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AprendizajeTranscripción
00:00unos minutos con aire perplejo. Se anula la boda. De eso nada. Protesta Álvaro. Me levanto.
00:10Lo hago sin muleta y me acerco a él. Mira, Álvaro, no me jorobes, levanto la voz a la
00:18manera más griega. Tengo puntos en la frente, un yeso en la pierna, Thais y yo tenemos varicela
00:25y mi vestido de novia se ha perdido. ¿De verdad crees que debemos casarnos? ¿En serio crees
00:32que debemos meternos ahora en esa guerra? Cariño, madre mía, todo está en nuestra contra. En nuestra
00:40contra o no, me suelta, nuestro amor es por la única guerra que a mí me merece la pena luchar.
00:47Incrédula lo miro. No estoy yo para frasecitas románticas. Maldita sea, Álvaro, te estoy
00:56hablando en serio. Exclamo. Y yo, afirma el Álvaro me mira, y sin más comenzamos a reír.
01:05No podemos parar. Esa noche, tras avisar a mis padres de que la boda se anula porque Thais y yo
01:12tenemos la varicela y que se pospone para otro momento, me tumbo en la cama con un fiebrote del
01:18quince. Odio la varicela. Lo bueno es que Álvaro, Pepe y Gloria nos cuidan. Lo malo,
01:26que me siento tan mal que no puedo cuidar a mi niña. Capítulo 48 Brice Madrid, septiembre de 2017
01:34al final, el verano pasado por culpa de la varicela anulamos la boda y no pudimos ir a Santorini.
01:42Y en Navidades, por unos temas laborales de Álvaro, no fuimos ni a Nápoles ni a Santorini.
01:49Y digo no fuimos porque me negué a dejar solo a Álvaro. Él me animó a que viajara a Santorini
01:55con Thais. Pasar las Navidades con mis padres siempre ha sido mi tradición, pero yo me negué.
02:03O todos o ninguno. Al final, papá y mamá vinieron a Madrid, y junto a Gloria, pasamos una bonita noche
02:11vieja. Y, oye, fue especial. En agosto, tuvimos que suspender el viaje de verano a Santorini por
02:20culpa mía. Encontré un bonito trabajo en un musical en Madrid, y no quise desperdiciarlo.
02:27Como Álvaro hizo anteriormente, lo animé a que se fuera con Thais unos días de vacaciones,
02:33pero se negó y me dijo eso de o todos o ninguno. Y, bueno, aunque trabajé, lo pasamos bien.
02:41Álvaro, Thais y yo somos un buen equipo. En cuanto a la boda, tanto Álvaro como la familia
02:48quieren que pongamos fecha. Eso de que la pospusiéramos no les cayó muy bien. A ver,
02:55yo también lo quiero. Deseo casarme con el amor de mi vida, pero acabo de encontrar un nuevo trabajo
03:02en un musical en Madrid, y de entrada quiero centrarme en eso. Se trata del musical Mamma
03:09Mía. Mi musical favorito. Además, ya lo había hecho en Las Vegas. Al presentarme para hacer las
03:18pruebas de acceso, me sorprendo al encontrarme con Oliver, el productor de Las Vegas. Ni que decir,
03:25tiene que en cuanto Álvaro me vio, me contrató, y yo, feliz, se lo agradezco. Por lo que ahora
03:32estamos con los ensayos. Estrenamos el mes que viene en la Gran Vía de Madrid y se que va a
03:38salir
03:39bien. El equipo que me rodea es increíble. Pensando en todo eso estoy metida en el coche a la espera
03:46de
03:47que Thais salga del colegio cuando me fijo en un lujoso coche de cristales tintados que aparcan no muy
03:53lejos de mí. Curiosa, lo estoy observando cuando de pronto me quedo sin habla, pues de la parte
03:59trasera veo que se baja una mujer, y, y, joder, pero si es Olaya. Boa ya. No me jodas. Pero
04:10si es la madre
04:11de Álvaro. Boca abierta, no puedo dejar de mirar. Los casi diez años que llevo sin verla le han pasado
04:19factura. Sigue estilosa y estilizada como siempre, pero en su rostro tiene una amargura que no la puede
04:26negar. Vaya arrugas que le han salido. Sin reparar en que la estoy observando, se apoya en el vehículo en
04:35el que ha llegado y se enciende un cigarrillo. Vaya, ¿ahora fuma? Sorprendida, la miro. ¿Qué hace aquí si en
04:45esta calle solo está el colegio de mi hija? Acalorada, me entran los veintisiete males. No quiero creerme lo
04:53que estoy pensando, porque, como sea así, me voy a cagar en toda su familia, aunque a mi chico le
05:00toque
05:00de refilón. Suena el timbre del colegio. Nos avisa de que los niños salen, y Olaya apaga el cigarro con
05:08rapidez y se mete en el coche. Al tener los cristales tintados, no se la ve. Los niños empiezan a
05:16salir y
05:16yo me bajo del vehículo. Sin mirar hacia donde está ella, me dirijo hacia el colegio, y cuando veo a
05:24Tais, le sonrío. Mi niña va hablando con una de sus amigas. Ya no corre así a mí al verme
05:31como
05:31hacía antes, ahora se lo toma con tranquilidad. ¿Me puedo ir a casa de Cristina? Me pregunta cuando
05:39llega a mi lado. No, cielo. Oh, mamá. Tienes que hacer deberes y yo me tengo que ir en un
05:49rato al
05:49teatro a trabajar. Jopeetas. Otro día, Tais, insisto. Finalmente, Cristina y mi hija se despiden,
06:00y cuando caminamos hacia el coche, me fijo en que el coche de Olaya ya no está. Se ha ido.
06:08Eso me
06:09tranquiliza. Pero también me encabrona. ¿Qué narices hacía aquí? Veinte minutos después, tras llegar a casa
06:18y meter el coche en el garaje, al subir al ático decido no contárselo a Álvaro. Si se lo digo,
06:25se va a encabronar, y con razón. Y bueno, quiero pensar que ha sido una casualidad de la vida, y
06:33poco
06:33más. ¿Qué tal todo, cariño? Pregunta Álvaro, poniendo el arnés al holo para llevárselo a correr
06:41a la calle. Bien. ¿Y tú? Álvaro sonríe. Hoy ha llegado pronto de trabajar, y tras darme un rápido
06:51beso, quiere salir a correr un rato por el parque del retiro. Todo genial, responde. Papi, dice Tais,
07:01acercándose. ¿Recuerdas que te conté que el hermano de mi amiga Rebeca, Carlos, es muy tonto porque
07:08siempre la hace de rabia? Veo que Álvaro asiente. Tais le cuenta a su padre cosas que a mí no
07:15me
07:16cuenta. Pues resulta que ayer su hermano se enfadó con ella, y cuando su madre les puso la cena, le
07:23partió el plato de las salchichas en la cabeza y le han tenido que dar tres puntos. Joder con Carlitos,
07:30me mofo. Padre e hija me miran. Vale, vale. Ahora meto un euro al bote de las palabrotas. Pero vaya
07:41tela
07:41con el hermanito de Rebeca. ¿Y tu amiga está bien? Pregunta Álvaro. Tais asiente. Cristina, que es su
08:00casa. Tais, la merienda. Grita Gloria, que viene desde la cocina. Mi niña desaparece en décimas de
08:09segundo. Álvaro y yo nos midamos. En ocasiones, hemos hablado sobre si tener otro hijo o no. Sé que
08:19a él le gustaría más que a mí. Lo sé. Pero yo, con treinta y tres años que tengo, quiero
08:26seguir
08:27trabajando en lo que me gusta y el tema está pospuesto un tiempo. Ya lo volveremos a hablar.
08:34¿Alguna vez le has roto a tu hermano un plato en la cabeza? Ni se me hubiera ocurrido, ríe él.
08:41No lo hemos hablado, ¿pero querrías tener más hijos? No sé qué decir. A ver, respondo finalmente.
08:51Hay una parte de mí que quiere, pero luego pienso en lo que dolió y en que tendría que aparcar
08:56por un
08:57tiempo mi trabajo, y, uf, no sé. De hecho, le hice prometer a Andrea que no me permitiría tener más
09:05hijos. Álvaro se ríe. Y consciente de que él sí lo desea, añado, pero también tengo otra parte en la
09:14que me encantaría tener otro hijo contigo, para que vivas el embarazo, las pataditas, las ecografías,
09:20las noches en vela, los vómitos de lactante, etcétera, etcétera, etcétera, ahora reímos los dos.
09:29Yo concluyo, tema pendiente de hablar. Me parece bien, afirma. Y tras darme un dulce beso, dice,
09:38por cierto, luego te llevo a los ensayos en el teatro. No hace falta, cielo. Quiero hacerlo,
09:46amor. Dicho esto, me guiña un ojo como sólo él sabe hacer y se marcha con Lolo a la calle
09:53para
09:54correr mientras yo sonrío feliz. Álvaro me hace muy feliz. Capítulo 49 Álvaro Madrid,
10:02Diciembre de 2017, e, e, e, e, e. Hemos ganado el partido. Oír canturrear a bris y ver su alegría
10:12me hace reír a carcajadas. Por primera vez desde que jugamos juntos, ganamos un partido de pádel contra
10:20Pepe. Hoy paga Pepe, e, e, e, exclama. Mi amigo suspira. Sonríe. Mira a su novia Mónica. ¿Qué le
10:32vamos a hacer, cielo? Le dice. Algún día tenían que ganar. Entre risas los cuatro recogemos nuestras
10:40cosas y corremos hacia el campo de fútbol donde Gloria nos espera. Contáis. ¿Tiene partido?
10:47Desde las gradas, los cuatro animamos a nuestra niña, y yo, la verdad, en alguna ocasión le daría
10:54algún pescozón a algún padre por lo pesaditos que se ponen. ¿Acaso no saben que aquello es una
11:00actividad para que los niños disfruten? Sentado en las gradas, veo como algunos padres gritan como
11:07auténticos cromañones. Estamos viendo un partido de niñas de entre siete y nueve años, y algunos
11:14deben de creerse que sus hijas son las futuras Messi. ¿Serán malacas? Al final, el equipo de Thais
11:22pierde por dos a uno, y cuando vamos hacia el restaurante para comer, yo, que llevo a Thais
11:28cogida de la mano, pregunto, ¿te duele la herida de la rodilla? Thais niega con la cabeza. En una de
11:37sus carreras, otra niña la tiró. No, papi, responde. Me tranquilizo, aunque cuando la vi caer y rodar por
11:46el suelo, sentí que se me salía el corazón. Durante la comida reímos y bromeamos. Thais, como mi padre y
11:55yo, es una forofa del Atlético de Madrid. Mira a Pepe, que es del Real Madrid. Cuando yo juegue de
12:04delantero en el Atlético de Madrid, le dice, os voy a meter tantos goles que no os lo vas a
12:10creer.
12:11Eso nos hace reír a carcajadas. Luego ella me mira y pregunta, oye, papi, ¿el viernes me puedo ir a
12:18casa
12:19de Rebeca a dormir? Su padre tiene entradas para ir a ver al atleti al campo y me ha invitado
12:25a
12:25acompañarlos. Si a tu madre le parece bien, a mí también. Me parece fenomenal, afirma Brice con
12:34tranquilidad. Como siempre, saboreamos la excelente gastronomía que nos ofrece ese restaurante mientras
12:41disfrutamos el momento. Ver a mis chicas reír y bromear con Pepe y Mónica a mí me da la vida.
12:49Desde que mis chicas se repusieron de la varicela, cuando por cierto lo pasé fatal y el esguince de
12:55Brice sanó, todo ha ido a mejor, aunque, de momento, no nos hemos casado, pero sé que es algo que
13:02haremos.
13:02Mi chica está feliz con su nuevo proyecto musical, y yo lo respeto. Sé lo importante que es para ella
13:10lo que hace, y estoy a su lado para sumar, no para restar. Mientras comemos y bromeamos,
13:16recibo un mensaje en el móvil. Me sorprendo al ver que se trata de mi tío Luis. Es la primera
13:24vez
13:24que me escribe desde que puse distancia con los Visoso y me sorprendo. ¿Qué pasa? Pregunta Brice,
13:32al ver mi gesto. Alvariña ha muerto y mañana la entierran. Todos me miran. Saben la nula relación
13:41que tengo con la que fue mi familia. ¿Y qué vas a hacer? Se interesa Pepe. Con tranquilidad,
13:49me encojo de hombros. No me afecta en lo más mínimo enterarme de su muerte. Nunca fue una mujer que
13:57se
13:57dejara querer, más bien todo lo contrario. Seguir comiendo con tranquilidad, respondo con frialdad.
14:05Nadie dice nada. Y cuando la comida se acaba y regresamos a casa, al irse las niñas a la terraza
14:13a jugar con Lolo, Brice me abraza. ¿Estás bien? Pregunta. Si lo preguntas por lo de Alvariña,
14:22tranquila, cielo, estoy bien. Si quieres ir al tanatorio o al, la respuesta a todo es no,
14:30respondo con seguridad. Ellas no son nada para mí. Brice asiente. Con prudencia no dice nada,
14:39y cuando se va a la cocina, le mando un mensaje a mi hermano. Creo que he de decirle lo
14:45que ha ocurrido
14:46y que él haga lo que estime. Al final, su decisión es como la mía. Sigue con su vida. Esa
14:55noche,
14:55cuando me acuesto, vuelvo a sentir palpitaciones en mi mano izquierda. Esto me comienza a incomodar,
15:03pero no digo nada. No quiero que Brice preocupe. Al fin de semana siguiente, mientras jugamos al
15:10pádel, estoy torpe. Mi mano izquierda y sus palpitaciones prosiguen, pero disimulo y me río
15:18de mi torpeza. Cuando terminamos el partido, que ganan Pepe y Mónica, y mientras recogemos las cosas,
15:25mi bolsa de deporte cae al suelo y cuando la voy a coger, noto la mano como acartonada.
15:32Dormida. Joder, ¿qué te ocurre, cariño? La mano. Brice asiente. No es la primera vez que me
15:42dejo de ello. Pepe se acerca, se agacha y recoge la bolsa de deportes. ¿Palpitaciones de nuevo?
15:50Pregunta. No, respondo. Esta vez la noto como dormida. Eso va a ser una epicondilitis,
15:59dice Pepe. ¿Te ha ocurrido más veces? Pregunta Mónica. Sí. Pues deberías ir al médico,
16:09me recomienda. No seas alarmista. Sondío. Quizás sea por una mala postura, apostilla Brice. Te digo
16:20yo que va a ser epicondilitis. Conozco a muchos que juegan al pádel y la padecen, afirma Pepe.
16:28Ve al médico, insiste Mónica. De acuerdo. Llamaré al doctor Navarrete y le consultaré,
16:35digo, aunque solo sea para que dejen de mirarme, y para quitar hierro al asunto, los apremio,
16:42vamos. Gloria y Thais nos esperan en el restaurante. Eso oh, que hoy pagáis vosotros.
16:51Se mofa Mónica, haciéndonos sonreír. Capítulo 50 Álvaro Madrid, abril de 2018 estoy junto a Brice
17:00en el coche esperando a que salga Thais del colegio. Ambos estamos serios. En tensión.
17:08Ahí la tienes, dice Brice. Desde mi posición, veo como un coche oscuro de cristales tintados llega
17:15y aparca. Segundos después, por la puerta trasera baja Olaya. El primer día que la vi aparecer quise
17:24pensar que era casualidad, pues no volví a verla. Pero en febrero empezó a venir en días alternos,
17:31y aunque no se acerca a Thais, esto hay que cortarlo. Asiento molesto. Ver allí a Olaya me incomoda.
17:40¿Qué quiere? Creía que todo había quedado claro. Que ella había entendido el grave error que cometió y
17:48que no estoy dispuesto a perdonar. La observo. No quiero que se acerque a mi hija. Ella nunca será
17:56buena para Thais. Quédate aquí, le pido, abriendo la puerta del vehículo. Ni lo sueñes. Responde Brice.
18:07A grandes zancadas, nos acercamos a Olaya. Ella está apoyada en su vehículo oscuro y no nos ve llegar.
18:15Me gusta el factor sorpresa. ¿Qué haces aquí? Pregunto, cuando estamos literalmente a su lado.
18:24Al oír mi voz, Olaya se tensa. Se lo noto en los hombros, en su postura. Se gira. Briceida,
18:34Álvaro, hola. Sorprendido, levanto una ceja. Hola. Olaya me mira, no aparta su mirada de la mía.
18:45Esperaba verte en el entierro de tu abuela. Esperaste mal, respondo. La frialdad que siento
18:53por ella no me apena. Es raro de explicar, pero yo me entiendo. Y cuando veo que se va a
19:00acercar a
19:01nosotros, repito mi pregunta para detenerla. Te he preguntado qué haces aquí. Olaya mira hacia los
19:09lados. Conociéndola, ya está controlando que nadie oiga lo que hablamos por temor al escándalo. No hago
19:17ningún mal viniendo. Su contestación me subleva. Me cabrea más. Su gesto. Aquel gesto de superioridad
19:28que Olaya siempre ha mostrado ante el mundo me enfada, y cuando voy a responder, oigo a Brice,
19:33mira, bruja del demonio. Como se te ocurra acercarte a mi hija, te juro que me lío a hostias contigo,
19:41aunque luego me arrepienta. Olaya mira a Brice. Brice a Olaya. Veo que, a pesar de los años,
19:50sigues siendo la malhablada de siempre, suelta Olaya. Pues que te quede clarito que todavía
19:56puedo ir a peor si mi hija está por medio.
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