En un arranque de año marcado por la tensión geopolítica y la reconfiguración de la izquierda española, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha marcado distancias insalvables tanto con el bloque de Sumar como con la política exterior del Gobierno de Pedro Sánchez. Durante su intervención ante el Consejo Ciudadano Estatal, el primero de 2026, la líder de la formación morada ha solicitado una respuesta drástica ante la administración de Donald Trump, reclamando que España interrumpa cualquier vínculo diplomático y comercial con Washington. La líder de Podemos ha fundamentado su petición en lo que califica como una deriva autoritaria y belicista de los Estados Unidos. Belarra ha denunciado con especial dureza la política estadounidense en Oriente Próximo y América Latina, señalando que "Es el momento de aislar internacionalmente a Donald Trump y a los Estados Unidos. No podemos mantener relación económica, comercial, política o cultural alguna con quien ha promovido, financiado y amparado el genocidio en Palestina. con quien está sometiendo a Cuba a un brutal bloqueo petrolero y financiero que amenaza con declarar una emergencia humanitaria de primer nivel en la isla". Respecto a la situación en Venezuela, Belarra ha interpretado los movimientos de la Casa Blanca contra el gobierno de Nicolás Maduro como un acto que "nada tiene que ver con la democracia", vinculándolo directamente a una estrategia de guerra económica contra China. Para la secretaria general de Podemos, el conflicto se resume de forma tajante: "Otra guerra por petróleo, otra guerra por la pasta". La agenda social de Podemos para 2026 también pone el foco en las grandes corporaciones y las fuerzas de seguridad. Belarra ha cargado contra empresas como Mercadona, a la que acusa de ser una de las entidades "que ahoga a la gente con precios imposibles y amañados". Asimismo, ha insistido en que tanto en la judicatura como en la Policía "hace falta una renovación a fondo" para garantizar que los agentes "que no se sientan impunes para ejercer la violencia". Finalmente, Belarra ha hecho un llamamiento a la movilización social frente a la parálisis política, instando a construir "una izquierda para la mayoría trabajadora fuerte, un proyecto con ambición, que no haga política desde el miedo, porque el miedo paraliza". Recordando sus propios inicios en el activismo, ha sentenciado que "El miedo nunca conquistó derechos" y ha animado a sus bases a seguir el ejemplo de grandes rebeldes históricos para "cambiar las cosas que no podemos aceptar, en lugar de aceptar las cosas que no podemos cambiar". En clave nacional, Belarra ha cuestionado la utilidad de apoyar al PSOE, criticando que el Ejecutivo haya impulsado "el mayor rearme de la historia de nuestro país" mientras, a su juicio, "no hace absolutamente nada para enfrentar la crisis de vivienda". Según su análisis, esta inacción gubernamental es la que "no para de alimentar a Vox" en los barrios populares. El ataque más directo ha tenido como objetivo a sus antiguos socios de coalición. Belarra ha reivindicado el papel de su partido frente a la gestión de Yolanda Díaz, asegurando que "han hecho más cuatro diputadas valientes de Podemos que cinco ministros de Sumar". En este sentido, ha propuesto un "proyecto confederal que cambie el rumbo de este país", que incluya una república "sin reyes herederos del franquismo", la gratuidad universitaria y el blindaje de la sanidad pública.
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