00:00El brillo del pelo que vemos en los anuncios no existe, es maquillaje.
00:03El brillo de verdad sí, pero no viene de donde tú crees.
00:05Hay dos tipos de brillo.
00:06El que te da un producto, silicona, aceite, laca, que recubre la fibra y refleja la luz de forma artificial.
00:11Y el brillo real, que viene de dentro.
00:12Una cutícula sana, cerrada, que refleja la luz de forma uniforme.
00:16El primero desaparece en el siguiente lavado.
00:17El segundo se construye.
00:19¿Y cómo se construye?
00:20La hidratación de la fibra.
00:21Un aceite en prelavado, por ejemplo, aplicado antes del shampoo y dejándolo actuar unos minutos, hace una diferencia de verdad.
00:26Nutra en profundidad, prepara el cabello para el lavado y protege la cutícula.
00:29Es uno de los gestos más sencillos y más efectivos que conozco.
00:32El calor excesivo, secadores, planchas, rizadores, abre la cutícula de forma progresiva y permanente.
00:37Y un cabello, con la cutícula levantada, dispersa la luz en vez de reflejarla.
00:40Por eso, el protector térmico no es opcional.
00:42Es la base antes de cualquier herramienta de calor.
00:44Sin él, estás trabajando en contra del brillo que quieres conseguir.
00:47Y por último, el aclarado final, especialmente si vives en una ciudad con agua calcárea.
00:51Un último enjuague, con agua un poquito más fría o con unas gotitas de vinagre de manzana,
00:54neutraliza el efecto de la cal y deja la cutícula más sellada.
00:57Es un truco de peluquería que cualquiera puede hacer en casa y que marca más diferencia inmediata.
01:01Tres gestos sin cambiar nada más.
01:02¿Y tú? ¿Cuál de estos tres trucos vas a probar esta semana?
01:04Te leo en comentarios y nos vemos pronto en Telva.
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