#LaPromesaManuel #descubre #verdad
Manuel descubre la verdad oculta en el retrato de Cruz
Una noche de insomnio, un retrato maldito y una perla que esconde un secreto imposible. Cuando Manuel, atormentado por la culpa y el dolor, se atreve a mirar de nuevo los ojos pintados de su madre, lo que descubre cambiará su vida para siempre. Junto a Curro y Martina, desvela un mensaje oculto que revela lo impensable: Jana está viva. Pero, ¿por qué Cruz fingió su muerte? ¿Qué se esconde en el convento de las Lágrimas Silenciosas? Y sobre t ...
#LaPromesaManuel, #descubre, #verdad, #oculta, #retrato, #Cruz
Manuel descubre la verdad oculta en el retrato de Cruz
Una noche de insomnio, un retrato maldito y una perla que esconde un secreto imposible. Cuando Manuel, atormentado por la culpa y el dolor, se atreve a mirar de nuevo los ojos pintados de su madre, lo que descubre cambiará su vida para siempre. Junto a Curro y Martina, desvela un mensaje oculto que revela lo impensable: Jana está viva. Pero, ¿por qué Cruz fingió su muerte? ¿Qué se esconde en el convento de las Lágrimas Silenciosas? Y sobre t ...
#LaPromesaManuel, #descubre, #verdad, #oculta, #retrato, #Cruz
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CortometrajesTranscripción
00:00Manuel descubre la verdad oculta en el retrato de Cruz. Una noche de insomnio,
00:10un retrato maldito y una perla que esconde un secreto imposible.
00:16Cuando Manuel, atormentado por la culpa y el dolor, se atreve a mirar de nuevo los ojos
00:21pintados de su madre, lo que descubre cambiará su vida para siempre.
00:24Junto a Curro y Martina, desvela un mensaje oculto que revela lo impensable. Yana está viva.
00:37Pero, ¿por qué Cruz fingió su muerte? ¿Qué se esconde en el convento de las lágrimas
00:42silenciosas? Y sobre todo, ¿puede un hijo perdonar a una madre que se convirtió en
00:46monstruo para salvarlo? Descubre el capítulo más impactante y emotivo de la promesa,
00:51donde el amor perdido renace entre las sombras del engaño.
00:58El legado silencioso de los ojos pintados. La noche en la promesa había adquirido una
01:03nueva densidad. Una pesadez que se adhería a las cortinas de terciopelo y se arrastraba
01:07por los suelos de mármol pulido. No era el frío habitual de las paredes de piedra,
01:15sino un frío del alma. Un escalofrío colectivo que emanaba de un único punto y se extendía
01:20como una mancha de aceite sobre el agua. El retrato de la marquesa de Luján.
01:27Colgado con una solemnidad macabra en el salón principal, el lienzo era una obra de arte y
01:32una profanación al mismo tiempo.
01:37El hiperrealismo con el que el artista había capturado a Cruz era tan brutalmente preciso
01:41que parecía haber arrancado su esencia del más allá para aprisionarla en óleo y tela.
01:46Sus ojos, dos esquirlas de hielo y astucia, no observaban un punto fijo. Parecían seguir
01:55a cada persona que osaba pasar por delante, desnudando sus secretos, juzgando sus pensamientos.
02:03Manuel era quien más sufría esta omnipresencia. Para él, el cuadro no era el recuerdo de una
02:08madre, sino el monumento a una asesina. Cada vez que sus ojos se cruzaban con la pintura,
02:17no veía a la mujer que lo había acunado, sino las manos que habían orquestado la muerte
02:21de Yana. El dolor, que con tanto esfuerzo había intentado sepultar bajo capas de rutina
02:29y resignación, había vuelto a abrirse en canal. Se sentía como un náufrago que, tras avistar
02:38tierra, es arrastrado de nuevo a las profundidades por una ola traicionera.
02:45Esa noche, incapaz de conciliar el sueño, vagaba por los pasillos como un fantasma más
02:50de la casa. El silencio era casi total, roto únicamente por el crujido ocasional de la
02:58madera y el tic-tac distante de algún reloj. Pero en su mente, el estruendo era ensordecedor.
03:07Las risas de Yana, sus conversaciones, el tacto de su piel, todo se mezclaba con la imagen
03:12de su madre, su sonrisa pintada, su mirada acusadora. Se detuvo frente al salón, la puerta
03:21entreabierta arrojando una débil franja de luz lunar sobre el pasillo. El retrato estaba ahí,
03:29en la penumbra, y juraría que los ojos de su madre brillaban con una malicia propia.
03:37Se apoyó contra el marco de la puerta, el cuerpo temblando, la respiración agitada.
03:42Enora y Toño habían intentado consolarlo durante todo el día, rodeándolo con una
03:49amistad silenciosa y paciente, pero ni siquiera su genuino afecto podía perforar la coraza
03:55de su miseria. Estaba solo, irrevocablemente solo en un mundo que su propia madre había
04:03destrozado.
04:04Mientras tanto, en las cocinas, el ambiente no era menos tenso. La nueva orden de Cristóbal
04:13sobre los turnos de comida había caído como una bomba.
04:19Era una ruptura con la tradición, una afrenta a la pequeña comunidad que formaban.
04:23Candela, removiendo un caldo que nadie tenía ganas de probar, no dejaba de murmurar.
04:35Os lo dije, dije que ese cuadro traería la desgracia. Es una maldición, Ángela, una
04:41maldición sobre esta casa.
04:42Primero la pobre señorita Martina, que casi se nos desmaya, y ahora esto. Nos dividen,
04:51nos separan.
04:54Así es como empieza el mal, rompiendo lo que está unido. Ángela, que repasaba unos cubiertos
05:00con más fuerza de la necesaria, asintió con la cabeza, el rostro contraído por la preocupación.
05:05No soporto pasar por delante. Siento que me clava puñales con la mirada. Es como si
05:13siguiera aquí, mandando, vigilando.
05:18Que Dios nos ampare, Candela, porque esto no ha hecho más que empezar. Lope, el nuevo
05:23lacayo, escuchaba en silencio mientras terminaba de limpiar unas botas.
05:30Se sentía atrapado entre dos mundos, ambos en estado de descomposición.
05:34Arriba, en la planta noble, reinaba una guerra fría de miradas, silencios y reproches.
05:43La tensión entre Curro y el capitán era palpable. Un duelo de voluntades que podía
05:47estallar en cualquier momento.
05:52La discusión entre Martina y Catalina por el plazo del varón de Valladares había sido
05:56de una dureza terrible, dejando heridas que tardarían en cicatrizar.
06:00Y presidiéndolo todo, el retrato, un catalizador de todo el veneno que circulaba por las venas
06:08de la promesa.
06:12Abajo, en el mundo del servicio, el miedo y el resentimiento crecían con cada nueva
06:17orden del estricto mayordomo.
06:18Era un equilibrio precario, y López sentía que una sola ráfaga de viento podría derrumbarlo
06:26todo.
06:26La más afectada, después de Manuel, era sin duda Martina. Tras el vaído que sufrió
06:34frente al cuadro, se había encerrado en su habitación.
06:37La imagen de su tía no se le iba de la cabeza. No era sólo la impresión de verla de nuevo,
06:45era algo más profundo, más inquietante.
06:51Había algo en la expresión, en la forma en que la luz captaba el brillo de sus joyas,
06:56que le producía un desasosiego casi físico.
06:58Se sentía observada incluso en la soledad de su cuarto. Se levantó y caminó hacia la
07:06ventana, mirando la noche sin verla.
07:11Su enfado con Catalina era real. ¿Cómo había podido ocultarle algo tan grave como el ultimátum
07:16del varón? Sentía que la confianza entre ellas se había roto.
07:23Catalina, por su parte, se sentía culpable, pero también abrumada por la presión de la
07:28gestión de gestionar la finca, una tarea que se volvía más hérculea cada día.
07:35La promesa se desmoronaba por dentro y por fuera. Fue Curro quien rompió el estancamiento.
07:43Preocupado por Martina, llamó suavemente a su puerta. Martina, soy yo, Curro. ¿Puedo pasar?
07:52Martina tardó un momento en responder. Pasa. Curro entró y la encontró junto a la
07:57ventana, la silueta recortada contra la luna.
08:03No deberías estar sola. Dijo con suavidad. No quiero estar con nadie. Replicó ella,
08:09la voz apagada.
08:13Entiendo que estés alterada. Todos lo estamos. Ese cuadro. No es solo el cuadro. Lo interrumpió
08:19Martina, girándose para mirarlo. Había una determinación febril en sus ojos. Hay algo
08:27que no encaja, Curro. Algo más. Cuando me quedé mirándolo, antes de marearme, vi algo,
08:36o creí verlo. Curro frunció el ceño.
08:38Ver el qué, no lo sé. Un reflejo. Un detalle. No sé explicarlo. Parecía fuera de lugar.
08:50Pero la cabeza me empezó a dar vueltas y todo se volvió borroso. La gente dice que está maldito.
08:58Candela está convencida. Candela ve malos presagios hasta en la sopa. Dijo Curro,
09:03intentando sacarle una sonrisa, sin éxito. Pero no te negaré que es siniestro. Lorenzo
09:12ya está haciendo planes para venderlo. Dice que una obra así valdría una fortuna. Martina
09:19se estremeció de asco. ¿Venderlo? Quiero que lo quemen. Quiero que desaparezca.
09:27Cristóbal ha sido muy claro. Órdenes del marqués. Nadie lo toca. Se hizo un silencio.
09:33Martina volvió a mirar por la ventana. La idea de que el cuadro siguiera allí. Día tras día,
09:40la enfermaba. Tenemos que hacer algo. Susurro más para sí misma que para Curro. ¿Hacer qué,
09:49Martina? ¿Desafiar al marqués y a su mayordomo? Tenemos que mirarlo de cerca otra vez. Dijo ella,
09:58ahora mirándolo directamente a los ojos. Sin que nadie nos vea. Necesito saber si lo que vi fue
10:06real o solo una alucinación. Necesito entender por qué me afecta de esta manera. Me estoy volviendo
10:15loca, Curro. Curro vio la desesperación en su mirada y supo que no podía negarse. Su instinto
10:23protector hacia ella, mezclado con su propia aversión hacia todo lo que representaba Cruz,
10:28lo impulsó a aceptar el riesgo.
10:33Está bien, dijo en voz baja. Lo haremos, esta noche, cuando todos duerman. El plan era arriesgado.
10:43Requería un sigilo absoluto. Esperaron hasta bien pasada la medianoche,
10:47cuando los últimos ruidos de la casa se habían extinguido. Salieron de sus habitaciones como dos
10:55sombras, deslizándose por los pasillos apenas iluminados por la luz que se filtraba por los
11:00ventanales. Cada crujido del suelo de madera sonaba como un disparo en el silencio opresivo.
11:08Llegaron al salón principal.
11:09La habitación parecía aún más grande y ominosa en la oscuridad, y allí estaba el cuadro,
11:17dominándolo todo. La luna llena incidía directamente sobre él, dándole a la piel
11:25pintada de Cruz un brillo pálido y fantasmal. Sus ojos parecían dos pozos oscuros que absorbían
11:33la luz. Traje una vela. Susurró Curro, encendiéndola con manos temblorosas.
11:41La pequeña llama danzante arrojó sombras grotescas en las paredes. Se acercaron lentamente,
11:47como si se aproximaran a una bestia dormida.
11:52Martina sentía el corazón martilleándole en el pecho. ¿Qué fue lo que viste? Preguntó Curro en
11:58un murmullo. No estoy segura. Fue en el collar. Las perlas. Acercaron la vela al lienzo. El collar
12:06de perlas que adornaba el cuello de la marquesa era una obra maestra de la pintura. Cada perla
12:15tenía su propio brillo, su propio reflejo minúsculo. Martina recorrió la hilera de perlas con la mirada,
12:20su respiración contenida. Curro iluminaba la zona con la vela. Atento a cualquier detalle. No veo
12:29nada raro. Dijo él al cabo de un minuto. Espera. Murmuró Martina. Ahí. Esa perla. La del centro.
12:40Mírala de cerca. El reflejo. Curro acercó la llama todo lo que se atrevió. En el diminuto reflejo de
12:48luz pintado sobre la superficie de la perla central, se distinguía algo que no debería estar ahí.
12:56No era un reflejo de la ventana del estudio del pintor, ni de una lámpara. Era una forma extraña,
13:02casi imperceptible. Una serie de líneas minúsculas, casi como letras. ¿Qué es eso?
13:10Susurró Curro, entrecerrando los ojos. No lo sé, parece, escritura, pero es imposible,
13:20es demasiado pequeño. Martina, en un impulso, alargó la mano y rozó la superficie del cuadro
13:26con la yema del dedo, justo sobre la perla. La pintura estaba fría y lisa, pero al presionar
13:34ligeramente, sintió algo. Un levísimo, casi inexistente, clic. Ambos se quedaron helados,
13:43se miraron con los ojos desorbitados. ¿Has sentido eso? Preguntó Martina, retirando la
13:48mano como si se hubiera quemado. Sí, respondió Curro, la voz apenas audible. Volvió a presionar
13:57la perla con su propio dedo. De nuevo, el sutil clic. No era un ruido, era una sensación,
14:06la de un mecanismo interno cediendo. Observaron el cuadro, conteniendo la respiración, esperando
14:15que alguna puerta secreta se abriera en la pared. No pasó nada. Decepcionados pero intrigados,
14:23se centraron de nuevo en el lienzo. Curro movió la vela, iluminando otras partes del retrato.
14:31Sus ojos, su vestido, las manos. Y entonces lo vieron, en el fondo oscuro, detrás del hombro
14:37de la marquesa, donde antes sólo había una sombra profunda. Ahora se percibía una finísima línea de
14:43luz. Se acercaron a ese lado del cuadro. La línea de luz provenía del borde del lienzo, justo donde se
14:52unía con el pesado y ornamentado marco de madera. Con sumo cuidado, Curro palpó el marco. Era sólido,
15:01pesado, pero justo al lado de la firma del pintor, notó una pequeña irregularidad en la madera,
15:07una pieza que no parecía encajar del todo con el resto del diseño.
15:13La presionó. Con un suave y casi inaudible chirrido, una sección del marco se deslizó hacia un lado,
15:19revelando un hueco estrecho y profundo en su interior.
15:25Y dentro de ese hueco, un pequeño rollo de papel amarillento, atado con una cinta de seda azul.
15:34El corazón de Martina dio un vuelco. Se olvidaron del sigilo, del miedo a ser descubiertos.
15:40Curro extrajo el rollo de papel con dedos torpes por la emoción. Lo llevaron cerca de la ventana,
15:48donde la luz de la luna era más intensa, y deshicieron el nudo de la cinta.
15:55Desenrollaron el papel. Era una carta. Y la caligrafía, elegante e inconfundible,
16:01era la de Cruz, la marquesa de Luján.
16:03Mi querido Manuel, si estás leyendo esto, significa que el pintor cumplió su palabra
16:11y que la desesperación te ha llevado a buscar más allá de lo visible.
16:17Significa, también, que he muerto. Pero la muerte, hijo mío, no es siempre el final.
16:23Y la verdad rara vez es tan simple como parece.
16:25Sé que me odias. Sé que me culpas por la muerte de Yana. Te he dejado creerlo porque
16:33era necesario. Era la única forma de protegerla. La única forma de protegerte a ti. Yana no está
16:41muerta. Las palabras saltaron de la página y golpearon a Curro y a Martina con la fuerza
16:49de un impacto físico. Martina ahogó un grito, llevándose las manos a la boca. Curro tuvo que
16:57leer la frase tres veces para asegurarse de que no estaba soñando.
17:03El mundo es un lugar más peligroso de lo que imaginas, Manuel. Hay enemigos que ni siquiera
17:08sospechas, enemigos para los que el apellido Luján es una amenaza que debe ser erradicada.
17:13El varón de Valladares no es más que un peón en un juego mucho más grande. Descubrí una
17:21conspiración que buscaba no sólo arruinarnos, sino destruirnos por completo.
17:28Y Yana, por su cercanía a ti, por lo que significaba para ti, se convirtió en un objetivo.
17:37Su muerte habría sido la forma más cruel de herirte, de debilitarte para siempre.
17:43No podía permitirlo. Fingir su muerte, hacerte creer que yo, tu propia madre,
17:51era la responsable de tal atrocidad, fue el acto más doloroso de mi vida.
17:57Pero tu odio hacia mí actuaría como un escudo. Nadie sospecharía que la mujer que te causó
18:02tanto dolor era, en realidad, la que salvaba a la persona que más amabas.
18:06Era un sacrificio necesario, un veneno que tuve que administrarte para salvarte la vida.
18:17La escondí, está a salvo, en un lugar donde nadie pensaría en buscarla. Un convento en las
18:23montañas del norte, el convento de las lágrimas silenciosas, cerca del pueblo de Soto Grande.
18:28La abadesa, Sor Pilar, es una vieja amiga de la familia en la que confío mi vida, y ahora la de
18:37Yana. Ella la conoce por otro nombre, Ana. Le dije que era una sobrina lejana que necesitaba refugio
18:46del mundo.
18:49Hijo mío, sé que te pido algo casi imposible, que perdones mi engaño. Lo hice por amor.
18:57Un amor retorcido y desesperado, quizás, pero el único amor que una mujer como yo, rodeada de víboras,
19:04sabía dar.
19:07El retrato fue mi última voluntad. Sabía que su presencia te atormentaría, pero también sabía
19:13que tu inteligencia y tu instinto, o los de aquellos que te quieren, os llevarían a descubrir su secreto.
19:21Era una prueba, un mapa, ahora ve, ve a por ella, devuélvela a la vida que le fue arrebatada.
19:30Vive el amor que yo nunca pude tener, y cuando pienses en mí, no pienses en una asesina.
19:35Piensa en una madre que jugó la única partida que podía ganar, aunque el precio fuera tu desprecio.
19:46Tuya siempre, Cruz. El silencio que siguió a la lectura de la carta fue más profundo que cualquier silencio anterior.
19:55Estaba lleno de incredulidad, de conmoción, de una esperanza tan vasta y abrumadora que resultaba dolorosa.
20:01No, no puede ser, susurró Martina, las lágrimas corriendo por sus mejillas.
20:10Lágrimas no de tristeza, sino de puro shock.
20:15Tenemos que decírselo a Manuel. Dijo Curro, la voz ronca por la emoción.
20:20Dobló la carta con sumo cuidado y la guardó en su bolsillo.
20:23Ahora mismo, corrieron hacia la habitación de Manuel, olvidando por completo cualquier precaución.
20:34Irrumpieron sin llamar.
20:36Manuel, que se había quedado dormido en un sillón, agotado por el dolor, se despertó sobresaltado.
20:44¿Curro? ¿Martina? ¿Qué ocurre? ¿Ha pasado algo?
20:47¿Manuel? Empezó Curro, sin aliento, buscando las palabras.
20:51Hemos encontrado algo, en el retrato. No quiero oír hablar de ese maldito cuadro. Dijo Manuel, la voz cargada de agotamiento.
21:05Tienes que escuchar, insistió Martina, acercándose a él, los ojos brillantes de urgencia.
21:10Es sobre Yana. El nombre de Yana fue como un electroshock para Manuel.
21:19Se incorporó, el corazón latiéndole con una mezcla de miedo y una incipiente, imposible esperanza.
21:25¿Qué pasa con Yana? Curro sacó la carta y se la entregó. Lee esto, lo encontramos oculto en el marco.
21:37Manuel cogió el papel con manos temblorosas. Sus ojos recorrieron las primeras líneas, y su rostro pasó de la confusión a la más absoluta incredulidad.
21:45Tuvo que sentarse de nuevo, porque las piernas le fallaron. Leyó la carta una, dos, tres veces, mientras las lágrimas, que creía agotadas, volvían a brotar, pero esta vez no eran de dolor.
22:00Eran de una alegría tan intensa que quemaba. Yana, viva, murmuró, la voz rota. Miró a Curro y a Martina como si fueran apariciones.
22:15¿Esto es real? No es un sueño, ¿verdad? No es una broma cruel. Es real, Manuel. Aseguró Curro, poniendo una mano en su hombro.
22:24La letra es de tu madre, el mecanismo en el cuadro. Todo encaja. Está viva, repitió Manuel, y una risa incrédula, casi histérica, brotó de su garganta.
22:40Se llevó las manos a la cara, sollozando y riendo al mismo tiempo. La pena que lo había consumido durante meses se estaba desintegrando, reemplazada por una euforia que lo hacía temblar de pies a cabeza.
22:54Se puso de pie de un salto, la energía recorriéndolo como un rayo. Tengo que ir, ahora mismo, el convento de las lágrimas silenciosas, Soto Grande.
23:06Iremos contigo, dijo Curro con firmeza. Y yo, añadió Martina, su propia angustia olvidada, reemplazada por la emoción de la misión.
23:15No podemos irnos así como así, dijo Manuel, la mente ahora funcionando a una velocidad vertiginosa, la niebla del dolor disipada.
23:26Cristóbal notará nuestra ausencia, necesitamos una excusa, y caballos, los más rápidos.
23:37La planificación se hizo en susurros febriles. Decidieron que fingirían un viaje urgente a unas tierras cercanas para resolver un asunto relacionado con el ultimátum del varón.
23:46Era una excusa plausible que Catalina, una vez informada a medias, podría cubrir.
23:57No le contarían la verdad a nadie más. Era demasiado increíble, demasiado arriesgado.
24:02Al amanecer, mientras el servicio comenzaba a moverse y el olor a café recién hecho se extendía por la casa, tres figuras salían de las caballerizas.
24:13Manuel, Curro y Martina, con los rostros marcados por la falta de sueño pero iluminados por una determinación de acero,
24:23cabalgaron hacia el norte, dejando atrás una promesa que aún dormitaba bajo la mirada vigilante de un retrato cuyo secreto más profundo acababa de ser revelado.
24:35El viaje fue largo y arduo, una prueba de resistencia física y emocional.
24:39Cabalgaron sin apenas descanso, impulsados por la urgencia.
24:46Para Manuel, cada kilómetro era una tortura y una bendición.
24:50La imagen de Yana, viva y esperándolo, era un faro que tiraba de él.
24:57Se repetía su nombre como un mantra, un ancla en el mar de su emoción desbordada.
25:02Finalmente, tras dos días de viaje casi ininterrumpido, divisaron las montañas y, anidado en una de sus laderas, un edificio de piedra austero y solemne.
25:15El convento de las lágrimas silenciosas.
25:17El nombre, que antes habría sonado lúgubre, ahora le parecía a Manuel el preludio de la mayor felicidad de su vida.
25:26Dejaron los caballos atados y se acercaron a la pesada puerta de madera.
25:34Manuel tiró de la cuerda de la campana.
25:38El sonido resonó en el silencio del valle.
25:41Una pequeña ventanilla se abrió y el rostro de una monja, surcado por las arrugas, los escrutó con curiosidad.
25:47¿Qué desean, hijos míos? Buscamos a la abadesa, a Sor Pilar. Dijo Manuel, intentando que su voz sonara firme.
26:01Es un asunto de suma urgencia. Venimos de parte de la difunta marquesa de Luján. El nombre de la marquesa tuvo un efecto inmediato.
26:12La ventanilla se cerró y, al poco, los pesados cerrojos de la puerta rechinaron.
26:18Se abrió para revelar a una mujer alta y serena, de mirada inteligente.
26:25Era Sor Pilar. Pasen, por favor. Dijo, guiándolos a un pequeño locutorio austero.
26:34Madre abadesa. Comenzó Manuel, incapaz de contenerse más. Sé que tienen aquí a una joven bajo su protección.
26:41Se hace llamar Ana. En realidad, su nombre es Llana. Y yo soy Manuel de Luján. He venido a por ella.
26:53La abadesa lo miró fijamente. Y en sus ojos no hubo sorpresa. Sino una profunda compasión.
26:59La marquesa me dijo que este día llegaría. Me dijo que un joven con el corazón roto vendría a reclamar lo que era suyo.
27:09Y que cuando lo hiciera, mi deber era reunirlos. Esperen aquí. Salió del locutorio, dejando a los tres en un silencio cargado de una expectación casi insoportable.
27:21Manuel caminaba de un lado a otro de la pequeña habitación, las manos entrelazadas a la espalda.
27:32Curro y Martina permanecían sentados, compartiendo su ansiedad y su esperanza. Los minutos parecieron horas.
27:41Finalmente, oyeron pasos acercándose. La puerta se abrió. Y allí estaba ella, Llana.
27:47Parecía más delgada, el rostro más pálido, y vestía un sencillo hábito de novicia.
27:58Pero era ella, sus ojos, esos ojos que Manuel había visto en sus sueños cada noche, se abrieron de par en paso al verlo.
28:08El mundo pareció detenerse, Manuel, susurró, la voz temblorosa, como si viera a un fantasma.
28:17Manuel no pudo responder, solo pudo dar un paso, y luego otro, hasta que estuvo frente a ella.
28:26Alargó una mano temblorosa y le rozó la mejilla, necesitando confirmar que era real, que no era otra alucinación de su mente torturada.
28:34La piel era cálida, real. Llana, logró decir, la voz rota por un sollozo. Y entonces, todas las barreras se rompieron.
28:48Llana se lanzó a sus brazos, y él la estrechó con una fuerza que hablaba de meses de pérdida y desesperación.
28:54Se abrazaron en medio de la habitación, llorando, riendo, murmurando el nombre del otro una y otra vez.
29:06Era una reunión que desafiaba a la muerte, un milagro nacido del engaño más cruel y del amor más profundo.
29:12Curro y Martina observaban desde un rincón, con lágrimas en los ojos, siendo testigos silenciosos de la escena.
29:24El círculo se había cerrado, el dolor había terminado. Cuando regresaron a la promesa, no lo hicieron como fugitivos,
29:32sino como portadores de una verdad que sacudiría los cimientos de la casa.
29:35La aparición de Llana, viva y al lado de Manuel, causó una conmoción indescriptible.
29:46Hubo gritos de asombro, lágrimas de alegría por parte del servicio que la quería, y una estupefacción total entre los nobles.
29:56Manuel reunió a todos en el salón principal, frente al retrato de su madre.
30:01Con la carta en la mano y Llana a su lado, contó toda la historia.
30:05La conspiración, el sacrificio de su madre, el engaño orquestado para salvar una vida.
30:13El retrato de Cruz ya no parecía malvado. Su mirada pintada ahora transmitía una complejidad insondable.
30:20La de una madre dispuesta a convertirse en un monstruo a los ojos de su hijo para protegerlo.
30:27Ya no era una maldición, sino el testamento de un legado silencioso.
30:31La tensión en la casa no desapareció por completo, pero se transformó.
30:38El miedo fue reemplazado por el asombro.
30:41La disputa entre Martina y Catalina se disolvió en un abrazo de disculpa, unidas por el alivio y la magnitud de lo ocurrido.
30:47Lorenzo se quedó sin palabras. Su plan de vender el cuadro ahora una anécdota vergonzosa.
30:59Cristóbal, el mayordomo, observaba todo con una rigidez que no lograba ocultar su estupefacción.
31:04La promesa había sobrevivido a la tormenta. La noche había sido larga y oscura, pero el amanecer había traído consigo un milagro.
31:17Manuel y Yana, cogidos de la mano, miraron por la ventana hacia los jardines.
31:22El futuro seguía siendo incierto, con enemigos aún por desenmascarar, pero ahora lo enfrentarían juntos.
31:28El amor que creían muerto había renacido de sus cenizas, más fuerte y resiliente que nunca.
31:39El final feliz no era un cierre, sino un nuevo y deslumbrante comienzo.
31:43Y en el salón, el retrato de la marquesa de Luján, ahora silencioso y en paz, parecía, por primera vez, sonreír.
31:58Gracias.
32:00Gracias.
32:01Gracias.
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