00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 222.
00:05Un licántropo que convierte y abandona nunca se perdona. El dios de la muerte atlante caminaba
00:12con paso firme por la mansión de Polanco, hoy convertida en la sede principal de la
00:16purga en Ciudad de México. Los pasillos parecían susurrar su apodo, el atormentador, cada vez que
00:23el licántropo blanco atravesaba el ala oeste en dirección al salón donde se reunía la manada,
00:28parte del segundo equipo de purgadores. Apenas habían pasado dos días desde su matrimonio
00:34con la directora general de la purga, Tatiana González, tras el operativo relámpago en la
00:39capital ecuatoriana. Por su propia naturaleza, Drex no podía llevar el anillo de oro en el dedo. Su
00:46primera transformación lo destrozaría en un instante. Lo guardaba en un compartimento de su uniforme de
00:53oricalco, capaz de mutar y adherirse al pelaje para volver intacto a su forma humana sin perder nada
00:58de lo que llevara adentro. Le había añadido una pequeña cadena de oro para manipularlo con mayor
01:04facilidad y, mientras avanzaba, lo revisaba una y otra vez con la mano. Descendió hacia el nivel
01:10inferior del ala oeste, donde un salón había sido adaptado como guarida improvisada para los lobos.
01:17Sonrió al percibir el aire. Durante su ausencia, la servidumbre de la archicondesa había limpiado el
01:23lugar, instalado difusores eléctricos con fragancias y retirado todos los muebles, dejando el corredor
01:29vacío y adornado únicamente con retratos de la vampira en las paredes. Era como si supieran preparar
01:35un territorio reservado para las máquinas de muerte del archiconde. Un nuevo olor lo alertó. Raúl,
01:42el skinwalker líder del segundo equipo, se dirigía también hacia la guarida. Aunque no era licántropo,
01:49su vínculo con los animales le había ganado el respeto de la manada, al punto de que en misión
01:54obedecían sus órdenes como si fuera uno de los suyos. Pero esa vez no estaban en operativo.
02:00—Vaya, no me digas que Tatiana les dio misión a ustedes antes que a nosotros —bromeó el lobo
02:06blanco, soltando una carcajada. —No, no hay misiones programadas. Estoy aquí por petición de tiranos —respondió
02:15Raúl con cierta tensión. —Hueles a Alexia. Supongo que eres su nuevo mejor amigo estos días —dijo
02:22Drex, con un tono que se endureció de inmediato. —Oye, yo solo soy la paloma mensajera. No tengo
02:29nada que ver en sus asuntos —se defendió Raúl, incómodo. —Bien, en ese caso, entremos —concedió
02:37Drex. Se acercó al lector biométrico, pero la puerta se abrió antes de que lo usara.
02:43Olfuma los recibió con una sonrisa. El salón se mantenía igual que antes del viaje a Ecuador,
02:49con las paredes marcadas por garras y grietas, huellas de los excesos de fuerza.
02:55—Hola. La joven bruja, con mente de un mes y cuerpo de 18 años, los saludó con efusividad,
03:01abrazándolos y aspirando profundamente su aroma, como si quisiera grabarlos en su memoria.
03:07—Tiránus y Diana rieron ante el gesto de la cachorra y los invitaron a pasar.
03:12—Drex, Raúl, los estábamos esperando —dijo el líder de la manada, su rostro surcado de cicatrices.
03:20—Tatiana no está, y conviene que se entere solo más tarde.
03:24—No es buena idea que presencie esto ahora.
03:27—¿De qué hablas? —preguntó Drex, desconcertado.
03:30—Es más probable que el infierno se desate entre Alexia y Tatiana que entre Alexia y Olfuma,
03:36explicó el lobo de fuego.
03:38—Y es más sencillo cuidar de una sola cachorra entre tres que de las dos al mismo tiempo.
03:44—¿Quieren que Alexia hable con Olfuma?
03:46—se sorprendió Raúl.
03:48—Es un gran paso.
03:49—¿Están seguros?
03:51—Yo no, intervino Diana con visible disgusto.
03:54—Pero no puedo negar que, en medio de esa maldita explosión en la iglesia,
03:58Alexia fue lo único que protegió a Olfuma.
04:02—No le puedo impedir que quiera darle las gracias.
04:05—Entiendo.
04:06Raúl esbozó una leve sonrisa.
04:09—¿Quieren que la traiga?
04:10—Sí.
04:11—Estará bajo la supervisión de Tyrannus, Drex y Mía, y en un lugar cerrado,
04:16respondió Diana con firmeza.
04:19—Perfecto.
04:20Está en los pisos inferiores, no tardaremos, asintió Raúl, saliendo de inmediato.
04:26—¿Tú ya hablaste con Alexia?
04:29—preguntó Olfuma con la inocencia de quien aún aprendía a habitar ese mundo.
04:34—No, pequeña, todavía no, respondió Drex con una sonrisa irónica,
04:39sorprendido de que ella se preocupara por él y no al revés.
04:43—Pero no pienses en mí ni en lo que tenga que hablar con ella.
04:46—Tú eres Olfuma, hablas por ti misma, y me alivia saber que esa loba, al menos,
04:52hizo una cosa bien.
04:54Olfuma lo miró con los ojos muy abiertos, lo olió y percibió su calma.
04:59Estar cerca de él era sentirse a salvo, con la certeza de que nadie podría hacerle daño
05:04porque Drex lo mataría y le arrancaría el alma a mordiscos.
05:07—Me alegra no estar sola, confesó con un dejo de temor.
05:11—Yo no podría sobrevivir sola como hiciste tú, Drex.
05:16—Y es mejor que no puedas.
05:19Es un infierno disfrazado de fuerza, un pantano de vómito y vísceras vampíricas,
05:24gruñó el lobo blanco antes de suavizarse.
05:27—Pero creo que hoy, pequeña, tú me has ayudado a mí.
05:31—¿Yo?
05:32—preguntó sorprendida.
05:33—Por supuesto que tú, dijo Drex, acercándose a la cachorra y revolviéndole el cabello
05:38con una de sus enormes manos.
05:41Desde que regresamos, viendo cómo se puso Tatiana por culpa de ella, me he sentido culpable
05:46de haberla dejado vivir en el Templo de Paz.
05:49No haber atacado.
05:51Pero saber que te cuido en Carolina hace que todo ese día tuviera un propósito.
05:56—Y eso me tranquiliza.
05:58Diana apretó la mandíbula.
06:00Si hubiera sido por ella, le habría arrancado la garganta a Alexia el día del reto en la
06:05sierra de Santa Catalina.
06:07Pero la colosal loba se rindió antes de que pudiera hacerlo, y ahora, aunque le incomodara
06:12admitirlo, encontraba peso en las palabras del lobo blanco.
06:16—Le daré dos minutos.
06:18Y quiero a ustedes dos atentos a la traidora.
06:21Una vez que alguien demuestra ser un corazón de rata, nunca se sabe cuándo volverá a apuñalar
06:26por la espalda, espetó la desquiciada, con ira contenida.
06:30—Creo que tienes razón en que Tatiana no esté presente, rió Drex, inclinándose
06:36junto a Olfuma.
06:37—¿Qué te parece si me siento aquí, a tu lado, mientras hablas con ella?
06:42—Sí.
06:43La lobesna lo abrazó con fuerza, aferrándose al dios de la muerte.
06:48Diana se apostó tras la puerta mientras Tirano se plantaba al frente del salón, aguardando
06:53el regreso de Raúl con la licántropa.
06:56Finalmente sonó el acceso y Diana lo abrió con su patrón biométrico.
07:00Raúl apareció primero, pero el olor de Alexia tensó a todos de inmediato.
07:06—¿Podemos pasar?
07:07—preguntó el skinwalker, alzando las manos.
07:10—Entren.
07:11—Rugió Tyrannus, y en su voz ardieron brasas contenidas, listo para reducir a cenizas a la
07:17traidora si era necesario.
07:19Raúl y Alexia avanzaron despacio, manos en alto, procurando no parecer una amenaza.
07:26Diana cerró tras ellos, ahora estaban encerrados con la manada.
07:30—No cometan el error de creer que esta es su guarida, sentenció la desquiciada, clavando
07:35los ojos en Alexia.
07:38—Especialmente tú, corazón de rata.
07:40Para ser clara, lo único que tengo contra el pastor de animales es que aún te dirija
07:45la palabra.
07:46—Gracias por permitirme esta oportunidad, respondió Alexia, con un dejo sincero.
07:52—En verdad me alegra haber perdido contra ti ese día.
07:56Creo que necesitaba recuperar claridad.
07:58Viniste porque Olfuma quiere hablarte.
08:01No porque yo quiera escucharte, replicó Diana, mostrando apenas los colmillos.
08:07Tyrannus permaneció en silencio.
08:09No había necesidad de repetir un enfrentamiento.
08:12Diana ya había derrotado a Alexia, obligándola a rendirse para salvar la vida.
08:18—Olfuma, habla sin miedo.
08:20—Tu manada está contigo, dijo el lobo de fuego, con voz dura pero firme.
08:25—Deja que te escuche.
08:27La cachorra dio un paso al frente, con timidez y gratitud en la mirada.
08:32—Gracias por lo que hiciste en la misión pasada.
08:35Cuando todo explotó, recuerdo que salí volando y solo escuchaba a Diana gritándome,
08:40y te vi defendiéndome.
08:42Alexia inclinó la cabeza, abrumada por los sentimientos.
08:46—Eres la primera loba que me dice esa palabra en muchos años.
08:49Se cubrió el rostro para recomponerse.
08:52—Me alegra que estés bien.
08:54—Alexia.
08:55—Una pregunta.
08:57Continuó la cachorra, más confiada al sentir la calma de Drex junto a ella.
09:02—¿Por qué evitas mirarlo?
09:04—¿Te avergüenza haberlo abandonado?
09:05—Alexia cerró los ojos.
09:08—Un segundo entero sin saber qué hacer.
09:10—Parece que le hiciste una pregunta difícil.
09:13—Cachorra.
09:14—Rió la desquiciada, oliendo la tensión en el aire.
09:18—Por respeto, responde antes de huir como la rata que eres.
09:22—La traidora tragó saliva.
09:24No se atrevía a mirar más allá de los pies de Olfuma.
09:27Mucho menos al lobo blanco al que había convertido y abandonado dos veces en la misma transformación.
09:34—Yo, las palabras se le quebraron.
09:36—¿Qué pasó con Alexia la invencible?
09:39—escupió Diana con furia contenida.
09:41—¿Una derrota en tu historial y ya olvidaste hablar?
09:44—¿O lo que se te olvidó fue pensar?
09:47—Raúl observaba en silencio.
09:49Sabía que estar allí era un premio y una prueba.
09:52La única oportunidad de Alexia de ser aceptada por esa manada tenía un solo nombre, Olfuma.
09:59—Responde la pregunta, Alexia, ordenó Tiranus con voz de fuego.
10:04—No es educado entrar en la casa de alguien y no contestar cuando se te interroga.
10:09—Yo, supongo que tengo miedo de lo que él tenga para decirme.
10:13Balbuceó Alexia, las palabras atropellándose.
10:17Drex la observaba desde el suelo, sentado al lado de Olfuma,
10:21transmitiéndole a la cachorra la certeza de que nada podría ocurrirle.
10:25No había ser más poderoso en el mundo que el licántropo blanco,
10:29y a pesar de solo tener un mes de vida,
10:31esa verdad era tan indiscutible como el sabor de la carne o la intensidad de los olores.
10:37—Entonces no tienes nada mejor que decir, gruñó Diana,
10:40abriendo la puerta sin apartar la mirada de Alexia.
10:43—Así que lárgate.
10:45Y por si no lo recuerdas de la vez que barrí el suelo contigo,
10:48no te quiero cerca de las cachorras.
10:50—Lo sé, cerró Alexia, apresurándose hacia la salida.
10:55—Gracias, Olfuma.
10:57La lobesna sonrió, viendo cómo Alexia y Raúl se marchaban con el corazón acelerado,
11:02deseando poner la mayor distancia posible entre ellos y aquel lugar.
11:07Fuera de la manada, nadie disfrutaba estar allí,
11:10ni siquiera alguien tan respetado por los licántropos como el propio Skinwalker.
11:15Diana, al fin, se relajó y retomó su puesto en la pared,
11:19junto a aquella que ahora llevaba su sangre y a la que amaba como a una hija.
11:23Ella la había convertido,
11:25y ese lazo las mantendría unidas hasta el último día de sus vidas de lobas.
11:29—Gracias.
11:30—Gracias.
11:30—Gracias.
11:30—Gracias.
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