El tercer encierro de los Sanfermines ha estado protagonizado por los toros de la ganadería madrileña de Victoriano del Río, una divisa que suma ya quince años recorriendo las calles de Pamplona y que es codiciada por las figuras del toreo por su equilibrio entre casta y nobleza. En esta edición, los astados, que presentaban un aspecto musculado y descarado, han protagonizado una carrera marcada por una velocidad de vértigo desde los primeros metros del recorrido.
Comentarios