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  • hace 12 horas
Desde la Catedral Primada de América, el Sermón de las Siete Palabras resuena con la fuerza serena de la séptima expresión de Jesús: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23,46).

En la reflexión de Sor Lourdes Martínez Arcángel, esta frase no se queda en el umbral de la muerte: se vuelve una esperanza radical frente a la injusticia, la violencia y el abandono. “La historia no está perdida”, se insiste, pero también se recuerda que esas manos del Padre “necesitan nuestras manos”, nuestro esfuerzo, para salir de la indiferencia y no ser cómplices del mal.

La homilía aterriza en un llamado urgente: recuperar la amabilidad como salud emocional y como cultura del cuidado, especialmente en tiempos de crisis personales y sociales marcadas por el mal uso de redes y la falta de trato humano. Cuidar la palabra —evitar herir, humillar o despreciar— también es una forma concreta de proteger vidas y acompañar a quien atraviesa depresiones, ansiedades o pensamientos de desesperanza. Y en ese horizonte, la amistad verdadera aparece como refugio y responsabilidad: estar, sostener, alentar, consolar.

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Transcripción
00:00Es una invitación que se hace a cada cristiano, a cada cristiano de enfrentar la muerte con esperanza de la
00:10resurrección y la seguridad de ser recibidos por Dios.
00:15¿Cuánta paz para la persona que al momento de morir no se sienta vergonzada de presentarse ante su Padre, sino
00:24que pueda decirle, Padre aquí estoy, en tus manos me encomiendo.
00:31Pero aquí nos invita este grito de abandono de Jesús al Padre. Jesús nos invita a un firme compromiso con
00:44la vida.
00:46Desde una perspectiva social, esta palabra se convierte en un acto de esperanza enredicada.
00:55En medio de tantas injusticias, violencia, el abandono, la historia no está perdida, porque está en manos del Padre.
01:09Sin embargo, necesitan nuestras manos, nuestro esfuerzo, para salir de la indiferencia, de la complicidad con el mal.
01:20Es una invitación al abandono filiado y confiado en las manos de Dios ante las crisis de desesperación personales y
01:30sociales que estamos presenciando en el día a día.
01:38Provocado por la falta de amabilidad que hiere emocionalmente a las personas, la autosuficiencia que lleva al hombre y a
01:48la mujer de hoy a confiar más en sí mismo que en Dios.
01:54El mal uso de las redes sociales y la música es evidente y obscena, que se vende como producto de
02:04primera calidad.
02:06Aquí nos detenemos a destacar tres puntos que nos parecen neurálgicos al momento de acoger la invitación que nos hace
02:17Jesús en esa séptima palabra.
02:20Primero, recuperar la amabilidad como una forma de mantenernos sanos emocionalmente.
02:31El Papa Francisco, en su carta encíclica Fraternitutti, define la amabilidad como una manera de tratar al otro que se
02:42manifiesta en diferentes formas.
02:46Como amabilidad como un intento de aliviar el peso de los demás, como cuidado para no herir con palabras y
02:58con gestos.
02:59La amabilidad implica decir palabras que aliento, que reconfortan, que fortalecen, que consuelan, que estimulan, evitando a aquellas que entristecen,
03:16humillan, que irritan y desprecian.
03:19¡Gracias!
03:20¡Gracias!
03:21¡Gracias!
03:21¡Gracias!
03:22¡Gracias!
03:22¡Gracias!
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