00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 249. Orgía con brujas,
00:07vampiros, humanos, licántropos y un demonio. Parte 2. La noche había caído sobre la ciudad
00:15de México en aquella fría segunda mitad de diciembre. Las luces navideñas ya inundaban
00:21las calles de la capital azteca, ocultando los gemidos y gritos que brotaban desde la
00:26orgía que alcanzaba su punto álgido en la velada organizada por la druida. Cada rincón
00:31de la casa alquilada estaba sumido en la más profunda depravación, amparada por el anonimato
00:36de los antifaces. Habían sido creados años atrás por un mago arcano y guardados con celo
00:42por la joven bohemia. Tenían el poder de conferir a cada cuerpo la apariencia de una perfección
00:48divina, irreconocible salvo por las diferencias sexuales más evidentes. A los oídos, todas
00:55las voces sonaban igualmente seductoras. Los asistentes parecían dioses, torsos esculpidos,
01:02curvas hipnóticas y músculos cincelados. Los ecos del último gemido de violeta aún
01:07vibraban en las paredes mientras Diana seguía dejando a su paso cuerpos temblorosos y orgasmos
01:12múltiples. Se relamió los labios con el sabor de la joven wicca todavía en la boca.
01:18Luego, su mano descendió a su sexo para atrapar la primera gota que resbalaba por sus muslos.
01:24La recogió con el índice y la llevó a su boca mientras fijaba la mirada en las tres presas
01:29que tenía al frente. Lía, Óscar y Andrés Jadeaban de pie, dominados por la intensidad
01:35amplificada de la poción de lujuria. Apenas tenían tiempo de recomponerse tras descargar
01:41dentro de la vampira, cumpliendo con su fantasía, cuando la loba se acercó a ellos con pasos
01:46seguros. Ninguno notó su llegada hasta que el calor de su cuerpo los envolvió. Lía, atrapada
01:54entre el placer y la energía desbordante del ambiente, fue la primera en percibir algo distinto.
01:59Un escalofrío recorrió su espalda cuando unas manos más firmes que las de Óscar y Andrés se
02:05posaron sobre su piel. Eran rápidas, intensas, cargadas de una energía que le arrancaba sensaciones
02:11nuevas, imposibles de resistir. Su cuerpo, sometido al frenesí, solo pudo estremecerse.
02:18«Ahora es mi turno, chicos», dijo Diana con una sonrisa feroz mientras desempalaba a la vampira
02:24y la apartaba como a un trapo sucio. Óscar se tensó al instante. Su cuerpo respondía al deseo
02:31impregnado en el aire, pero su mente se negaba. No quería satisfacer a otro cuerpo que no fuera Lía,
02:37y el frío que de pronto cubrió su virilidad lo obligó a recomponerse. Diana disfrutaba del control.
02:44Se inclinó sobre ellos y su voz, baja y peligrosa, los atravesó como un filo.
02:50«Si no lo hacen, diré quién es quién, y ustedes tres acaban de compartir algo muy viscoso».
02:56Su tono estaba cargado de malicia. La amenaza de revelar sus identidades cayó como una losa.
03:03Ninguno de los dos podía permitirse que el anonimato se rompiera.
03:07El antifaz era su único escudo, pero el olfato de un licántropo superaba con creces cualquier magia.
03:13El demonio del Vaticano apretó los dientes. Había estado esperando que aquel cuerpo,
03:19ya sin duda uno de los cuatro licántropos presentes, se alejara de Violeta,
03:24pero en cambio ahora lo tenía frente a sí. «Si no acceden, reveló quién es quién»,
03:29río Diana mientras aferraba con sus firmes manos los miembros aún húmedos de Óscar y Andrés.
03:35La loba descendió de rodillas con lentitud calculada, como una fiera que se inclina sólo
03:40para devorar. Sus manos se cerraron en torno a los sexos de ambos, apretando con la fuerza exacta
03:47para hacerlos gemir entre dolor y excitación. Su lengua áspera y húmeda pasó de uno a otro
03:53sin ritmo complaciente, mordiéndolos en los bordes, arrancando gruñidos de incomodidad más que de
03:58placer. No buscaba halagarlos ni darles comodidad. Su sexo oral era una carnicería erótica,
04:05succionando con violencia, mordiendo la base, clavando uñas en los muslos mientras los embestía
04:11con la boca hasta sentirlos tensarse. Más duros, o los arranco de raíz, bufó contra la piel sensible,
04:19dejando un hilo de saliva que brillaba bajo las luces mientras alternaba entre ellos,
04:23succionando hasta devolverles la erección, dura como hierro forjado. Así me gustan. Obedientes
04:30y callados. Óscar cerró los ojos, jadeante, atrapado entre miedo y deseo. Andrés se aferró
04:37al aire, sabiendo que resistirse sería inútil. Diana ya los había convertido en presa. La licántropa
04:45se incorporó de golpe, guiándolos con la presión implacable de sus caderas. Se inclinó hacia adelante,
04:51hundió al demonio en su sexo ardiente y húmedo, mientras forzaba al vampiro en su ano. Con brutal
04:58destreza, los hizo penetrarla en simultáneo. Su interior se cerró como una trampa viva. Las
05:05paredes musculares de vagina e intestino se contrajeron con una fuerza antinatural,
05:10estrangulando cada centímetro que entraba. Ambos gruñeron al unísono. No era placer,
05:16era un campo de batalla donde cada embestida podía costarles el miembro. Diana se arqueó,
05:22dominando con oleadas de contracciones que arrancaban gemidos ahogados, obligándolos a
05:27moverse a su ritmo para no perderse dentro de ella. Al menos intenten no morir ahí dentro.
05:33Río con descaro, disfrutando más de sus expresiones y olores que de sus cuerpos frágiles
05:38frente a su poder. Si se descuidaban, su sexo los devoraría hasta destrozarlos. Los dos se
05:45aferraron a la desquiciada, moviéndose al máximo de sus fuerzas. Sus jadeos se volvieron gruñidos y,
05:52frágiles ante aquella máquina de guerra, alcanzaron un orgasmo brutal que los exprimió como ofrendas.
05:58La loba apretó en su interior, disfrutando apenas del calor de los fluidos que liberaron,
06:04insignificantes frente a su descomunal ser. Al terminar, quedaron en silencio, jadeando.
06:10No querían que la alicántropa revelara sus identidades, pero tampoco habrían sido capaces
06:15de sobrevivir un minuto más dentro de ella. Lía, tendida en el suelo bajo ellos,
06:21aún sentía las contracciones recorriendo su cuerpo mientras miraba con horror. Ver a Oscar en
06:27aquella situación, entregado a alguien que no era ella, le provocaba un dolor en el corazón que no
06:32había experimentado en nueve siglos. La alicántropa expulsó a los dos cuerpos de su interior y los
06:38dejó caer como despojos, sin valor alguno. Luego bajó la mirada hacia la vampira que seguía allí,
06:45atrapada bajo ella. Limpiame, o les diré a estos dos quién eres y lo que huelo en ti.
06:51Seguro que no querrás tener esa conversación cuando todo esto acabe. La loba dejó que unas gotas de
06:57fluidos cayeran sobre el rostro de Lía mientras se arrodillaba, acomodando su sexo sobre su cuerpo.
07:03Con brusquedad se acuclilló sobre su cara, la sujetó del cabello y tiró de él con violencia,
07:09obligándola a hundirse en su vulva palpitante, aún convulsionada por las contracciones que casi
07:14habían arrancado los miembros de Oscar y Andrés.
07:17Chupa, limpia, arráncame hasta la última gota, o abriré el hocico aquí mismo y dejaré que sepan
07:23qué tan podrida estás por dentro, gruñó, su voz entremezclando deseo y sentencia.
07:29Lía tragó saliva. Su cuerpo temblaba, no por falta de poder, sino por la certeza de que cualquier
07:36movimiento en falso destruiría la farsa de anonimato que la mantenía a salvo. Cerró los ojos, abrió la
07:43boca y recibió de golpe el peso sofocante de Diana contra su rostro. La licántropa no buscaba
07:49delicadeza. Frotaba con violencia, restregando cada pliegue húmedo contra su boca y su nariz,
07:55ahogándola en su flujo ardiente. Al principio lamió con lentitud, recorriendo con la lengua desde
08:01la entrada de la vagina hasta el clítoris, tragando el sabor salado y amargo que goteaba sin pausa.
08:07Diana gruñó, arqueando la espalda, exigiendo más. Con un tirón brutal de cabello le marcó el ritmo.
08:14Círculos en el clítoris, succión firme. Mientras dos dedos se hundían en su interior para remover
08:20los restos de los hombres y empujarlos directamente hacia la lengua de la vampira.
08:25Traga. No desperdicies nada, escupió la loba, empujando aún más su cadera contra su cara.
08:32Lía obedeció. Lamía el flujo que resbalaba, metía la lengua en la abertura, succionaba con
08:38fuerza. El clítoris duro de Diana palpitaba en su boca, y con cada roce la loba apretaba los muslos
08:45hasta casi sofocarla. La vampira alternaba. Rodeaba con la lengua la cabeza del clítoris. Luego descendía
08:52a la entrada, hundiéndose lo más profundo posible. Sus manos tensas se atrevieron a intervenir. Dos
08:59dedos en la vagina, uno en el ano, rascando y arrastrando lo que quedaba de los cuerpos
09:04anteriores. Diana gruñía con placer animal. Separó con sus propios dedos los labios mayores,
09:12obligando a Lía a limpiar cada pliegue, cada gota, hasta lo más íntimo. El sabor metálico del semen
09:18mezclado con fluidos impregnaba todo, y la vampira lo lamía con frenesí, incluso lo que goteaba por los
09:24muslos. Exaltada por el servilismo, la loba introdujo de pronto tres dedos en la boca de Lía,
09:31empapados en sus jugos, haciéndola chuparlos como otro sexo. Luego los llevó a su clítoris y empezó a
09:38frotarlo ella misma, manteniendo la cabeza de la vampira fija contra su vulva. El estallido no tardó,
09:45un orgasmo feroz sacudió su cuerpo, bañando la lengua de Lía con un chorro espeso que la obligó a
09:50tragar entre jadeos ahogados. Diana la sostuvo contra sí un minuto más, disfrutando sola de
09:58aquel clímax, hasta que al fin dejó caer la cabeza de la vampira contra el suelo. Observó su rostro
10:04cubierto de fluidos, la boca abierta, el pecho subiendo y bajando al borde del colapso. Al menos
10:10me hicieron venir. Con lo poco usables que son los tres, rió la licántropa mientras se incorporaba,
10:16lista para continuar su paso de depravación, olfateando a sus próximas presas. Mientras tanto,
10:23el ambiente de la fiesta se volvía cada vez más sofocante. Cuerpos, gemidos, sudor, el hechizo
10:30de lujuria saturando el aire. Todo golpeaba a los asistentes como una tormenta. La joven Olfuma
10:37sentía que su autocontrol se tambaleaba. Cada respiración era una batalla contra la bestia que
10:43rugía en su interior, ansiosa por desgarrar y saciarse. A pocos pasos, Tiranus no dejaba de
10:49mirarla y oler a la cachorra. Sabía lo que estaba en juego. La sangre de Diana corría por sus venas,
10:57una herencia que podía ser bendición o maldición según cómo se domara. Y esa noche, Olfuma estaba
11:03al límite. Esta sensación es horrible. Murmuró, evitando su mirada. El enorme lobo de fuego, líder de
11:11la manada, sonrió y posó una mano sobre el hombro de la lobesna. Vas muy bien, pequeña. Con todo lo
11:18que se respira aquí, diría que ya vamos por la mitad del evento y sigues intacta, dijo con suavidad.
11:25Ni siquiera Diana pudo con este ejercicio tan fácilmente cuando estaba recuperando el control
11:30de su bestia interior. ¿A Diana también tuviste que ayudarla tanto? Preguntó la lobesna con genuino
11:36interés. Es que, a veces siento que la bestia va a ganarme. Los enormes ojos de la cachorra se
11:43humedecieron. Siento que nunca podré ser como ella. Y eso me asusta, admitió Olfuma, desanimada.
11:51Tiranus apretó su hombro, firme pero con la calma de un líder. Aunque no lo creas, vas mucho mejor que
11:57ella, que Drex, Tatiana o incluso yo, aseguró con voz serena. Sé que llega un punto en el que piensas
12:04que
12:05nada de lo que haces sirve, pero créeme, no vas a fallar. Olfuma respiró hondo y asintió,
12:12recomponiéndose. Estaba cerca del límite, pero tener la guía de Tiranus en ese momento la ayudaba
12:17a mantenerse firme y concentrada. Gracias, murmuró. A pesar de todo, me alegra haberme
12:24transformado y ser una de ustedes. Tiranus sonrió apenas, retiró la mano de su hombro y se inclinó
12:31para quedar frente a sus ojos. A todos nos alegra que formes parte de esta manada. Y aunque ella no
12:38lo diga, eres el mayor orgullo de Diana. A veces me pregunto si no has hecho tú más por ella
12:43que ella
12:44por ti, dijo el enorme lobo de fuego con una sonrisa leve. Y a mí, como líder, me llena de
12:50orgullo ver
12:51crecer cada día a Tatiana y a ti. Las palabras le arrancaron a Olfuma una sonrisa. La presión
12:58interna seguía allí, alimentada por la orgía, pero sabía que contaba con su manada, y esa certeza
13:04le otorgaba una paz extraña, suficiente para resistir a la bestia y seguir luchando.
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