Para detener una epistaxis, siéntate, inclina la cabeza hacia delante y aprieta la parte blanda de la nariz durante 10–15 minutos continuos, respirando por la boca.
Para prevenir episodios, evita hurgarte la nariz, sonarte con fuerza y dejar que la mucosa se reseque demasiado.
Si el sangrado es abundante, dificulta la respiración o no se detiene después de unos 20 minutos de presión correcta, busca atención médica urgente.
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