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  • hace 13 horas
En el Sermón de las 7 Palabras, la voz de Sol Zoila María Mercedes López se detuvo en “Tengo sed” (Juan 19,28) como una confesión que revela, a la vez, la plena humanidad de Jesús —“como hombre sintió sed, como nosotros”— y una sed más honda: sed de amor, de paz, de igualdad, de justicia y de dignidad. No es solo una necesidad física: es una exclamación que interpela la vida cotidiana de un pueblo que busca sentido y salvación en medio de sus heridas.

Y es ahí donde la palabra se vuelve espejo: los políticos que dejan al país sediento, insaciables, agrandan la distancia entre promesas y dignidad; mientras los feminicidios y la violencia que atraviesa hogares y comunidades siguen dejando un rastro de luto y miedo. En el horizonte global, la guerra —con su carga de muerte y deshumanización— refuerza esa sed colectiva de paz real.

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Transcripción
00:00que han perdido la esperanza, en los sedientos de unos servicios públicos más dignos y equitativos,
00:09en los inmigrantes, en las mujeres y niños que están sediento del respeto a la vida,
00:16a la dignidad en todas sus dimensiones.
00:21Sigue diciendo Jesús, tengo sed.
00:25De ver a mi pueblo feliz y no exprimido, por los políticos que se sirven del pueblo y no que
00:34sirvan a él.
00:36Jesús tiene sed de paz.
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