00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 154.
00:06La Purga, un lugar para psicópatas y asesinos seriales. La noche había caído sobre la ciudad
00:12de México como un manto de terciopelo espeso, impregnado con el perfume de los árboles de
00:17mirra y el susurro constante de las fuentes de piedra entre las sombras. Fabián avanzaba
00:23por los senderos interiores de Chapultepec con la sotana abierta al cuello y la Biblia
00:27firme en la mano. Junto a uno de los bancos antiguos, de pie y estático como una figura
00:33tallada en hielo, lo esperaba Stephen Gordon. El rubio, con el cabello peinado con una
00:39pulcritud eclesiástica y ojos azules como penitencia, vestía de forma convencional,
00:44salvo por una enorme chaqueta que ocultaba sus armas. Como un verdugo aguardando sentencia.
00:51«Gracias por venir», dijo Fabián sin rodeos, apenas marcando el inicio de la caminata.
00:57«Un placer, caballero maestro santo. ¿Es esta la parte donde recibo mi primera misión?»,
01:04respondió Stephen con una media sonrisa carente de emoción real. «Te vas a unir a la purga. Aquí
01:10tendrás aliados que jamás creíste posibles. Vampiros redimidos, brujas, licántropos. Y no
01:17se trata solo de tolerarlos. Tendrás que luchar a su lado, y, a veces, morir por ellos»,
01:23afirmó Fabián sin mirarlo. Stephen soltó una carcajada breve, casi musical. «¿Me estás diciendo
01:31que la purga es un refugio de aberraciones?», rió. «Lo sospeché desde que fue tan fácil unirme»,
01:37se giró, contemplando los rosales que bordeaban el camino. Antes de venir, enfrentaba dos juicios. Uno
01:44por desmembrar a dos vampiros convertidos que traficaban sangre humana para rituales,
01:49y otro por practicar ocultismo y magia de sangre. Fabián no se inmutó. Lo dejó continuar. A veces,
01:57la santa sede tiene hambre de escándalos. Otras, sed de resultados. Esta vez, tenía hambre. Stephen se
02:05encogió de hombros. Así que me dieron a elegir, juicio, o la purga. «Aquí no tendrás un tribunal,
02:12sino un escuadrón. No habrá inquisidores. Solo tus propios compañeros pidiéndote que les cubras
02:19la espalda. Aunque tengan colmillos o respiren bajo lunas llenas». «¿Y qué pasa si fallo?»,
02:25preguntó Stephen con franqueza. «Si una bruja se tambalea y mi primer reflejo es acabar con su
02:31linaje antes de evaluar su valor operativo?». «Entonces la humanidad habrá perdido»,
02:36respondió Fabián, deteniéndose frente a un claro. «En este momento, lo único que sostiene todo esto,
02:43las calles, el bosque de Chapultepec, los parques, el sistema judicial, es el acuerdo que la iglesia
02:50hizo, en nombre de toda la especie, con Zach Fick Bambertoken. Un pacto que obliga a todas las
02:57criaturas no humanas a vivir en secreto, mientras los humanos conservamos la luz del sol. Pero los
03:03separatistas quieren romper ese acuerdo. Y la purga es lo único que se interpone entre ellos y un mundo
03:09donde los humanos somos criados como ganado». Stephen cruzó los brazos y dejó que el silencio
03:15se asentara unos segundos. «Interesante como lo planteas. Me recuerda a las misiones en las
03:21cloacas de Marsella, sus ojos se estrecharon. Supongo que por eso no importa traer gente desde
03:28las fosas más profundas del mundo, con tal de proteger el dichoso pacto de Constantino y Zach Fick.
03:34«Aquí no se escogen víctimas, Stephen. Se eligen aliados», replicó Fabián, bajando el tono.
03:41«Matar es matar. Pero si el archiconde necesita gente como yo, puedo aprender a matar cosas sin
03:47uniforme. O que no repiten el mismo mantra antes de que les vuele los sesos», dijo, casi divertido.
03:53«¿De eso va esta conversación? ¿Saber si sé enfocar a quién matar y a quién no?» Fabián lo observó
04:00largo rato. La luna se reflejaba en los ojos del joven, y por un momento no supo si lo que
04:06brillaba
04:06en ellos era ambición, o redención. «Steven, escucha bien lo que te voy a decir, porque es
04:12esencial antes de hablar con el archiconde de la purga». «No intentes retarlo ni contradecirlo»,
04:18advirtió Fabián. «Si detecta la más mínima duda, mentira o arrogancia, todo se acabó».
04:25«Entendido, caballero maestro santo», murmuró Gordon, «más para sí mismo. ¿Qué es una bruja
04:33más o un vampiro menos en mi lista?» «Esa es una forma de pensarlo. Y mantén la calma
04:39cuando hables con el archiconde. Le diré que estás listo, así organizamos una reunión
04:44en estos días y puedas asumir tu puesto como mi escudero dentro de la purga».
04:48«Steven asintió lentamente. Muy bien. Hablaré con el archiconde cuando usted lo indique,
04:55caballero maestro santo». «Muy bien, Steven. Vuelve a casa, descansa,
05:01habla con Dios. Apenas tenga todo listo, te confirmaré para que te unas a la purga».
05:07«Espero que en menos de tres días ya estés conmigo dentro de la mansión», concluyó Fabián
05:12con una sonrisa leve. «Entendido, caballero maestro santo», respondió Steven Gordon,
05:20devolviendo la sonrisa con una sinceridad inusual antes de alejarse por el sendero de
05:24Chapultepec. Fabián se giró en dirección opuesta y se dejó engullir por el bosque
05:29unos instantes mientras volvía al café de la entrada, donde lo esperaba María. El camino
05:35de regreso le pareció más corto de lo que era en realidad. A cada paso, el murmullo de
05:41los árboles lo envolvía, como si la propia noche intentara digerir la conversación que
05:45acababa de tener. ¿Qué tan dispuesto estaba realmente ese muchacho? ¿Era posible convertir
05:51a un verdugo en un aliado, o solo estaban aplazando una masacre inevitable? Fabián no
05:57era ingenuo. Sabía que la purga necesitaba a los dispuestos, no a los puros. Pero también
06:04conocía lo fácil que era cruzar la línea entre voluntad y locura. El problema no es que
06:09haya matado. Es que lo disfrutó, pensó, recordando el brillo seco, casi hueco, con
06:15el que Gordon había relatado sus crímenes. Salió por la entrada lateral del bosque y
06:21cruzó la pequeña plaza frente a la verja histórica. Al otro lado de la calle, una cafetería
06:27cálida lo esperaba, iluminada por luces tenues y música suave. En una de las mesas, con una
06:34bebida humeante entre las manos y una bufanda al cuello, estaba María. Al verlo, sus ojos
06:40se iluminaron como velas encendidas en un altar silencioso.
06:44¿Cómo te fue? Preguntó apenas él cruzó la puerta. Se levantó para abrazarlo sin contenerse.
06:51Sus brazos lo rodearon con ternura, y aunque sus labios buscaron los suyos con una necesidad
06:56latente, logró detenerse y besarle la mejilla.
07:00Hola, María, susurró Fabián, devolviendo el beso en la mejilla con suavidad antes de
07:05sentarse a su lado. ¿Cómo te fue con tu escudero? Preguntó ella, acariciando su rostro con la
07:12yema de los dedos. Fabián suspiró. Tomó la taza que ella le había pedido, la probó,
07:18y dejó que el calor le ayudara a ordenar sus pensamientos. Es difícil de leer. Frío.
07:26Extremadamente disciplinado. No niega lo que ha hecho. De hecho, lo admite con una frialdad
07:31inquietante. Está escapando de dos juicios. Uno por desmembrar a vampiros convertidos.
07:38El otro por practicar magia de sangre y quién sabe qué más. Y lo más perturbador es que no
07:44parece arrepentido. Casi diría que está emocionado por unirse a la purga, como si fuera su destino
07:50natural. ¿Eso no es bueno? Preguntó ella con cautela. Fabián negó con la cabeza,
07:57despacio. No lo sé. Operativamente, es perfecto. Pero es alguien que no distingue entre deber y
08:04fanatismo. Y eso. Es peligroso dentro de la mansión. No quiero poner a nadie en riesgo.
08:11No quiero ponerte en riesgo. Ni a Laura. Ni a nadie. María lo miró largo rato,
08:18intentando entender lo que él aún no decía. Fabián, tú no eres de ocultar cosas. No empieces
08:25ahora, te lo ruego. Dímelo, pidió ella, bajando la voz. Fabián tomó su mano y asintió en silencio.
08:33Es discípulo de Andrés Rojas. Y, honestamente, se parece demasiado a una versión joven del demonio
08:40del Vaticano. Dijo mientras apretaba su mano, como si temiera que ella se apartara. El silencio entre
08:47los dos se volvió espeso. Finalmente, María habló. Fabián, tú siempre dices que Dios nos puso en el
08:54mismo camino, a pesar de cómo empezaron las cosas entre nosotros. Tal vez puedas hacer otro milagro
09:01con él, intentó sonreír, aunque sin fuerza. Además, tiene que hablar con Bambert Token primero.
09:08Eso te dirá todo lo que necesitas saber. Tienes razón, María. Y gracias, dijo Fabián,
09:15levantando la mirada hasta encontrarse con la de ella. La noche seguía su curso en la Ciudad de México,
09:21envolviendo Chapultepec en su manto sigiloso. Pero el aire entre ellos era más ligero ahora.
09:27Se permitieron otro instante de intimidad. Brindaron con sus tazas y, sin pudor,
09:33se tomaron de la mano sobre la mesa, como si necesitaran del otro para no romperse.
09:38—¿Te parece si llamo a Tati? —preguntó María, notando cómo una mesera los observaba con cierta
09:45curiosidad al ver la unión de sus manos. —Me parece estupendo —respondió Fabián de inmediato,
09:51también consciente de que algo entre ellos acababa de cambiar.
09:55María sacó su celular y lo sincronizó con el comunicador de la purga, tal como Fabián le
10:00había enseñado. Tras algunos segundos, hizo la llamada al nuevo contacto que él mismo había
10:06configurado, el canal directo con su hermana. Se colocó el dispositivo en el oído con la
10:12seriedad de quien se sabe en medio de una misión. La señal entró primero a la sede principal de la
10:18purga y, desde allí, fue redirigida a una frecuencia secreta, creada por la directora
10:23general de Oricalco. Era un canal seguro, reservado exclusivamente para comunicarse con
10:29María, o con el archiconde de purga, Seraph Bambertoken Lachector, en caso de emergencia.
10:37—Tati, ¿me oyes? —preguntó María con urgencia, conteniendo la respiración.
10:44—¡María! —respondió Tatiana, su voz vibrando con una estática inicial que no logró ocultar su
10:49calidez. —¿Estás bien? Pensé que no lograrías llamar hoy. Imaginé que Fabián estaría ocupado todo
10:57el día con lo de su nuevo cargo. —Estoy bien, estoy bien —repitió María con alivio,
11:03sonriendo. —Asha me dio el día libre para acompañarlo. Así que estuve con él en todo.
11:10—Está preparándolo de Fabiola, la bruja roja. Se tomó muy en serio eso de diseñarle una tortura
11:16especial, y dijo que hasta mañana empezará el proceso. —¿Estuviste todo el día con Fabián?
11:22—¿Hay algo que debas saber antes de enterarme por otro lado? —bromeó Tatiana, con un tono burlón
11:28que hizo reír a su hermana. —Tati —protestó María, entre risas nerviosas. —No, no hicimos
11:36cochinadas en el trabajo, si es lo que estás insinuando. La risa de Tatiana, cálida y sincera,
11:43rompió momentáneamente el peso de sus propias preocupaciones. Aquella conversación, por breve
11:49que fuera, le devolvía un ancla a la vida que tanto anhelaba recuperar. Pero la expresión de María
11:55cambió. Bajó la voz y su rostro se oscureció. —Tati, ¿hay algo que necesitas saber sobre el
12:02escudero de Fabián? —Es el discípulo de Andrés Rojas. Del mismísimo demonio del Vaticano.
12:09El rostro de Tatiana se transformó en un instante, como si un espectro se hubiera colado por la
12:14conexión. —¿Qué? ¿Cómo diablos? —María, ¿estás bien? —preguntó con súbita atención,
12:21alerta como si la amenaza fuera inmediata. —No lo sé. O sea, sí, estoy bien, pero no estoy
12:29segura de si esta noche voy a poder dormir tranquila. Solo pronunciar su nombre me revuelve
12:35todo. —Tati, tragó saliva, intentando sonreír, aunque la barbilla le temblaba.
12:41Fabián notó al instante cómo el cuerpo de María se tensaba y cómo su voz se apagaba al mencionar a
12:46Rojas. Lo último que deseaba era causarle esa inquietud, pero ¿qué otra opción tenía?
12:52—Tati, mejor no hablemos de eso, que si no, se me queda rondando en la cabeza por meses.
12:58María sacudió la cabeza, buscando alejar el pensamiento.
13:02—¿Y ustedes? ¿Cómo están? ¿Llegaron bien? Tatiana soltó una risa nerviosa,
13:08apenas un suspiro disfrazado de humor. —Sí, por ahora todo está tranquilo. La isla es una bestia
13:16dormida. Drex ya revisó el perímetro y... —Bueno, marcó el territorio de casa.
13:22—Mañana iniciamos el segundo ritual de sincronización. Su voz se volvió grave.
13:28—Si no logramos calmar ese apetito que lleva dentro. No sé cuánto más podremos contenerlo.
13:33—Aún tiene hambre, María. Y no sé si existe un número de corazones humanos capaz de saciarlo.
13:40—¿Y los participantes del reality? ¿Ya llegaron? —preguntó María, con el corazón acelerado.
13:47—Todos. —Trescientos cincuenta. Instalados en el campamento barco,
13:52respondió Tatiana con tono seco. —Mañana, al atardecer,
13:57entrarán los primeros cincuenta a la isla para iniciar el ritual.
14:01Yo no puedo casar con él, así que tendré que quedarme aquí. Como una inútil esperando a que
14:07regrese. María bajó la mirada, llevándose una mano al pecho, sintiendo como el alma se le encogía
14:14por su hermana. —Tati, escúchame. Asha me pidió que vigile el ritual usando mis poderes. Que te vigile
14:22a ti, y a Drex. Pero justo esos días, Fabián debe presentar a Stephen Gordon ante el archiconde,
14:28y también tengo que usar mis habilidades para eso. Así que dile a Drex que no case al atardecer ese
14:35día. Que lo haga en la mañana o por la noche. Así podré darte tranquilidad mientras él regresa.
14:42Tatiana cerró los ojos. El leve temblor en su voz era casi imperceptible, pero María lo sintió como
14:48un puñal. —Gracias, María. Y si ves que algo sale mal, si ves que no vuelve.
14:55—Dímelo. Te lo prometo, Tati, respondió sin dudar.
15:00—Gracias. Susurró Tatiana. Creo que, con el collar en mi poder, aún podría hacer algo,
15:06si me dan tiempo. —Tati, intenta no intervenir,
15:10dijo María con seriedad. Estás buscando una sincronización,
15:14y lo último que necesitas es desviar el proceso. —No lo digo por ti. Lo digo por el collar.
15:21Tatiana asintió en silencio, con los ojos húmedos. —Gracias, hermanita. Es extraño que
15:27ahora seas tú quien me cuide a mí. —Tati, ¿puedo preguntarte algo?
15:32dijo la clarividente, manteniendo el tono serio. —Dime, María, ¿cómo vas con tu licantropía
15:39energética? Preguntó, genuinamente preocupada. ¿No has sentido hambre? ¿Cómo Drex? No,
15:47María, no me ha dado, respondió Tatiana tras una breve pausa. Y, para serte honesta,
15:53en la isla todo es tan natural. Tan fresco. El aire está limpio, libre de esa porquería
16:00industrial, y la naturaleza es salvaje, indómita. Una sonrisa se le escapó sin que lo notara.
16:06Creo que hasta tu pregunta me había hecho olvidar que yo también me estoy convirtiendo
16:11en un monstruo. Ambas rieron, cómplices. Una risa sincera, casi infantil, en medio del
16:18caos. Un extraño instante de calma y unión, incluso en la distancia.
16:24—Salúdame a Drex. Dile que no se deje vencer por la bestia. Y que los espero a ambos, cuando
16:30terminen con esta locura, para cenar en casa algo que Fabián prepare, dijo María, esbozando
16:35una sonrisa triste. —Tati, prométeme que van a volver.
16:40—Volveremos, afirmó Tatiana. Y, por primera vez en semanas, lo dijo con verdadera firmeza.
16:47—Bueno, María, vamos a hacer una fogata con la carne que trajo Drex y después a dormir.
16:54—Mañana será un día largo. Cuídense.
16:57—Por favor, dijo María, con la angustia aún en el pecho.
17:01La pantalla se apagó. María cerró los ojos con fuerza y respiró hondo. Guardó el celular
17:08con suavidad y se quitó el comunicador del oído. Fabián seguía a su lado, en silencio,
17:14sin hacer preguntas. Ella simplemente se recostó sobre su hombro, y juntos, siguieron bebiendo
17:21del silencio, como si la noche necesitara ese pacto de complicidad para no romperse en pedazos.
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