- hace 18 horas
- #telenovelaxicadasilva
- #novelasbrasilenas
La historia de Francisca da Silva de Oliveira, una esclava que se convierte en una figura poderosa y rica en el Brasil colonial del siglo XVIII. La trama explora como Xica a traves de su inteligencia, astucia y encanto, desafia las estructuras sociales racistas y sexistas de la epoca, ascendiendo desde la esclavitud hasta una posicion de influencia.
Encuentra todos los capitulos en https://sites.google.com/view/cyberhome-nicaragua
#TelenovelaXicaDaSilva #NovelasBrasileñas
Encuentra todos los capitulos en https://sites.google.com/view/cyberhome-nicaragua
#TelenovelaXicaDaSilva #NovelasBrasileñas
Categoría
📺
TVTranscripción
00:11No debo volver a ver a su merced
00:16¿Qué dijo Dios mío?
00:18Su merced no entiende la ley de los hombres, es como una leña
00:22Yo soy el culpable, yo, yo
00:26Piedad señor
00:28Piedad, pues yo flaqueo
00:36Su merced debe entender una cosa
00:39El amor de Cristo
00:40Es un sentimiento más fuerte que la carne
00:43Es un sentimiento capaz de elevarnos hasta las estrellas
00:49Ay, de pequeña
00:53Hay tanto que saber
00:57Dios, Dios mío, dame fuerzas
01:01Y sálvanos a los dos
01:46Ay, Padre
01:48Su merced me hizo sufrir mucho
01:54Me hizo arrodillar
01:56Arrastrar el cuerpo por la iglesia
01:59Y renegar de mis antiguas creencias
02:03Las fuerzas eternas que mueven a los hombres
02:10Lo que su merced no sabía
02:13Es que el demonio vive en cada uno de los otros
02:18Y que su merced también tiene el suyo
02:37Quiloa
02:38Solo quedaron algunos esclavos
02:40El comendador está confiando mucho en el secreto
02:43Sí
02:43Fue por confiar demasiado que robaron a mi padre
02:45Y acabó quedándose sin el arca de diamantes
02:48Yo sigo pensando que fue un amigo suyo
02:52Un día descubriré quién fue
02:54Te lo aseguro
02:57Lo importante es que robemos las armas
02:58Entonces vamos, deprisa
03:01Ven
03:13¡Ay, que encantada!
03:18¡Ay, socorro!
03:22¡Ay, socorro!
03:24¡Ay, socorro!
03:26¡Ay, socorro!
03:30¡Ay, socorro!
03:33¡Ay, socorro!
03:35¡Ay, socorro!
03:36¡Ay, socorro!
03:36¡Cállate!
03:37¡Cierra la boca!
03:37¡Cierra la boca!
03:38¡Cállate, cállate!
03:42¡Cállate!
03:43¡Ay, socorro!
03:45¡Ay, socorro!
03:45¿Dónde están las armas?
03:47Dime
03:47Yo no sé de ninguna arma
03:51¡Cállate!
03:54¡Cállate!
03:55¡Cállate!
04:03¡Cállate!
04:11¡Cállate!
04:11¡Cállate!
04:14¡Cállate!
04:15¡Cállate!
04:16¡Cállate!
04:16¡Cállate!
04:17¡Cállate!
04:18¡Cállate!
04:18¡Cállate!
04:19¡Cállate!
04:19¡Cállate!
04:19¡Cállate!
04:24Encontramos las almas.
05:18Encontramos las almas.
05:19Encontramos las almas.
05:49Encontramos las almas.
05:51Encontramos las almas.
06:15Encontramos las almas.
06:28Encontramos las almas.
06:37Encontramos las almas.
06:59Encontramos las almas.
07:27Encontramos las almas.
07:31Encontramos las almas.
07:47Encontramos las almas.
07:48Encontramos las almas.
08:07Encontramos las almas.
08:10Encontramos las almas.
08:17Encontramos las almas.
08:18Encontramos las almas.
08:43Encontramos las almas.
08:44Pero hizo muchas cosas mal.
08:47Sedujo a una señorita.
08:49Ocultó que estaba viva y huyó de la prisión.
08:52Pero también supo erguir su voz para defenderme.
08:55Hoy mismo firmaré un despacho para que quede libre.
09:00¿Libre?
09:01¿María Dolores y yo?
09:02El caso de María Dolores es diferente.
09:05Se trata de hechicería y en las cosas de fe no me entrometo.
09:10Está siendo cuidada por una monja, es lo más importante.
09:13Pero hoy mismo firmaré un despacho para que pueda volver a vivir en el pueblo.
09:18¿Poder ver a María Dolores?
09:21Dios mío.
09:23Tal vez hasta pueda liberarla.
09:25No haga planes.
09:27O me veré obligado a arrestarlo nuevamente.
09:32Ahora voy a buscar al regimiento.
09:34Debemos perseguir a los negros.
09:56Esta tela es muy bonita.
09:58Es un primor, señora Chica.
10:00Yo la mandé a traer pensando en vuestra merced, que le gustan los colores alegres.
10:14¿Qué ocurre?
10:15Es el comandador.
10:16Echa un rayo.
10:19Comitán, mayor.
10:21Sargento mayor.
10:29Los negros atrevidos robaron mi casa.
10:32Reúna a los soldados que estén por acá.
10:33Vamos a perseguirlos.
10:34Sí, señor comandador.
10:38Mi comandador, no puedo creer lo que he oído.
10:42¿Robaron nuestra casa?
10:44Robaron nuestra casa y mataron a tu esclava, Tomasa.
10:47Pobrecita Tomasa.
10:49¿Pero cómo pudo haber ocurrido eso?
10:51Su merced y yo hablaremos después.
10:55¿Por qué su merced me habla de esa manera?
10:57Sus palabras caen en mí como lluvia fría.
11:01Hablaremos después, chica.
11:03Después.
11:08¿Podemos ir, señor?
11:09Su merced sabe que la mayor parte del regimiento está en la frontera o en los yacimientos.
11:18Soldados, síganos.
11:31¡Solid!
11:49Yo voy a entrar.
12:04Tío, su merced bien podría calentarme.
12:09No responde.
12:14Pero, ¿qué ruido es ese?
12:18Venga, Pablo.
12:20Venga, Pablo.
12:21Ayúdeme con mi ropa.
12:23Algo debe haber ocurrido.
12:31Ayúdeme.
12:32Vamos.
12:34Vamos.
12:36Vamos.
12:37Vamos.
12:57Es mejor estar preparado.
13:00Si ellos vienen, nosotros les disparamos primero.
13:03Y esos canarios que trajo, ¿pa' qué son?
13:08Son unas esclavas que aquí se libera.
13:11En el quilombo faltan mujeres.
13:22Yo la voy a soltar.
13:24Pero vamos a ver cómo se portan.
13:27Yo no quiero ser libre.
13:31¿Qué dices, muchacha?
13:33Si la libertad es la mejor cosa que alguien puede tener.
13:36Pa' mí la mejor cosa es comer bien.
13:38Usa vestido bonito.
13:40Agua de colonia.
13:42Y yo me quiero casar con un hombre blanco como Xica.
13:45No con un negro maloliente.
13:47Amárrenla.
13:48Vamos.
13:58Mi rey.
14:00Ellos llegaron.
14:02Pues van a ser recibidos con bala.
14:04Vamos.
14:06No hay como vencerlos.
14:41Estamos desperdiciando vidas inútilmente.
14:44Sí.
14:45Vamos a regresar.
14:46Tiene razón, señor.
14:56Don Martín.
14:57¿Qué hace su merced aquí?
14:59Yo le contaré todo a su merced.
15:03Pues espero que lo cuente.
15:05Porque Tomasa murió.
15:07Y no es correcto lo que le están haciendo a mi comendador.
15:09No se me ha hecho.
15:36¿Qué hace su merced?
15:38Los negros ya estaban preparados en el quilombo.
15:41Fuimos recibidos a disparos.
15:43De ahora en adelante debemos doblar la vigilancia en el pueblo.
15:47¿Cree que los negros están planeando atacarnos?
15:50De otra forma, ¿por qué robarían las armas?
15:52Yo pienso que quieren ser libres.
15:54Ya oí hablar de otros quilombos que quieren ser independientes de la corona portuguesa.
15:58Pero eso es un disparate.
16:00Si creen que quedarán impunes, están muy equivocados.
16:08Ahora el comendador tiene problemas.
16:10Deberá responder por las armas ante la ley.
16:14Sí.
16:39Capitán Mayor, ¿vuestra merced aquí?
16:43Vino a probar carne fresca.
16:47¿Sabe bien por qué vine?
16:50Pues bien.
16:52Yo ya lo supe todo.
16:54Los negros deben dar la otra parte de los diamantes.
16:57Pues ya consiguieron lo que querían.
17:00Voy a hablar con ellos.
17:03Es que María, la madre de Chica, no se encuentra en su casa.
17:07Tan pronto como la vea, les mandaré un mensaje.
17:12Y el emisario de los holandeses vino a buscar los diamantes.
17:17Todavía no.
17:18Deberá llegar muy pronto.
17:20Vuestra merced sabe que debe venir disfrazado, con una buena combinación.
17:25No será fácil.
17:27Pues muy bien.
17:30Ahora hay que buscar una mujer para vuestra merced.
17:33Para que nadie sospeche.
17:37Quiero una joven.
17:44Señor Jacobino.
17:45Dígame.
17:46Yo quiero pasar otra noche con la señorita Elvira.
17:49Solo yo.
17:50Pues entonces póngase al final de la fila.
17:53Porque todos esos hombres la están esperando a ella.
17:57Pero esto es un disparate.
17:59Aquí el que llega primero, tiene la mujer primero, señor Santiago.
18:03Tome su puesto.
18:28¿Su merced?
18:30¿Vuestra merced no tiene vergüenza?
18:32Hay una fila de hombres esperándola.
18:35Yo quiero ser rica.
18:37Pero ella anoche.
18:38Cuando fui su primer hombre, vuestra merced no se comportó como una meretriz.
18:42Sino como una amiga.
18:44Casi como una novia.
18:46Señor Santiago.
18:48Durante años viví en la posada cerca de la casa de su merced.
18:51Y nunca me lanzó una mirada.
18:53Pero yo no la veía por detrás de aquellos vestidos de costurera.
18:56Muy bien.
18:58Ahora tomé un nuevo camino en mi vida.
19:00No me moleste.
19:03Y si quiere conversar, pague el doble.
19:07Pero yo me enamoré de vuestra merced.
19:09Pero es demasiado tarde.
19:12Además, señor Santiago, mi cuerpo ha de pertenecer a quien pague.
19:17Pero mi corazón es de un solo hombre.
19:20Alguien a quien no le importo.
19:22¿A qué ciego he sido?
19:27Decídase.
19:29¿Su merced se quiere acostar conmigo para justificar lo que pagó?
19:34No.
19:36Yo me interesé por vuestra merced más de lo que debía por una prostituta.
19:40Entonces salga.
19:41Vamos.
19:45Pero yo pa' qué.
19:48¿Es así?
19:52No me bese.
19:55Los besos no son para clientes.
20:19Los besos no son para clientes.
20:28Déjennos.
20:36Ya mandé a arreglar las puertas.
20:39Pero ahora dígame.
20:42¿Por qué su merced me está mirando de esa manera?
20:45Vuestra merced me traicionó, chica.
20:48¿Yo?
20:50Fue su merced, ¿no es así?
20:53Fue su merced quien avisó al quilombo la llegada de las armas.
20:57Confiesa.
21:04Fue su merced.
21:06Solamente yo, su merced y unos pocos hombres de confianza lo sabían.
21:10Los demás no eran del pueblo.
21:13Su merced desconfía de mí.
21:15¿Y los hombres de confianza?
21:17Los hombres de confianza no son negros, chica.
21:20Su merced lo es.
21:22Cuando fue acusada de hechicera, llegó a pensar en huir al quilombo.
21:27Siempre cerré los ojos por amar a su merced, chica.
21:30Pero nunca pensé que me traicionaría de esta manera.
21:33Yo no lo traicioné.
21:36No mientas, chica.
21:38Yo podría mandar a arrestarte, ahorcarte si así lo quisiera.
21:43Pero nunca me atrevería a destruir ese cuerpo que tanto amé.
21:48Amó.
21:50Ya no lo ama.
21:52No haré una denuncia pública, chica.
21:56Pero me marcharé de esta casa.
21:58No, mi comandador.
22:00Yo soy inocente.
22:03No mientas, chica.
22:05Es aún peor.
22:07No, mi cono.
22:40Señor Joao Fernández.
22:43Vuestra merced parece estar destrozado.
22:58Hoy perdí mis armas y perdí mi diamante negro.
23:02¿Se separó de Sheikah?
23:04Para siempre.
23:06¿Pero qué ocurrió?
23:08Le hablaré como amigo.
23:10Pero no le diga a nadie más lo que sabe.
23:14Estoy seguro de que Sheikah fue quien le reveló a los negros la existencia de las armas.
23:19No puede ser.
23:21Sheikah nunca negó su color, Luis Felipe.
23:24Sé que siempre ha tenido estrecha relación con los esclavos.
23:27¿Recuerda que Mandinga, el hechicero negro que fue quemado vivo, era muy amigo de Sheikah?
23:35Ella nunca haría eso en contra de vuestra merced.
23:37Ella lo ama.
23:38Eso es lo que más me duele.
23:41Si ella me amase, como decía, en los momentos más íntimos,
23:45¿habría sido capaz de traicionarme de esa manera?
23:47¿De exponerme al ridículo delante de la corona portuguesa?
23:52Seré tomado como un comendador débil.
23:54Un hombre sin poder.
23:57No, no, no, no.
24:00Vuestra merced exagera.
24:02En todo este país, son frecuentes los ataques de los fugitivos.
24:06Pero yo tengo enemigos, Luis Felipe.
24:09Alguien en el pueblo envió una carta al marqués de Pombal,
24:13denunciando lo que llaman mi debilidad por estar viviendo con Sheikah.
24:16Pero es algo muy grave.
24:18¿Quién habrá escrito esa carta?
24:19Un enemigo, evidentemente.
24:21Mis amigos en la corte portuguesa me enviaron un despacho,
24:25contándome la reacción del marqués.
24:26¿Y cuál fue?
24:28Él y el rey saben que la producción de diamantes aumentó desde que vine.
24:32No hicieron nada.
24:33Pero un hecho como este provocará una medida.
24:36Hará que la carta no sea olvidada.
24:39Sheikah sabía todo eso y de todos modos me traicionó.
24:42Piénselo bien, señor. Piénselo bien.
24:45Alguien más pudo haberlo hecho.
24:48Nadie más tendría ese interés, amigo.
24:55Yo vine para acá llena de amor.
24:57Con el corazón destrozado y el comendador me acusa de ese modo.
25:01Trata de calmarse, Sheikah.
25:03Yo entiendo que piense que su merced es la culpable.
25:06Siempre habla con los negros del quilombo.
25:08No, no pongas la cara que yo sé que vuestra merced los ha visto varias veces.
25:13Y como si no bastase, su madre solo está aquí porque el comendador le impidió que huyera.
25:18Con amenazas.
25:22Pero él no podía dudar de mi amor.
25:24¿Y quién dice que lo hizo?
25:25Él está dolido.
25:27Herido.
25:29Y nosotras siempre decimos que es la mujer la que piensa con el corazón.
25:32Pero los hombres también, Sheikah.
25:34Cuando los hombres están llenos de rabia, se vuelven ciegos.
25:38Puede ser.
25:39Pero él también me hirió.
25:42Yo estoy sangrando por dentro.
25:45Quiero descubrir quién reveló la existencia de esas armas.
25:48Y después, cuando venga arrodillado, le diré que ya no lo quiero.
25:53Sheikah.
25:55¿Vuestra merced se atreve a ir al quilombo a hablar con los negros?
25:59Es muy peligroso.
26:00Ellos saben que su merced ha de defender los intereses del comendador.
26:08Martín.
26:10Martín.
26:11¿Don Martín está aquí?
26:13Pues claro que sí.
26:15Vino a robar las armas.
26:17Le salvó la vida al comendador.
26:18Y casi fue asesinado por Kiloa.
26:22Perdóneme.
26:23Yo fui a bañarme.
26:26Sumerse, respóndame.
26:27Sin dar vueltas.
26:29¿Los negros ya sabían de la existencia de las armas?
26:32Sí.
26:33Antes de que yo...
26:36Antes que yo...
26:38Sumerse ha de contarle todo eso al comendador.
26:42Chica.
26:44Yo no puedo probar lo que digo.
26:46Pero yo sé que hay un gran comercio de diamantes que son contrabandeados que pasan por el quilombo.
26:52Eso ya lo sabía.
26:54Pero nunca le di importancia porque el comendador tiene tantos que los negros hasta merecen un poco.
26:58Pero quien recibe los diamantes es un blanco.
27:01Él es quien hace el negocio con el quilombo.
27:03Y la información sobre las armas vino de ese hombre.
27:05Pero no sé quién es.
27:07Pues Sumerse va.
27:09Y le cuenta eso al comendador.
27:11Le voy a pedir vernos cerca del río.
27:13Aún no estoy preparado para volver al pueblo.
27:16Y enfrentar a la gente.
27:17Pues vaya.
27:27Puede confesarse, hijo.
27:29¿Qué os trae aquí?
27:33Padre...
27:36Siento deseos por una mujer.
27:39¿Y vuestra merced está mortificada por ese deseo?
27:45Sí.
27:47Ya que nunca sentí tal tentación.
27:49Es natural que vuestra merced sienta ese deseo.
27:55¿Cómo puede decir eso, padre?
27:59Nuestra castidad no tendría ningún sentido si no fuera una prueba de amor a Dios.
28:05Todo hombre que siente ese deseo y permanece fiel a su vocación, ese sí es un elegido.
28:15¿Entonces su merced le dará perdón?
28:17Nuestra religión en Cristo es una religión de amor, hermano.
28:22Vuestra merced ya fue perdonada en el momento en que pisó esta iglesia para confesar su deseo.
28:27Que Dios lo bendiga.
28:41Señorita Úrsula.
28:43Señora Joaquina.
28:44Deseaba hablaros.
28:45Su merced me encontró saliendo.
28:48Debo visitar a un enfermo que pide que ore frente a su lecho.
28:51Seré breve.
28:52Necesito vuestra ayuda.
28:56Sucede que la serpiente de mi esposo vive adormecida.
29:01Pero eso no es normal.
29:03Las serpientes de los hombres siempre suelen estar despiertas cerca de una mujer.
29:07Sí.
29:08Sin embargo, la serpiente de mi esposo solo se despierta cuando oye música.
29:14Una música especial.
29:16Qué extraño, una serpiente musical.
29:18Nunca la oí nombrada.
29:20No habrá una manera de despertar la serpiente de un hombre, de un esposo.
29:28De una manera especial.
29:30Tal vez si...
29:32Si su merced sacude la serpiente...
29:37Sacudirla con la mano.
29:43Fuertemente.
29:45Delicadamente, suavemente.
29:48Para que despierte despacito.
29:52Haré lo que decís.
29:55Y ahora, hasta luego.
29:57Debo visitar a mi enfermito.
30:01Vaya, Santita.
30:03Vaya.
30:07Sacudirla.
30:15Sacudirla.
30:31Sacudirla.
31:03¿Qué hace aquí su mamá?
31:04Su merced insistió tanto en ver ciertas partes de mi cuerpo que decidí ver las suyas también
31:10¿Qué? ¿Y luego dice que es santa?
31:13No lo veo con malicia, señorito, para entender mejor la belleza de la creación
31:19Pues yo también quiero verla
31:20Tan solo le mostraré las rodillas, pues su merced me mira con malicia y yo lo miro con pureza
31:27Entonces muéstrame las rodillas, pero antes deje que me vista
31:59Yo también aprecio la obra de la creación
32:03No vine aquí a mostrarle nada, señorito Javier
32:06Ni para verlo, aunque sabía que acostumbra bañarse aquí todas las tardes
32:12Pero pienso que algo le ocurre a la señorita María Dolores
32:15Hablé con Isabel
32:16¿Y qué le dijo?
32:17Todavía no sé, pero sospecho que algo sucede en la prisión
32:20¿Su merced puede ayudarme?
32:24¿De nuevo?
32:26Su padre y su hermano están en el regimiento
32:29Trate de saberlo por ellos
32:45¿Un mensaje de chica?
32:47No
32:48De don Martín
32:50Don Martín
32:54Él me salvó la vida y yo lo perdoné
32:56¿Qué querrá de mí?
32:59No, no voy
33:00Tengo mucho que hacer
33:03Ha de ser importante, señor
33:10Tal vez su merced tiene razón
33:17¡No!
33:20¡No!
33:22¡No!
33:23¡No!
33:36¡No!
33:45Su merced me llamó
33:46Espero que sea importante
33:48Y lo es, señor
33:49Yo supe por chica que su merced la abandonó
34:04Ella no debió hablarle de mi decisión
34:06También supe que su merced la acusa
34:08De haber revelado la existencia de las armas a los negros
34:11Estoy seguro de que lo hizo
34:12Pero no fue ella
34:14¿Qué dice?
34:15Yo estaba en el quilombo
34:16Yo sé que la información vino del pueblo
34:19De un blanco
34:20¿Quién?
34:22No lo sé
34:22No lo sabe Martín Caldera Abrante
34:25¿Por qué ese hombre no existe?
34:28Chica me contó que tiene la misma sangre que su merced
34:30Por parte de padre según supe
34:32Sí
34:33Somos medio hermanos
34:35Ella lo defiende en todo
34:36Como también ayudó a su hermana Clara
34:39Su merced también la defiende
34:41Dios mío
34:42Yo
34:43Yo tan solo quiero ser justo
34:45Es todo
34:47Su merced la defendió cuando fue acusada de hechicera
34:49Sin su testimonio
34:51Las cosas se hubieran complicado
34:53La salvó
34:55¿Ahora quiere defenderla de nuevo?
34:57Lo que le digo es verdad, señor
34:59Entonces deme el nombre del traidor
35:04No lo sé, señor
35:14Fue un buen intento, don Martín
35:16No subestime más mi inteligencia
35:18Y deje de mentir
35:19Señor, yo tan solo vine aquí
35:20Déjeme con mis pensamientos ahora
35:22Hasta más tarde
35:26Hasta luego, señor
35:36Cuerno
35:38Más
35:39Fue un buen
36:25¡Gracias!
36:55¡Gracias!
37:25¡Gracias!
37:55¡Gracias!
37:57Yo no puedo creer en lo que me dice
37:59Yo la defiendo y que me ayuda
38:02¡Demonio de Quiloa!
38:03Tenía que venir a robar las armas aquí en mi casa
38:05Yo siempre se lo he dicho, amiga
38:07No se puede estar en dos lugares al mismo tiempo
38:09Si su merced está del lado del comendador
38:11No puede estar con los negros fugitivos
38:13Su merced se olvidó que los negros ya me apedrearon en el quilombo
38:17Que por la espalda me dicen negra que quiere ser blanca
38:21Pero soy más astuta que ellos, José María y Martín
38:24Mucho más
38:25Los blancos dicen que los negros no tienen inteligencia ni alma
38:29Pero yo le probé a él que una negra puede ser igual que una blanca
38:32No importa
38:33Claro, Xica, importa mucho
38:35Pero cada uno de sus mercedes tiene una guerra diferente
38:38Su merced es conseguir un lugar dentro de la sociedad
38:41Los del quilombo quieren estar lejos de ella
38:43Quieren construir un mundo aparte
38:45No combina
38:46El señor José María tiene razón
38:48También quise formar parte de los dos lados
38:51Pero Quiloa me expulsó cuando defendí al comendador
38:54Pero ya escogí mi lado
38:57Yo estoy del lado de mi comendador
38:59Del hombre que amo
39:02Ahora solo quiero saber lo que debo hacer para que confíe en mí
39:05Ay, Xica
39:06Yo no lo sé
39:09Esta vez tampoco se me ocurre ninguna idea
39:20No sabía que su merced era tan bonita antes de verla con la serpiente
39:25Y soy
39:26Es mejor volver aún
39:28No quiero que sepan que estuvimos juntos
39:31No sabía que su merced era tan bonita antes de verla con la serpiente
39:38No sabía que su merced era tan bonita antes de verla con la serpiente
39:46No sabía que su merced era tan bonita antes de verla con la serpiente
39:49No sabía que su merced era tan bonita antes de verla con la serpiente
39:50No sabía que su merced era tan bonita antes de verla con la serpiente
Comentarios