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AprendizajeTranscripción
00:00algas y me da un azotito. Ha sido un niño muy, muy malo, ronronea. Ah, sí. Susurro,
00:09besándola. Un beso. Dos. Y cuando llegamos al tercero, el deseo nos abraza por dentro.
00:19Le doy la vuelta a Brice. Mira hacia la pared. Y, subiendo su pierna a la hornacina donde están
00:27los jabones, coloco mi duro pene en su húmeda vagina. Quiero ser más malo. Sé malísimo,
00:35me alienta Brice con un hilo de voz mientras el agua cae por su espalda. Sin esperar un segundo más,
00:42la penetro. En nuestro ardiente juego es lo que deseamos, y dejándonos llevar por el momento,
00:49disfrutamos del sexo de una manera salvaje que a ambos nos hace querer más y más mientras el
00:54agua se lleva los colores con los que nos hemos embadurnado, y cuando el clímax nos llega,
00:59simplemente nos dejamos llevar. Chillamos de placer. No hay nadie en casa, a excepción de Lolo,
01:08y ante él no hay que disimular. Acabado el momento loco y caliente entre los dos,
01:14nos enjabonamos entre risas y besos y quedamos totalmente limpios. Cuando salimos de la ducha,
01:20suena una canción. La conozco porque la escuchan Brice y Tice. ¿Quién la canta? Pregunto.
01:30El guapísimo de Sean Mandas, responde, bailoteando al compás de la música y tarareando. ¿El que le gusta
01:38a Tice? Así es, cariño. Y el que me gusta a mí. La canción se llama, En My Blood. Como
01:48infinidad de
01:48veces, Brice baila. Canta. Lo hace con tranquilidad, con gusto, sin pudor. Vamos, baila conmigo. Me pide.
02:02Niego con la cabeza e insiste, pero, cariño, si solo estamos tú y yo. Vuelvo a negar con la cabeza
02:09mientras ella prosigue cantando y bailando, y yo disfruto del bonito espectáculo que me da. Me encanta
02:16ver a Brice tan entregada y feliz. Verla en su elemento que es la música es un gustazo. ¿Cuándo te
02:24vas a casar conmigo? Pregunto cuando acaba la canción. Ella sonríe. Desnuda y todavía con el
02:32cabello empapado, se acerca a mí y me coge la mano. Yo, Briceida, me dice, mirándome a los ojos,
02:40te acepto libremente a ti, Álvaro, como mi esposo, amigo y cómplice para el resto de mi vida.
02:48Prometo días de amor, besos, locura y sexo, y espero que algún día te olvides del sentido del
02:54ridículo y bailes para ti. Me río. Dudo que yo pierda eso que tan marcado tengo. Le doy un dulce
03:04beso en los labios. Yo, Álvaro, digo, te acepto libremente a ti, Brice, como mi esposa, amiga y
03:12cómplice para el resto de mi vida, y lo acepto porque eres el centro de mi existencia. La luz,
03:19la magia y la energía que me hace levantarme cada día. Y la madre de la hija más preciosa que
03:26nadie me
03:26pudiera dar. Eres mi amor. Eres mi vida. Eres mi Julieta. Y quiero que sepas que te amaré
03:36incondicionalmente hasta la eternidad. Tras mis palabras, Brice toma aire, Boa ya, Romeo,
03:44¿por qué cada vez que me dices palabras de amor te superas más y más? Replica.
03:51Bailar no sé, contesto, pero decirte cuánto te quiero siento que sé hacerlo. Sonreímos.
03:59Intento ser tan romántica como tú en mis sentimientos, dice ella. Pero si te soy sincera,
04:06me quedo corta ante las cosas tan bonitas que tú me dices. Con lo que me dices me vale,
04:12afirmo, abrazándola. Del abrazo pasamos a los besos. De los besos al deseo.
04:20Y del deseo nuevamente a la pasión. Hacemos el amor sobre nuestra cama, en nuestra habitación,
04:27y cuando alcanzamos el clímax, de nuevo nos dejamos llevar. Esa noche, tras pasear a Lolo
04:34por el retiro y hablar con Thais, que está feliz en casa de su amiga Rebeca, Gloria nos envía un
04:40mensaje para decirnos que se queda a dormir con Pelayo. ¿Y si nos vamos al cine? Me propone.
04:48Me parece bien. ¿Qué quieres ver? Briz consulta la cartelera en el iPad.
04:56Ice, sí, esta. ¿Cuál? Ha nacido una estrella, de Lady Gaga y Bradley Cooper. Es musical y tengo
05:06muchas ganas de verla. A mí las películas musicales no es que me apasionen, pero si ella
05:12tiene ganas de verla, no hay más que hablar, así que nos vamos al cine. Tres horas después,
05:19cuando salimos del cine y vamos a casa en el coche, Briz llora. Lloriquea. El final le ha tocado el
05:27corazón. Cariño, es una película, le digo, divertido. Sí, lo sé. Pero, joder, qué cabrona es a veces la
05:38vida. ¿Por qué, por qué a dos personas que se encuentran y se quieren les tiene que pasar algo
05:44así? Dos euros al bote de las palabrotas, me mofo. Esa noche, tras regresar a casa, saludar a Lolo y
05:53darle un paseíto por el retiro, cuando nos vamos a la cama, volvemos a hacer el amor con nuestra loca,
05:59irreverente y descontrolada pasión. Capítulo 53 Álvaro. Tras un bonito fin de semana en el que
06:06Briz y yo hemos disfrutado de estar solos en casa, el lunes voy a la oficina. Tengo varias cosas que
06:14solucionar con mis socios Alicia y Carlos, y cuando llego, después de saludarles, entro en mi despacho.
06:21Abro el ordenador y busco la documentación que necesito para la reunión. De repente,
06:27comienzo a sudar al tiempo que siento un ligero acartonamiento en mi mano izquierda.
06:33Joder, ¿otra vez? Eso me incomoda. Acalorado, me levanto, me quito la chaqueta y...
06:42Capítulo 54 Briz. Cuando entro en la sala de urgencias del hospital, estoy asustada.
06:49Me han llamado del bufete donde trabaja Álvaro para decirme que se lo han encontrado inconsciente
06:55tirado en su despacho y que han avisado a una ambulancia que se lo ha llevado. Con rapidez
07:01llego al mostrador. Puede que si digo que Álvaro es mi novio no me den información. Por favor,
07:09me han dicho que han traído a mi marido aquí, pregunto, mirando a una señorita.
07:14¿Y su marido se llama? Álvaro Lombardo. Veo que la chica mira el ordenador. Su gesto es
07:23de total aburrimiento. Lo están atendiendo, dice finalmente. Por favor, espere en la sala
07:31de espera. En cuanto sepan algo, el doctor saldrá y le informará. ¿Pero está bien?
07:39Insisto. La chica me mira y esboza una sonrisa. Aquí no pone nada, dice. Por favor, espere en
07:49la salita de espera. Maldiciendo por lo bajo, le obedezco. Entiendo que ella no sepa nada,
07:57pero, joder, qué rabia. En el camino he llamado a Pepe. Las puertas de urgencia se abren, aparece
08:05Mónica. Al verla, salto de la silla y ella se me acerca. Tranquila, me dice. Está bien.
08:15Pepe me ha llamado para decirme que venías. Vamos, te llevo con Álvaro. Agradecida hasta
08:23el infinito y más allá, acompaño a Mónica hasta un box. Cariño, ¿qué te ha pasado? Pregunto
08:30cuando veo a Álvaro. Él está allí, tumbado sobre una camilla. Estoy bien, Brice. Tranquila,
08:40tranquila. Y una leche. Y cuando voy a insistir, me dice, tocándose la mano, no recuerdo lo
08:49que ha pasado. Solo recuerdo estar en la oficina, sentir calor, notar que la mano me fallaba y
08:56ya me desperté aquí. Madre mía. Mónica está con nosotros durante un rato. Trabaja
09:04en ese hospital. Aparece una médica. Doctora Leiva, ellos son Álvaro y Brice, dice Mónica.
09:12La mujer nos mira. Sonríe. Después mira los papeles que lleva en las manos. Tras las pruebas
09:21que te hemos hecho, no hemos encontrado nada preocupante, nos comunica. Eso sí, con un simple
09:29café en el cuerpo no puede salir de casa. Se lo digo cada mañana. Le digo que tiene
09:36que desayunar en condiciones antes de marcharse a trabajar. Me recuerdo a mi madre. Álvaro
09:43sonríe. Puede que eso, prosigue la doctora, unido al estrés, bajara tu tensión y provocara
09:50el desmayo. Ahora bien, mi consejo es que pidas cita para el traumatólogo y le consultes
09:57las molestias las molestias que sientes en la mano. Un amigo nos dijo que podría ser
10:02epicondilitis, menciono de inmediato. La doctora me mira. Puede ser. Como puede ser un síndrome
10:11del túnel carpiano. Pero mejor que lo valore un especialista. Asiento. Está claro que la cita la
10:19voy a pedir yo sí o sí. Mónica, aquí tienes firmada el alta. Ya se pueden ir, le dice la
10:27doctora a
10:28nuestra amiga. ¿Cuántas veces te he dicho que desayunes antes de salir de casa? Regaño a Álvaro
10:35tan pronto desaparece la doctora. Vale, mamá. Seré obediente, se mofa él. Mónica y yo nos miramos
10:45y finalmente sonreímos. Al salir de urgencias nos encontramos con Pepe. Viene apurado, y al
10:53vernos y contarle lo ocurrido, llama a un amigo suyo que es traumatólogo y nos da cita para su
10:59consulta. Capítulo 55 Álvaro Madrid, junio de 2019 estoy aburrido y cabreado sentado en una silla en
11:08la terraza de mi ático. ¿Qué narices le ocurre a mi mano izquierda? Una y otra vez repaso lo ocurrido
11:15en los últimos meses e intento buscarle un porqué. A los pocos días del susto que me hizo pasar por
11:22el
11:22hospital y tener la cita por el traumatólogo que Pepe me aconsejó, éste me solicitó unas pruebas que
11:29con paciencia me hice. Al llevarle los resultados, me diagnóstico síndrome del túnel carpiano, como había
11:37apuntado la doctora del hospital, y me envió al fisioterapeuta. Cuando me enteré de eso, aunque es
11:44una putada, me tranquilicé, en especial por Brice. No quiero que se asuste por cosas médicas. Durante un
11:53tiempo fui al fisio dos veces a la semana y todo pareció ir bien. El problema fue que, meses después,
12:00una mañana al despertar, me sentí raro y débil, y sobre todo no podía mover la mano izquierda.
12:07Aquel día no pude disimular con Brice. Se lo tuve que contar, y ella rápidamente llamó al
12:14traumatólogo amigo de Pepe, que nos dio cita horas después. Recuerdo estar en la consulta tenso. Muy
12:23tenso. Lo que creía que iba a mejor, incluso que se había solucionado, de pronto había empeorado,
12:30y el mismo traumatólogo, tras ordenar más pruebas, cambió su diagnóstico de síndrome del túnel
12:36carpiano a epicondilitis, como decía Pepe. El traumatólogo, al saber que yo hacía pádel,
12:44me explicó que la epicondilitis era una de sus patologías. Sigo con la rehabilitación. Me esfuerzo
12:52en no faltar a una, pues quiero reponerme. Pero a diferencia de la vez anterior, en esta ocasión,
12:59no noto mucha mejoría, y el traumatólogo me ha derivado al cirujano. ¿Al cirujano para qué?
13:07En mi periplo de médico soy más consciente que nunca en mi vida de lo afortunado que soy. Los
13:13recursos que tengo me posibilitan pagar consultas y médicos privados. Algo que, por desgracia,
13:21mucha gente no se puede permitir, y me quedo sin habla cuando me entero de que hay personas,
13:26en peor situación que yo de dolor, que para ser atendidos de una dolencia tienen que esperar incluso
13:32un año. Eso es terrible. Cuando visitamos al cirujano con todos los informes del traumatólogo,
13:40éste mira todo aquello con detenimiento y, como no, me prescribe nuevas pruebas. Lo que llevo del
13:47traumatólogo está bien, pero él quiere ver más. Durante las horas que pasamos en las salas de espera,
13:54observo a las personas que están a mi alrededor, y eso me hace ser consciente de que hasta ahora en
14:00que me he visto sumergido en semejante vorágine de pruebas médicas no había valorado mi salud.
14:06Siempre he sido un tío muy sano, muy deportista, y verme en esta situación me tiene desconcertado.
14:14Muy desconcertado. En mayo, cuando por fin tuvimos todos los resultados que el cirujano me solicitó,
14:21la fuerza en mi mano izquierda siguió disminuyendo. Le llevé los resultados y me dijo que podía
14:28operarme de la epicondilitis. Al parecer, es una patología muy común de las personas que jugamos
14:35al pádel. Pero yo, poco convencido de la operación, decidí buscar una segunda opinión. Los días pasan y
14:44mi mano izquierda ya no vuelve a ser la que era. A pesar de tener fuerza y poder utilizarla, me
14:51falla
14:51mucho. Tanto que hay días que no quiero llevar a Thais por la mañana en mi coche al colegio.
14:58No me siento seguro. Mi caso lo ven doctores de Madrid, Barcelona, Málaga, e incluso Andrea preguntó
15:06a algún amigo suyo en Londres y mi padre y Fiorella en Nápoles. Y para mi desesperación, cada uno de
15:14ellos
15:14me dio una diferente valoración. Al no ponerse de acuerdo, yo peté. Exploté. Y me negué a seguir de
15:23consulta en consulta. Y aquí estoy, sentado en la terraza de mi ático, comiéndome la cabeza e intentando
15:31entender qué ocurre. 10 de agosto. ¿Qué pasa el 10 de agosto? Pregunto, mirando a Brice. Mi chica
15:41sonríe. Verla sonreír me alegra el día. Ella se agacha, se arrodilla y coge mi mano derecha.
15:50Álvaro Lombardo, ¿quieres casarte conmigo el 10 de agosto? Sí. Claro que sí, quiero, contesto con cara
15:59de sorpresa. No he querido otra cosa en todo este tiempo. Feliz, Brice me da un beso en la mano,
16:08después se incorpora y me lo da en los labios, y cuando se sienta sobre mis piernas confiesa,
16:13menos mal que has dicho que sí, porque yo ya tengo a todo el mundo trabajando para que todo
16:19esté organizado en Santorini. Incluso tu padre y Andrea ya tienen billete de avión para esa fecha.
16:27Divertido, sonrío. Que haya hecho aquello a mis espaldas me hace gracia. ¿También has organizado
16:35la luna de miel? Pregunto. Brice niega con la cabeza. Eso lo dejaremos para más adelante.
16:44He pedido permiso en mi trabajo, y como mucho me han dado 20 días. Además, sé que tienes compromisos
16:52laborales importantes para principios de septiembre a los que no puedes faltar. Tengo un par de juicios
16:59pendientes un poco complicados. Con saber que me voy a casar contigo ya me vale, admito.
17:06Brice me besa y yo le correspondo al beso. El amor que siento, y que sé que ella siente,
17:13es maravilloso. Cariño. Solo falla una cosa, dice ella. ¿Qué cosa? Aún no tenemos nuestra canción
17:23para abrir el baile. Tengo que bailar. De eso no te libras, me advierte sonriendo. Me río. Está claro
17:34que el día de mi boda tengo que bailar sí o sí. Por ti, ese día bailaré lo que tú
17:40digas. Sé que te
17:42hace feliz. Brice hace aquel gesto que tanto me gusta con los ojos. Encontraremos nuestra canción.
17:50Lo sé, asegura, y rosa mis labios con los suyos. Su perfume me embriaga, y paseando mi nariz por su
17:59cuello, al saber que Thais está en el colegio, pregunto, ¿Gloria está en casa? No. Ha ido a la
18:07peluquería. Saber eso me gusta. Y sin perder un segundo, pues mi urgencia por ella es tremenda,
18:15comienzo a abrirle los botones de la camisa que lleva y bajo el cielo azul de Madrid, en la terraza
18:21del ático, le hago con dulzura el amor. Capítulo 56 Brice Santorini, 10 de agosto de 2019 El bullicio
18:30que hay en la casa de mis padres es tremendo. Llegó el día de la tan esperada boda. Feliz,
18:37miro a mi alrededor y pienso en Álvaro. Desde que puse fecha para la boda, todo en él cambió. Dejó
18:44de ser
18:45el hombre callado y enfadado en el que se había convertido y volvió a ser el hombre maravilloso que
18:50siempre ha sido. Sabía que proponerle algo así le haría despejar su mente de tanto médico y tanta
18:57incertidumbre, y simplemente por eso soy feliz. Feliz por mi amor. Thais está preciosa con su vestido.
19:06Es como una muñeca. Cuando llega Simone con Luna, la vestimos igual, y me enamoro de las dos muñecas.
19:15Ya tienen 10 años para 11. Crecen sanas y preciosas, y verlas tan mayores y lindas me emociona.
19:23Simone y Fiorella, emocionados por el día que vamos a vivir, me abrazan. Están felices porque Álvaro y yo,
19:32por fin, vayamos a dar el, sí, quiero, y yo encantada les abrazo. Siempre han estado conmigo y ahí siguen.
19:41Nunca me han fallado ni fallarán. Y para mí son mi familia. Empiezo a ponerme mi vestido de novia y
19:49mamá me ayuda. En esta ocasión y ante las prisas, lo elegí yo sola, y me he decantado por un
19:56bonito
19:57vestido ibisenco de novia que compré en una tienda.
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