Todos hemos oido hablar de la ley del Talión: ojo por ojo diente por diente, es decir devolver mal por mal y golpe por golpe, está es la actitud más humana en la que sin duda la mayoría de las personas piensa como una reacción natural ante el daño que reciben, sin embargo, a esta actitud que es normal, Jesus en el evangelio de este domingo nos pide que la superemos, que no reaccionemos de manera instintiva sino sobrenatural.
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