00:07Hay historias que comienzan en una calle, pero no tienen por qué terminar allí.
00:13Durante una década Giselle Pérez notó una casa que la protegiera del frío, de la lluvia o de los peligros
00:20de la noche.
00:21Yo lloraba, yo lloraba y decía yo quiero parar, yo quiero, ya perdí mis hijos, perdí mi casa, perdí mi
00:28vida, mi dignidad, todo y no puedo, no puedo parar esto, no puedo, así me voy a morir.
00:38Los cafetales de Naranjo se convirtieron en su refugio, los cartones en su cama y la calle en el escenario
00:45de una vida marcada por las adicciones, el abandono y el dolor.
00:50Pasaba uno sin bañarse varios tiempos, lo que también llenaba es unas botellas de dos litros, ya me daba la
01:00cara o el pelo y ya uno creía que estaba bien, o sea uno se cree sus propias mentiras.
01:06Pero este caso tiene algo diferente, porque ella decidió que su pasado no sería el último capítulo de su vida.
01:13Y allá no puedo estar y en la casa no me quieren, entonces uno sigue consumiendo el consumo y es
01:18muy adictivo.
01:19Hoy a sus 50 años, mira hacia atrás, recuerda que sobrevivió a la indigencia, una mujer que consumía drogas, que
01:28llegó a tomar alcohol de 90 grados y que estuvo cerca de la muerte.
01:33Ahora se llegaba toda morada, porque me había peleado, me habían pegado.
01:37Durante ese tiempo sufrió abusos y fue agredida en múltiples oportunidades.
01:42Yo llegué a pensar que era más importante andar uno bien fajado, yo siempre andaba pantalones, zapatos bien socados, porque
01:50era más difícil digamos que a uno lo agrediera un hombre o algo.
01:54Ella es madre de tres hijos, de 35, 31 y 23 años, pero hubo un momento en que las adicciones
02:02hicieron que su vida se alejara de aquello que más quería.
02:06Intentó recuperarse, pero no lo lograba.
02:09Pasó por nueve centros de restauración, nueve oportunidades, nueve veces en las que tuvo que levantarse y volver a comenzar.
02:18Hasta que un día, todo cambió.
02:22Giselle no solamente buscó dejar atrás las drogas y el alcohol, también decidió prepararse para tener una nueva vida.
02:29Estudió y se formó como asistente de pacientes y ocurrió algo poderoso.
02:35Actualmente trabaja en un centro de restauración.
02:38Yo las cuido a las muchachas que vienen ingresando, a las nuevas, y les ayudo en su diario vivir.
02:46Porque recuperarse no significa olvidar el pasado. Hoy ella vive en un apartamento en Naranjo, cerca de sus padres. Tiene
02:55un techo, tiene un trabajo, tiene tranquilidad.
02:58Me dieron muchas capacitaciones y ya fue a unos cursos también que yo lo hice.
03:02Pero sobre todo, volvió a tener proyectos. Sacó la licencia, compró un carro y entre sus manos también crece una
03:11nueva historia.
03:12Giselle tiene un emprendimiento agrícola donde siembra lechuga, culantro castilla, cebollino y otros productos.
03:18Y quizá no sea casualidad que haya escogido precisamente la tierra para construir esta nueva etapa.
03:26Es parte de nuestro personal de planta, es acompañante de pacientes.
03:31Y para nosotros es, bueno, yo siempre les digo, es un trofeo de la mano de Dios, lo podemos lucir.
03:36Porque después de años sobreviviendo en las calles, ahora ella aprendió a sembrar, a esperar, a cuidar y a cosechar.
03:43Cada semilla que coloca en la tierra parece contar su propia historia.
03:48Una historia que dice que sí se puede volver a empezar, que una adicción no define para siempre a una
03:53persona.
03:54Yo me veía en el espejo, yo veía un monstruo.
03:58Yo ahora me veo en el espejo y yo veo a una mujer con sueños que tengo derecho a vivir.
04:04Que haber vivido en un cartón no significa que ese será su hogar para toda la vida.
04:09Y que incluso después de tocar fondo puede existir un camino lleno de éxitos.
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