La mañana transcurre hoy con mayor tranquilidad en el barrio de Loma Colmenar, en Ceuta, después de la tensión vivida ayer entre la Policía y varios grupos de migrantes que permanecen en la ciudad autónoma. La situación ha recuperado cierta calma, aunque el problema de fondo continúa sin resolverse y miles de personas siguen viviendo en las calles tras la llegada masiva registrada a finales del pasado mes de julio.Las autoridades mantienen desplegados los dispositivos destinados a atender a estas personas, pero la capacidad de acogida sigue siendo insuficiente para hacer frente al elevado número de migrantes que necesitan un lugar donde dormir y recibir asistencia. Muchos de ellos continúan a la espera de poder acceder a las instalaciones habilitadas para su alojamiento.Durante los últimos días, las escenas de espera se han convertido en habituales. Decenas de personas hacen cola durante horas ante las carpas instaladas en Loma Colmenar con la esperanza de encontrar un espacio en el que refugiarse. Algunos llevan varios días aguardando su turno, mientras las plazas disponibles se van ocupando rápidamente.La situación genera frustración entre quienes permanecen fuera de los dispositivos de acogida y obliga a muchos migrantes a pasar la noche en condiciones precarias. La falta de espacio y la prolongación de las esperas han elevado la tensión en la zona, donde ayer se produjeron momentos de enfrentamiento con los agentes de Policía.Este martes, sin embargo, el ambiente es más calmado y no se han registrado, por el momento, incidentes similares. Pese a ello, la presencia de miles de personas en las calles evidencia la magnitud del desafío al que se enfrenta Ceuta. Mientras continúan las gestiones para encontrar soluciones de acogida, los migrantes siguen esperando una respuesta que les permita abandonar las calles y acceder a un alojamiento en condiciones dignas.