Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 3 minutos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a sacudir los cimientos de la Alianza Atlántica durante su estancia en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. En una comparecencia conjunta con el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, Trump ha recuperado una de sus propuestas más polémicas: la anexión de Groenlandia, lanzando una advertencia directa a Dinamarca y cuestionando el compromiso defensivo de Washington con el Viejo Continente.
Trump no ha ocultado que sus planes expansionistas sobre el territorio danés siguen vigentes, situándolos de nuevo en el centro del debate geopolítico. Según el mandatario, "siempre he pensado que Groenlandia debería estar controlada por Estados Unidos, no por Dinamarca". El presidente justificó su postura alegando que la isla no recibe la inversión necesaria por parte de Copenhague y que su vulnerabilidad estratégica es inaceptable para los intereses estadounidenses.
En este sentido, fue tajante al señalar que "Groenlandia no beneficia a Dinamarca. Dinamarca no gasta dinero para ayudar realmente a Groenlandia. Pero es una parte importante para Estados Unidos y está rodeada de barcos chinos y barcos rusos. Y eso no va a ocurrir. Lo de esos barcos no va a ocurrir". Trump vinculó directamente el rechazo danés a sus pretensiones con las dificultades actuales de la Alianza, afirmando que "es lo que dañó mi relación con la OTAN".
Otro de los puntos de fricción durante la cumbre ha sido la negativa de varios aliados europeos a participar en una supuesta operación militar en Irán. Trump reveló que utilizó esta solicitud como una herramienta de evaluación: "Estaba poniendo a prueba a la gente. Quería comprobar si realmente estarían ahí por nosotros, porque desde hace mucho tiempo digo que nosotros estamos ahí para ellos, pero no estoy seguro de que ellos estuvieran ahí para nosotros".
El presidente señaló de manera específica a los países que declinaron la oferta: "Italia nos dijo que no. Alemania nos dijo que no. Francia nos dijo que no". Resulta significativo para el panorama nacional que, en su lista de reproches, Trump haya decidido dejar fuera a España, centrando su malestar en las principales potencias europeas y en su relación con figuras como Giorgia Meloni. Sobre la líder italiana, comentó que su negativa "deterioró un poco mi relación con ella", aunque matizó que la considera una buena persona que cometió un error.
La dureza del discurso de Trump alcanzó su punto máximo al cuestionar la presencia militar estadounidense en suelo europeo ante la negativa de los aliados a ceder en cuestiones estratégicas o financieras. "Nosotros no tendríamos por qué gastar ese dinero", afirmó en relación con la protección frente a Rusia, llegando a amenazar con "retirar a todos los soldados de Europa porque, como probablemente hayan observado, Europa es un lugar muy distinto al de hace 20 años".
Para finalizar su intervención, el magnate lanzó un oscuro vaticinio sobre la estabilidad del continente, instando a los líderes europeos a cambiar sus políticas prioritarias. "Será mejor que tengan cuidado con la inmigración y con la energía. Si no tienen cuidado con esas dos cuestiones, ya no habrá una Europa", sentenció, dejando un escenario de incertidumbre máxima para una cumbre que ya se preveía extremadamente compleja.

Categoría

🗞
Noticias
Transcripción
00:00Greenland no puede ayudar a Denmark.
00:03Denmark no puede gastar dinero para realmente ayudar a Greenland.
00:07Pero es un parte importante para los Estados Unidos.
00:09Y es surrounded por avancos China y avancos russos.
00:13Eso debería ser controlado por los Estados Unidos, no por Denmark.
00:17Y cuando no hubieran ido con eso, y con todo el dinero que gastamos para ayudar a ellos con Rusia,
00:22y no tenemos que gastar ningún dinero,
00:25podríamos eliminar todos nuestros soldados de Europa.
00:27Porque, como ya sabéis, Europa es un lugar muy diferente de que hubiera 20 años.
Comentarios

Recomendada