00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 59.
00:06La primera orden del vampiro Archiconde de Purga. La noche empezaba a caer sobre Bogotá.
00:12Drex y Tatiana avanzaban por la carretera en la nueva camioneta del licántropo. La llevaba de
00:18regreso a casa, después de la frenética tarde que habían pasado en su apartamento. Ambos ya se
00:24habían bañado, pero el fuego en sus miradas los delataba. María ya había regresado, y habían
00:30quedado en cenar los tres juntos. Drex, tenemos que hablar, dijo Tatiana con una mueca de dolor en el
00:37rostro. No creo que esto vaya a funcionar demasiado para mí. ¿A qué te refieres? Preguntó él con un
00:44leve sobresalto. Drex, yo sé que te estás conteniendo al máximo. Tatiana jadeó, con dificultad para
00:52encontrar aire. Pero sigues siendo un maldito licántropo. Y yo, una humana.
00:58¿Dices que te duele? Drex sonrió mientras tomaba una curva.
01:02Sí, Drex. No puedo sentarme derecha, gimió Tatiana, entre placer y dolor.
01:09Todavía siento el espacio donde vas tú dentro de mí y... Me duele solo respirar. Te recuerdo que tú
01:15fuiste quien me apretó con las piernas y dijo, quédate a dormir adentro. Se relamió al ver la cara de
01:21Tatiana. ¿Puedo hacer un cambio de tema? Drex, en serio debemos encontrar una. Tatiana se reacomodó
01:29en la silla, buscando alivio. No puedo ni pelear. Eso suena excelente. Dijo el licántropo, con una
01:36sonrisa que no podía disimular. Drex. Tatiana respiró con dificultad. Le dolía cada centímetro
01:43del cuerpo. Ya me imagino el escándalo que hará María. Bueno, prepárate. Ya llegamos.
01:50¿Quieres que te baje alzada? Preguntó, tocándole la pierna.
01:55Ay, Drex. No estoy segura de que lleguemos vestidos y me alzas. Te prometo que lo haremos.
02:01No estoy segura de que llegar vestida sea la forma de convencerme.
02:06Tatiana sonrió con esfuerzo. Pero la verdad, creo que no llego sola hasta el ascensor. Drex
02:13estacionó y se apresuró a salir de la camioneta. Recogió a Tatiana en brazos y entró al edificio.
02:19Avanzó en silencio, con ella aferrada a su cuello y el uniforme de oricalco, hasta alcanzar
02:24el ascensor. Finalmente llegaron al apartamento, y afortunadamente María, como clarividente,
02:31abrió la puerta antes de que Drex tuviera que detenerse. «Hermana, qué milagro verte. ¿Te
02:38partiste un tobillo?» ironizó María con total descaro. «Yo de verdad no estoy segura de querer
02:44escuchar lo que tienes para decir». «¿Almorzaron?» «Una hamburguesa», respondió Drex. «Deja a las dos
02:52medias hermanas mías que llevas ahí en el sillón y ve a la cocina. En la olla hay comida que
02:57hice,
02:58aún está tibia. Sírvele a Tati un poco y paladeala». María se tapó la boca, riéndose. «No sea que se
03:06desarme si se sienta». «Mira, María. Jódete», gruñó Tatiana, con dolor. «Pero, gracias por cuidarme,
03:15por cuidarnos. Me alegra que lo reconozcas, hermana, y esta vez si estoy molesta contigo».
03:21«Drex Hall Crux», María lo señaló mientras se dirigía a la cocina. «Tati no sabe ni hacer un
03:28arroz, y tú la dejas a cargo de la comida». «¿Cómo iba a saberlo? No me contestes. ¿Sabes
03:34que es tu culpa? Te quedaste dormido y no lo niegues. Y antes de que empieces, sí, miré con
03:41mis poderes cómo les iba, pero tranquilos, que estaba en horario familiar y no vi las escenas
03:46para adultos», replicó María, de inmediato. «Y más te vale que te quede de experiencia.
03:53Tati no queda encargada de la comida nunca, bajo ninguna circunstancia. Y tu obligación
03:58es que coma decentemente». «Entendido, María. Perdón. Gracias», respondió Drex mientras le
04:06traía un plato de arroz con pollo, con la receta familiar. «¿Puedes comer o quieres que
04:12te dé?». María se acercó por detrás y le dio un golpe en la cabeza como si fuera un
04:16niño. «¿Qué te acabo de decir? ¿Y qué me acabas de decir tú, Drex?», replicó con
04:23molestia. «¿Qué parte de, Tati no es responsable de la comida y tu obligación es asegurarte de
04:28que coma bien? ¿Fue la que no entendiste?». «María, no exageres. Yo puedo comer sola. Y sin
04:36embargo, no desayunaste. Almorzaste una hamburguesa. Y no quiero saber qué te haya dado Drex. Aparte
04:43de eso, ¿qué más has comido?», insistió María con fuerza. «Si yo no te hiciera el
04:49desayuno cada mañana, no desayunarías, hermana. Y no me vengas a decir que estoy exagerando».
04:56Tatiana tomó el plato de las manos de Drex y empezó a comer en completo silencio, incapaz
05:02de sostenerle la mirada a su hermana. «En serio, parecen un par de niños». María sacudió
05:08las manos como si quisiera ahorcarlos. «Se supone que yo soy la inmadura de los tres,
05:13y ustedes deberían cuidarme». «No al revés. En eso tienes mucha razón, María. Lo siento,
05:21de verdad. Nos dejamos llevar, tienes razón». Drex se disculpó. «No hay excusas para justificarnos.
05:29Mejoraremos». El celular de Tatiana sonó, rompiendo la escena. Drex buscó el dispositivo
05:36y contestó por ella, colocándolo en su oído para que pudiera seguir comiendo. Sin embargo,
05:41la llamada era de Bambertoken. «Señor, Tatiana, ¿estás ocupada?», preguntó el vampiro al reconocer
05:49su voz. «No, señor. Estaba comiendo. Estoy con mi hermana y con Drex. ¿Desea que lo ponga
05:57en altavoz?», preguntó Tatiana, directora general de Oricalco en La Purga. «Si estás
06:03con ellos, sería lo adecuado. Lamento interrumpir tu espacio de alimentación, pero no sueles comer
06:09a esta hora». «Era un evento poco probable de predecir», dijo el vampiro con calma gélida.
06:16«Descuide, señor. Ya está». Les informo rápidamente la situación, comenzó sin rodeos.
06:23Oscar ha encontrado un vestigio de la muerte plata que se está integrando a Ragnarok en Quito,
06:29Ecuador. Eso solo refuerza los datos que Drex obtuvo de la sede que atacó hace un tiempo en
06:34Bogotá. «¿Cuándo nos movemos?». «Tatiana, en este momento soy el archiconde de La Purga. Mi
06:41territorio comprende desde Magallanes, en el sur, hasta los desiertos mexicanos, en el norte»,
06:47explicó Bambert Token. «Ecuador está dentro de mi jurisdicción, así que no veo motivos que te
06:53impidan trasladarte allá». «Tienes razón, señor. Perdón. Aún no me acostumbro al nuevo territorio,
07:01supongo», respondió Tatiana, algo avergonzada. «Iniciaré los preparativos mañana a primera hora
07:08para movernos antes de que termine la semana». «Excelente, Tatiana. No soy muy bueno en estos temas,
07:15pero, ¿me permiten hacer una pregunta?». «Ahórratela». «Bambert Token». «Sí,
07:21Tatiana y yo estamos». «Intervino el lobo». «No necesitas terminar la oración, Drex». «Entiendo»,
07:29«lo interrumpió el vampiro». «Quiero que sepan que no me importa, siempre que puedan mantener intactas
07:35sus funciones a mi servicio». «Tatiana, eres una pieza clave en mis operaciones, igual que Drex».
07:41«En adición, señorita María González, si lo desea, me encantaría ofrecerle un trabajo como
07:48asesora externa de la purga. Sus capacidades son invaluables y podría mantenerse cerca de su
07:54hermana». «Le ruego que piense en mi propuesta como una invitación sin fecha de caducidad»,
07:59concluyó con su acostumbrada maestría. «No les quito más de su tiempo».
08:04«¿Y colgó?», preguntó María, incrédula. «Deberías escuchar cómo terminamos nuestras
08:10disertaciones», bromeó el licántropo. «Drex, debes trabajar en tus chistes. Procura
08:16hacerlo solo en tu mente», bufó María antes de retirarse al cuarto. «Supongo que si los dejo
08:23solos no van a dar otro espectáculo, así que…». «Drex, Tati, me llevo un tarro de arroz a mi
08:29habitación. Cerraré la puerta y los veo mañana». «Los amo». «Eso salió bien», rió Drex al verla
08:37cerrar la puerta con fuerza. «Drex, nunca vuelvas a hablarle a Bambertocken de nuestra relación sin
08:43decírmelo». Tatiana lo miró completamente seria. «No me importa si hablan cochinadas con Fabián o con
08:50otros licántropos, pero no me gusta ni un poco que él sepa sobre nosotros». «Nunca». «Entendido». «Perdón.
08:58Igual se iba a enterar. Pero no te tomes esa atribución». «No con él. Te recuerdo que es mi
09:05jefe directo y el dueño de toda la mierda que se supone que estamos construyendo, o que queremos
09:10construir. Lo miró directo a los ojos dorados y lupinos». «¿O quieres que hablemos de todas las
09:16cochinadas que ya sabemos que ha hecho para llegar hasta aquí?» «Empezando por comprar mi amnistía ante
09:22los jueces de mi juicio. O si prefieres, pasamos por cómo te llevó a liderar una misión con Oricalco
09:28fuera de su jurisdicción». «No lo pensé así. Debo aprender yo también a considerar lo que implican
09:35mis decisiones para ti». «Tienes razón. No volverá a pasar», dijo mientras le daba un beso que ella no
09:42esperaba. «Vamos, te dejo también en tu cuarto con un tarro de arroz como María, y las dejo descansar».
09:50Drex la tomó por las piernas y la espalda con una delicadeza casi ritual, permitiéndole seguir
09:55comiendo. Tatiana simplemente tomó el plato, se aferró a su pecho y se dejó llevar. Él la dejó
10:03sobre su cama y se dispuso a quitarle las botas en absoluto silencio, dejándola desconcertada.
10:09«No tienes que hacer esto, Drex. María tiene razón. Cuidar de ti es algo que no sabes hacer»,
10:16respondió con calma. «Come. Te quitaré el uniforme y te traeré agua para que puedas
10:22descansar». Sin darle tiempo a responder, comenzó a desvestirla con una delicadeza que contrastaba
10:28con la absoluta salvajidad con la que la había poseído unas horas antes. Le retiró las botas,
10:34las medias, luego el pantalón camuflado y, finalmente, la chaqueta. Tomó toda la ropa,
10:41la dobló y la dejó en la cesta de ropa sucia. Luego fue a la cocina y regresó con un
10:46enorme vaso
10:47de agua. «Descansa, Tatiana. Descansa tú también, Drex». «Gracias», respondió ella,
10:55dándole un beso suave en los labios antes de que él saliera, cerrando la puerta.
11:00«Buenas noches, María. Perdona la visita tan tarde. Ten cuidado cuando manejes de regreso»,
11:07«Drex», replicó la voz de María desde su habitación.
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