Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 12 años
El Papa Francisco no sólo predica la humildad sino que también hace gala de ella. Pero ahora ha tenido que suspender, al menos temporalmente, al obispo alemán Tebartz-van Elst, quien se había convertido en sinónimo de derroche. El prelado gastó 30 millones de euros en renovar su residencia y, al parecer, mediante una dudosa financiación. De ahí que ahora esté en el punto de mira de la justicia.

Categoría

🗞
Noticias
Comentarios

Recomendada