00:00En la Constitución está la Colombia que queremos.
00:03La Colombia que se unió contra todo pronóstico, se levantó contra el crimen y la falta de
00:08legitimidad de las instituciones, generó la llamada séptima papeleta y convocó a la Asamblea
00:13Constituyente, que llevó a la Constitución de 1991, está muy escondida.
00:19Llegamos hoy a los 30 años de una carta política que se convirtió en referente en América Latina,
00:25que mejoró el acceso a la justicia, que expandió la protección de derechos fundamentales y que
00:31tiene todavía muchas promesas por cumplir. Mientras surgen llamados a una nueva
00:37constituyente por quienes ven más sencillo hacer borrón y cuenta nueva el aniversario de las tres
00:43décadas de nuestro documento fundamental, es un recordatorio de que nuestro país tiene ya los
00:50insumos necesarios para ser un sólido Estado Social de Derecho. Solo que hemos fallado en
00:58nuestro compromiso para hacerlo una realidad. La historia de la Constitución de 1991 es una
01:05de lo improbable. Parece irreal que en la Colombia de aquel entonces la sociedad civil fuese capaz de
01:12crear un movimiento para llevar al país entero al futuro. Basta con recordar en qué estábamos,
01:18varios procesos de paz fallidos, la unión patriótica aniquilada, varios políticos silenciados,
01:24las guerrillas fortalecidas, los paramilitares creciendo, los narcotraficantes asesinando y
01:29secuestrando a su antojo, los periodistas amordazados y amenazados, los gobiernos débiles,
01:35el palacio de justicia en llamas, el ejército plagado de denuncias de abusos a la autoridad.
01:40En medio de ese caos, sin embargo, surgió la esperanza.
01:45La Constitución de 1991 fue quizás el último proyecto común que hemos tenido en Colombia,
01:51y fue genuinamente diverso. La imagen de Álvaro Gómez Hurtado, Antonio Navarro Wolf y Horacio
01:58Serpa Uribe como presidentes de la Asamblea Nacional Constituyente es un buen resumen en la
02:04enorme representatividad que tuvo el proceso. El resultado fue una Constitución soñadora,
02:10diversa, multicultural y llena de ambición. Pese al contexto sombrío, los y las constituyentes
02:17no se conformaron con crear un documento para el presente, sino que se atrevieron a proyectar
02:22todo lo que podemos ser. El Estado Social de Derecho y la creación de la acción de tutela
02:28fueron quizás los logros con más impacto en la realidad. Colombia, en efecto, no habría de ser la
02:35misma. Eso es lo que olvidan quienes ahora llaman a una constituyente cada vez que hay un escándalo,
02:42y necesitan echar mano del populismo barato. La Constitución de 1991 no nació de proyectos
02:49políticos individuales llenos de arrogancia como los que abundan en esos llamados de hoy,
02:54sino de un genuino clamor nacional que el movimiento estudiantil supo aglutinar en ese momento.
03:02Pero, además, no es necesaria una nueva Constitución. Sí, la actual tiene algunos
03:08problemas, como la rigidez de nuestra estructura de justicia, por ejemplo. Pero sus promesas siguen
03:14siendo vigentes y no han sido desarrolladas a plenitud. La Corte Constitucional, en sus mejores
03:19épocas, se encargó de entender que el texto está vivo y necesita adaptarse a los tiempos. El resultado
03:26es que tenemos un país garantista y que tiene mucho todavía por construir. La solución, pues,
03:33no es cambiar el texto, sino cumplirlo para seguir apostándole a la paz, la democracia y las instituciones.
03:40Estas tres décadas nos han mostrado todo lo que se puede avanzar, pero también todo lo que nos falta.
03:47Tenemos que seguir trabajando en eso. Si están de acuerdo con este editorial, envíe su anti-editorial,
03:54de 500 palabras, a elespectadoropinion.com.
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