00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 240.
00:05Las espinas del amor entre una bruja y un caballero maestro santo.
00:10Roma aún respiraba los últimos ecos de la cena de caridad organizada cerca de cada Navidad por
00:16Valeria Dupont. La velada había alcanzado cifras históricas, prometiendo una feliz Navidad para
00:22los desamparados de la ciudad eterna. Las calles, sin embargo, permanecían desiertas,
00:28apenas iluminadas por farolas que proyectaban sombras largas y etéreas sobre las fachadas
00:33antiguas. Fabián y Andrés avanzaban en silencio, como dos espectros arrastrando el eco de sus propias
00:40tribulaciones. El caballero maestro santo Fabián estaba exhausto, no solo física sino también
00:47emocionalmente. La brillante noche de cámaras, luces y atenciones lo había drenado, pero lo que más lo
00:54carcomía era el peso invisible de María. Sabía que ella lo había visto todo, cada mirada, cada roce,
01:01cada sonrisa de Valeria. Sentía la furia de María en su pecho durante toda la gala, como si hubiera
01:07estado allí, observándolo y acusándolo en silencio desde la distancia. Andrés no estaba mejor. Apenas
01:14habían cruzado palabra durante el evento con Laura y, al terminar, el maestro santo Julián se había
01:20encargado de recoger a la ministra, dejando al demonio del Vaticano y a la ministra de los
01:25vampiros convertidos con asuntos sin resolver. Fue entonces cuando Andrés sintió la vibración de su
01:31teléfono. Una llamada inesperada. Sus ojos se entrecerraron al leer el nombre en la pantalla,
01:37y la incomodidad se reflejó en su rostro. «Es Laura», dijo, con un matiz de sorpresa,
01:43como si aún no lograra procesar lo que estaba ocurriendo entre ellos.
01:47«Voy a contestar». Fabián asintió, dándole espacio al legendario carnicero,
01:53aunque en el fondo sabía que debía enfrentar sus propios fantasmas. Dejó que la distancia lo
01:59apartara de Andrés y decidió llamar a María. Marcó su número con dedos temblorosos. El timbre
02:06del teléfono le pareció ensordecedor hasta que ella contestó al tercer tono. «Fabián», su voz estaba
02:12cargada de emociones contenidas. El silencio que siguió a su nombre pesaba como plomo. El caballero
02:19maestro santo sintió el dolor y la rabia de ella en cada respiración. «María, déjame explicar».
02:26Empezó, pero ella lo interrumpió de golpe. «¿Explicar qué? ¿Lo que todos vimos en la
02:32transmisión? ¿Lo que repiten todos los malditos medios del mundo? Las miradas,
02:37las sonrisas, los roces». Su voz se quebraba entre la furia y el dolor. «¿Crees que soy estúpida,
02:44Fabián? ¿Crees que no sé lo que está pasando?». Fabián suspiró, cerrando los ojos. Sabía que la
02:52bruja a la que amaba tenía emociones demasiado intensas y que, en ese estado, el diálogo era
02:57casi imposible. «María, no es lo que piensas». Su voz sonaba débil, sin la firmeza que solía
03:04caracterizarlo. «¿Entonces qué es? Explícame. ¿Qué más tiene que ocurrir para que yo deje de
03:11sentirme como una idiota fea y estúpida cada vez que ella aparece?». La clarividente casi gritaba,
03:17mientras Tatiana apenas lograba sostenerla entre sus brazos. Fabián respiró hondo, buscando palabras
03:24que sabía insuficientes. «María, sabes que Valeria solo juega para las cámaras. Tú misma la has visto
03:31en entrevistas, sabes cómo actúa delante de ellas. Yo nunca te traicionaría, María. Nunca». Su súplica
03:39era innegable. Al otro lado, hubo un largo silencio. La bruja respiraba con dificultad,
03:46intentando procesar sus palabras, pero el dolor seguía ardiendo. «No sé si puedo creerte,
03:52Fabián. Lo vi todo, y duele. Duele más de lo que imaginas». Su voz se quebró y el corazón de
03:59él
03:59se hundió aún más. El silencio volvió a extenderse. María estaba devastada, rota por lo que había
04:06presenciado. La imagen de Fabián con Valeria era insoportable. Él en su impecable traje blanco,
04:13recogiéndole en limusina, el brillo de la corbata plateada bajo los flashes, el glamour, las sonrisas.
04:20Ella nunca había recibido esa clase de atenciones, y esa diferencia la consumía.
04:25Se sentía traicionada no solo por lo visto, sino por el silencio que confirmaba sus peores miedos.
04:32Tatiana, la directora general de Oricalco, que había estado sosteniendo a su hermana,
04:37supo que había llegado el momento. Fabián le había contado que abriría el baile con Valeria y
04:43sería su pareja en la ceremonia a cambio de llevar a la ministra de los vampiros convertidos,
04:48obedeciendo las órdenes del cardenal Thompson y de Valencia.
04:52respiró hondo antes de hablar, consciente de que sus palabras podían ser lo único capaz de salvar
04:57la situación. María, Fabián no te engañó. Su declaración hizo que el rostro de la bruja se
05:05congelara. Me llamó para avisarme que sería pareja de Valeria por petición de los cardenales,
05:11y que lo hacía solo para poder cumplir con la misión de llevar a la ministra. María sintió un
05:16golpe de sorpresa mezclado con dolor. Una punzada de traición hacia su hermana,
05:22como si todo hubiera sido un plan cruel para hacerla sufrir. Pero, en lo más profundo,
05:27también un tenue alivio, la posibilidad de que hubiera una explicación para lo que había visto.
05:33—¿Por qué no me lo dijiste, Tati? —susurró María, con la voz quebrada.
05:38La directora se inclinó hacia su hermana, arrullándola contra su pecho como si quisiera
05:43calmar a una niña asustada. —Mírate, María. Si te lo hubiera dicho antes,
05:49o si Fabián lo hubiese hecho, habrías viajado a Roma y arruinado toda la fachada que,
05:54gracias a esto, vamos a poder aprovechar aquí en la purga —sentenció con firmeza.
06:00María la miró sin saber qué pensar. Sabía que su hermana era implacable,
06:05y si lo decía con tanta seguridad, debía ser cierto.
06:09—Aún así, el dolor seguía latiendo dentro de ella como una herida abierta.
06:14—Fabián te ama —continuó Tatiana. Y todo este plan tenía un propósito,
06:19que Andrés, como su escudero, empezara a representarlo en los eventos,
06:23para que Fabián no tuviera que estar presente en cada ocasión.
06:28Al otro lado de la llamada, Fabián escuchaba en silencio, incapaz de intervenir.
06:33Sabía que Tatiana estaba haciendo lo que él no podía, salvar la relación antes de que se rompiera
06:39del todo. Finalmente, María respiró hondo, intentando serenarse.
06:44—¿Estás segura de que no me engañó? —preguntó, todavía atrapada en emociones encontradas.
06:50Tatiana suspiró. —Sí, María. Fabián te ama, y puedes estar segura de eso.
06:57María se aferraba al abrazo de su hermana mientras la llamada seguía abierta. Sentía que el mundo se
07:04le había desmoronado, pero esas palabras parecían recomponer, poco a poco, los fragmentos. La imagen
07:11de Fabián y Valeria juntos, tan perfectos, seguía quemando en su mente, aunque el temple y la cordura
07:17regresaban con cada frase de Tatiana. —María, te amo —dijo Fabián por fin, con un susurro suave
07:24pero cargado de sinceridad. Sé que esto te ha herido, y no puedo pedirte que lo olvides.
07:30Pero juro que todo lo que hago es para protegerte. Todo fue parte de mantener la fachada con los
07:36cardenales y cumplir los planes de Bambertoken, para que podamos seguir juntos. Pero tú eres lo
07:42único real en mi vida. Nunca lo dudes. María cerró los ojos, dejando que las lágrimas corrieran por su
07:49rostro. Comprendía que había perdido el control como tantas veces desde niña, pero el dolor en su
07:55pecho seguía siendo tan intenso que apenas podía respirar. —Está bien. Te creeré —dijo con voz
08:02temblorosa, aunque más firme que antes. —Pero, Fabián, no me vuelvas a ocultar nada. No sé si podría
08:10soportarlo otra vez. Tatiana suspiró aliviada al ver a su hermana reaccionar con más calma que en sus
08:16habituales explosiones. Aún así, como directora sabía que no siempre podría detener la tormenta,
08:22especialmente cuando Fabián tuviera que regresar a Roma. —Lo sé, María. Lo sé —respondió Fabián,
08:30aliviado de escucharla. —Supongo que tendremos que diseñar un nuevo protocolo para que estés
08:36tranquila cuando yo deba volver. María dejó escapar una risa entre lágrimas, y ese sonido fue para él
08:43más sanador de lo que podía imaginar. El silencio que siguió estuvo cargado de tensión, pero también
08:49de alivio. Tatiana estrechó aún más a su hermana, consciente de que la llamada debía terminar de la
08:55mejor manera posible. —¿Cuándo vuelves? —murmuró María, cerrando los ojos y acurrucándose en brazos
09:02de Tatiana. —Mañana a primera hora. Antes de que salgas a cenar, ya estaré contigo —prometió Fabián,
09:09rogando que sus palabras fueran suficientes. —¿Me llamarás cuando salgas? —preguntó ella,
09:16cansada, dejando que el agotamiento finalmente la venciera. —No he dormido bien estos días. Mejor
09:23iré a descansar en cuanto colguemos. —Ve, amor —suplicó él desde Roma. —Yo empacaré todo para
09:30poder salir temprano. —Fabián —susurró ella. —Si de verdad me amas, no me hagas pasar por esto
09:37otra vez. —No sé si podré soportarlo. —Intenta descansar —le pidió él, esforzándose por mantener
09:45la calma que ella había logrado recuperar. —Encontraremos la forma de que esto no vuelva
09:50a atormentarte. —Te lo juro. —Fabián, estoy en mi límite. Te ruego que no tardes —se despidió,
09:58conteniendo las lágrimas. —Te amo, María. Mañana estaré contigo —respondió él,
10:04con la impotencia de no poder hacer nada más.
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