La historia de Francisca da Silva de Oliveira, una esclava que se convierte en una figura poderosa y rica en el Brasil colonial del siglo XVIII. La trama explora como Xica a traves de su inteligencia, astucia y encanto, desafia las estructuras sociales racistas y sexistas de la epoca, ascendiendo desde la esclavitud hasta una posicion de influencia.
Encuentra todos los capitulos en https://sites.google.com/view/cyberhome-nicaragua
#TelenovelaXicaDaSilva #ActrizTaisArauju #ActrizDricaMoraes #NovelasBrasileñas
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TVTranscripción
00:00Chica, Chica da Silva
00:56Chica da Silva
01:08Señorito Javier
01:10¿Qué tendrá su hermana para poder conseguir la desgracia de los que la rodean?
01:16¿Supo lo ocurrido al padre Obico? ¿Lo supo?
01:19Todo el pueblo está aterrorizado por la sentencia que determinó el señor Inquisidor
01:23Y esa sentencia, ser tapiado vivo, es justa
01:29Bien, sí
01:31Ya ha sido practicada por lo que he oído
01:34Contra un sacerdote que rompió los votos sagrados
01:37Lo que no entiendo es por qué mi hermana odia tanto a ese sacerdote
01:41Vuestra Merced no entiende por qué no es mujer
01:45Ella lo odia porque él ama a otra mujer y no a ella
01:52No es que su hermana desee el amor del sacerdote
01:56No, tan solo no soporta la idea de ser rechazada
02:01Tal vez por haberlo sido varias veces
02:04Es por eso que odia tanto a su merced que la deja presa con máscara de hierro
02:08No, no es solo eso
02:12Es la humillación, la vergüenza
02:15El maltrato que me veo obligada a soportar todos los días en esta barraca
02:22Su hermana nos quiere destruir a todos porque no la amamos
02:27Transformó su sed de amor
02:28En una fuerza tenebrosa
02:32En una fuerza de la oscuridad
02:37Yo trataré de salvarla, señora Micaela
02:39Yo hablaré con las autoridades del pueblo
03:25Por fin el pecado está siendo barrido de este pueblo
03:35Señor José María, señor José María
03:37Yo, yo necesito hablar con su merced
03:40Válgame Dios, señorita Javier, estoy apurado, ¿qué quiere?
03:42Yo supe que su merced está a cargo
03:44Mientras que el conde Valladares se encuentre fuera del pueblo
03:47Y es por este motivo que vine a hablar con su merced
03:49Lo que está sucediendo en mi casa es horrible
03:51Es horrible
03:52Mi hermana compró a un esclavo para que poseyera a la señora Micaela todos los días
03:56Y el esclavo es guapo, tiene buena presencia
03:58Señor José María, ¿cómo puede ser tan insensible?
04:01Él la fuerza, ¿no comprende?
04:03La tortura
04:06Perdóneme, ahora entiendo lo que quiere decir
04:08Fue una forma de expresarme, ¿por qué?
04:10Porque yo supe recientemente que una señora ama de esclavos
04:13Una dama, según parece, compró esclavos para su propio uso
04:16En la cama
04:18Vuestra merced debe detener esto
04:21¿Quiere decir que me enfrente contra violante?
04:24Es su obligación
04:26Ay, Dios mío
04:30Que le vaya bien
04:40Tome, se lo agradezco
04:47Mucama
04:53¿Quién será?
04:58Señor José María, señor Conde de la Barca
05:01¿Qué visita tan sorprendente?
05:03Bien, yo vine aquí como autoridad del Tiyuco, señorita violante
05:07A saber de una situación que no podía ser más trágica
05:11Su merced me asusta
05:13¿Qué es eso tan grave y en qué puedo ayudarle?
05:16No es a mí a quien puede ayudar
05:18Sino a la señora Micaela
05:19Yo supe que, bien, en realidad fue una denuncia
05:23Que la señora Micaela está siendo forzada por un esclavo
05:25Sí, todos los días y noches
05:28Un esclavo comprado para ese fin
05:30¿Qué?
05:32Es una locura
05:34Amigas mías
05:36Yo jamás he oído una peor mentira en toda mi vida
05:40Un esclavo comprado con el fin
05:42¿Qué dijo su merced?
05:44Bien
05:44Fue su propio hermano
05:45¿Quién me lo dijo?
05:50Capataz
05:56Tráiga a la señora Micaela
05:57Y enseguida vaya a buscar a mi hermano Javier
05:59Donde quiera que esté
05:59Vaya deprisa
06:03Yo siempre he pensado que su hermano Javier
06:05Tiene demasiada imaginación
06:17Señora Micaela
06:19Estamos aquí delante del conde de la barca
06:22La mayor autoridad aquí en el Tiyuco
06:24Porque oyó una denuncia terrible respecto a su merced
06:28Del maltrato que está sufriendo aquí en mi casa
06:32Decid
06:34Decid delante de todos
06:37A pesar de haber sido sacada del seno de nuestra familia
06:40¿No se le trata bien aquí?
06:42Su merced no es feliz
06:50La muerte lo que yo creo
06:54Decid delante de los monstros
06:58El mes de la barca
06:58El mes de la barca
07:03Hoy llevamos un ruido
07:12Decidendas
07:24¿Qué le parece, señor Conde?
07:26Yo no tenía la menor idea del número de esclavos que vuestra merced usaba en los yacimientos, ni del rendimiento
07:32de ellos.
07:33¿Ve por qué podemos llegar a un acuerdo que hará que su merced viva como un rey hasta el final
07:38de sus días?
07:39Yo estoy perfectamente convencido, señor comendador Joao Fernández.
07:44Cuando llegue al Tiyuco le escribiré al rey diciendo de la perfección con que conduce el contrato de los diamantes.
07:51Mientras tanto solo hay algo que me preocupa, señor Conde Valladares.
07:55¿Cómo estará el Tiyuco bajo el mando del señor José María?
07:59¿Qué puede suceder de malo?
08:11No soy feliz, ni pensaría hacerlo con el hombre que amo, preso y condenado, siendo obligada a usar una máscara
08:18de hierro día y noche, siendo obligada por un esclavo a acostarme con él todos los días.
08:25¿Cómo que obligada?
08:27El capataz me dijo que su merced se acostaba con un esclavo, pero por ser una perdida pensé que lo
08:33hacía por placer.
08:35No me humille más delante de todo, señorita Violante.
08:38Vamos, señora Micaela, todos en el pueblo sabemos que le gusta...
08:44Le gusta el cuerpo de un hombre, cosa que a una mujer digna jamás le gustaría.
08:48Señora Cielo, lo siento por su merced, pues al estar tan seca como esta, amargada, morirá sin saber lo que
08:56es sentir el cuerpo de un hombre que ama acostado sobre el de su merced.
09:00Cállese. Su merced ya sobrepasó las fronteras del buen vivir.
09:04Bien, sea como sea, ella vendrá conmigo.
09:07¿Con su merced? No, yo no lo acepto.
09:10El señor inquisidor ha de estar de acuerdo con mi decisión.
09:13No ha de querer que una mujer, aunque sea pecadora, sea expuesta al pecado todavía más.
09:18Muy bien, solo existe un lugar para una condenada, la prisión.
09:25Venga, señora Micaela, venga conmigo.
09:41¿Vuestra merced me llamó?
09:45Traidor.
09:46¿Está loca, violante?
10:03¿Qué sucedió?
10:04Parece que estuviera descaderado.
10:07Señorita Úrsula, no sabe el bien que me hace verla, saber que acudió a mi llamado.
10:11Solo vine para que sepa que no le guardo rencor a su merced y que rezaré para que sea muy
10:16feliz cuando esté en el convento.
10:18Yo también vine a decirle que tampoco le guardo rencor por lo sucedido, pero ahora veo que tenía razón al
10:24decir que no delante del altar.
10:25Sí, está de acuerdo conmigo.
10:27¿Lo estoy? Claro que sí.
10:29Pues su merced se dio cuenta a tiempo que violante está loca, fuera de sí no tiene límites.
10:33Yo aprecio mucho a su hermana, señorito Javier.
10:36¿Qué aprecia? Ni que nada.
10:39Yo tengo miedo, señorita Úrsula.
10:41Yo no sé qué será de mí.
10:44Ay, señorito Javier, no sabe cómo me duele el corazón al verlo así triste, de esa manera.
10:50Venga, venga a llorar en mi regazo.
10:52Pero no haga nada malo porque tengo las cosas listas para partir para el convento.
10:58Llore, señorito Javier, llore más.
11:02Ay, tiene un perfume.
11:04Vamos, no se deje contaminar por pensamientos pecaminosos.
11:08Si quiere olor, hágalo, pero con inocencia.
11:12No es santita con inocencia.
11:27Señora Micaela, yo la dejaré aquí, aunque no esté de acuerdo con las reglas.
11:32Para que puedan conversar, aunque sea separados por esa reja.
11:37Vuestra merced me salvó, señor José María.
11:41Yo le estaré siempre agradecida por lo que hizo.
11:44No cumplí más que con mi deber como autoridad.
11:46Bueno, hasta luego.
11:55Su hermano Javier me salvó de aquellas torturas.
11:59Señor Luis Felipe, él tiene un buen corazón, esa es la verdad.
12:05No tenemos tiempo que perder.
12:07¿Qué dice?
12:09Hable y vago.
12:11El conde está de viaje con el señor Joao Fernández.
12:14El señor José María se ha equivocado en muchas cosas.
12:18Cuando llegue el conde, es evidente que la devolverá a mi hermana Violante.
12:22Yo prefiero morir.
12:23No hace falta morir.
12:25Hasta podríamos salvarnos.
12:28Hay pocos guardias.
12:30El capitán mayor fue torturado, está en cama.
12:33Y el señor José María no le da mucha importancia a los prisioneros.
12:36¿Acaso están pensando en huir?
12:39Hace días también su merced pensaba huir.
12:41Cuando yo murí se pensaba en matarse, ¿recuerda?
12:44Pues ahora podemos huir juntos.
12:46¿Cómo?
12:50Su merced conquistará.
12:54Conquistará al soldado.
12:56Que está de guardia con las llaves.
13:00Vuestra merced me vende como si yo fuera una meretería.
13:03Señora.
13:05Llegamos al fondo de la perdición.
13:08Estamos ahogándonos en el fondo de nuestras almas oscuras.
13:13Ya no existe nada que podamos o no hacer, señora.
13:18Sea una meretriz, séalo.
13:20Si es necesario, séalo para salvarnos.
13:24Yo...
13:25Yo no tengo valor.
13:29Adquiera fuerzas.
13:32Y sálvenos.
13:57Las armas que...
13:59Que nunca quiso entregarle a los blancos rebeldes.
14:03Yo quise.
14:04Pero fue Wersasé quien no aceptó el día del ataque.
14:08Ahora nosotros tenemos arma y no tenemos negro pa' usarlo.
14:12Murieron pa' salvarme.
14:19Yo...
14:19Yo conozco a muchos blancos que se han de rebelar.
14:22Que han de querer tomar el Tiyuco.
14:25Y tenemos que aprovechar ahora.
14:27El Conde Valladares salió de viaje con parte del requerimiento.
14:30Y el señor José María no tiene cara de saber comandar a los soldados que quedaron.
14:36Solo tenemos un precio pa' las armas.
14:37Diga, ¿cuál es?
14:40Salva a Severina que está presa en la plaza del pueblo.
14:43Pero Kiloa, ¿cómo voy a poder salvarla?
14:45Pues al C, encárguense del ataque.
14:48Y nosotros nos encargaremos de salvarla.
14:50Bien.
14:50Yo acepto.
14:51Y yo también tengo prisa.
14:54Entonces le voy a ayudar a cargar las armas.
14:56Vamos.
15:21No piensan que la esclava ahora está más presentable.
15:24De lejos hasta parece una hidalga.
15:26¿Y qué estaría haciendo una hidalga colgada en el tronco en medio del pueblo?
15:30Bien, ella estaría...
15:34Poco importa.
15:35Ahora vámonos todos.
15:36¿Vamos?
15:37¿Qué están mirando?
15:39¡Fuera, fuera, fuera, fuera!
15:40¡Salgan, salgan!
15:47Malagradecida.
15:57¿Qué disparate?
16:01Yo no sé cómo el conde Valladares pudo dejar el mando del Tiyuco en las manos de ese inservible.
16:06Mejor así.
16:07Haré lo que quiera sin que nadie me lo impida.
16:11Ay, señorita Violante.
16:14No sabéis cómo aprecio vuestra osadía.
16:17¿Osadía?
16:18Sois firme.
16:20No tenéis límites.
16:23Me siento orgulloso de su merced.
16:26Pues entonces hay una misión mucho más importante que todo lo que le he dicho.
16:31Ayúdeme.
16:32¿De qué se trata?
16:35Quiero recuperar el cuerpo de mi padre.
16:38Chica lo robó.
16:39Chica sabe dónde está.
16:41Bien sabéis que estoy de vuestro lado.
16:44Yo hablaré con ella.
16:47Si es así, hay algo más que puede y que debe hacer.
16:52Lleve a don Martín.
16:54¿A don Martín?
16:56Como no hay autoridad, puede llevar al padre para quitar al niño que está en la casa de Chica.
17:00El hijo de María Dolores.
17:03¿Por qué queréis a ese niño con tanta intensidad?
17:06Porque tiene pacto con el demonio.
17:09Y porque cuando esté lejos de aquí, el demonio se habrá marchado del Tiyuco.
17:13Para extirpar el mal, señor inquisidor, no basta con destruir a uno, sino a todos.
17:19Arrancar cada vida por la raíz.
17:22Hasta que lleguemos a Chica.
17:39Adelante.
17:44Su merced me pidió que viniera aquí.
17:47No podía atravesar la calle.
17:48Siéntese.
17:49Me siento débil.
17:50Lo que tengo que decirle, solo lo puedo decir aquí en mi casa.
17:54Las paredes tienen oídos.
17:57Diga, señorita violante.
17:59Hace mucho tiempo me prometió que un día me daría al comendador...
18:04...si yo le ayudase a tener el hijo de María Dolores en sus manos.
18:07Sí, él tiene la marca, la que necesito para concluir mi obra.
18:12No, yo no quiero saber para qué lo quiere.
18:14Don Martín está en su casa y no habla con María Dolores gracias a una estrategia mía.
18:19Pues muy bien.
18:21Yo convencí al inquisidor que le entregara el niño a Don Martín.
18:24¿El niño va con mis cuidados?
18:28Si su merced finge ser una abuela dedicada, el niño será suyo.
18:32¿Y qué quiere, cambio?
18:34¿Lo hace siempre, señorita violante?
18:37Es evidente que sí.
18:39Yo quiero al comendador.
18:42No me diré esfuerzos hasta que él sea mío.
18:49¿Y su merced nunca ha vuelto a ver a Don Martín?
18:52Ni quiero.
18:54¿Chica cree que él pueda quitarme a mi hijo?
18:56Ay, no lo sé.
18:58Los hombres son muy descontrolados cuando se trata de celos.
19:02El inquisidor ya estuvo aquí.
19:04Y no me gustó su forma de actuar.
19:06A mí tampoco.
19:08Tal vez sea mejor que Don Martín huya con su hijo.
19:10No, Chica, nunca.
19:12Yo pasé por todo lo que pasé.
19:14Llegué a la casa de ese horrible señor Jacobino por el deseo de salvar a mi hijo.
19:18Ahora no puedo alejarme de él.
19:21Señora Chica, hay dos hombres allá abajo.
19:23Quieren hablar con Buerza Seila, señora María Dolores.
19:46Señor inquisidor, Don Martín, cuánto placer.
19:49¿Quieren comer?
19:51Hacen bien, porque en mi casa la comida es buena y abundante.
19:54Porque soy rica y puedo.
19:56Chica, con todo el respeto que le debo a su merced, sabe bien por qué vine con el señor inquisidor.
20:01Y su merced evidentemente también lo sabe María Dolores.
20:04Piense muy bien en lo que ha de hacer o decir, Don Martín.
20:06Porque si es lo que creo que es, nunca más lo perdonaré.
20:10¿Quién tiene que perdonar aquí soy yo?
20:12Y yo no puedo.
20:14Habría soportado cualquier cosa, pero no que se vendiese a cualquiera.
20:18Pero su merced es injusto, Don Martín.
20:20Piensa que es fuerte porque nació macho.
20:22Es mejor que sepa que las mujeres somos quienes tenemos que enfrentar lo peor.
20:26Y fue lo que le ocurrió a María Dolores.
20:28No importa, Chica.
20:30Yo no dejaré que mi hijo sea criado por su merced.
20:34Entrégueme al niño.
20:35El niño está bajo mi protección.
20:38Ya no lo está, señora Chica.
20:40Por orden mía, en nombre del tribunal del santo oficio.
20:44Ese niño debe ser entregado ahora.
20:52Yo desprecio a su merced, Don Martín.
20:55¿Cómo puede venir a mi casa a buscar a su hijo por la fuerza?
20:58Sin más rodeos, señora.
21:00¿Y si yo digo que no?
21:03Es una orden.
21:09Vuestra merced está ciego de celos, Martín.
21:12Pues oígame.
21:14Si algo le llega a ocurrir a nuestro hijo,
21:17yo mato a vuestra merced.
21:36Su merced debió haber tomado al niño y salir corriendo.
21:39No, Chica.
21:40No podemos luchar de frente con una persona tan poderosa como el inquisidor.
21:50Don Martín parece que ha perdido el sentido común.
21:53¿Acaso no se da cuenta que el inquisidor vino aquí
21:55y dijo que el niño en verdad es hijo del demonio?
21:58Lejos de mí ese niño está sin ninguna protección.
22:01No, Chica.
22:04Sin vuestra merced, mi hijo estará perdido.
22:08Yo pensaré, María Dolores,
22:11y descubriré la manera de salvar a ese niño.
22:29Su merced le quitó el niño a María Dolores.
22:33Yo no dejaré que mi hijo sea criado por una mujer sin ninguna vergüenza.
22:36Perdón, don Martín.
22:37Pienso que su merced hizo muy mal,
22:39porque yo no sé lo que pueda ocurrir.
22:41¿Quién va a cuidar al niño?
22:42Su merced, para aprender cómo debe hacer cuando sea madre.
22:46¿Yo?
22:46Yo tendré mucho gusto en hacerlo.
22:49Ay, don Martín,
22:50no sabe cómo extraño la época en que cargaba a mi nieto en brazos.
22:56Vamos.
23:03Veo que le agarrazo.
23:06Estoy todo el tiempo en el cuarto.
23:08Se quedará conmigo.
23:23La sangre de este niño es más fuerte que cualquier otra de la que me hayas traído.
23:29¿Cuándo estará listo nuestro demonio?
23:32Muy pronto.
23:34Pues el padre, Obigo, está lleno de odio.
23:37Y es del odio que él sobrevive.
23:50Obigo.
23:52A su merced, ¿está bien?
23:58Sí, Eugenio, sí lo estoy.
24:01Pero es su merced quien debe cuidarse.
24:05Debe evitar ser interrogada.
24:09Por mí, no se preocupe.
24:11Ella insistió mucho en venir, padre Obigo.
24:14Vendrá todos los días hasta que...
24:16Con poca comida, sin luz.
24:20Y ahogado en el pasar de las horas, no viviré mucho.
24:25Señorita Úrsula,
24:28ayude a Eugenia a entender.
24:30No, su merced, viva.
24:36No dejes sola a Eugenia.
24:40Viva.
24:42Eugenia.
24:44Su merced tiene que salvarse.
24:48Sin mí.
24:50Es inútil, padre Obigo, es inútil.
24:53Venga, Eugenia.
24:54No.
25:17Ah, soy esposo.
25:20¿Por qué?
25:21¿Quería que fuera otra persona?
25:23Estoy preocupada por mi señor esposo, que no ha llegado.
25:26Sí, pues yo también necesito hablar con él.
25:29Es que muchas cosas van a ocurrir.
25:32Y pienso que nosotros vamos a poder huir todos juntos.
25:36Cuando explote la rebelión, nadie se va a preocupar por nosotros.
25:41Ahora voy a subir a ver a mi mujer.
25:43Permiso.
25:44No es necesario, mi señor esposo.
25:46Aquí estoy, ya puedo caminar.
25:48Venga, yo ayudo a vuestra merced.
25:53¿Ya lo ves, María Gracia?
25:55¿Lo ves?
25:55A pesar de todo el daño que vos me hicisteis, ya estoy como nueva.
26:02¡Ah!
26:03¿Qué ocurre, hija mía?
26:06No tengo nada, solo un mareo.
26:11Señor Félix, yo tengo una noticia para daros.
26:15¿Y cuál será?
26:16Soy todo oídos.
26:19Yo estoy esperando un hijo suyo.
26:23Otro.
26:25Pero si no he tocado la música del clave nunca más.
26:28Mi esposo ya no necesita vuestra música para tener deseos de mi cuerpo.
26:31Pero no, no, no puede ser.
26:33Yo, yo, yo no me acuerdo.
26:35Pero está aquí, lo siento.
26:38Desde que estoy en la cama nunca más he tenido...
26:40...es el rojo que mancha la ropa todos los meses.
26:44Es señal de que está preñada.
26:47Ha de haber sido durante vuestro sueño, mi señor esposo.
26:50Pero, oye, yo, yo, yo me acordaría.
26:53Pero yo no he salido de casa nunca más.
26:59Vuestra merced traicionó a vuestro juramento.
27:02Me habéis prometido que vuestro cuerpo sería de mi hermana.
27:05Pero vuestro corazón sería mío.
27:09Que nunca tendríais a la una sin la otra.
27:18Dígame la verdad.
27:20Yo sé que no ha puesto los pies fuera de esta casa.
27:24Pero en verdad está esperando un bebé.
27:27Yo siento la cintura más ancha.
27:34No lo sé.
27:36Es una decisión difícil de tomar.
27:39El señor Jacobino es un traidor.
27:41Ya fue probado.
27:42Sí.
27:42La casa es mía.
27:43Y volveré a vivir allá.
27:45La señora Cielo tiene razón.
27:47Cuando el señor Jacobino sea arrestado, será ahorcado.
27:49Sí.
27:50En este caso, la casa pertenecería a María Dolores,
27:52es que es su heredera.
27:54¿Qué?
27:55Está decidido.
27:57Le entregaré la casa a María Dolores,
27:58al igual que la taberna que era de su esposo.
28:00Pero María Dolores es una incompetente que para nada sirve.
28:03Yo soy tan solo justo, señora Cielo.
28:06Si quiere ayuda, pídale a María Dolores de rodillas.
28:09Y tal vez la perdone.
28:16Pero qué cerdo tan gordo tengo encadenado aquí.
28:20Tan gordo que no sé si asarlo ahora o espero engordarlo un poco.
28:26Vuestra merced no me humille porque soy un hombre que merece respeto ya que hice muchos negocios con su madre.
28:32Tiene la cabeza hueca llena de aire.
28:34Fue a arrestar justo a mi madre quien iba a denunciar a su merced.
28:38Deme ese pedazo de pollo que tengo hambre.
28:41No se lo daré nunca.
28:43Nunca desperdiciaré buena comida con un vulgar difunto.
28:51Entonces es verdad, él está aquí.
28:54Así es.
28:55Y yo esperaría que llegue mi comendador para llevarlo a la intendencia antes de que se le ocurra huir.
29:02María Dolores, desgraciada, mande a soltarme.
29:05Vuestra merced me debe ese favor como mi mujer.
29:09Señor Jacobino, si yo pudiera, le pediría a Xica que lo ahorcase.
29:13Así me quedaría viva.
29:15Vuestra merced pagará por esa respuesta.
29:19Señora Xica.
29:21Señora María Dolores, hay un hombre que quiere hablar con vos, Arce.
29:31Para que no diga que soy mala.
29:44Todo lo del señor Jacobino es mío.
29:46Fue una decisión del señor José María.
29:48Su madre, la señora Cielo, quiso recuperar la casa.
29:51Pero, en fin, el señor José María le entregó a su merced la casa.
29:55Y también, perdóname por hablar de eso.
29:58La taberna, que todos saben que era del señor Jacobino.
30:02La taberna, pero es una ofensa. Yo soy una mujer honesta.
30:05María Dolores, yo pienso que su merced debe aceptar todo.
30:09Pero, Xica, ¿qué he de hacer con una taberna?
30:12Su merced se encargará de ella.
30:15Su merced no quiere salvar a su hijo.
30:18Llorando por los trincones no ganará esa batalla.
30:22Tal vez vuestra merced tenga razón, Xica.
30:24Recuperaré a mi hijo, llamaré a mi hermana.
30:26Y regresaremos a casa.
30:53¡Suscríbete a mi hijo, llamaré a mi hermana.
30:56Esto será muy fuerte, Ana.
30:58Pues no tenemos ningún dinero en nuestro poder.
31:01Ni siquiera para comprar esclavos o comida.
31:05Yo ayudo a vuestra merced.
31:08Yo he aprendido mucho al lado de Xica, Ana.
31:10Yo seré otra.
31:36Nuestra casa, Ana.
31:38Pensé que nunca podríamos volver.
31:44Yo vine a esperarla aquí.
31:47¿Vuestra merced?
31:50¿Por qué vino si me odia tanto?
31:52Bien sabe que no tengo casa.
31:54Ni siquiera un centavo, nada mío.
31:56Yo vivo de favores.
31:58Pero ahora la casa es mía.
31:59Oiga, María Dolores.
32:01El señor Jacobino posee una gran fortuna.
32:04Fruto del tráfico de diamantes.
32:07Yo no sé dónde la guarda, pero...
32:09...si deja que me quede, yo la ayudaré a encontrarla.
32:14Vuestra merced necesita de mí.
32:17Ahora veo.
32:20No ha de dejarme mendigando ayuda como hasta ahora.
32:24No deje que mi madre pase hambre, María Dolores.
32:30En nombre de Ana puede quedarse.
32:35Yo siempre supe que no me dejaría sola.
32:38Yo ya no siento nada por vuestra merced.
32:40Ni tengo nada propio para comprar esclavos.
32:44Pues muy bien.
32:46Si quiere quedarse, tendrá que pagar por lo que come.
32:50Vuestra merced será mi mucama.
32:55Yo nunca he lavado ropa en mi vida.
32:57Ni siquiera sé cocinar.
32:59Entonces vuelva a vivir con desconocidos.
33:01Hasta que se cansen de ayudarla.
33:06Yo me quedaré.
33:09Ahora hágame un té.
33:12Debe haber algo en la cocina.
33:14Yo ya había preparado uno para mí.
33:21Vuestra merced está haciendo mal a María Dolores.
33:24Tiene mucha razón, Ana.
33:27De ahora en adelante seré mala.
33:29No.
33:47Ahora quédese con Ana.
33:49Yo tengo que salir.
33:51¿Salir?
33:52¿Pero a dónde?
33:54A la taberna.
33:58Me informaron que ahora me pertenece.
34:28Señora María Dolores, ¿vues arced aquí?
34:30Yo vine a tomar posesión de lo que es mío.
34:33Pero el señor Jacobino dijo que me encargara de la taberna por él.
34:36El señor Jacobino está siendo buscado por la justicia.
34:39Mientras tanto yo, como su mujer, me encargaré de la taberna.
34:42Pero su merced no entiende nada de hombres, de bebidas o de diversión.
34:45Cállese ahora mismo o la hecha de la taberna con la ayuda de los soldados.
34:48Pero no es justo.
34:50Pues ustedes están oyendo lo que oí yo con mis dos orejas.
34:53Esa blanca descanada quiere robar la taberna que Jacobino me dejó a mí.
34:58No es justo.
35:03¿Cuánto cuesta acostarse con su merced?
35:12Ahora la taberna es mía.
35:15Y salga ahora de aquí.
35:17Fuera.
35:23Aquí nadie ha de levantar la voz contra mí.
35:27Yo no me acostaré con ningún hombre.
35:30Solo vine a encargarme de lo que es mío.
35:33Sí, señora.
35:35Perdóneme.
35:39Sigamos muriendo.
35:41No puede ser.
35:59¿Qué?
36:00¿Mario Dolores en la taberna?
36:02Sí.
36:03Yo mismo mandé a avisarle que sería suya de ahora en adelante.
36:06Es lo justo.
36:07Pero lo único que yo no esperaba es que...
36:10Bien.
36:11Ella le disparó a un soldado que se sobrepasó.
36:14No es la que conozco.
36:15Pues pienso que hace muy bien.
36:17De no ser condesa, a mí también me gustaría ser la dueña de la taberna.
36:20Elvira.
36:21Respéteme.
36:22Pues yo voy a acabar con esa locura.
36:23Pienso que no debe ir, señor Martín.
36:25Si su merced peleó con ella y le quitó al niño, ¿qué más quiere?
36:28Elvira tiene razón, don Martín.
36:30Por más amigo que yo sea de su merced, reconozcalo.
36:33Ha dejado a María Dolores en un rumbo en la vida, sin... sin esperanza.
36:38Yo... yo hasta lo he ayudado a reiniciar su vida como debe ser.
36:42Su merced no entiende ni nunca lo ha de entender.
36:44Por más que odie a María Dolores por lo que ella me hizo, no puedo permitir que decaiga de esa
36:48manera.
36:49Ah, don Martín, lo que siente es celos.
36:52¿Qué celos, señor Elvira, por el amor de Dios?
36:54¿Qué celos?
36:56Ya no siento nada por María Dolores luego de lo que me hizo.
37:00Hablo en nombre del honor.
37:24Señor soldado, por la gracia de Dios, venga.
37:48Yo, yo tengo un mareo muy fuerte, un mareo de hambre.
37:52Yo no he comido nada hoy, señor.
37:56Señor soldado, consígame un trozo de pan o alguna fruta.
38:01Yo le pagaré de la manera que quiera.
38:11Es un hombre muy bondadoso.
38:16Yo, yo no sé cómo agradecer ese gesto de bondad.
38:22Yo, si vuestra merced está en el turno de la noche, tendré mucho placer en servirle.
38:56Este lugar es asquero.
39:04El señor Jacobino no quería que gastásemos en limpieza.
39:08Pues muy bien.
39:11Ahora exijo que laven las sábanas durante la tarde.
39:15Pues si la taberna es más bonita, le podremos cobrar más a los clientes.
39:18Ah, yo quiero ver el dinero.
39:21Pero hoy no ha entrado ninguna cantidad alta.
39:25Pero no estoy hablando de hoy, sino de todo este tiempo desde que el señor Jacobino, mi esposo, está fugitivo.
39:31Pero yo fui quien lo ganó.
39:32Tendrá su parte.
39:33Ahora vamos.
39:34No estoy para juegos.
39:50Nunca pensé que una señora tan hidalga como Huizarse podría ser tan fría.
39:54La vida me enseñó muchas cosas que no me gustaría haber aprendido María Morena.
40:15No me traíste.
40:16No me traíste.
40:30Hicimos un pacto.
40:33Le entregaré al comendador como siempre ha querido.
40:37No quiero traicionar a nadie.
40:41Pero entrégueme a alguien que no diga quién es su merced y que no hable de mí.
40:45Esa mujer que siempre la acompaña.
40:48Fausta.
40:49Pero yo le dije que se la entregaría.
40:52Quiero.
40:54Quiero pagarle lo que hizo por mí.
40:59No.
41:14Lo importante es ser rápidos.
41:16Y atacar antes de que se den cuenta de nosotros.
41:20Es mejor entrar en el regimiento que está casi vacío.
41:25Y tomar posesión de las armas.
41:29Y con las armas en la mano.
41:31Yo estoy seguro de la victoria.
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