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  • hace 2 meses

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Aprendizaje
Transcripción
00:00enojo de nervios, respondo a lo que me preguntan sobre mi hija, mientras soy consciente de lo
00:05carísima que es la sanidad en Estados Unidos y de que estoy en el hospital más caro de Nueva York.
00:11Esto se va a comer todos mis ahorros. Cuando se van, una enfermera nos trae unos papeles que
00:19intento rellenar. Pero estoy tan nerviosa que, al final, Álvaro me los quita de la mano tras
00:25hacerme varias preguntas, termina el de cumplimentarlos. Después, los lleva a recepción mientras
00:32yo no me muevo de la salita de urgencias. A los pocos minutos, regresa Álvaro y me abraza.
00:40Se preocupa por mí y me dice mil veces que esté tranquila, que mi hija está bien. Cada vez que
00:47lo
00:47dice, el corazón me da un vuelco. Mi hija es su hija. Al poco rato sale uno de los médicos.
00:56Thais está bien y ahora mismo está dormida, nos informa. No tiene ninguna quemadura ni nada por
01:03lo que preocuparse, pero dada su corta edad considero recomendable que se quede en el hospital
01:08unas horas con el oxígeno puesto. De acuerdo. Dejo escapar un suspiro de alivio. El médico,
01:17con una sonrisa, nos aprieta el hombro a Álvaro y a mí. Ide a la sala de espera que haya
01:23la derecha y
01:24esperad, nos indica. En cuanto la suban a planta os llevarán a su habitación. A las doce de la
01:31mañana pasaré de nuevo a verla y si considero que todo está bien, os la podréis llevar a casa.
01:38Los dos hacemos el mismo gesto de asentimiento. Está claro que el médico cree que yo soy la madre
01:45y él el padre. Llamo a Karen. La informo del estado de Thais y ambas lloramos agradecidas de
01:53que todo saliera bien. Al parecer, el cuadro eléctrico que acababan de poner estaba defectuoso
01:59y había ardido. Por suerte, todos los vecinos pudieron salir de sus casas y no había que lamentar
02:07víctimas. En cuanto a los pisos, el del primero de era el más afectado, el resto necesitaban una
02:14buena limpieza, pero estaban bien. Cuando cuelgo, Álvaro y yo vamos a la sala de espera de la derecha.
02:22Allí hay varias personas y antes de sentarnos en una de las sillas soy yo la que abraza a Álvaro.
02:29Gracias, susurro. Gracias por qué. Nos sentamos en las sillas. Nos miramos. E incapaz de soltarle
02:40la verdad que debería saber, contesto, por estar aquí conmigo. Álvaro sonríe y entonces hace eso
02:48que tanto me gustaba. Me guiña el ojo de esa manera que mi hija ha heredado de él. Déjate de
02:55tonterías,
02:56por favor, Brice, replica. Guardamos silencio mientras mi mente no para de pensar. ¿Intuirá
03:04que Taise es su hija? Si echa cuentas, ¿se percatará de que puede ser el fruto de ese
03:10embarazo del que él no quiso saber nada? Joder. Joder. Joder. Mil preguntas sin respuesta vuelan
03:21por mi cabeza. ¿Cómo no me habías dicho que tenías una hija? Me pregunta de improviso.
03:28Me quedo inmóvil. Está claro que en su mente no entra la posibilidad de nada de lo que pienso.
03:35No había salido la conversación, respondo. ¿Cómo se llama? Taise. Él no menciona lo del embarazo,
03:44e imagino que pensará que aborté. Y nerviosa, al ver que empieza a preguntar sobre la niña,
03:51explico, es el nombre de una diosa griega. Significa, la flor más bella. Es un bonito
04:00nombre. El mejor para ella, afirmo con el corazón a mil. ¿Familiares de Taís Suárez?
04:08Pregunta una enfermera. Me levanto de inmediato. Álvaro lo hace también. La niña ya está en la
04:17habitación 552. Los llevaré hasta ella, dice la enfermera. Cuando voy a dar el primer paso,
04:26me vuelvo hacia Álvaro. Regresa a tu hotel y descansa, le pido. Prefiero quedarme contigo.
04:33Dime adiós y vete, insisto. No quiero decirte adiós. Llevamos toda la vida diciéndonos adiós.
04:43Niego con la cabeza. No. Eso no puede ser. Tiene que irse. Tenemos que volver a decirnos adiós,
04:54porque su presencia me confunde, y si Taís lo ve, la va a confundir a ella también. Son casi las
05:01cuatro de la madrugada y tu vuelo para España, si mal no recuerdo, sale a las dos de la tarde,
05:07lo intento de nuevo. Álvaro no se mueve. Noto que no quiere separarse de mí. Por favor,
05:15dime adiós y vete. Todo va bien y puedo ocuparme de mi hija. No quiero dejarte sola. No voy a
05:24estar
05:24sola, miento. Necesito que se vaya. Ha sido verlo, estar con él y volver a sentirme esa chica enamorada
05:33que él conoció y a la que con su presencia se le aceleraba el corazón, y no. Eso no puede
05:39ser.
05:41El amor que hubo entre nosotros forma parte del pasado. Él me echó de su lado y me he encargado
05:47de
05:47que todos crean que ya me es indiferente, aunque, en silencio, yo nunca he dejado de amarle. Tomo aire.
05:57Necesito centrarme para dejar de oír a mi corazón y pensar con la cabeza. No deseo que mi hija sufra
06:03por alguien que un día nos rechazó a las dos, por lo que le toco el rostro con cariño. Reencontrarme
06:10con el ácido bonito y un regalo del destino. Ahora llamaré al padre de Thais y, me invento una
06:17mentira. Vale. Lo entiendo, me corta. Durante una fracción de segundo nos miramos como lo hacíamos
06:25años atrás y, por un instante, me da la sensación de que nos vamos a besar. Lo deseo y noto
06:33que él lo
06:33desea. Por ello y para romper aquel momento tan íntimo entre nosotros, doy un paso atrás.
06:41Adiós, Álvaro, me despido. Adiós, Brice. Luego me doy la vuelta, y sin mirar atrás sigo a la
06:50enfermera. Noto como mis ojos se humedecen e instantes después varias lágrimas corren por mis
06:56mejillas, pero me las limpio. No es momento de llorar. No quiero derramar ni una lágrima más por
07:04él. Ya no. Esa madrugada, cuando Thais duerme, voy a recepción. He de dar mi número de cuenta del
07:14banco para que pasen los gastos del hospital. Y entonces me sorprendo al saber que Álvaro lo
07:20ha dejado todo pagado, y eso me hace sentir fatal. Capítulo 34 Álvaro Mientras voy en el taxi en
07:28dirección al aeropuerto internacional John F. Kennedy para coger mi vuelo a Madrid no puedo
07:33dejar de pensar en Brice. Haber estado con ella y haberla abrazado ha hecho que mi corazón vuelva
07:40a latir desbocado y de nuevo soy consciente de la bonita luz que ella irradia sobre mi vida.
07:46Adiós. Nos hemos vuelto a decir adiós cuando tengo más que claro que reencontrarme con ella
07:52ha sido lo mejor que me ha pasado en los últimos siete años, y, joder, no me la puedo quitar
07:58de la
07:58cabeza. Sus ojos. Su mirada. Su olor. La forma en la que me abrazaba me dice que sigue sintiendo algo
08:09por mí, como yo sé que lo siento por ella. La conozco. Y aunque los dos hemos cambiado por el
08:16paso de los años, hay algo que no ha cambiado, y ambos sabemos lo que es. Lo nuestro fue algo
08:23único
08:23y especial. Fue nuestro sueño del que no queríamos despertar hasta que por mi culpa se acabó cuando la
08:30eché de mi vida. Pensar que esa chica de la que me enamoré, y sigo enamorado, es madre y tiene
08:37una
08:37hija me ha sorprendido. Brice, aunque deseaba hijos, siempre dijo que los tendría a partir de los 30.
08:46¿Qué pasó para que lo tuviera tan joven? No entiendo de niños, pero intuyo que la pequeña que iba
08:53dormida en la camilla de la ambulancia tendrá unos cinco o seis años. ¿Quién será el padre? ¿Vivirá en
09:00un sueño especial con él? Mi mente da vueltas y más vueltas. Pienso en la acusación que lanzó sobre mi
09:08madre y mi abuela. Creerlo es duro, pero no dudo de lo que me ha contado. Conociéndolas como las
09:16conozco, sé que son capaces de eso y demás. Y, desde luego, cuando regrese a Madrid, es algo que
09:24voy a aclarar. Y como sea cierto, no sé qué voy a hacer, pues por su mentira me separaron del
09:31amor de
09:31mi vida. Al llegar al aeropuerto, le pago al taxista, pero cuando me voy a bajar del vehículo, mis piernas
09:39no se quieren mover. ¿Qué pasa? ¿Qué me ocurre? Pero las respuestas llegan rápidamente. Me he
09:49encontrado con Brice, y no quiero alejarme de ella. Y, aún sabiendo que puede que esté con el padre de
09:56su hija, cierro la puerta del vehículo, y le digo al taxista, lléveme al hospital Montesinaí. El taxista
10:04por el retrovisor me mira y, sin decir nada, hace lo que le pido. Cuando llego un buen rato después,
10:12estoy inquieto. Son las doce de la mañana y puede que Brice ya no esté allí. Al no tener su
10:19teléfono
10:19no la he podido avisar, pero en último caso, si no está, hablaré con Lisa. Su hermana es camarera con
10:27Brice en el Stardust Danner, y seguro que me lo puede conseguir. Esta vez sí que me bajo del taxi
10:34y entro por la puerta del hospital Montesinaí. Recuerdo que la enfermera dijo que la niña estaba
10:40en la habitación 552, y cuando me dirijo al ascensor veo una tienda con globos de colores. Me acerco a
10:49ella
10:49y pienso en comprarle algo a la pequeña. Miro a mi alrededor. No sé qué le gustara, pero finalmente
10:57me decanto por unos globos y un cuaderno de dibujo con sus pinturas. Espero acertar en algo.
11:05Cargando con todo aquello más mi maleta, voy al ascensor. La quinta planta es la de pediatría.
11:12La de los niños. Con el corazón desbocado por lo nervioso que estoy, me acerco a la 552 y al
11:20hacerlo oigo la voz de Brice. Gracias por traer a Pompa y la maleta con ropa limpia para las dos,
11:26dice. Anda ya, Brice, no digas tonterías. Doy un paso más, quiero saber con quién habla,
11:35y sin que me descubra, la veo sonreír abrazada a una chica, a la que reconozco como la muchacha
11:42de anoche. He de ir al trabajo, le dice a Brice, pero aquí te dejo las llaves para que cuando
11:48os den
11:49el alta os vayáis a mi casa. En vuestro apartamento, hasta que no se haga una limpieza
11:55en condiciones, no podéis entrar de nuevo. Por cierto, tu vecina Rosalía, esta mañana,
12:02cuando he ido a cogeros algo de ropa, me ha dicho que uno de los vecinos trabaja para
12:08una empresa de limpieza y que esa empresa os puede hacer precio por limpiar los apartamentos
12:13de arriba abajo. Si quieres que te apunten en la lista, llámala por teléfono para tenerte en
12:20cuenta. Veo como Brice asiente. La llamaré, afirma, pues dudo que esté aquí cuando comiencen
12:27a limpiar los apartamentos. El lunes te recuerdo que nos vamos de vacaciones, ambas sonríen y ella
12:34añade, ya he avisado en el stardust de que las dos noches que me quedan por trabajar no podré ir.
12:41¿Y qué te han dicho? Mi encargada lo ha entendido. Sabe que empiezo mis vacaciones. Aunque me ha
12:50recordado que día que no trabajo, día que no cobro. Como si eso no lo supiera yo ya. ¿El fin
12:58de semana
12:58irás a trabajar en el musical? Veo que Brice asiente cuando oigo la voz de la niña que murmura. No,
13:06mamitos. No vayas. Quédate conmigo. Brice sonríe. El rostro se le dulcifica de una manera que siento
13:17que me acabo de volver a enamorar. Escucha, princesa, responde, me encantaría quedarme contigo el fin de
13:25semana, pero sabes que mami tiene que trabajar porque hay que pagar muchas cosas. Pero no olvides
13:32que el lunes nos iremos para Grecia con la familia, aunque este fin de semana mami tiene que trabajar y
13:38tú te tienes que quedar con Karen. Mami, ¿me das un abracito? Oír eso me enternece y entonces entro
13:47en la habitación. Brice no me ve. Está sentada de espaldas a mí, abrazando a la pequeña. Los ojos de
13:55la
13:55niña y los míos se encuentran por primera vez y entonces oigo gritar, papi dos. Miro hacia atrás
14:03para ver al padre de la niña, pero no hay nadie. Solo estoy yo. Madre mía. Es caro en quien
14:12habla.
14:13De pronto veo a Brice con el gesto totalmente desconcertado, y la pequeña, tirándose de la
14:19cama, viene hacia mí y se abraza a mi pierna, mami dos, ha venido papi dos. Grita emocionada.
14:28Papi. ¿Cómo que papi? ¿Por qué me llama así? Miro a Brice en busca de una explicación,
14:36pero ella está muda. Solo nos observa. Cuando dirijo la atención a la niña que sigue agarrada
14:43a mi pierna, me quedo sin habla. Esos ojos y su color son exactamente iguales a los míos,
14:50a los de Andrea y a los de mi abuelo. Hola, papi. Exclama la pequeña, guiñándome un ojo.
14:59Boquiabierto, la veo sonreír mientras todo el vello de mi cuerpo se eriza. ¿Me ha guiñado un ojo?
15:06¿He visto y oído bien? Veo que Brice y Karen se miran, perplejas. Karen se acerca a la niña.
15:16¿Qué te parece si vamos a jugar a la sala D? No, le corta la niña. Quiero estar con papi.
15:25Agarrada a mi pierna, la niña se aprieta contra mí, mientras yo apenas puedo respirar. No entiendo
15:32nada. ¿Pero de qué va esto? ¿Por qué dice que soy su papi? ¿Por qué tiene los ojos como yo
15:40e
15:40incluso los ha guiñado como yo hago? Mi cabeza va a mil. Busca respuestas a todas las preguntas que
15:48me hago cuando veo que Brice se acerca a mí. Se agacha. De un tirón me libera de la pequeña
15:55y se
15:55la entrega a Karen. Llévatela a la sala de juegos, le dice. Jo, mamil dos. Ty Suárez pape de Poules.
16:06Vete ahora mismo con Karen. La niña se resiste. Me mira. Me reclama. Vuelve a llamarme papi y me
16:17echa los brazos, pero Karen se la lleva y nos quedamos solos Brice y yo. Suelto las cosas que
16:23llevo sobre la cama mientras un calor abrasador me sube por todo el cuerpo. Durante unos instantes
16:29necesito respirar, poner los pies en la tierra y reafirmarme en que tengo control sobre mí mismo,
16:35y cuando siento que lo he conseguido, pregunto, ¿me puedes explicar por qué esa niña me llama,
16:42papi, y por qué tiene los mismos ojos que yo? Brice levanta el mentón. Cuando hace eso es porque
16:50se va a poner a la defensiva. Te devolveré el dinero que has pagado en el hospital, dice. No tenías
16:57que
16:58haber corrido con los gastos de mi hija. No es eso lo que he preguntado, y me enfado. El dinero
17:05me
17:05importa una mierda, y lo sabes muy bien. Y ahora, responde a mi pregunta. Mira, Álvaro. Ni te he pedido
17:16nada antes ni te lo voy a pedir ahora. No sé por qué has venido, pero lo mejor es que
17:22te vayas y,
17:23Brice, le corto, ¿quieres hacer el favor de responder a lo que te he preguntado? Brice me mira. En sus
17:31ojos
17:31veo desconcierto. Coge aire. No lo hice, confiesa. ¿Qué no hiciste? No aborté. ¿Qué? No entiendo nada.
17:45Brice. Decidí seguir adelante con el embarazo. Viví el presente y, ¿qué embarazo? Ni que tú no lo
17:53supieras, si sea Brice. Ahora no me vengas de imbécil, porque te juro que abro la ventana y te
18:00tiro por ella. Niego con la cabeza. No sé de lo que me habla. Mi gesto tiene que ser tan
18:08de sorpresa
18:09que finalmente ella murmura. Lo que tenía que hablar contigo aquel día en Ibiza era eso. Había
18:16descubierto que estaba embarazada y, ¿qué? Brice siente. Se lo dije a tu madre. A mi madre. Sí. Incluso
18:27me pidió una prueba de paternidad para creerme. Boquiabierto, noto que me falta el aire. Apelé a su
18:35fe cristiana para que te contara que estaba embarazada, continúa, y así poder hablar contigo.
18:42Era mi única manera de llegar hasta ti. No doy crédito a lo que oigo. Me siento en la cama.
18:50Como
18:51no lo haga, me voy a marear. ¿Mi madre sabía que tú estabas embarazada? Sí. Joder. Joder. De todas
19:02las barbaridades que mi madre pudiera hacer mal en el mundo, ésta sí que no me la esperaba. No te
19:09lo
19:09contó, ante mi negativa, ella susurra, la madre que parió a rebruja. Será perra. Que llame perra a mi
19:18madre en este instante reconozco que no me produce ni frío ni calor. Estoy tan indignado con ella que
19:25incluso estoy por llamárselo yo. Nos callamos. Estoy tan impactado que me toco la mano izquierda,
19:33en la que noto una extraña palpitación. Se lo conté, dice Brice, porque pensé que saber que estaba
19:40embarazada de un hijo tuyo le ablandaría el corazón, pero veo que no fue así. Joder. Qué mala víbora. Y
19:50no
19:50tengo ningún problema en que me oigas llamarla así. Pero es que es una mala víbora. No digo nada. Intento
19:59procesar.
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