La situación en la ciudad autónoma de Ceuta ha alcanzado un nuevo pico de crispación. Doce marroquíes han sido detenidos después de apedrear un vehículo en el que viajaban cuatro militares españoles. Los hechos ocurrieron de madrugada en la zona de Benzú, en un momento en el que la tensión en la ciudad sigue creciendo tras la entrada masiva de miles de migrantes a finales de julio.El incidente tuvo lugar sobre las 5:30 o las 6:00 horas, cuando los militares se desplazaban en un vehículo no blindado para realizar tareas de vigilancia. Según fuentes policiales y militares, el coche sufrió una emboscada en la que un grupo de "entre 50 y 70" migrantes (o entre 30 y 40, según testimonios de militares destinados en el lugar) comenzó a lanzar "piedras de gran tamaño", palos e incluso a emplear cuchillos desde ambos lados de la carretera.Al verse rodeados, los efectivos tuvieron que abandonar el vehículo y huir a pie perseguidos por la multitud. Gracias a un aviso al 112, patrullas de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los antidisturbios de la UIP se desplazaron a la zona. Al llegar, los agresores escaparon hacia Benzú, llegando algunos a lanzarse al mar, lo que obligó a intervenir al Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Finalmente, la operación concluyó con la detención de doce personas, todas de nacionalidad marroquí. Los militares sufrieron diversas contusiones y lesiones, y uno de ellos resultó herido de levedad por una pedrada en la espalda.Este ataque ha provocado una dura reacción por parte de las asociaciones militares. La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha manifestado su "más enérgica repulsa e indignación" ante la "emboscada sufrida por personal militar desplegado en Ceuta". Denuncian que los efectivos fueron "apedreados y agredidos violentamente durante el cumplimiento de su misión" en una situación de "indefensión operativa y jurídica" por la ausencia de un "marco normativo claro".Además, responsabilizan a la "inacción del Ministerio de Defensa" y a la "falta de previsión" de un ataque que "pudo y debió evitarse", reclamando una "revisión inmediata y urgente" de los protocolos de seguridad porque "Quienes tienen encomendada la protección del Estado no pueden permanecer desamparados por su propia administración". Por su parte, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha denunciado que los militares no estaban armados y carecían de los de protección adecuados.La vicepresidenta segunda de Ceuta, Kissy Chandiramani, ha confirmado "un incidente" en Benzú "donde han participado algunos inmigrantes y también militares". Chandiramani ha reconocido que la entrada de finales de julio "ha sido desbordante para las administraciones" y la respuesta del Ejecutivo central "muy tardía". Tras las últimas protestas ciudadanas —que el miércoles por la noche acabaron con disturbios y el uso de gases lacrimógenos por parte de la policía—, la consejera ha pedido "unidad" y que las protestas se realicen "siempre en un ambiente de tranquilidad porque esa alta crispación no lleva a ningún sitio".Según ha advertido, "La tensión en la ciudad de Ceuta es muy elevada y creo que entre todos nosotros como entidades políticas, instituciones y medios de comunicación debemos llamar a la calma porque esta tensión puede llevarnos a donde nadie quiere que estemos".Mientras la ciudad autónoma estima que todavía quedan miles de migrantes durmiendo en calles y playas, el conflicto se traslada ahora al plano político. Este jueves se celebra la conferencia sectorial del Ministerio de Juventud e Infancia para aprobar una transferencia de 25 millones de euros a Ceuta para atender a los 1.500 menores identificados. Sin embargo, los consejeros de Vox en Aragón, Castilla y León y Extremadura han plantado la reunión y anunciado que impugnarán judicialmente los traslados, una postura en la que la ministra ve cómo estos presidentes autonómicos "eligen a Vox y abandonan a Ceuta y a su presidente (Juan Jesús) Vivas".