaba.
24:19Cada paso que daba
24:20hacia aquella puerta cerrada,
24:22la alejaba un poco más
24:23de la mujer que había sido.
24:26¿Estás segura?
24:27susurró Tomás
24:28mientras ambos
24:29se ocultaban
24:30tras un cortinaje.
24:32No respondió Luisa,
24:34pero quiero que todo esto acabe.
24:37El reloj
24:37marcó las once.
24:39En el salón principal,
24:41José Luis
24:42levantaba otro brindis
24:44y el sonido de las risas
24:46cubrió el chirrido
24:47de la puerta al abrirse.
24:49Tomás distrajo a Atanasio
24:50con la excusa
24:51de revisar la chimenea
24:53de la biblioteca.
24:54Mientras tanto,
24:55Luisa se deslizó
24:57por el pasillo
24:58hasta la alcoba
24:59de Victoria.
25:00Llevaba las manos temblorosas,
25:03el corazón latiendo
25:04en los oídos.
25:06Iba a tomar
25:06un atajo
25:07hacia la capilla,
25:08pero el destino
25:09la traicionó.
25:11La puerta
25:11se abrió de golpe.
25:13¿Se puede saber
25:14qué haces
25:15frente a mi alcoba?
25:16La voz de Victoria
25:18heló el aire.
25:20Luisa se giró despacio,
25:22tratando de contener
25:23el pánico.
25:24Perdóneme, señora.
25:26Buscaba a Adriana.
25:28¿Necesito hablarle
25:29de algo urgente?
25:31Victoria la observó
25:33con frialdad.
25:34¿Y desde cuándo
25:35las criadas pasean
25:36por los corredores
25:37a esta hora?
25:39Desde que las órdenes
25:40cambian cada día,
25:42contestó Luisa,
25:44arriesgando
25:44una sonrisa tímida.
25:47Victoria no respondió.
25:50Su mirada
25:50recorrió a la muchacha
25:51como quien mide
25:53una amenaza.
25:55Finalmente,
25:56dio un paso atrás.
25:57Ve,
25:59y que no vuelva
25:59a verte fuera
26:00de la cocina
26:01después del anochecer.
26:03Luisa asintió,
26:05conteniendo el aliento,
26:06y desapareció
26:07antes de que
26:08su suerte cambiara.
26:10Apenas dobló
26:11la esquina,
26:12Tomás le esperaba
26:13con la talla
26:13envuelta
26:14en un paño oscuro.
26:15Lo tenemos,
26:17dijo,
26:17triunfante.
26:19Vámonos,
26:20susurró ella,
26:21sin fuerzas
26:22para celebrar.
26:23Se refugiaron
26:24detrás de los establos,
26:26lejos del ruido.
26:28Tomás,
26:28eufúrico,
26:29Oswe,
26:30Botín.
26:31Lo conseguimos,
26:33Luisa.
26:34Podemos marcharnos,
26:36dejar este maldito valle.
26:39Yo no me iré contigo,
26:40respondió ella,
26:42mirándolo con tristeza.
26:43No quiero seguir robando.
26:46Él observó,
26:47incrédulo.
26:49Entonces,
26:50¿para qué todo esto?
26:53¿Para que te vayas?
26:54¿Para librarme de ti?
26:56Tomás bajó la mirada,
26:58herido en su orgullo.
27:01Dio un paso hacia ella
27:02y la tomó del brazo.
27:04Solo un abrazo
27:05pidió con voz quebrada.
27:07Luisa cedió,
27:09más por compasión
27:10que por amor.
27:11Él la abrazó fuerte
27:13y en un impulso desesperado,
27:16la besó.
27:17Ella se apartó de inmediato.
27:20¿Vete a tu más?
27:21¿Qué no adicta fía?
27:23Pero alguien los vio.
27:25En la penumbra del patio,
27:28una silueta observaba
27:29desde lejos.
27:31Alejo.
27:33Su expresión
27:34osciló entre la sorpresa
27:35y el dolor.
27:37No dijo nada,
27:38pero aquel secreto
27:39se convertiría
27:40en otra herida más
27:42dentro del valle.
27:43Mientras tanto,
27:45en la casa grande,
27:46Victoria aún pensaba
27:48en la mirada de Luisa
27:49frente a su alcoba.
27:51Algo le decía
27:52que esa muchacha
27:53sabía más
27:54de lo que aparentaba.
27:56Y en Valle Salvaje,
27:57la sospecha
27:58siempre terminaba
27:59en desgracia.
28:01La mañana siguiente,
28:03amaneció
28:03con un silencio
28:04inquietante.
28:06En la casa pequeña,
28:07el sol entraba
28:08por las ventanas
28:09sin que nadie se moviera.
28:11Pepa fue la primera
28:12en notar algo extraño.
28:14El cuarto de Bárbara
28:15estaba vacío.
28:17La cama,
28:18perfectamente hecha,
28:20como si no se hubiera
28:21dormido en ella,
28:23Mercedes
28:24gritó desde el pasillo,
28:26Bárbara no está.
28:28La voz resonó
28:29por toda la casa,
28:31despertando un miedo
28:32inmediato.
28:34Mercedes
28:34entró al cuarto,
28:36revisó el armario,
28:37las sábanas,
28:39los pocos libros
28:39sobre la mesita.
28:41Todo estaba intacto.
28:44No se ha marchado
28:44por voluntad propia,
28:46dijo con preocupación.
28:49Adriana,
28:49que acababa de bajar,
28:51se llevó una mano
28:52al pecho.
28:53¿Y si fue a buscar
28:54a Leonardo?
28:55¿No tardó en llegar
28:57la noticia
28:57al resto del valle?
29:00Leonardo,
29:01al enterarse,
29:02corrió hasta la casa
29:03pequeña.
29:04Llevaba el rostro
29:05descompuesto,
29:07los ojos encendidos
29:08por la desesperación.
29:10¿Dónde está?
29:11Exigió.
29:13¿Qué le habéis hecho?
29:15Su tono
29:15era una mezcla
29:16de angustia
29:17y furia.
29:19Mercedes
29:19intentó calmarlo,
29:21pero sus palabras
29:22parecían golpes.
29:24Leonardo,
29:24escúchame.
29:26Nadie le ha hecho daño.
29:28¿Tal vez necesitaba
29:29tiempo?
29:31¿Tiempo?
29:32Repitió ella
29:33con amargura.
29:34La empujasteis
29:35a desaparecer
29:36con vuestras amenazas,
29:38con vuestra boda
29:38absurda.
29:40Irene,
29:40que acababa
29:41de llegar
29:41acompañada de Pepa,
29:43palideció.
29:45No digas eso,
29:46Leonard.
29:47Yo,
29:48yo no quería esto.
29:50Pero él la interrumpió.
29:52Tú,
29:53aceptaste
29:54casarte conmigo.
29:56¿Qué esperabas
29:57que pensara Bárbara?
29:58Que iba a quedarse
29:59mirando
29:59cómo nos casamos
30:00en su cara.
30:01Las lágrimas
30:03comenzaron a asomar
30:04en los ojos
30:05de Irene.
30:06No había
30:07respuesta posible.
30:09Ella sabía
30:09que,
30:10al aceptar
30:11el matrimonio,
30:12había destrozado
30:13algo más
30:14que su propia
30:14libertad.
30:16Había destruido
30:17la confianza
30:18de Bárbara.
30:20Mientras tanto,
30:21José Luis,
30:22informado
30:23del asunto,
30:24ordenó que se buscara
30:25a la joven
30:26por todo el valle.
30:27No quiero rumores,
30:29quiero resultados,
30:30gritó
30:31al capataz.
30:33Pero dentro
30:33de sí,
30:34el hacendado
30:35sentía un peso
30:36que no entendía.
30:38Desde la cena
30:38anterior,
30:39algo había cambiado
30:40en todos ellos.
30:42Como si el destino
30:43se burlara
30:43de sus esfuerzos
30:44por mantener
30:45el orden,
30:47Rafael
30:47también se unió
30:49a la búsqueda.
30:50Cabalgó
30:51junto a Adrián
30:52y varios jornaleros
30:54hasta los límites
30:55del río,
30:56sin hallar rastro
30:57alguno.
30:58No puede
30:59haber desaparecido
31:00así,
31:00dijo,
31:01agitado.
31:02Adrián
31:03bajó la voz,
31:04tal vez no quiere
31:05ser encontrada.
31:07Rafael lo miró,
31:08sabiendo que,
31:10en el valle,
31:10el amor
31:11y la huida
31:12eran palabras
31:13que solían acabar
31:14en tragedia.
31:16En la casa grande,
31:17Victoria aprovechó
31:18el caos
31:19para sembrar veneno.
31:21Frente a José Luis
31:22fingió compasión.
31:24Pobre muchacha,
31:25dijo,
31:26aunque todos sabemos
31:27que donde hay deshonra
31:29hay fuga.
31:31Tal vez temía
31:32algo más
31:32que un matrimonio
31:33impuesto.
31:35José Luis
31:35la observó
31:36con fastidio.
31:38No te atrevas
31:39a insinuar nada.
31:41Nadie hablará
31:42mal de ella
31:42mientras no sepamos
31:44la verdad.
31:45Mercedes,
31:46agotada,
31:47se sentó
31:48junto a Adriana
31:49al caer la tarde.
31:50¿Tú crees
31:52que está viva?
31:53Preguntó la joven
31:54con voz temblorosa.
31:56Sí,
31:56respondió Mercedes,
31:58sin dudar.
31:59Pero cuando una mujer
32:00desaparece en este valle,
32:02¿no siempre vuelve
32:02siendo la misma?
32:04El viento de octubre
32:05soplaba
32:06con una melancolía
32:07antigua.
32:08En algún lugar,
32:10entre los caminos
32:11y las sombras
32:11del bosque,
32:12Bárbara caminaba
32:13sola,
32:14sin rumbo
32:15y con el corazón
32:16roto.
32:17La noche
32:18comenzaba a caer
32:19y Valle Salvaje
32:21volvía a guardar
32:22un secreto más.
32:24Irene apenas
32:25podía sostenerse
32:26en pie.
32:27Aquella mañana,
32:29después de la
32:29desaparición
32:30de Bárbara,
32:31la visitó
32:31el marqués
32:32Hernando.
32:34Su porte
32:34imponente
32:35llenó la habitación
32:36con un aire
32:37de amenaza.
32:39Te lo advertí,
32:40dijo con voz
32:41grave,
32:42cada palabra
32:42arrastrando la
32:43autoridad
32:44de quien está
32:45acostumbrado
32:46a doblegar
32:47voluntades
32:47o aceptas
32:49casarte
32:49con mi hijo
32:50Leonardo
32:50o toda tu familia
32:52pagará
32:52las consecuencias.
32:54Irene intentó
32:55hablar,
32:56pero el miedo
32:56le oprimía
32:57el pecho.
32:58Pensó en su madre
32:59enferma,
33:00en sus hermanos
33:01pequeños,
33:02en el rostro
33:03de su padre
33:03cuando le quitaron
33:04las tierras.
33:06No podía
33:06arriesgarse
33:07a perderlos.
33:09Lojare
33:09susurró.
33:11Quiero escucharlo
33:12con claridad,
33:13exigió
33:13Hernando.
33:15Me casaré
33:15con Leonardo,
33:17pero con
33:17una condición.
33:19¿Que la boda
33:20no se celebre
33:21en el valle?
33:22El marqués
33:23la observó
33:24con una sonrisa
33:25fría.
33:26No me importa
33:27el lugar,
33:28mientras cumplas
33:29con tu deber.
33:31Cuando se marchó,
33:32Irene cayó
33:33de rodillas,
33:34temblando.
33:36Había sellado
33:37su destino
33:37con una promesa
33:38que no quería cumplir
33:40y sin embargo,
33:42lo peor
33:42no era el miedo,
33:43sino la culpa.
33:45Sabía
33:45que al aceptar
33:46condenaba
33:47también a Bárbara,
33:48que amaba
33:49a Leonardo
33:50con todo su ser.
33:52Esa noche,
33:53José Luis
33:53ofreció
33:54una cena
33:55en la casa
33:55grande
33:56para formalizar
33:57el compromiso.
33:59Los invitados
33:59aplaudieron,
34:01ignorando
34:01las lágrimas
34:02que Irene
34:02disimulaba
34:03bajo una sonrisa
34:04forzada.
34:06Leonardo,
34:07aunque confundido,
34:08trató
34:08de mantenerse
34:09sereno,
34:11pero cuando
34:11levantó la vista,
34:12sus ojos
34:13se cruzaron
34:14con los de José Luis
34:15y algo
34:16en la mirada
34:16del hacendado
34:17le hizo entender
34:18que aquel matrimonio
34:19no era un sueño,
34:21sino una trampa.
34:23Victoria
34:24observaba
34:25todo
34:25con una satisfacción
34:27perversa.
34:28Sabía
34:29que cada boda
34:29forzada,
34:30cada alianza
34:31impuesta,
34:32fortalecía
34:33su dominio.
34:34Se acercó
34:35a Irene
34:35con una copa
34:36de vino
34:36y un falso
34:38gesto
34:38de apoyo
34:38«¿Has hecho
34:40lo correcto?»
34:41querida
34:41susurró.
34:42«Las mujeres
34:43como nosotras
34:44no eligen,
34:46se adaptan».
34:47«Yo no soy
34:48como usted»,
34:49respondió Irene
34:50con una calma
34:51que escondía
34:51furia.
34:53Victoria
34:53soltó
34:54una risa
34:55ligera.
34:56«¿Eso
34:56díselo
34:57al marqués?»
34:58Él tampoco
34:59cree
34:59en las diferencias.
35:01Cuando la cena
35:02terminó,
35:03Irene salió
35:03al jardín
35:04buscando aire.
35:05La luna
35:07se reflejaba
35:08en las fuentes,
35:09pero ni siquiera
35:10la belleza
35:10del valle
35:11podía aliviar
35:12la angustia.
35:13Escuchó pasos
35:14detrás de ella.
35:16Era
35:16Leonardo.
35:18«¿Por qué
35:19aceptaste?»
35:20preguntó
35:21con voz
35:21quebrada.
35:22«Porque no
35:23tengo elección»,
35:24respondió
35:25ella.
35:26«Tu padre
35:27me
35:27oblicu».
35:28Leonardo
35:29apretó
35:29los puños.
35:31«Ese
35:31hombre
35:32es un tirano»,
35:33murmuró,
35:34aunque en su
35:35interior
35:35sabía que
35:36desobedecerlo
35:37significaría
35:39su ruina.
35:40«Te
35:40protegeré»,
35:41añadió,
35:42pero Irene
35:42negó con la
35:43cabeza.
35:44«No
35:45puedes
35:45protegerme
35:46del destino,
35:47Leonardo,
35:49ni del daño
35:50que esto
35:50ha hecho».
35:51Ambos
35:52guardaron
35:52silencio.
35:54Un
35:54viento
35:55helado
35:55recorrió
35:56el jardín,
35:57trayendo
35:57consigo
35:58el murmullo
35:59de los
35:59rumores.
36:00La
36:00desaparición
36:01de
36:01Bárbara
36:01seguía
36:02en boca
36:02de todos
36:03y muchos
36:04ya culpaban
36:05a Irene.
36:06Mercedes,
36:08al enterarse,
36:09acudió
36:09a consolarla.
36:11«No
36:11te
36:12dejes
36:12vencer»,
36:13le dijo.
36:14«En
36:14este
36:14valle,
36:15las
36:15mujeres
36:16fuertes
36:16son las
36:17que más
36:18sufren,
36:18pero
36:19también
36:19las
36:19que más
36:20perduran».
36:21Irene
36:22asintió,
36:23aunque
36:23sabía
36:24que su
36:24sacrificio
36:25había
36:25desatado
36:26una
36:26tormenta
36:27que ya
36:28no podía
36:28detener.
36:30Desde
36:30su
36:30ventana,
36:31Victoria
36:32observaba
36:33con una
36:33sonrisa
36:33helada
36:34«El valle
36:35vuelve a ser
36:36mío»,
36:37murmuró.
36:38Pero ni
36:39ella
36:39imaginaba
36:40que el
36:40precio de su
36:41triunfo
36:41sería el
36:42principio
36:43de su
36:43caída.
36:44«Nosrisa»
36:45«Nosrisa»
36:46«Nosrisa»
36:47«Nosrisa»
36:48«Nosrisa»
36:49«Nosrisa»»
36:50«Nosrisa»
36:51«Nosrisa»
36:52«Nosrisa»
36:53«Nosrisa»»
36:54«Nosrisa»
36:55«Nosrisa»
36:56«Nosrisa»
36:57«Nosrisa»
36:58«Nosrisa»»
37:00«Nosrisa»
37:01«Nosrisa»
37:02«Nosrisa»
37:03«Nosrisa»
37:04«Nosrisa»
37:05«Nosrisa»
37:06«Nosrisa»
37:07«Nosrisa»
37:08«Nosrisa»
37:09«Nosrisa»
37:10«Nosrisa»
37:11«Nosrisa»
37:12«Nosrisa»
37:13«Nosrisa»
37:14«Nosrisa»
37:15«Nosrisa»
37:16«Nosrisa»
37:17«Nosrisa»
37:18«Nosrisa»
37:19«Nosrisa»
37:20«Nosrisa»
37:21«Nosrisa»
37:22«Nosrisa»
37:23«Nosrisa»
37:24«Nosrisa»
37:25Gracias por ver el video.
Sé la primera persona en añadir un comentario