00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 65.
00:06Lecciones de guerra vampíricas. El calor de la media mañana se colaba por las ventanas del
00:11apartamento que compartían María y Tatiana González en el barrio Guápulo, en Quito.
00:16Sus calles tranquilas y su diseño exquisito hacían de ese lugar un refugio acogedor,
00:22justo como le gustaba a María. Con una tierna sonrisa, se dirigió hacia las ventanas para
00:27recibir la luz del nuevo día, antes de ponerse a preparar chocolate en la estufa. Como clarividente,
00:34había visto que su hermana y Drex regresarían tras una noche de pasión después de su cita,
00:39y sabía que llegarían sin haber comido. Miró sus manos. Desde la noche anterior con Fabián,
00:46se sentía extrañamente ansiosa. Usualmente, esa ansiedad venía del miedo a ser descubierta por
00:52su hermana o por Drex, especialmente después de realizarle a Fabián aquel espeluznante ritual.
00:58Uno que, en el pasado, ya le había costado la cordura a un hombre que la amaba, Sebastián.
01:05Normalmente, su ansiedad y sus emociones negativas mermaban su capacidad de ver el futuro,
01:10pero esa mañana no. Esa mañana, su visión estaba tan nítida como cada día antes de enfrentar el
01:17mundo. Con calma, se levantó aún con la cuchara de madera en la mano y fue hacia la puerta. La
01:24abrió
01:24apenas unos segundos antes de que Drex entrara con Tatiana en brazos. Tatiana aún llevaba el
01:30susurro de una tela negra brillante, ceñida a su figura moldeada por el ejercicio. El vestido
01:36parecía haber robado el destello de la noche. Una abertura atrevida ascendía por su muslo derecho,
01:42marcado por un par de señales rojas, y la espalda, audazmente descubierta, invitaba a la mirada. De sus
01:50orejas colgaban lágrimas doradas con gemas verdes palpitantes, aunque faltaba el collar que la había
01:55adornado al salir la noche anterior. «Buenos días a los dos. Me alegra que lleguen temprano»,
02:02lo saludó María, cerrando la puerta detrás de ellos. «Tati, ¿puedo saber qué pasó con tu collar?
02:09«Buenos días, hermanita. Alguien amaneció de buen humor hoy», respondió Tatiana, cansada,
02:15pero con una sonrisa. «Resulta que ese collar es de plata, María. ¡Qué tontas! Perdón,
02:23Drex», se disculpó María. «Fui yo quien se lo dio a Tati para que se lo pusiera,
02:28se le veía muy lindo». Drex sonrió mientras dejaba a Tatiana en el sofá con cuidado,
02:34como si se tratara de una diosa. «Eso huele muy bien, María. Lamentablemente,
02:40Tatiana ya tenía ese collar en la mano cuando llegué anoche. Así que, en el mejor de los casos,
02:46tú se lo sugeriste». «No se lo pusiste», dijo Drex con frialdad. «Tú tienes tus poderes,
02:53y yo mi cerebro. Con él me gané el título de licántropo más letal de Colombia. Y solo tardé
03:00cuatro años. Veo que ustedes son los que amanecieron de buen humor. Pero debo preguntar,
03:05«¿Amanecieron?» Dijo María, levantando una ceja. «¿No nos espiabas con tus poderes,
03:12hermanita?» Bufó Tatiana, quitándose los tacones con evidente alivio. «¿Y ustedes? ¿Cómo les fue
03:19anoche? Bien. Fabián es un hombre muy amable y atento. Me acompañó hasta la puerta, pero no entró.
03:27Dijo que sería indecente. Es todo un hombre de Dios», respondió con dulzura. «Y no,
03:33no los espié. Estaba ocupada ayudándolo a contactar a la pobre chica. El único problema
03:39es que Fabián no se acuerda de ella. Fabián es un hippie del amor. Me sorprende que sea sacerdote,
03:46para ser sincero», replicó Drex de inmediato. «¿A alguien no le agradan los sacerdotes?»
03:52Bromeó Tatiana con una sonrisa. «¿Cómo que no se acuerda?» «No, Tati. No recuerda nada.
03:59Me sentí como una niña otra vez, usando la Ouija como si fuera un teléfono,
04:04llamando a números desconocidos para ver si alguien sabía algo de ella.
04:09«Nunca me había sentido tan perdida», explicó María, bajando un poco la voz.
04:14«Eso no suena bien, María. O sea que, ¿no pudieron encontrarla?» Preguntó Drex. «No,
04:22Drex. Pero acordamos que lo ayudaré siempre que pueda, mientras Tati o el archiconde no me
04:27necesiten para algo», dijo, volviendo a la cocina para servir el chocolate.
04:32«Drex. La verdad es que no tengo nevera aquí, así que no pude guardarte carne para tu desayuno».
04:39«Lo siento. No te preocupes, María. Siempre me siento como un niño contigo. Gracias por cuidarnos.
04:47Bueno, a ambos. Al final, creo que tú terminaste siendo más madura que nosotros»,
04:53respondió Drex con una sonrisa. «No lo sé, Drex. Tú pareces feliz con Tati, y ella contigo. Eso te
05:02suma muchos puntos en mi escala», rió María con una sonrisa suave. «Pero no me dijiste, Tati,
05:09¿pudiste dormir? ¿O el lobo feroz sopló y sopló hasta que tu casa derrumbó?» «María», gritó Tatiana,
05:16pero un espasmo le recorrió el cuerpo y la obligó a hacer silencio, hasta que terminó riéndose con su
05:21hermana. «Me alegra mucho que ustedes dos estén juntos. Son las personas más cercanas que tengo,
05:28y me hace muy feliz saber que ambos quieren que esto funcione», dijo María con calma,
05:33mientras tomaba un sorbo de chocolate. «Oye, Drex, ¿tienes el número de tu amigo alquimista?
05:40¿Crees que me pueda vender unas cosas? Alquimia, María? Ahora, ¿en qué enredo estás metida?»,
05:47preguntó Drex, ladeando la cabeza. «En nada, lo juro. Es solo que Fabián habla tan bonito,
05:54que, accidentalmente le dije que me gusta cuidar plantas y, bueno, pensé en retomar la vocación
06:00de mi vida». Se excusó de inmediato, con una sonrisa culpable. «¿Vas a volver a sembrar plantas
06:06solo porque Fabián te habló de ellas?» Preguntó Tatiana, entre curiosa y burlona. «No exactamente,
06:13Tati. Me habló de seguir haciendo lo que me gusta y no dejar que la muerte de mamá y papá
06:19me
06:19mantenga triste», explicó, con una pizca de enojo. «Pensé que eso era justo lo que tú también me
06:26decías que hiciera». «Entiendo, María. Ahora tiene más sentido. Lo que pasa es que Fabián no sabe nada
06:33de plantas, pero si esa conversación te inspiró, no me voy a meter», dijo Tatiana mientras Drex le
06:40servía más chocolate. «¿Y de verdad solo vamos a tomar chocolate?» María soltó una carcajada,
06:47incapaz de disimular la alegría genuina que le llenaba el pecho esa mañana cálida en Quito.
06:52«¿Supongo que estamos esperando un domicilio?» Dijo Drex, mirando a María con una ceja levantada.
06:59«Correcto, señor Narizotas. Seguro ya oliste las arepas en la estufa, ¿verdad?» Lo reprendió María,
07:06sonriendo. «No sé qué voy a hacer para que dejes esa nariz tuya quieta». «No puedes, María. Me hace
07:14pasar unas vergüenzas», respondió Tatiana con falsa resignación. «Y otras duras», interrumpió María,
07:22estallando en risa. «En serio, Drex, no puedes seguir trayendo a Tati como si fuera una hoja de papel
07:28cada vez que se quedan solos». «Dime qué sugieres, María, porque bajar el ritmo es algo que tu hermana
07:35no parece querer aceptar», dijo Drex, cruzándose de brazos con una sonrisa torcida. «Drex». Tatiana
07:43se puso roja al instante. «¿No pueden hablar de otra cosa que no sea yo por un minuto?» Antes
07:49de que
07:50la conversación pudiera continuar, el teléfono de Tatiana sonó. En la pantalla aparecía un nombre
07:56que inmediatamente impuso silencio. Archiconde de Purga, Seraph Bambertoken II. Tatiana respondió de
08:03inmediato, activando el altavoz. «Señor, buenos días. Qué inesperada sorpresa recibir su llamada
08:10tan temprano», saludó con formalidad. «Estoy con mi hermana y con Drex». «Tatiana, sí. Supongo que
08:19te resulta intrigante pensar que algunos trabajamos a las nueve de la mañana». «Sólo que lo hacemos desde
08:25la sombra», respondió el vampiro, sin una pizca de humor en la voz. «Disculpe, señor. ¿En qué puedo
08:32servirle?» Oscar trajo una nueva pista sobre la Muerte Plata. «Esta vez nos lleva al sur. Hasta
08:39la Patagonia. El objetivo es desmantelar su ruta de tráfico desde allá. Si cortamos esa arteria,
08:46debilitaremos tanto a la Muerte Plata como a Ragnarok», explicó el archiconde.
08:51«¿Entonces perdimos aquí en Ecuador, señor?», preguntó Tatiana, conteniendo la frustración.
08:57«Tatiana, eres brillante, pero te falta la experiencia de guerra que tenemos los Bamber
09:02Token. Permíteme darte un par de lecciones que te servirán», empezó el vampiro.
09:08Sólo hubo un general en toda la historia que nunca perdió una batalla. Y aún así murió ahogado en su
09:14propia bilis, envenenado por su familia. Drex y María guardaban silencio, atentos a cada palabra.
09:21«Perder una batalla solo significa que puedes ser mejor general la próxima vez. El objetivo es tu
09:27meta. La meta, en sí misma, no debe convertirse en el objetivo. Queremos destruir a la Muerte Plata
09:35por completo. Si eso empieza en la Patagonia o en Quito, es irrelevante», Tatiana.
09:42«Entendido, señor. Gracias. Necesitaba escuchar eso. Me alegra que hayas aprendido esta lección
09:49sin consecuencias graves. Ahora sabes que si fallas, lo puedes perder todo. Tienes dos opciones.
09:56Verlo morir o ser lo suficientemente buena como para ganar esta guerra», continúa el vampiro,
10:01con tono implacable. «Empezaré a movernos mañana a primera hora, señor. No. Mañana quédate en la
10:09oficina y organiza todos los protocolos y movimientos técnicos. Necesitas frenar el
10:14vórtice de malas decisiones aquí en Quito. Y eso solo lo lograrás con calma, tiempo y cabeza fría»,
10:21ordenó Bambert Token. «En ese caso, señor, me gustaría ascender a Lía. Es una. Asciéndela.
10:29¿Sabe quién es?», preguntó Tatiana, sorprendida. «No. Pero tú eres la directora general. Necesito que
10:38tomes decisiones sin depender de mi aprobación para cada orden. Tu trabajo es hacer que todo funcione.
10:45El mío es planear la purga. Y el de Drex, ejecutarla. ¿Tienes que entender tu rol y
10:51reorganizar oricalco en una versión que tú controles? Que cumpla mis órdenes como una
10:56extensión de mi voluntad. Entonces deme dos días. Si lo que desea es que ejecute sus órdenes a través
11:03de oricalco, sin detenerme en los protocolos, entiendo que tengo carta blanca. Siempre que pueda
11:09responder a sus demandas. Es exactamente lo que espero de ti. Te salvé aquel día en el juicio
11:15porque vi en ti a alguien capaz de hacer lo necesario para alcanzar un objetivo, sin importar
11:20el precio. Esa habilidad es rara, pero tú la tienes. Y además, tienes la capacidad estratégica para
11:28convertirla en una lanza que pueda atravesar el sol. Enfócate. Entendido, señor. Muy bien,
11:36Tatiana. Feliz amanecer. La llamada se cortó. Eso fue espeluznante, Tati. ¿Siempre hablas con él
11:43como si fueran dos dementes planeando destruir el mundo? Murmuró María, mientras se levantaba en
11:49silencio para ir a abrir la puerta. La abrió justo antes de que el repartidor tocara, dejándolo
11:56estupefacto. Gracias, dijo con una sonrisa tranquila, recibiendo el pedido y cerrando con
12:02dulzura. Quédate con el cambio. Drex se apresuró a ayudarla a cargar el paquete y lo dejó sobre la mesa.
12:10Era torpe en la cocina, pero María siempre valoraba su disposición para ayudarla.
12:16Toma, llévale esto a Tati antes de que se le rompa la columna vertebral, después de que un
12:21furibundo monstruo la despedazara anoche, bromeó, entregándole una caja. Pedí algo nuevo para probar,
12:28se llaman bolones de verde. Pero para ti, Drex, pedí algo que llaman tigrillo. El señor dijo que tenía
12:35carne y supe de inmediato que era para ti. Gracias, María. Eres la persona más noble
12:41que conozco, respondió Drex con sinceridad, mientras servía chocolate caliente para Tatiana,
12:47asegurándose de que pudiera empezar a comer.
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