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  • hace 2 días
Los cafés de la ciudad de México no eran solo lugares para saciar la sed o el antojo, eran verdaderos centros de convivencia. Acudían escritores, militares, clérigos y hasta curiosos que buscaban un espacio para jugar, conversar y estar al tanto de lo que pasaba en el mundo.

Aprende más de este tema con Elías Gaona Rivera, investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, nivel 1 reconocido por el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).

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00:11Los cafés de la Ciudad de México no eran sólo lugares para saciar la sed o el antojo,
00:17eran verdaderos centros de convivencia. Ahí acudían escritores, militares, clérigos y hasta curiosos
00:24que buscaban un espacio para jugar, conversar y estar al tanto de lo que pasaba en el mundo.
00:29En esos lugares se discutían las noticias de la Gaceta de México, se opinaba sobre la invasión napoleónica en España
00:37y se hablaba del rey intruso José Bonaparte, pero también había rumores, chismes y debates acalorados.
00:44Por esa razón las autoridades veían con recelo a estos espacios, podían ser semilleros de inconformidad y de ideas de
00:51independencia.
00:52En 1809 incluso se dictó un bando que ordenaba cerrar las fondas, cafés y bodegones a las 10 de la
01:00noche
01:01para evitar vicios y desórdenes. Sin embargo, ni las prohibiciones ni la vigilancia detuvieron la costumbre de reunirse.
01:09Los cafés se consolidaron como un lugar donde se mezclaba la vida cotidiana en los primeros aires de cambio político
01:16y social.
01:17Gracias por su atención. Hasta la próxima.
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