00:03¿Y ahora qué quieres hacer? Y yo le dije, yo lo que quiero es ser pianista.
00:07Mi padre me contestó, pero tiene que ser muy buena porque mediocre no sirve.
00:12Esta es la historia de mi madre, Guiomar Narváez, y de una vida predestinada.
00:18Es una historia de vínculos y regresos, de hilos tejidos alrededor de la historia de la música venezolana.
00:28El piano venezolano sin Guiomar Narváez pudiera haber desaparecido.
00:35¿Qué pianista en Venezuela que haga música venezolana no pasó por la mano de la maestra Guiomar Narváez?
00:41Es también la historia de mi abuela, la de mi hermana y la mía.
00:49Ella no tiene que esforzarse para infundir respeto.
00:53Siempre fue independiente.
00:56No se cubre con máscaras.
00:58No se exalta antes de salir a escena.
01:03Yo me casé en Viena con Mazar Alchereida, que me lo presentó la cantante Morela Muñoz.
01:08O sea, a mí en la vida todo me lo ha dejado la música.
01:10Vicente Emilio Sojo desea a la señorita Guiomar Narváez el merecido triunfo que, debido a sus cualidades artísticas, obtendrá en
01:23esta noche.
01:23Para ella, inolvidable.
01:29Aunque el mundo se esté cayendo, ella es dueña de una serenidad inalterable que a veces me altera.
01:39Es imponente la sencillez de su presencia, bien sea sentada en el trono de su piano o comprando pan en
01:47la panadería de la esquina.
01:50Ser ella misma es su mayor tesoro.
01:54Ella es mi madre, la dama del piano venezolano.
01:58Mi linda mamacita, quien te tuviera aquí...