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AprendizajeTranscripción
00:00protegido y muy bien. Nos quedamos un instante en silencio, que rompo yo cuando digo, sin poder
00:07remediarlo, esta noche he vuelto a soñar con él. Y ha sido todo tan real que, cariño, creo que son
00:15las, las jodidas hormonas. Me hacen estar más sensible. Andrea, que tampoco ha vuelto a tener
00:23contacto con Álvaro ni con su madre y abuela, me entiende. Sólo él sabe lo roto que está mi
00:29corazón. Tranquila, mi reina. Tranquila, dice. Me entran unas ganas locas de llorar. Me cago en las
00:40hormonas, protesto, tocándome la barriga, que se me endurece. Pues no me voy a poner a llorar. No me
00:48jodas, cielo. Que estoy lejos y no te puedo abrazar. Tomo aire y me trago el nudo de emociones. Apunta
00:58que debes un euro al bote de las palabrotas, le digo. Nueva andanada de risas. Expreso un deseo,
01:06ojalá tenga los ojos azules como tú. Omito mencionar a Álvaro. Él también los tiene azules.
01:15De pronto me encojo. Ay. Me lamento. ¿Qué pasa? Pregunta Andrea. Me levanto a toda prisa y boquiabierta
01:26me quedo cuando noto como por mis piernas corre agua. Ay, joder. Euro para el bote. Con los ojos
01:35como platos, miro hacia el suelo encharcado. No me jodas. Susurro con un hilo de voz. Otro euro.
01:44Papá viene hacia mí. Se fija en lo mismo que yo. An. Andrea, acabo de romper aguas. Exclamo.
01:56¿Qué? Joder. Vale. Este euro te lo perdono, pero vete ya para el hospital, ya. Insiste.
02:08Mi padre me habla. Andrea también. Pero no los escucho a ninguno. Estoy de parto. Acabo de romper
02:19aguas y de pronto me entran los miedos. Papá me quita el teléfono. Veo que habla y luego corta y
02:26lo
02:26guarda. Andrea cogerá el primer vuelo y avisará a su padre, dice. Asiento. Un nuevo pinchazo hace que
02:36me encoja. Me siento en el banco. Nos vamos para el hospital. Dice mi padre. No. ¿Cómo que no? No
02:48sé
02:48qué responder a eso. Mi padre me tranquiliza, cariño, estás de parto. Bichito quiere salir. Miedo. Tengo
02:59miedo. ¿Y si no sé dar a luz? ¿Y si todo lo hago mal? ¿Y si no le gusto al
03:07bebé? Paralizada,
03:09parpadeo. Tranquila, cariño, dice mi padre, que me conoce. Todo va a salir bien y lo vas a hacer
03:18fenomenal. ¿Y si no le caigo bien al bebé? Papá sonríe. Eso es imposible, mi vida. Me acaricia la
03:28mejilla. Serás una gran madre y te adorará. No me levanto. Me resisto. Papá insiste, pero yo me
03:38niego. El tiempo pasa. Las contracciones prosiguen, y veo que papá comienza a ponerse nervioso y no sé
03:47por qué de pronto me da por reír. ¿De qué te ríes? No lo sé. Nos reímos los dos y
03:55al final me levanto,
03:56papá para un taxi y nos vamos para el hospital. Capítulo 27 Bris. Siete horas después, estoy con
04:04mi madre, mi yaya, mis tías y mis primas en la habitación del hospital. Estoy de parto. Esto duele
04:13horrores, y no sé si lo voy a poder soportar. Papá y los tíos entran de vez en cuando. Quieren
04:20saber
04:21cómo estoy, pero la yaya los echa. Según ella, esto es cosa de mujeres, y cuando llegan Andrea y
04:29Simone, hace igual. Los echa de mi lado, para mi frustración y la suya. Mamá me pide que respire
04:36de una manera. La tía Dimitra de otra. La yaya da su opinión y cuando va a hablar la tía
04:43Nereida,
04:44las miro a todas, y como si fuera la niña del exorcista, pues sólo me falta que me devueltas
04:50la cabeza, si seo, fuera aaa. Ninguna se mueve. Todas me miran. He dicho que fuera aaa, vuelvo a
05:00gritar, ahora en griego. Asustadas, mis tías salen con toda celeridad. Necesito que entre Andrea,
05:08le digo a mi madre. Pero, mi sol, protesta mi yaya. ¿Cómo lo prefieres a él a nosotras?
05:17Él es un mafioso napolitano y, yaya, deja de decir tonterías. Grito. Mi sol, soy tu abuela,
05:27y a mí no me grites así, o te llevará un turco. Mamá, protesta mi madre. Esos italianos,
05:35son mafiosos napolitanos. Prosigue mi yaya. Me cago en la leche, mamá. Saca de aquí a la yaya
05:45y dile a Andrea que entre, grito sin querer escuchar tonterías. Mi madre siente. Sabe que lo mejor en
05:53este instante es hacerme caso y coge a su madre de la mano. Deja de decir tonterías con eso de
06:00que
06:00son mafiosos napolitanos, le dice. Vamos, mamá. Mi yaya protesta. Se resiste. Lo que yo quiero no es
06:11lo correcto, porque Andrea no es el padre del bebé, pero no desisto. Insisto. Y poco después,
06:20cuando veo entrar a mi mejor amigo, a mi hermano, le exijo su mano para cogérsela,
06:25y me retuerzo de dolor. Andrea chilla conmigo. Sé que le estoy haciendo polvo la mano y cuando
06:33la contracción se para, lo suelto. Lo siento. Lo siento. Lo siento, murmuro. Apurado, mi amigo
06:43asiente. Estoy aquí contigo. ¿Qué puedo hacer? Me pregunta, volviendo a coger mi mano. Una nueva
06:53contracción me parte el cuerpo. No me permitas tener más hijos, le pido. Él me está secando el sudor con
07:02un paño cuando entra una doctora y, levantando las sábanas, me mete la mano, algo que hace que me
07:08cague en toda su familia. Al paritorio, ordena. ¿Qué ha dicho? Pregunta Andrea, que me lleven al
07:17paritorio, susurro, sabedora de que he de hacer de intérprete con él. El revuelo que se organiza a
07:24partir de ese instante es tremendo. Mi ya ya, mis tíos, mis primos parecen haberse multiplicado por
07:3226. Todos dicen. Hablan. Opinan. Los nervios por la llegada del bebé los vuelve medio tarumbas,
07:43y yo, sin soltar a Andrea de la mano, digo, vente conmigo. ¿Al paritorio? Sí. No. Sí.
07:54¿Tú estás loca? Andrea, musita Simone. Si Brice quiere que vayas con ella, ve. Es una lombardo.
08:04Una nueva contracción me hace retorcerme de dolor. Creo, creo que es mejor que vaya su madre,
08:12dice Andrea, mirando a su padre. Mamá me mira. Sé que entiende por qué se le pido a Andrea. Ve
08:21con
08:21ella, hijo, lo anima. Eres de la familia y a su padre y a mí nos parece bien. Oír eso
08:29me emociona.
08:30Como siempre, poniéndome las cosas fáciles. Papá y mamá sonríen. Vamos, equipo. Exclama papá,
08:41agarrando la mano de Andrea y la mía. Conozcamos a nuestro bichito. A por todas. Murmura Simone,
08:50emocionado. En la camilla, el celador, junto a Andrea y toda mi familia, me lleva por el pasillo.
08:59Aquello lo he visto en infinidad de películas. Miro al techo. Veo las luces pasar y me da la
09:06sensación de que me llevan al matadero mientras un dolor que me parte en dos en ocasiones no me deja
09:12respirar. Solo quiero que Álvaro llegue y me coja de la mano. Al llegar a unas puertas,
09:19prohíben la entrada a todos excepto a Andrea. Cuando ven que le hablan y no les comprende,
09:25en el lenguaje universal le hacen saber que tiene que ponerse una batita, unos patucos y un gorrito,
09:32y cuando viene a mi lado, aunque mi humor no es el mejor, murmuro, joder, qué guapo estás.
09:39Con gesto asustado me mira. El médico le indica dónde colocarse, y yo se lo repito,
09:46pues no se entera de nada. La madre que te parió, mi reina, se queja. ¿Qué coño hago aquí?
09:54Debes un euro al bote, apostillo. A partir de ese instante, solo puedo empujar, respirar,
10:01destrozarle la mano a Andrea y soltar cientos de palabrotas. Eso sí, en español para que no me
10:08entiendan, aunque Andrea me advierte que he reventado el bote con tanto euro. Empujo. Respiro.
10:17Empujo. Respiro. De pronto, tras un último empujón en el que siento que se me va la vida y se
10:25me corta
10:26la respiración, noto como de mi cuerpo sale algo. Es una niña. Exclama a alguien. Una niña.
10:35He tenido una niña. Segundos después, oigo por primera vez la voz de mi niña. De mi hija.
10:44Y Andrea la escucha conmigo. Emocionada, veo como mi mejor amigo no quita ojo a la pequeña que yo no
10:52veo, y cuando me mira, soy yo emocionado. La princesa es preciosa, mi reina. Sonbío.
11:01Me muero por verla. Pesa tres kilos doscientos y mide cincuenta y un centímetros, me informa la
11:08enfermera. Vaya a... Mi princesa no es pequeñita. Es grandota como su padre. Y cuando instantes después
11:19la ponen sobre mi pecho y por fin la veo, la que llora soy yo. Mi pequeña es preciosa. Es
11:26la niña
11:27más bonita del mundo. Hola, Thais, susurro, tras darle un besito en la cabeza. Andrea, lloroso por el
11:36momento, me mira y le explico, Thais, en griego, significa, la flor más bella. Mi amigo asiente.
11:45Thais es un nombre perfecto para ella, afirma con una gran sonrisa. La enfermera coge a la pequeña,
11:53la envuelve en una mantita y se la pone a Andrea en los brazos. Papá, puedes salir a presentar a
11:59tu
12:00niña a la familia, dice. Andrea, que no entiende lo que ha dicho, me mira, y yo, omitiendo la primera
12:08palabra, pues sé que se sentiría mal si él ocupara ese papel, digo, dice que puede salir a presentar a
12:15la niña a la familia. Emocionado, Andrea no se mueve. Está paralizado por tener a la niña en brazos,
12:23cuando yo insisto, vamos, tío Andrea, ve. Tu reina te pide que les presentes a tu princesa a tu padre,
12:31a los míos y al resto de la familia. Sonriendo, finalmente Andrea se va, sale por la puerta del
12:39quirófano, mientras los médicos terminan de atenderme, y yo miro al techo e, inevitablemente,
12:46amor, pienso en ti. Capítulo 28 Álvaro Madrid, junio de 2013 cuando mi avión toma tierra en el
12:54aeropuerto de Madrid, estoy cansado. Agotado. Deseo llegar a casa, darme una ducha, cenar algo y
13:03echarme a dormir. Regreso de Nueva York. He estado allí una semana solucionando temas de trabajo y
13:11el desfase horario siempre me mata. Sé que ahora estaré otra semana descontrolado. Tras recoger mi
13:18maleta camino hacia la puerta de salida, y al ver cómo algunas familias se reencuentran, intento sentir
13:25indiferencia. A mí nunca viene nadie a recibirme. Ver que algunas parejas corren unos hacia los otros
13:33y se abrazan me hace pensar en ella. Embris. Recuerdo que cuando nos reencontrábamos corría
13:40hacia mí para tirarse en mis brazos sonriendo, e inevitablemente sonrío y pienso en ella.
13:47Rápidamente me la quito de la cabeza. No debo. No me hace bien. Me sigue doliendo,
13:55a pesar de que han pasado varios años. Por lo que sigo caminando y cojo un taxi para ir a
14:01mi casa.
14:03Por suerte, son las 10 de la noche, no hay tráfico en Madrid y llego rápido. Ya en el edificio,
14:10Pelayo, el portero, viene a saludarme. Buenas noches, Álvaro. Le son Dío. Pelayo es encantador.
14:21Es un hombre amable, servicial y sobre todo un tipo discreto y en el que se puede confiar. Estuvo
14:28casado, pero enviudó. Eso me contó mi madre. ¿El viaje fue bien? Todo lo bien que puede ir un viaje
14:37de trabajo, Pelayo. ¿Mañana te veo a primera hora en el gimnasio? Allí estaré, afirmo con seguridad.
14:47Ambos sonreímos, y metiéndome en el ascensor cierro la puerta. Doy al quinto piso y suspiro.
14:55Estoy agotado. El teléfono me suena. Recibo un WhatsApp de mi amigo Pepe para preguntarme si el
15:03domingo me apunto al padel. Sin dudarlo, le digo que sí. Me apetece mucho jugar y desfogarme. Cuando
15:12salgo del ascensor oigo voces. Risas. Eso me sorprende, y al abrir la puerta de mi casa,
15:20me encuentro con mi madre. Ya está aquí, exclama. Acto seguido, mi abuela y varias personas más vienen
15:29a saludarme. Toco con cariño la cabeza de Gina, la perra de Monsita. Tu mujer nos dijo que regresabas
15:37esta noche y organizamos una cena sorpresa, dice mi abuela. Miro a Monsita, a la que todos llaman mi
15:45mujer, aunque es un sentimiento que no tengo, a pesar de estar casado con ella. Con la mirada le hago
15:52entender que no me hace ni pizca de gracia aquello. Que una vez más han hecho con ella lo que
15:58han
15:58querido. Pero, consciente de que he de guardar las formas, murmuro, que bien. Los padres de Monsita me
16:07abrazan, como lo hacen mi abuela, mi madre, Lola, Alfredo y Matías. Estos últimos son los socios
16:15rancios del bufete. La última en hacerlo es Monsita. Lo siento, pero tu madre se empeñó,
16:22cuchichea. La entiendo. Sé cómo es mi madre y la poca personalidad que tiene ella. Se puede decir que
16:32mi abuela maneja a mi madre, y mi madre a mi mujer. Algo que siempre supe que pasaría y que
16:38de un tiempo
16:39a esta parte cada día llevo peor. Finalmente tomo aire y entro en el salón, donde veo una bonita mesa
16:46repleta de entrantes. Langosta. Viehidas. Percebes. Y también veo a dos chicas vestidas con un uniforme
16:57negro de servicio y mi abuela me informa de que en la cocina un reconocidísimo chef está preparando
17:03la cena. Joder. Odio tanto clasismo y etiqueta. Agobiado, meto mi dedo en el nudo de la corbata.
17:13Necesito quitármela. Es una cena formal. Anúdate de nuevo la corbata, me pide mi madre. Me gustaría
17:23ducharme. Ahora no. La cena ya está preparada. Joder, mamá. Álvaro, habla bien, me regaña. Cuando nos
17:35sentamos a cenar, echan a Gina del salón y las chicas nos comienzan a servir. Todos me preguntan
17:42por mi viaje. Por el trabajo. Y yo, como un robot entrenado para contestar, respondo. Les cuento cómo ha
17:52ido todo, cosa que les agrada. De pronto miro a la pared. ¿Qué es eso? Pregunto. Un precioso retrato,
18:02afirma mi madre. Incrédulo, lo miro. ¿Dónde está el lienzo que estaba colgado ahí? Miro a Montsita,
18:12lo ordené quitar, responde mi madre. ¿Qué? Yo miro el horroroso retrato en el que aparecemos
18:19Montsita y yo. Quería sorprenderos con ese regalo, explica mamá. Lo encargué especialmente
18:27para vosotros. ¿No crees que es una maravilla? Horrible. Es espantoso. Parecemos dos asfixiados
18:37de la vida, sin felicidad, ni ilusión, y no respondo. No puedo. Mientras todos hablan del
18:45horrible retrato, pienso en el lienzo que han quitado. Lo pinté yo hace años y es muy especial
18:52para mí por lo que significa. Es un cuadro abstracto donde mezclé los colores azul, blanco y beige para
19:00crear una atmósfera serena entre la fusión de la tierra y cielo. Algo que, sin duda, mi madre nunca
19:07ha entendido, porque nunca le ha interesado. Tu gusto es exquisito, Olaya, afirma la madre
19:14de mi mujer. Y los chicos están impresionantes en ese retrato. Mamá sonríe. Le encanta que la
19:23ensalcen. ¿Dónde has puesto mi lienzo? Pregunto. Ice, hijo, no te enfades. Ordené que lo bajaran al
19:34trastero. Tomo aire y doy por hecho que mañana bajaré al trastero el maldito retrato y volveré
19:40a subir mi lienzo. A riesgo de que me odies, Álvaro, interviene el padre de Montcita, he de
19:47decirte que el retrato que tu madre ha encargado es estupendo. Me gusta más que el borrón extraño
19:54de colores que ha bajado al trastero. Borrón extraño de colores.
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