00:00Un domingo fui a misa, yo estaba con mis hermanos del grupo de jóvenes y una señora se me acerca
00:16y me dice, por favor, el sábado me puedes cubrir en la adoración perpetua porque tengo un viaje
00:25que hacer y no tengo quien me cura. Y le digo, claro que sí, doña, ¿cuándo? El sábado, ¿a qué hora? A las 12 de la noche.
00:35Y yo dije, ¿qué onda? ¿Cómo que a las 12 de la noche? Si yo a esa hora, yo ya siempre me preparaba para irme al antro,
00:44al boliche, como tú quieras decirle, ¿no? Yo no podía retractarme. Fue impactante para mí porque nunca había estado
00:51tanto tiempo con Jesús frente a frente y menos un sábado a las 12 de la noche. Y fue tan grande el impacto
01:01que desde entonces ya no volví a salir más los sábados. Me iba todos los sábados a las 12 de la noche a estar
01:10con Jesús. Y lo más impactante es que nunca más vi a esa señora. ¿Quién era? ¿Qué onda? No sé, nunca más la
01:18volví a ver. Y ese fue el clic de mi cambio en la vida.
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