#Libertad #capítulo37318 #agosto
Santiago vuelve a la vida de Fina en ‘Sueños de libertad’, avance del capítulo 373 (18 de agosto)
Santiago escapa de la cárcel y busca a Marta y Fina en el capítulo de lunes 18 de agosto de 'Sueños de libertad'.
El lunes 18 de agosto amaneció sobre Toledo con una falsa promesa de normalidad. El sol de finales de verano se derramaba sobre los tejados de la ciudad, dorando la piedra antigua y proyectando sombras largas y perezosas en las calles empedradas. Pero bajo esa pátina de calma estival, la ...
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#🔴AvanceSueños, #Libertad, #capítulo37318, #agosto, #Santiago, #vuelve, #vida, #Fina
Santiago vuelve a la vida de Fina en ‘Sueños de libertad’, avance del capítulo 373 (18 de agosto)
Santiago escapa de la cárcel y busca a Marta y Fina en el capítulo de lunes 18 de agosto de 'Sueños de libertad'.
El lunes 18 de agosto amaneció sobre Toledo con una falsa promesa de normalidad. El sol de finales de verano se derramaba sobre los tejados de la ciudad, dorando la piedra antigua y proyectando sombras largas y perezosas en las calles empedradas. Pero bajo esa pátina de calma estival, la ...
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#🔴AvanceSueños, #Libertad, #capítulo37318, #agosto, #Santiago, #vuelve, #vida, #Fina
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00:00Santiago vuelve a la vida de Fina en Esueños de Libertad. Avance del capítulo 373, 18
00:11de agosto. Santiago escapa de la cárcel y busca a Marta
00:17y Fina en el capítulo de lunes 18 de agosto de Sueños de Libertad. El lunes 18 de agosto
00:25amaneció sobre Toledo con una falsa promesa de normalidad. El sol de finales de verano
00:30se derramaba sobre los tejados de la ciudad, dorando la piedra antigua y proyectando sombras
00:35largas y perezosas en las calles empedradas. Pero bajo esa pátina de calma estival, las
00:44corrientes subterráneas de la familia de la reina y de quienes orbitaban a su alrededor
00:48se agitaban con una violencia contenida, a punto de quebrar la superficie.
00:52Era un día destinado a que el pasado, con sus garras afiladas, regresara para reclamar
01:00sus deudas, y para que el futuro, incierto y amenazador, comenzara a dibujar sus primeros
01:05y más oscuros contornos.
01:10En el dispensario de perfumerías de la reina, el aire estaba cargado de una tensión que poco
01:15tenía que ver con el aroma a antiséptico y a gasas limpias. La doctora Luz Borrell sentía
01:23el peso del mundo sobre sus hombros, una carga invisible pero aplastante que se manifestaba
01:27en el ceño fruncido permanentemente instalado en su frente.
01:34Hacía semanas que una sombra se cernía sobre los trabajadores de la sección de saponificación,
01:38una dolencia insidiosa que comenzaba con una tos seca y evolucionaba hacia una asfixia
01:44lenta y desesperante.
01:47Los casos se acumulaban, y la explicación oficial de resfriados mal curados o alergias
01:53estacionales le parecían no sólo insuficiente, sino insultante.
01:57La verdad, intuía, era mucho más siniestra y estaba oculta en los vapores químicos que
02:05emanaban de las cubas de jabón.
02:10Estaba inclinada sobre una pila de informes, releyendo por enésima vez los síntomas, buscando
02:15un patrón, una clave que se le escapaba.
02:21La preocupación era un nudo frío en su estómago, conocía a esos hombres y mujeres.
02:27Veía sus rostros cada día, escuchaba sus historias, sus esperanzas y sus miedos.
02:33No eran sólo números en un expediente, eran Mateo, el padre de cinco hijos que ahora apenas
02:39podía subir un tramo de escaleras.
02:41Era Carmen, que soñaba con ahorrar para la boda de su hija y ahora luchaba por cada
02:45bocanada de aire.
02:49La impotencia la carcomía.
02:51Había enviado muestras y consultas al hospital de Toledo, pero la burocracia se movía con
02:55una lentitud exasperante mientras la enfermedad avanzaba implacable.
03:01La puerta del dispensario se abrió con un suave chirrido, y Begoña Montes entró, trayendo
03:07consigo un soplo de aire del exterior y una expresión de incertidumbre que a Luz le resultó
03:12dolorosamente familiar.
03:13Luz, interrumpó, preguntó Begoña, su voz un murmullo suave.
03:20Luz levantó la vista, forzando una sonrisa que no llegó a sus ojos.
03:24Nunca, Begoña, pasa, por favor, ¿ocurre algo?
03:32Begoña se acercó a la mesa, sus dedos jugueteando con el borde de su bolso.
03:39No, nada grave, solo, quería hablar contigo, sobre algo.
03:44Luz apartó los informes, dedicándole toda su atención.
03:47Vio en su amiga las huellas de un sufrimiento profundo, la resaca de una tormenta emocional
03:55que la había dejado a la deriva.
04:00La muerte de Jesús, el encarcelamiento de Andrés y la posterior anulación de su matrimonio
04:05habían sido golpes brutales.
04:06Y ahora, un nuevo elemento complicaba el ya enrevesado mapa de su corazón.
04:14Gabriel de la Reina.
04:18Tú dirás, soy toda oídos.
04:21La animó Luz con calidez.
04:23Begoña respiró hondo.
04:25Es sobre Gabriel.
04:28Ha sido, muy insistente, amable, paciente, pero insistente.
04:33Y no sé qué hacer, Luz.
04:36Por un lado, una parte de mí siente que es demasiado pronto.
04:40Que mi vida es un caos y que no estoy preparada para... nada.
04:47Pero por otro, es un buen hombre.
04:49Y quizás, quizás merezco una oportunidad de ser feliz, ¿no?
04:56Luz la observó con ternura.
04:58Sabía de la intervención de María, de cómo había manipulado a Gabriel para que se ganara
05:02su confianza.
05:03Pero también veía la sinceridad en los ojos del abogado.
05:06Quizás, sólo quizás, de una táctica rastrera podían hacer algo genuino.
05:14Begoña, escúchame, dijo, inclinándose hacia adelante.
05:18Has pasado por un infierno.
05:23Nadie puede juzgarte por querer encontrar un poco de luz.
05:28Gabriel parece un hombre decente, y te mira con una devoción que no se puede fingir.
05:32No te digo que te lances a sus brazos sin pensar, pero ¿por qué no dar un pequeño paso?
05:41¿Por qué no permitirte, al menos, explorar la posibilidad?
05:44Y Andrés, susurró Begoña, y el nombre quedó flotando en el aire, cargado de historia y de dolor.
05:52Andrés tiene su propio camino que recorrer, respondió luz con suavidad, pero con firmeza.
06:01Y tú tienes el tuyo.
06:05No puedes poner tu vida en pausa por él, no cuando él mismo está intentando seguir adelante con María.
06:13A veces, el acto más valiente y más amoroso, incluso hacia uno mismo, es permitirse avanzar.
06:20Dale una oportunidad, Begoña, cena con él, habla con él, ve qué pasa, si no funciona, no habrás perdido nada.
06:33Pero, si no lo intentas, quizás te arrepientas.
06:36Las palabras de luz, lógicas y compasivas, resonaron en el alma de Begoña.
06:44Era el empujón que necesitaba, el permiso que no se había atrevido a darse a sí misma.
06:50Asintió, una decisión formándose en su interior.
06:55Tienes razón, lo haré, se lo diré.
07:00Mientras esa pequeña semilla de esperanza era plantada en el dispensario, en el laboratorio, a pocos metros de distancia, otro tipo de consuelo se ofrecía.
07:12Luis Merino, con su habitual semblante serio pero sus ojos llenos de una empatía insospechada, escuchaba a Cristina.
07:20La joven estaba desolada.
07:23La esperanza de conocer finalmente a su padre biológico, José, se había hecho añicos de la forma más cruel.
07:30No lo entiendo, Luis, decía Cristina, su voz quebrada.
07:37Aparece de la nada después de toda una vida, me busca, me habla de mi madre.
07:42Y justo cuando empiezo a pensar que quizás puedo tener un padre, se esfuma.
07:46Se ha ido, ¿estás segura?
07:51Quizás solo ha hecho un viaje.
07:53Intentó razonar Luis, aunque sin mucha convicción.
07:56Su casa está vacía, exclamó ella, la desesperación tiñendo sus palabras.
08:04Doña Ana, mi tía, ha llamado esta mañana.
08:07No hay ni un mueble, ni una foto, ni una nota.
08:13Es como si nunca hubiera estado allí.
08:18Se ha marchado para siempre, Luis, ha huido de mí otra vez.
08:22Luis se acercó y, con un gesto poco habitual en él, le puso una mano en el hombro.
08:26No digas eso, Cristina.
08:32No sabes por qué lo ha hecho.
08:33Puede haber mil razones que no tienen nada que ver contigo.
08:39Ah, sí, ¿cómo cuáles?
08:41Le retó ella, con los ojos llenos de lágrimas de rabia y dolor.
08:48¿Miedo, cobardía, o simplemente se dio cuenta de que no quería la responsabilidad de una hija a la que abandonó hace décadas?
08:56No lo sé, admitió Luis con sinceridad, pero sé que no debes culparte.
09:03Tú no has hecho nada malo.
09:07Has sido valiente al querer conocerlo.
09:09El problema, si es que lo hay, es suyo, no tuyo.
09:16El consuelo de Luis, torpe pero genuino, fue un pequeño bálsamo para la herida abierta de Cristina.
09:21Se apoyó en su presencia, agradecida por tener a alguien que, sin entender del todo su dolor, al menos estaba dispuesto a compartir su silencio.
09:36No sabía que la verdad detrás de la desaparición de su padre era mucho más compleja y oscura, un secreto enterrado en el corazón de la propia familia de la reina.
09:44La decisión de Begoña no tardó en ponerse en marcha.
09:50Esa misma mañana, buscó a Gabriel en los pasillos de la empresa.
09:57Él la vio acercarse y su corazón dio un vuelco de anticipación y nerviosismo.
10:02Había seguido el consejo de María al pie de la letra, acercándose a Luz, mostrándose paciente, pero el miedo al rechazo era una constante.
10:09—Gabriel, ¿tienes un momento? —preguntó Begoña, su voz un poco más firme de lo que se sentía.
10:22—Para ti, todos los del mundo —respondió él, con una sonrisa que iluminó su rostro.
10:27—He estado pensando en, en tu propuesta, y, me gustaría aceptarla, me gustaría que nos diéramos una oportunidad.
10:39Los ojos de Gabriel se abrieron de par en par, llenos de una alegría tan pura y abrumadora que a Begoña se le encogió el corazón.
10:49Vio en él una esperanza tan frágil y a la vez tan intensa que sintió el peso de no querer romperla.
10:54—¿Lo dices en serio? —tartamudeó él, incrédulo. Muy en serio. Confirmó ella, sonriendo por primera vez de verdad en mucho tiempo.
11:09—Pero vayamos despacio, ¿de acuerdo? Despacio, rápido, como tú quieras. Dijo él, casi sin aliento.
11:16—Begoña, me haces el hombre más feliz del mundo. ¿Qué te parece si, si empezamos esta misma noche, podemos ir a cenar a un sitio tranquilo, a las afueras?
11:32—Sólo tú y yo, sería. ¿Sería esa nuestra primera cita oficial? La palabra cita sonó extraña, casi ajena, en los oídos de Begoña.
11:40Pero también sonó a un nuevo comienzo, a una página en blanco. Me encantaría, Gabriel.
11:52Será nuestra primera cita. Se separaron con la promesa de verse por la noche, dejando a Gabriel flotando en una nube de euforia y a Begoña con una mezcla de vértigo y esperanza.
12:01Por fin, parecía que una pequeña luz se abría paso entre las tinieblas. Pero en la gran casa de los de la reina, la oscuridad era densa y pegajosa.
12:16Damián observaba a su hijo Andrés con una creciente preocupación. Desde el enfrentamiento con Tasio, en el que la frustración y la rabia acumuladas habían explotado de la peor manera, Andrés se había sumido en una apatía profunda.
12:31Se movía por la casa como un fantasma, sus ojos hundidos y vacíos, el peso del mundo curvando sus hombros.
12:42La noticia de que Begoña y Gabriel estaban acercándose había sido la estocada final.
12:50Lo encontró en el despacho, mirando por la ventana sin ver nada, con un vaso de whisky en la mano a pesar de que apenas era mediodía.
12:57Andrés, hijo, dijo Damián, su voz grave y cargada de inquietud. Tenemos que hablar.
13:09No puedes seguir así. Andrés se giró lentamente, una sonrisa amarga torciendo sus labios.
13:14Así como, padre, derrotado, humillado, reemplazado, elige el adjetivo que prefieras, todos me sientan bien últimamente.
13:25Estás permitiendo que las circunstancias te devoren, insistió Damián, acercándose a él.
13:36Lo de Tasio fue un error, un momento de debilidad, pero no define quién eres.
13:41Y lo de Begoña, ella tiene derecho a rehacer su vida.
13:44Y tú también, ¿rehacer mi vida? Andrés soltó una carcajada sin alegría. Mi vida es esta farsa.
13:56Atado a una mujer a la que no amo y que depende de mí para todo.
13:59Viendo como la única mujer a la que he amado de verdad empieza una nueva historia con otro.
14:07Con mi primo, dime, padre, ¿qué parte de esta maravillosa vida se supone que debo rehacer?
14:15Lucha, Andrés, lucha por ti. Le imploró Damián, su corazón de padre encogido de dolor.
14:24Encuentra un propósito, céntrate en la empresa, en tus proyectos.
14:28Demuéstrate a ti mismo que eres más fuerte que todo esto.
14:34No te dejes hundir en la autocompasión.
14:36Pero las palabras de Damián eran como piedras arrojadas a un pozo sin fondo.
14:40Andrés apuró su whisky de un trago, el líquido ambarino quemándole la garganta,
14:48pero no lo suficiente como para apagar el fuego que sentía por dentro.
14:54El patriarca se retiró, sintiéndose impotente, sin saber que una revelación inminente le añadiría
15:00una nueva y pesada capa de culpa a su ya cargada conciencia.
15:03La portadora de esa revelación fue Irene.
15:09Después de hablar con una desconsolada Cristina, la mujer ató cabos.
15:12La repentina desaparición de José, justo cuando había vuelto a su vida,
15:20le resultaba sospechosamente familiar.
15:25Un eco helado de un abandono pasado.
15:27Con el corazón en un puño, buscó a Damián.
15:30Lo encontró en su despacho, el mismo lugar donde acababa de tener la desoladora conversación con Andrés.
15:35Damián, necesito hablar contigo.
15:41Dijo Irene, cerrando la puerta tras de sí.
15:45Su tono era urgente, casi acusador.
15:50Irene, querida, ¿qué sucede?
15:52Pareces alterada.
15:54Estoy alterada, Damián.
15:56Cristina está destrozada.
15:57José, su padre, se ha marchado.
16:02Ha desaparecido sin dejar rastro, ha vaciado su casa.
16:05Ha vuelto a huir.
16:06Damián palideció.
16:10El rostro del patriarca, normalmente impasible, se contrajo en una mueca de dolor y culpa.
16:18No pudo sostenerle la mirada a Irene.
16:20Y en esa evasión, Irene lo supo.
16:23Tú sabes algo.
16:24Afirmó ella, su voz temblando de una ira creciente.
16:30Lo veo en tus ojos.
16:31Esto ya pasó antes, ¿verdad?
16:33Cuando yo era joven.
16:35Cuando José y yo estábamos enamorados.
16:40Él también desapareció así, de la noche a la mañana.
16:43Me dijeron que se había cansado de mí.
16:45Que había encontrado a otra.
16:46Pero no fue así, ¿verdad, Damián?
16:52El silencio del hombre fue una confesión.
16:55Irene se acercó, sus manos apretadas en puños.
17:01Habla, por el amor de Dios.
17:03Te lo exijo.
17:04Me lo debes.
17:05Después de todos estos años, me debes la verdad.
17:07Damián finalmente levantó la vista.
17:12Sus ojos anegados en un arrepentimiento que llegaba con décadas de retraso.
17:16Fue tu hermano, Irene.
17:21Fue Pedro.
17:22Irene se quedó sin aliento, como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago.
17:29Pedro, ¿qué tiene que ver Pedro en todo esto?
17:31Él, él nunca aprobó vuestra relación.
17:35Confesó Damián, las palabras saliendo con dificultad, como si fueran trozos de cristal.
17:40Creía que José no era suficiente para ti, que mancharía el apellido de la familia.
17:51Era joven, pero ya era, como es ahora, despiadado.
17:55La historia brotó entonces, un torrente venenoso de secretos guardados durante demasiado tiempo.
18:04Damián le contó cómo Pedro había amenazado a José.
18:07Le había ofrecido dinero para que se marchara.
18:10Y cuando José se negó, lo amenazó con destruir a su familia, con arruinar su reputación,
18:15con hacerle la vida imposible en Toledo.
18:20El joven José, asustado y sin recursos, había cedido por amor,
18:24creyendo que la única forma de proteger a Irene era desaparecer de su vida.
18:31Y yo lo supe, Irene.
18:33Concluyó Damián, su voz rota.
18:36Lo supe y no dije nada.
18:37Fui un cobarde.
18:40Creí que lo hacía por el bien de la familia, por mantener la paz con tu hermano.
18:45Y he vivido con esa culpa cada día de mi vida.
18:51Irene lo escuchaba, pero el sonido de la voz de Damián se desvanecía,
18:55reemplazado por un zumbido ensordecedor en sus oídos.
18:58El dolor era físico, una daga de hielo clavándose en su pecho.
19:05Su vida entera, la narrativa de su gran amor perdido, había sido una mentira.
19:13No había sido abandonada.
19:15Había sido víctima de una traición orquestada por la persona en la que más debería haber confiado.
19:20Su propio hermano.
19:21Y ahora, susurró Irene, la comprensión cayendo sobre ella con un peso insoportable.
19:29Ha vuelto a hacerlo, José volvió, y Pedro ha vuelto a amenazarle.
19:36Por eso se ha ido.
19:40Para protegerme, o para proteger a Cristina.
19:43El rostro de Damián fue toda la confirmación que necesitaba.
19:46La aflicción se transformó en una furia blanca y pura.
19:52Se dio la vuelta sin decir una palabra más y salió del despacho.
19:59Cada paso que daba hacia la puerta de la casa resonaba con un propósito de acero.
20:03Iba a enfrentarse a su hermano.
20:08Iba a hacer que el arquitecto de su miseria la mirara a los ojos mientras su mundo de mentiras se derrumbaba.
20:16Mientras tanto, en la casa de los Merino, otro tipo de drama familiar, de una escala mucho menor pero no menos intenso, se estaba desarrollando.
20:28Gemma y Joaquín estaban al borde de un ataque de pánico.
20:31Su hijo, Teo, no aparecía por ningún lado.
20:37Había salido a jugar después del colegio y ya debería haber vuelto para la merienda.
20:44Joaquín, no está en el parque.
20:46Decía Gemma, asomándose a la ventana por décima vez.
20:52Ni en casa de los vecinos.
20:54Y si le ha pasado algo.
20:56Tranquila, mujer, no nos pongamos en lo peor.
20:59Intentaba calmarla Joaquín, aunque su propio corazón latía con fuerza.
21:06Es un niño, se le habrá pasado la hora.
21:09Saldré a buscarlo otra vez.
21:10Justo cuando Joaquín se disponía a salir, la puerta principal se abrió y por ella entró Teo.
21:18Su ropa estaba cubierta de polvo.
21:20Tenía un rasguño en la mejilla y el labio ligeramente hinchado.
21:23Pero sus ojos brillaban con un fuego de triunfo que sus padres nunca le habían visto.
21:28Teo, hijo, ¿dónde estabas?
21:33Mira cómo vienes, exclamó Gemma, corriendo hacia él y examinando sus heridas con manos temblorosas.
21:39Me he peleado, anunció el pequeño, su voz llena de un orgullo desafiante.
21:47¿Qué te has peleado?
21:48Intervino Joaquín, frunciendo el ceño.
21:54Teo, ya hemos hablado de esto.
21:56La violencia no resuelve nada.
21:58Pero es que Alfonsito no paraba.
22:00Papá, explicó el niño, su pecho inflado.
22:03Me ha quitado el bocadillo y me ha llamado cuatro ojos.
22:09Y hoy, hoy no me he dejado.
22:13Le he dicho que me lo devolviera.
22:15Y como no ha querido, le he empujado.
22:17Y él me ha pegado.
22:19Pero yo le he pegado más fuerte.
22:23Y ha salido corriendo.
22:24He ganado.
22:25Gemma y Joaquín se miraron por encima de la cabeza de su hijo.
22:28La desaprobación parental luchaba en su interior con una oleada innegable de orgullo.
22:40Habían sufrido viendo a su hijo volver a casa día tras día, humillado por ese matón.
22:48Le habían dado mil consejos.
22:50Le habían dicho que lo ignorara.
22:52Que se lo dijera a la maestra.
22:53Pero nada había funcionado.
22:55Y ahora, Teo, por sí mismo, había encontrado una solución, aunque fuera a base de puñetazos.
23:07No está bien que pegues a nadie, Teo.
23:09Dijo Joaquín, intentando mantener un tono severo.
23:15Pero, me alegro de que te hayas defendido.
23:18Has sido muy valiente.
23:19Gemma asintió, limpiando el rasguño de su mejilla con ternura.
23:25Muy valiente, mi niño.
23:28Pero, la próxima vez, intenta usar las palabras primero, ¿vale?
23:32Y ahora, a lavarse esas manos.
23:34Que te voy a preparar una merienda de campeón.
23:36El pequeño Teo sonrió, sintiéndose por primera vez el héroe de su propia historia.
23:48Había plantado cara a su monstruo y había salido victorioso.
23:51En un mundo de adultos lleno de problemas complejos, la sencilla victoria de un niño era un momento de pura y brillante alegría.
23:58Esa misma tarde, en otra ala de la mansión de la reina, se representaba una farsa de felicidad.
24:10Fina, cámara en mano, dirigía a Marta y a Pelayo en una sesión de fotos para el reportaje de la revista.
24:16El objetivo era retratarlos como el matrimonio joven, moderno y feliz que la carrera política de Pelayo requería.
24:28Perfecto, así, indicaba Fina, Pelayo, rodéala con el brazo.
24:33Marta, ríete, como si te acabara de contar el chiste más gracioso del mundo.
24:37Eso es, maravilloso.
24:43Marta y Pelayo posaban con una profesionalidad asombrosa.
24:47Se miraban con adoración fingida, se cogían de la mano, sonreían a la cámara.
24:55Para un observador externo, eran la imagen misma del amor y el éxito.
25:00Solo Fina, detrás del objetivo, conocía la verdad.
25:03La tensión en los hombros de Marta, la mirada ligeramente vacía de Pelayo.
25:07Y solo ella sabía que, en cuanto terminaran, Marta volvería a sus brazos, al amor real y secreto que compartían.
25:20Cuando Fina guardó la cámara, Pelayo sorprendió a ambas sacando una botella de champán de un maletín.
25:29Por el mejor matrimonio de portada de la historia de la prensa española, brindó él, con un encanto genuino.
25:37Las tres copas chocaron en el aire.
25:40Por un momento, la farsa se disolvió y fueron simplemente tres amigos celebrando un trabajo bien hecho.
25:49Rieron, charlaron, y el champán desató una alegría ligera y efervescente.
25:54Marta se apoyó en el hombro de Fina, y por un instante, bajo la mirada cómplice de Pelayo,
25:59compartieron un gesto de cariño que no era para la cámara, sino para ellas mismas.
26:07Se sentían seguras, felices, dueñas de su pequeño mundo construido a base de secretos y valentía.
26:13Pero mientras ellas brindaban por su futuro, el pasado más violento y oscuro estaba, literalmente, forzando la puerta de su santuario.
26:24A kilómetros de allí, en la solitaria casa del monte que se había convertido en el nido de amor de Marta y Fina, una figura emergió de entre los árboles.
26:38Era Santiago, demacrado, con la mirada febril de un animal acosado, pero con una fuerza nacida de la pura obsesión.
26:45Había escapado de la cárcel, con una barra de hierro que había encontrado en el camino, forzó la cerradura de la puerta trasera.
26:58El sonido de la madera astillándose fue un grito sordo en la quietud del bosque.
27:03Entró en la casa, su refugio, el lugar donde esperaría a que volvieran.
27:10No sabía exactamente qué haría, solo sabía que no podía vivir sin Fina.
27:15Y si él no podía tenerla, nadie lo haría.
27:20El aire de la casa, antes lleno de amor, se enrareció con el hedor de su desesperación y su amenaza silenciosa.
27:29La felicidad de Marta y Fina pendía de un hilo, y ellas, ajenas a todo, seguían riendo y bebiendo champán.
27:39La confrontación que Irene había estado ensayando mentalmente en su furioso camino tuvo lugar en el despacho de Pedro.
27:45Lo encontró revisando unos planos, tan tranquilo y arrogante como siempre.
27:52Pedro, dijo ella, y su voz sonó tan fría y afilada como un carámbano.
28:00Él levantó la vista, sorprendido por su tono.
28:03Irene, ¿qué ocurre? Quiero que me digas la verdad.
28:06Sobre José. La expresión de Pedro no cambió, pero un destello de cautela apareció en sus ojos.
28:18José, ¿qué pasa con ese hombre? Creía que ya se había alargado.
28:22Se ha alargado porque tú le has obligado.
28:25Estalló Irene, incapaz de contenerse por más tiempo.
28:28Igual que hiciste hace 30 años.
28:32Pedro dejó los planos sobre la mesa y se recostó en su silla, adoptando una expresión de aburrida condescendencia.
28:42Ah, ya entiendo.
28:43Damián ha estado llenándote la cabeza con sus sentimentalismos y sus culpas.
28:47No deberías escuchar a un viejo senil.
28:53No me trates como si fuera estúpida.
28:56Le gritó ella, golpeando la mesa con la palma de la mano.
29:02Damián me lo ha contado todo.
29:04¿Cómo le amenazaste?
29:05¿Cómo le compraste para que me abandonara?
29:08Destrozaste mi vida, Pedro.
29:09Mi única oportunidad de ser feliz.
29:12¿Por qué?
29:12Porque no era bueno para ti, replicó él, levantando la voz por primera vez.
29:20Era un don nadie, un simple trabajador sin futuro.
29:23Te habría arrastrado a su mediocridad.
29:25Yo te salvé de una vida de miseria.
29:27Deberías agradecérmelo.
29:31¿Agradecértelo?
29:32Repitió Irene, con una risa que era puro veneno.
29:35¿Agradecerte que me robaras el amor?
29:37¿Que me condenaras a una vida de soledad?
29:39Tú no lo hiciste por mí, lo hiciste por ti.
29:42Por tu orgullo, por tu estúpido apellido, por tu necesidad de controlarlo todo y a todos.
29:50Estás siendo melodramática.
29:52Dijo él, intentando recuperar el control.
29:55La culpa es de Damián por desenterrar viejas historias.
30:00Siempre ha sido un blando.
30:02Pero Irene ya no le escuchaba.
30:04Lo miraba como si lo viera por primera vez.
30:06No como a su hermano mayor, sino como a un monstruo egoísta y manipulador.
30:13El amor fraternal que una vez sintió se había cuarteado, y ahora se rompía en mil pedazos.
30:18He terminado, dijo ella, su voz ahora un susurro mortal.
30:25No puedo seguir viviendo bajo el mismo techo que tú.
30:31No puedo seguir respirando el mismo aire que la persona que me ha causado tanto sufrimiento.
30:35Se dio la vuelta y salió del despacho, dejando a Pedro solo con sus planos y una mueca de desprecio en el rostro.
30:45No sentía remordimiento, solo irritación por haber sido descubierto.
30:52Mientras tanto, Irene subió a su habitación y, con movimientos rápidos y decididos, empezó a meter sus cosas en una maleta.
31:03Cada vestido, cada libro, cada objeto era un recuerdo de una vida construida sobre una mentira.
31:09Al cerrar la maleta, cerraba también un capítulo de su vida.
31:16Se iba, no sabía a dónde, pero sabía que cualquier lugar sería mejor que esa casa envenenada por la traición.
31:22De vuelta en el dispensario, la jornada de luz llegaba a su punto más crítico.
31:30El teléfono sonó, y al otro lado de la línea estaba su contacto en el hospital de Toledo.
31:38Doctora Borré, tengo los resultados definitivos de las muestras que nos envió, dijo la voz.
31:46Luz contuvo el aliento, su mano apretando el auricular con fuerza.
31:50Y bien, hubo una pausa, y en ese breve silencio, Luz sintió un presagio helado.
31:59Lo lamento mucho, doctora.
32:01Su diagnóstico inicial era correcto, pero la realidad es peor de lo que temíamos.
32:09No es una simple reacción alérgica ni una bronquitis crónica.
32:13Los trabajadores de perfumerías de la reina presentan un cuadro claro de bronquiolitis obliterante.
32:21La terminología médica era precisa y brutal.
32:24Luz sintió que el suelo se abría bajo sus pies.
32:29Conocía la enfermedad, una dolencia pulmonar rara, causada por la inhalación de ciertos químicos.
32:34Una enfermedad que inflamaba y cicatrizaba los bronquiolos, las vías respiratorias más pequeñas, hasta obstruirlas por completo.
32:45Y, ¿el tratamiento, el pronóstico?, preguntó, aunque ya sabía la aterradora respuesta.
32:56Doctora, usted sabe tan bien como yo que no tiene cura.
33:00Podemos intentar paliar los síntomas con corticoides, quizás oxígeno, pero la progresión es irreversible.
33:06Es una sentencia.
33:11La llamada terminó, pero Luz permaneció con el teléfono pegado a la oreja, escuchando el pitido monótono de la línea muerta.
33:17Sentía náuseas.
33:22No era sólo una enfermedad.
33:23Era una condena a muerte lenta y agónica.
33:29Y la causa estaba allí mismo, en el corazón de la empresa para la que trabajaba.
33:34El perfume del éxito de los de la reina estaba, literalmente, matando a sus empleados.
33:42La batalla que tenía por delante sería titánica, no sólo contra una enfermedad incurable,
33:47sino contra una familia poderosa que no querría que esa verdad saliera a la luz.
33:54La noche cayó finalmente sobre Toledo, y con ella, los dramas del día alcanzaron su punto álgido.
34:03Andrés estaba en el porche, bebiendo de nuevo, cuando vio el coche de Gabriel detenerse frente a la casa.
34:12Vio cómo Gabriel bajaba y le abría la puerta a Begoña.
34:15Begoña, vio cómo intercambiaban una sonrisa, una mirada cargada de la promesa de una segunda cita.
34:23Vio cómo Gabriel le cogía la mano un instante antes de despedirse.
34:27Y cada gesto fue una nueva puñalada en su corazón ya sangrante.
34:30Begoña lo vio en el porche al acercarse y su sonrisa se desvaneció, reemplazada por una expresión de cautela.
34:39Andrés, no te había visto. Estaba tomando el aire. Dijo él, su voz ronca por el alcohol y la pena.
34:49¿Qué tal la cena? Bien, ha estado bien, respondió ella, sin querer darle más detalles.
34:58Hubo un largo silencio, cargado de todo lo que no podían decirse.
35:05Finalmente, fue Andrés quien lo rompió, con un esfuerzo sobrehumano.
35:09Me alegro, Begoña. De verdad, él es un buen hombre. Tú mereces ser feliz. Por encima de todo, quiero que seas feliz.
35:22Las palabras eran sinceras, pero le desgarraron el alma al salir. Begoña vio el dolor puro en sus ojos, y su propio corazón se encogió.
35:30Gracias, Andrés, yo también quiero que tú lo seas. Ella entró en la casa, dejándolo solo con su botella y sus demonios.
35:43Él se quedó allí un rato más, apurando el whisky hasta la última gota, intentando ahogar un dolor que se negaba a morir.
35:53Cuando finalmente subió al dormitorio, estaba completamente borracho, inestable y con la rabia a flor de piel.
36:00María estaba en la cama, esperándolo. Vio su estado y su expresión se endureció.
36:07Llegas tarde.
36:11Y borracho, para no variar. Le espetó, su voz afilada.
36:16Déjame en paz, María.
36:18Masculló Andrés, tropezando mientras intentaba quitarse la chaqueta.
36:24Has estado espiándolos, ¿verdad? Viendo a tu amada Begoña volver de su cita con nuestro primo.
36:29¿Qué patético eres, Andrés?
36:34La palabra patético fue la chispa que incendió la pólvora. Andrés se giró hacia ella, sus ojos inyectados en sangre.
36:41Cállate, no tienes ni idea de nada. Tú no sabes lo que es sentir algo de verdad. Tú solo sabes manipular y fingir.
36:50Fingir, replicó ella, sentándose en la cama. Mírame, estoy atada a esta silla de ruedas por tu culpa. Mi vida está arruinada mientras tú te lamentas por una mujer que ya te ha olvidado.
37:03Ojalá nunca te hubiera conocido. Gritó él, la rabia y el alcohol hablando por él.
37:13Mi vida sería mil veces mejor si no estuvieras en ella. La crueldad de sus palabras golpeó a María.
37:18La rabia bulló en su interior. Una rabia tan intensa que su cuerpo reaccionó antes que su mente.
37:27En un gesto de pura frustración, dio una patada violenta a las sábanas. Fue un movimiento brusco, enérgico, inconfundible.
37:41Un gesto imposible para alguien con las piernas paralizadas. La pierna se movió. Andrés, en medio de su furia ebria, se quedó helado.
37:52Su cerebro, nublado por el alcohol, luchaba por procesar lo que acababa de ver.
37:57¿Había sido una ilusión? ¿Un espasmo? ¡Oh!
38:02El pánico se apoderó de los ojos de María al darse cuenta de su error.
38:06Había estado recuperando la movilidad en secreto durante semanas, planeando el momento perfecto para revelar su milagrosa recuperación.
38:16Pero ahora, en un arrebato de ira, había echado por tierra su plan. Sus miradas se cruzaron.
38:22La de él, confusa, incrédula. La de ella, aterrorizada. El eco de las cadenas de Santiago rompiéndose en la prisión.
38:33El veneno de la verdad de Pedro extendiéndose por la familia. La sentencia de muerte silenciosa en los pulmones de los trabajadores.
38:40La esperanza frágil de Begoña y la mentira paralítica de María, que acababa de dar su primer paso en falso.
38:46La noche en Toledo prometía ser muy, muy larga.
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