00:00Hoy, visitamos una fábrica de envasado de sardinas para exportación, directamente traídas desde las aguas cristalinas del río Ganges.
00:08Aquí los pies y el piso juegan un papel importante para el sabor añejo que no se puede lograr con
00:13especias.
00:14Primero, los cántaros tienen que estar bajo tierra. No importa si se mete tierra, piedras o alguna rata curiosa en
00:20el proceso.
00:21Ahora se llenan con las sardinas aplicando la legendaria técnica por arrastre.
00:25Si se mete algo que no sea sardina, igual va para adentro. Aquí no se discrimina.
00:29Luego se realiza la ancestral danza del pez intoxicador, un ritual sagrado para encomendar tu alma al dios tiburón, patrono
00:37oficial de las diarreas explosivas y los retorcijones espirituales.
00:41Para que no quede una sola molécula de aire, se aplica presión con los pies.
00:45¿Prensa industrial? No. El metal es demasiado impuro para una tecnología tan artesanal.
00:50Aquí todo se compacta a pura chancla sudada, porque los pies son fundamentales para ese sabor añejo con notas intensas
00:58a humedad y a hongos de uñas premium.
01:02Los cántaros son desenterrados ya llenos de sardinas y de cualquier cosa que haya quedado atrapada adentro.
01:08Luego se sellan con una mezcla misteriosa que parece caca de perro con diarrea seca, una barrera artesanal capaz de
01:14conservar el sabor, las bacterias y probablemente una civilización completa por los próximos 300 años.
01:20Y listo. Directo para llegar a tu mesa.