Las lógicas de cambio de marchas también han sido revisadas, con tiempos de respuesta más veloces y transiciones más incisivas, especialmente en los modos Race y ESC-Off del Manettino. El beneficio es especialmente perceptible en las fases de aceleración, donde el sistema prioriza una entrega más directa y contundente. En modo manual, los cambios adquieren un carácter más deportivo a regímenes medios-altos —por encima de las 5.500 rpm -, incrementando la implicación del conductor. De forma complementaria, se ha optimizado la sonoridad en el habitáculo mediante un ajuste específico, más presente tanto en el arranque como durante la aceleración, que realza la personalidad del V12 atmosférico.
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