00:01Saludos desde la capital rusa queridos amigos. La fuerza que se impuso en las elecciones
00:06parlamentarias de Serbia, conocida como la lista estudiantil, ha anunciado que no tiene
00:12previsto sumarse a las sanciones occidentales contra Rusia. Por lo menos así lo afirmó
00:18su representante el profesor Jovo Bakich, quien defendió la continuidad de las relaciones
00:24con Moscú y rechazó las presiones de la Unión Europea para que Belgrado renuncie a los recursos
00:30energéticos rusos. No estamos aquí para complacer a los extranjeros, sino para actuar en nuestros
00:37intereses nacionales, declaró Bakich. Él también recordó la experiencia de las sanciones
00:44internacionales sufridas por Serbia y advirtió que nuevas restricciones contra Rusia perjudicarían
00:50a su propio país sin influir sustancialmente en la política de Moscú. Para Rusia esta
00:57declaración tiene una importancia que va más allá del suministro de gas y petróleo. Serbia
01:03es un socio histórico de Moscú y los Balcanes y mantiene vínculos energéticos y políticos
01:09que Bruselas lleva años intentando debilitar. La negativa a imponer sanciones demuestra que
01:16la alineación con la política exterior de la Unión Europea no está garantizada, incluso
01:22después de un cambio de poder. El Kremlin por su parte ha expresado su esperanza de mantener
01:28una cooperación constructiva con las nuevas autoridades serbias. Sin embargo, las declaraciones
01:34de Bakich todavía deberán traducirse en decisiones concretas. Belgrado aspira a ingresar a la Unión
01:40Europea y tendrán que afrontar muchas presiones para modificar su política exterior. La pregunta
01:47de fondo es si el nuevo gobierno serbio logra defender su soberanía energética y sus relaciones
01:54con Rusia sin someterse a las exigencias geopolíticas de Bruselas. Desde Moscú, para Telesur, Alek Yassinsky.