00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 155.
00:06Los primeros 50 corazones humanos para el licántropo atlante.
00:10El aire de la tarde estaba espeso y brumoso aquel día en el Pacífico,
00:14más allá de las Islas Galápagos, como si cada molécula temblara ante la presencia del licántropo
00:20atlante que pisaba sus rocas. El océano golpeaba las escarpadas costas como un recordatorio de
00:26que no había escape. Las aves sobrevolaban el horizonte como si quisieran huir de la isla,
00:32y cada rastro de vida parecía esfumarse bajo el peso del terror. Tatiana estaba sola en el punto
00:38de control. Su respiración acompasada se mezclaba únicamente con el estruendo de las olas rompiendo
00:44contra las piedras. El reloj marcaba las 2.20 de la tarde. Drex llevaba tres minutos inmerso en la
00:51cacería. El primer grito desgarrador de su presa resonó en la distancia, un eco sombrío que se
00:57deslizó entre los árboles y el viento, golpeando el corazón de Tatiana con brutalidad. Pero ella no
01:03se movió. Sabía que no debía interferir. El ritual era claro. Drex debía cazar solo,
01:10devorar los corazones de sus víctimas y bañar el tótem en su sangre. Ese era el pacto. Solo así
01:17podría estabilizar su tótem y evitar que el hambre de la bestia lo consumiera por completo.
01:22Miró hacia el horizonte, intentando imaginar el lugar exacto donde Drex cazaba. Quería estar con él,
01:29protegerlo, pero entendía que esa lucha era solo suya. Todo lo que podía hacer era esperar. Acarició
01:36el collar de cinco capas que colgaba de su cuello. En las dos primeras residía el excedente del poder
01:42del tótem, un vínculo que había amalgamado su energía con la de la bestia Atlante, transformándola
01:48en licántropa. Pero ahora, la intensidad de sus emociones y la voz en su mente eran dos tormentas
01:54que no lograba apaciguar. Ráfagas de energía cerraban el circuito entre ella, Drex y el licántropo
02:01blanco que, en ese momento, destrozaba a las primeras cincuenta víctimas. Los gritos seguían
02:07resonando en la distancia. Cada ráfaga que atravesaba el quinto sello del collar le permitía
02:13sentir lo que ocurría. El placer de cada corazón devorado, el sabor de la carne y del tejido
02:18en su propia boca, el miedo y el horror de las víctimas cayendo una a una bajo las garras
02:23del lobo Atlante. En esa soledad inquietante, Tatiana se permitía un momento para sí misma.
02:30Descubría que la conexión energética que la había transformado en licántropa ahora
02:34trascendía su cuerpo. El vínculo se intensificaba más allá de lo comprensible. Cerró los ojos,
02:41dejándose inundar por las emociones mientras su mente se enfocaba en las sensaciones que
02:46provenían de Drex. El quinto sello comenzaba a activarse de forma estable, pero Tatiana no
02:52moldeó la energía. Solo la dejó fluir, empaparse de ella, como si esa fuera su manera de acompañarlo
02:59en la distancia. El teléfono vibró en su bolsillo. Sabía que era María. Con manos temblorosas,
03:06lo sacó y contestó. ¿María? ¿Tati? La voz de María sonaba lejana, más como clarividente que
03:13como hermana. No hay problemas. El futuro que veo está claro. Drex está bien. En unos minutos regresará.
03:22Y la llamada terminó. Eso era todo lo que María podía ofrecerle, limitada por la voluntad de Asha.
03:29Tatiana apretó los labios, sintiendo cómo la angustia se filtraba en su mente, sellando de nuevo
03:35el quinto sello del collar. ¿Por qué? Susurró al vacío, bajando la mirada hacia el suelo bajo sus
03:41botas. Esa llamada, que debía calmarla, ahora solo le hacía sentir más profundamente la impotencia de no
03:48poder activar el quinto sello y acompañar a Drex durante su cacería. El silencio era aplastante.
03:55No había nadie para consolarla, nadie que le ofreciera respuestas. Solo el viento y las olas
04:01la rodeaban, recordándole lo pequeña que era en medio del océano pacífico.
04:06Tienes que ser fuerte. Por él, por ti misma, se dijo, con la voz temblorosa, mientras se aferraba al
04:13collar de cinco capas, intentando sin éxito calmar su mente y reactivar el quinto sello.
04:19Pero los sentimientos la desbordaban, más ahora que la llamada de María le había mostrado una
04:24certeza que, aunque profética, aún no se había materializado. Y eso la angustiaba.
04:30Todo esto va a pasar, murmuró, intentando convencerse. Va a sobrevivir. María lo ha visto.
04:37Se secó las lágrimas con la manga del uniforme, respiró hondo y alzó la cabeza. En la distancia,
04:45los gritos cesaron de golpe. Era la señal. Drex estaba terminando. Pero ese era solo el
04:51primer día. Quedaban seis más. Vuelve, susurró, como si pudiera alcanzarlo con su voz. Tatiana se
05:00hirió, obligándose a recomponerse. No podía permitirse caer en el vacío de la desesperación.
05:06No ahora. No mientras él todavía la necesitaba fuerte. La tarde avanzaba, pero en su interior,
05:13ella ya se había levantado. Podía ser frágil, podía romperse, pero siempre encontraría la
05:19forma de reconstruirse. Entonces escuchó el crujido de hojas bajo unas pisadas firmes.
05:26Contuvo la respiración y miró hacia el bosque oscuro. Sabía que era él. Podía olerlo con la misma
05:32claridad con la que sentía el sol en su rostro. Pero su corazón se detuvo por un instante,
05:37expectante. Él emergió de las sombras, ya transformado en humano. Vestía el pantalón
05:44táctico y la chaqueta de oricalco que ella le había regalado para que no regresara desnudo como
05:49solía hacerlo. Ahora, ambas prendas estaban empapadas de sangre, heces y vísceras. Sus pasos
05:56eran pesados, pero firmes. Caminó hasta llegar a ella. Se miraron sin decir palabra. El viento
06:03soplaba suave entre los árboles, pero la tensión entre ambos era casi tangible. Tatiana vio el
06:10cansancio en sus ojos, el peso que cargaba tras haber cazado y devorado cincuenta corazones. Cada
06:16uno, necesario para estabilizar su tótem. Dio un paso hacia él. No sabía qué decir, pero sentía la
06:23necesidad de romper el silencio. ¿Cómo te sientes? Preguntó, con la voz apenas audible. Drex la miró,
06:32sus ojos dorados reflejando algo más profundo que el cansancio. Una sombra en su alma que Tatiana
06:37conocía demasiado bien. Sobreviví, respondió con voz grave, el eco de su licantropía aún resonando
06:45en cada palabra. Pero no se sintió igual que en la isla Encanto. Fue más intenso. Tatiana asintió en
06:52silencio, con la mirada fija en él. Drex se limpió la sangre que aún goteaba de su rostro con la
06:58manga
06:58de su chaqueta, sin apartar los ojos de los suyos. ¿Puedo preguntarte algo, Tatiana? Dijo, con esa voz
07:06serena y profunda que siempre usaba cuando estaba al borde de sí mismo. Hubo un instante en que sentí
07:12como si... se detuvo, incapaz de explicarlo con claridad. Tatiana dio un paso más y apoyó una mano
07:19sobre su pecho, justo donde el corazón de Drex latía con fuerza, aún acelerado por la cacería.
07:25—Tú no vas a perderte. No mientras yo esté aquí, dijo con firmeza, aunque su voz estaba cargada de
07:32emoción. —Voy a ser tu ancla, Drex. Vamos a sobrevivir a esto juntos. ¿Entiendes? Drex cerró los ojos por un
07:42momento, dejando que las palabras de Tatiana se hundieran en él. A pesar de todo lo que rugía dentro,
07:48de todo lo que había destruido, había algo en su toque, en su presencia, que lo mantenía firme.
07:54La bestia aún se agitaba, pero por un instante, se hizo silencio.
07:59—¿Activaste el collar? —preguntó, inhalando el aroma de Tatiana como si fuera lo único que aún lo conectaba
08:06al mundo humano. Tatiana lo miró con una mezcla de ternura y determinación. —¿Lo sentiste? —preguntó con una
08:13leve sonrisa. —¿Cómo lo sientes tú? —completo, respondió él, con gravedad. Y, cubierto de sangre,
08:21la abrazó. Tatiana se dejó envolver por él, dejando que el calor de su cuerpo la sostuviera.
08:28Por fin, en ese breve instante entre la violencia y el deber, se permitió descansar.
08:33Quedaban seis días más, pero esa noche, bastaba con haber sobrevivido al primero.
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