00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 156.
00:06La primera lección de magia de sangre. El sol acariciaba los ventanales cerrados de la
00:11mansión de la archicondesa de Purga, Asha Lachictor Bambertoken, en Polanco con una
00:17tibieza inútil, como si el astro rey también se hubiera rendido ante la voluntad de su nueva
00:21dueña. El mármol se transformaba en eco metálico bajo sus tacones de cuero de leviatán, blancos
00:28como puñales vírgenes, resonando con un ritmo arrancado del corazón de un volcán dormido.
00:34Sólo su risa acompañaba la melodía rota de sus pasos, un delirio entre placer y triunfo.
00:41Su cabello, aún húmedo con sangre fresca, caía como una cascada de tinta negra por su espalda.
00:48Lacio y perfecto, lo coronaba una delicada pieza de Adel que la señalaba como reina en su palacio.
00:55La envolvía un velo traslúcido de seda de gorgona marina, con un leve tono púrpura que
01:00destellaba fragmentos de oricalco en cada paso flotante, como si se negara a rozar una piel tan
01:05perfecta. El vestido, ceñido como una segunda piel de deseo, se abría con descaro. El escote
01:13descendía hasta el inicio del pubis, delineando por completo sus pechos, firmes, tensos, sin sostén,
01:19apenas velados por un matiz más oscuro sobre los pezones, una provocación obscena.
01:25A ambos lados, la tela se partía para revelar sin pudor la curva entera de sus caderas.
01:31Desde la cintura, el vestido se dividía en dos paneles etéreos que caían al frente y atrás,
01:37dejando expuestas las suaves pendientes laterales de sus glúteos, desnudos, perfectos, como esculpidos
01:43en porcelana viva, hasta desvanecerse a la altura de los tobillos. Por detrás, la seda se enredaba
01:50entre las curvas redondas, subrayando con ternura brutal la majestad de su cuerpo. Sobre su clavícula
01:57descansaba un collar compuesto por filamentos de plata pura y oricalco atlante, entrelazados como
02:02serpientes que se acarician antes de devorarse, con un corazón cristalino de mu en el centro,
02:08que palpitaba al ritmo de su existencia. Cada pendiente, largo como una amenaza y curvado
02:14como un deseo prohibido, pendía desde sus lóbulos como lágrimas de oricalco vertidas
02:19en el océano, fulgurando tonos verdosos, casi líquidos a cada paso. Decoraba su muñeca
02:26con un brazalete que hacía juego con la delicada pieza en su tobillo, diseñado para abrazar su
02:31piel con una presión exacta.
02:34Archicondesa de purga. Susurró, deteniéndose frente a una estatua de sí misma, tallada
02:39en mármol y apenas cubierta por conchas marinas.
02:43Asha. Lachictor. Bambertoken. Sonrió, y sus mejillas se encendieron. Alzó un brazo,
02:51lo dobló sobre la cabeza, ladeó la cadera y volvió a ensayar la frase, como si cada palabra
02:56fuera una espada envainada en su aliento. Asha. Entonó con voz de seda ardiente, arqueando la
03:03espalda, marcando el vaivén de sus caderas. Lachictor. Giró lentamente, dejando que el
03:10vestido se abriera con teatralidad exacta, revelando hasta la raíz del pubis. Bambertoken.
03:16Y se mordió el labio inferior, conteniendo una risa que le subía desde el vientre como
03:21vapor de deseo. Siguió caminando, acariciándose el cabello, dejando que sus dedos jugaran con una
03:27gota de sangre que manchaba el vestido perfecto, hasta teñirlo lentamente de rojo. Se detuvo en
03:34el umbral del salón principal, se giró hacia su reflejo en el espejo y, con voz clara, firme,
03:40casi eucarística, lo repitió una última vez. Archicondesa de purga. Asha. Lachictor.
03:48Bambertoken. Y en ese instante, lo supo, no necesitaba coronas, títulos ni un asiento en
03:55el consejo de ancianos. Sólo su nombre, y su sonrisa. Bastaban para poner al mundo de rodillas.
04:02La mansión permanecía envuelta en ese silencio reverencial que sólo puede oírse en los templos
04:08profanos. María entró con pasos suaves pero urgentes. No era la hora habitual. Su maestra siempre
04:15comenzaba el día sumergida en la piscina de sangre tibia, recibiendo la belleza como un
04:20sacramento hasta el cénit. Pero esa mañana. No, maestra. Llamó apenas, con la voz tensa,
04:29arrastrada por una mezcla de ansiedad y veneración. Bajó las escaleras de obsidiana pulida, cruzó
04:35pasillos colmados de retratos y cuadros dedicados a la vampireza, y avanzó por el corredor. A cada
04:42paso, el aroma almizcle y sangre fresca se intensificaba, como una lengua invisible deslizándose
04:48por las paredes. Y entonces, la vio. La figura divina caminaba sola por el ala este, entre
04:55estatuas de mármol blanco que replicaban sus formas con adoración ciega.
05:00Asha Lachictor Bambertoken. Su maestra. María se detuvo, incapaz de respirar siquiera. La vampireza
05:08se deslizaba como si danzara sobre una sinfonía callada, y sus tacones blancos de cuero de
05:13leviatán desgarraban el silencio con cada paso, como el eco contenido de un orgasmo brutal.
05:20Asha giró lentamente, como si su cuerpo respondiera a una orden que sólo ella pudiera oír. Sus ojos
05:27oscuros encontraron a María, y una sonrisa le floreció en los labios como una flor venenosa.
05:33María, querida. Susurró con ternura afilada. Llegaste más temprano. ¿No es maravilloso? El
05:41destino también quiere que empieces hoy. Tu entrenamiento. María sintió cómo se le apretaba
05:47el pecho. La vampireza avanzó hacia ella con la precisión de una sacerdotisa en medio de un rito
05:52eterno. El vestido, adherido a su piel como el sudor del deseo, se abría y cerraba con cada
05:59movimiento de cadera, revelando la geografía bendita de su cuerpo, como un mapa secreto
06:04hacia el infierno. La tela, manchada en la cintura con sangre aún húmeda, brillaba como
06:10rubíes consagrados sobre el altar de una diosa antigua. Giró sobre sí misma. El velo traslúcido
06:17flotó como incienso en el aire. La seda se abrió en una explosión obscena de belleza, dejando visible
06:24la línea vertical que descendía desde su escote hasta el punto exacto donde la piel ya no ocultaba
06:29nada. Asha ladeó el rostro, mostrando apenas los colmillos. María tragó saliva. El aire le ardía
06:37en la garganta. Sus rodillas temblaban. Asha sonrió, con los ojos iluminados por una emoción
06:43antigua. Mi dulce María, susurró, comenzando a caminar mientras le hacía un gesto para que la
06:49clarividente la siguiera. Me ayudarás a construir una obra de arte que perdure por la eternidad.
06:55Los corredores se oscurecieron a su paso, como si las sombras se inclinaran ante ella. Asha no tenía
07:02prisa. Cada paso era un ritmo. Cada giro, una danza. María apenas podía seguirle el paso,
07:10pero no se atrevía a detenerse. Bajaron por la gran escalinata. Al fondo, un portón doble de
07:17piedra viva aguardaba cerrado. Esperando el roce de la archicondesa. ¿Qué sabes de la magia de sangre,
07:24mi querida María? Preguntó la vampireza sin detenerse, con la voz suave de quien canta mientras
07:29lleva a una virgen al sacrificio. María tragó saliva, obligándose a responder. Nada, maestra.
07:37Asha rió. Una risa tan dulce. Que dolía. La magia de sangre, mi querida María, es la fuente de todas
07:45las magias rituales. Puede vincular almas, romper las leyes de la vida, alimentar demonios,
07:52otorgar inmortalidad. Todo lo que se te ocurra puede lograrse a través de ella.
07:58Maestra. ¿Y la magia arcana? Se atrevió a preguntar María, inquieta. Lo que hizo mi hermana con el
08:05archiconde ese día fue. Indescriptible. Lo fue, querida. Asha sonrió, como si compartiera un secreto
08:13con una amiga. Pero te prometo que tengo una sorpresa igual de fascinante. Descendieron hasta
08:19las mazmorras. El aire se volvió espeso, opaco, cargado con siglos de olvido. Apenas unas lámparas
08:26eléctricas iluminaban esa parte de la mansión. Un pasillo sin fin se extendía entre la roca. Al fondo,
08:33en una cámara circular, bajo un domo de obsidiana brillante. Aguardaba la escena. Fabiola. Desnuda.
08:42Encadenada a una silla de hierro negro incrustada con clavos de oricalco. Los brazos extendidos
08:48como ofrenda. Los muslos separados por ganchos sagrados que sujetaban rodillas y tobillos. Sangraba
08:55lentamente, sin desangrarse del todo, por las muñecas aferradas al metal justo encima de los
09:01surcos que conectaban con el suelo. Los pezones de la vampireza se endurecieron, tensos, como pequeñas
09:07agujas de cristal bajo la seda translúcida. En el suelo, conectados por los surcos de sangre que
09:14fluían desde las muñecas de la bruja, se encontraban trazados dos sellos. El primero,
09:20grabado en la piedra como una herida viva, era el sello de Paimon, Señor de la Voluntad y del Destino.
09:26Un doble círculo formado por una barcaza y cuatro figuras humanoides sobre ella, cada una cargando la
09:33espiral del universo en la mano. Desde el centro, líneas pulsantes se extendían hacia la silla de
09:39hierro, alimentadas por la sangre de Fabiola. Asha se acercó al borde del círculo. Tomó una gota de
09:46sangre fresca y marcó con ella sus pezones sobre la tela del vestido. Mi dulce María. No sé si lo
09:53sabías, pero esta es Fabiola. La bruja roja. La única que ha logrado matar a un Latshiktor desde el
10:00fin de la guerra entre mi linaje, los Bambertoken, y la iglesia. Mató a mi primo. María no podía
10:07apartar la mirada. Los ojos de Fabiola estaban abiertos, pero vacíos. Había perdido demasiada
10:14sangre. Estaba viva, sí, pero vaciada. Ahora retomemos tu primera lección sobre magia de sangre.
10:22Continuó Asha con tono casi maternal. Este sello interno pertenece a un demonio llamado Paimon. Su
10:30poder es inmenso. Puede alterar el destino mismo. Por ejemplo, mira lo que hace aquí. Está vinculado
10:37con las 350 personas que el querido Drex va a devorar junto a tu hermana, en aquella isla. Me
10:43tomé la libertad de dar a cada una de esas pobres almas una gota de la sangre de Fabiola. Y
10:48gracias a
10:49este sello, cada vez que Drex le arranque un brazo a alguien, o le abra las costillas. Nuestra querida
10:55Fabiola lo sentirá todo, como si le ocurriera a ella misma. La vampireza sonrió, y comenzó a rodear
11:02lentamente el segundo círculo. Y este, es mi parte favorita. El sello de Leraje, dijo, trazando con la
11:11uña una de las líneas que surcaban la piedra. Leraje es el señor de las mentiras, y del reino
11:17onírico. Este sello permite que cada muerte causada por el licántropo no tenga impacto en
11:23esta realidad. Sino que se canalicen en el reino del sueño. Pesadillas vívidas para nuestra querida
11:30Fabiola. Una por cada víctima del novio de tu dulce hermana. Así, no quedará un solo segundo de
11:36paz. Sin dañar ni un centímetro del cuerpo de mi pequeña prisionera. Asha se volvió hacia María,
11:43alzando una ceja, como quien ofrece un dulce envenenado. ¿Lo ves ahora, querida? La magia
11:50de sangre no es solo un arte. Es el único camino. Puede ser todo lo que sueñes, si estás dispuesta
11:56a aprender lo suficiente. Se acercó a la clarividente y apoyó con delicadeza una mano sobre su pecho,
12:03justo donde latía el corazón. Y tú, mi dulce María, tienes un don muy especial. Pero por hoy,
12:10solo quería que conocieras a Fabiola, y entendieras su tormento. Esta es tu primera lección. Sueña lo
12:17que deseas, elígelo con fuerza, y usa la sangre para hacerlo real. María temblaba. Ahora, añadió Asha,
12:25con una mirada cómplice, llama a tu querida hermana. Ayuda a nuestra amiga para que esté más tranquila.
12:32Debe ser devastador ver al lobo que amas convertirse en un animal sin control, arrancar 50 almas al día,
12:39y no saber si ese será el último momento en que reconozcas al hombre que amabas.
12:44María sacó el teléfono con las manos heladas. El aire a su alrededor era hielo suspendido en el
12:50vacío, raspándole el pecho con cada respiración cargada de miedo gélido. Conectó su comunicador
12:57como Fabián le había enseñado, y marcó el nuevo contacto de su hermana. El número rebotó dentro de la
13:03misma mansión y luego fue redirigido por la onda satelital que la directora general de Oricalco había
13:08delimitado para que pudieran comunicarse durante esa semana. Mientras tanto, Asha se acercó a Fabiola.
13:15Le acomodó el cabello con una ternura perturbadora, casi maternal, y luego se apartó. Cuando termines
13:23esa llamada, puedes ir a buscar al querido Fabián. Tu trabajo a mi lado ha concluido por hoy, querida.
13:30Disfruta el día. María tragó saliva y asintió, temblorosa. No quería quedarse allí, al lado de
13:37Fabiola, mientras Drex desgarraba corazones y ella lo sentía uno por uno como propios. Pero no podía
13:44desobedecer a su maestra. Además, la vampireza le había concedido el día libre apenas una hora
13:50después de llegar a la purga. Y prometía ser. Otro hermoso día junto al caballero maestro Santo
13:56Fabián. Gracias, maestra. La llamaré, susurró, casi sin voz. Espléndido, querida. Te espero mañana en
14:06mis aposentos a la hora de siempre. La vampireza sonrió dulcemente y se despidió con una elegancia
14:12letal, dejando solas a las dos brujas bajo el domo de Obsidiana.
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