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  • hace 2 semanas
William Ospina, escritor y columnista de El Espectador, lee su columna "Cuando los árboles mueven el viento”. En ella hace una reflexión sobre el cumplimiento de la ley establecida por el Estado: "unas leyes severas, incluso inflexibles, como en la naturaleza, son necesarias, pero esas tienen que ser las que dicta la costumbre y el sentido común: lo extraño es que haya leyes que nadie reconoce, que nadie acata o, peor aun, leyes que no logran tener utilidad porque ni siquiera tienen sentido".

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00:01Cuando los árboles mueven el viento. He oído decir que hay países que no tienen
00:07una constitución escrita. Son países de una larga historia donde los grandes asuntos de la vida y
00:13los pequeños asuntos del Estado se rigen por las tradiciones, por la costumbre, por el espíritu de
00:20las leyes y por el sentido común. Hay sociedades en cambio donde se piensa que cada cosa de la
00:27realidad tiene que estar reglamentada, y me recuerdan aquel libro oriental que legislaba
00:33sobre todas las circunstancias humanas y en el que se lee que un viernes por la tarde un sastre
00:38no puede salir a la calle con una aguja. Caprichosas normas añadidas a la realidad por el ocio de algún
00:46legislador y que están en el otro extremo de las prolongadas costumbres a las que se ha llegado
00:51sin duda por una experiencia de años o de siglos. Es cuando faltan las costumbres cuando terminamos
00:59legislando sobre todo. Y Nietzsche tenía razón cuando dijo que cualquier costumbre, hasta la
01:05más inexplicable, como la costumbre de los camchadales, de que no se puede quitar el hielo
01:10de las botas con un cuchillo, o la de los japoneses de que no se deben pinchar los alimentos con
01:16los
01:16palillos y no sólo tomarlos con ellos. Cualquier costumbre, decía, es preferible a la falta de
01:22costumbres. Hace días tuve un sueño extraño. Soñé que alguien me decía que la Constitución no
01:31es la solución sino que la Constitución es el problema. Al despertar me pregunté qué querría
01:38decir aquel sueño, y fue entonces cuando recordé que hay países que no tienen Constitución escrita,
01:44o que al menos no dependen de ella de una manera tan paralizante como el nuestro.
01:51Más de una vez he oído decir que en los países donde más abundan las leyes es donde más se
01:56las
01:56transgrede. Y Colombia parece hecha para demostrar esa afirmación. Aquí no son unos cuantos infractores
02:03los que se atreven a transgredir la ley. A veces sentimos que la sociedad entera tiene la tendencia
02:08a transgredirla. Y más asombroso es advertir que incluso la transgreden los encargados de dictarla,
02:14los encargados de aplicarla, los encargados de sancionar su violación. Naturalmente cuanto más se
02:21la profana, más se alza el grito de alarma, más se proclama el anatema, más nos estremecemos de un
02:28sentimiento de escándalo sincero o simulado, y sin embargo nos resultan muy familiares las expresiones
02:34por debajo de cuerda, por debajo de la mesa, aquí entre nos, cómo arreglamos, cómo voy yo, cómo le
02:44hacemos. Unas leyes severas, incluso inflexibles, como la naturaleza, son necesarias. Pero esas tienen
02:53que ser las que dictan la costumbre y el sentido común, aquellas cuya validez todo el mundo reconoce.
02:59Lo extraño es que haya leyes que nadie reconoce, que nadie acata, o peor aún, leyes que no logran
03:07tener utilidad porque ni siquiera tienen sentido. Si una licencia de conducción es la prueba de que
03:12alguien sabe manejar un vehículo, ¿por qué habría de tener caducidad? Corre alguien el riesgo de que
03:19se le olvide manejar de la noche a la mañana. Yo llevo casi treinta años hablando de los terribles
03:25dramas de la convivencia en nuestro país, de la violencia que nos arrebata día tras día vidas
03:31de ciudadanos, de la falta escandalosa de trabajo formal, de la crisis tremenda de la justicia, de
03:39las cosas que hacen que Colombia sea uno de los países más desiguales del mundo, de nuestro pobre
03:43acceso al conocimiento, de la creciente pérdida de libertad que nos impone este modelo, de los antiguos
03:50y mezquinos poderes que continuamente impiden la paz. Qué asombroso es leer en el preámbulo de
03:58nuestra Constitución vigente hace ya treinta años estas palabras. Comillas. El pueblo de Colombia en
04:07ejercicio de su deber soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente,
04:13invocando la protección de Dios y con el fin de fortalecer la unidad de la nación, y asegurar a sus
04:19integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad
04:29y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice un orden político,
04:36económico y social justo, y comprometido a impulsar la integración de la comunidad latinoamericana,
04:43decreta, sanciona y promulga la siguiente Constitución Política de Colombia.
04:51A veces pareciera que en nuestro mundo las palabras van por un camino y la realidad va por otro.
04:59Hace mucho tiempo Barba Jacob escribió aquellas palabras paradójicas,
05:03la paz es mi enemigo violento y el amor mi enemigo sanguinario. Aquí por lo menos es evidente que
05:10las palabras no han bastado para lograr que los hechos ocurran. Un famoso pensador afirmó que no
05:16son las constituciones las que hacen a los países, sino los países los que hacen a las constituciones,
05:20y que es un error pensar que son los árboles los que mueven el viento.
05:26Pero quisiera reflexionar aquí no sólo sobre la ley, sino sobre la letra de la ley, sobre el lenguaje.
05:33Ningún lenguaje es inocente, pero el de la ley bien podría ser el menos inocente de los lenguajes.
05:41Sabemos que son los pueblos los que hacen las lenguas, y que son tardíamente los gramáticos quienes
05:46los codifican y sistematizan sus leyes. Pero eso no significa que los pueblos no puedan volver a crear,
05:53modificar, reinventar los lenguajes. La lengua sólo está viva si se mueve, si dialoga con el mundo,
06:00si toma continuamente el pulso de la realidad, si se deja electrizar y modificar por ella.
06:07Sin embargo, a menudo la gramática, que es una parte de la lengua y no su dueña,
06:12tiende a asumir el papel de guardiana severa de una pureza que a menudo no es más que un molde
06:18que inmoviliza la lengua y corre el riesgo de fosilizarla. Grande era el latín, pero si unos
06:25tribunales hubieran impedido su transformación, hoy no existirían el francés, ni el italiano,
06:31ni el portugués, ni el inglés, ni el romano, ni esta lengua que hablamos. Alguna vez Borges se
06:38atrevió a llamarla ese latín venido a menos, el castellano. Y es verdad que por mucho tiempo el
06:45castellano perdió el poder reflexivo del latín, su intensidad filosófica, su perspicacia científica,
06:53siguió sometido a las pautas y a veces a las tiranías taxonómicas del latín, perdió la fuerza
06:59oratoria, la lógica jurídica y hasta el esplendor literario de la lengua de Séneca, de Lucrecio,
07:06de Plinio, de Cicerón y de Virgilio. Pero fatalmente tenía que perder lo que perdió para
07:13poder ganar lo que ha ganado. Para mí como escritor siempre ha sido muy importante pensar
07:18en el modo como llegó a estas tierras la lengua que hablamos. A un continente donde no existía
07:26la propiedad privada, el principio de la propiedad llegó en el filo de la espada. Pero el sentido de
07:34la propiedad llegó con la ley. Es quizá por eso que aquí donde estaba el reino de la tradición oral,
07:42el título de propiedad se llamó la Escritura, con un sentido casi bíblico, inquietantemente religioso,
07:50y desde muy temprano el peso de la ley positiva primó sobre el poder de la costumbre. Mucho tiempo
07:58en los campos fieles a la vez a la fuerza del mestizaje y acaso a una herencia de hidalgos,
08:04aquí se respetó la palabra antes que la intimidación de los códigos. Pero si ya había una distancia, un
08:11vacío, una zona de frío y a veces incluso un abismo entre la realidad y el lenguaje, esa distancia empezó
08:18a
08:19ser mayor entre la letra de la ley y la conducta. Mucho se sabe que la ley es un límite.
08:28Mucho se
08:29sabe que una vez establecida legítimamente tiene poder coercitivo. Mucho se dice que la ley es la
08:36garante del orden social, porque de no ser por ella el hombre sería un lobo para el hombre. Pero
08:42todavía nos falta garantizar que a cambio de que el hombre no sea un lobo para el hombre,
08:46no estemos permitiendo que el Estado sea un lobo para el hombre. ¿Qué Estado es el que
08:53supuestamente garantizará nuestro orden social, nuestra convivencia, nuestra dignidad, nuestra
08:59prosperidad? ¿Basta que lo llamemos Estado para que automáticamente se tenga por legítimo? ¿Y qué
09:06podría pasar cuando muere el consenso o cuando se hace evidente que el consenso no existía? Este Estado,
09:14que le debemos a santo Tomás de Aquino, a Hobbes, a Montesquieu, a los collares de sangre como los
09:21llamó Giovanni Papini de la Revolución Francesa, a los cañones de Napoleón, ¿si interpreta suficientemente
09:28este mundo distinto, su naturaleza, su mestizaje, su complejidad cultural, y el lenguaje en que lo
09:36consagramos en nuestras constituciones, en nuestras leyes, sí nos ha permitido hablar con una lengua
09:42libre? Mucho hemos cambiado en el último siglo para que nuestra lógica y nuestras premisas
09:49culturales sigan siendo las mismas de don Miguel Antonio Caro. Yo entiendo que hace 130 años todavía
09:56estuviéramos sometidos al Dios de Israel, a la lengua de Castilla, a las instituciones de Francia y a
10:02los tribunales de Roma, yo entiendo que la misa se dijera en latín, y que las normas se amonedaran
10:08en la jerga singular de los tribunales y en el dialecto especializado de los tribunos. Pero ese
10:16sueño que tuve me hace formular una pregunta, ¿no conviene que los asuntos de la vida se tramiten
10:21en el lenguaje de la vida? ¿Hasta cuándo tendremos que creer que nuestra vida cotidiana, nuestros esfuerzos,
10:29nuestros amores, nuestros desvelos, nuestros sueños, sólo pueden tramitarse en la lengua de los tribunales?
10:38Llevamos mucho tiempo viviendo entre el paraíso perdido y la tierra prometida. Aquí, donde la ley
10:46siempre le dio la razón al más fuerte, y donde los que desconocían la Escritura vieron que la Escritura
10:53ponía sus tierras en manos de otros, aquí donde tenemos rostros y sueños y manos mestizos, pero
11:00tenemos que tener romanos la lengua y el corazón, podríamos atrevernos a sospechar que hay una razón
11:07profunda para que la ley no haya entrado profundamente en nuestras conciencias. Alguna vez la ley se hizo contra
11:17nosotros, pero siempre se hizo sin nosotros, sin que cupieran en ella estos toches, estos guayacanes,
11:25estos ríos de barro, estas selvas, estos páramos, estas viejas mitologías, estos viejos pactos con la
11:33tierra, estos cestos llenos de viejas palabras, estas serranías tatuadas de jaguares y de mapas del cielo,
11:41estos pies que se atreven a pisar la tierra, esta sagrada sangre seca en la llanura de las lanzas
11:48rotas, y tal vez lo que necesitamos es una ley húmeda de nuestra saliva, encendida en estos volcanes,
11:57arrullada por esta música, una ley en cuyo espejo podamos ver belleza en nuestros rostros y antigüedad
12:06en nuestras miradas. Tal vez sólo entonces, como oyendo una voz muy profunda que viene de las
12:14tumbas y de las estrellas, cada uno de nosotros sentirá que esa es una ley viva y noble que vale
12:24la pena respetar, que vale por su capacidad de ayudar y no de intimidar, y sentiremos que transgredirla
12:33sería dolorosamente traicionarlos.
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