00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 39.
00:06Un licántropo de vacaciones, el olor de la cacería. Parte 1. La llegada a Villavicencio
00:12fue tranquila, pero no por eso menos cargada de tensión interna. Drex nunca había disfrutado
00:18los viajes, ni siquiera los silenciosos. Cada vez que se sentaba en un avión sentía que profanaba
00:24algo. Como si los cielos fueran un territorio prohibido para un lobo como él. Sin embargo,
00:31el regente Ramírez había movido sus hilos. Nadie lo detuvo en el aeropuerto, nadie cuestionó su
00:37equipaje, su chocuto con documentación especial y la pistola 9 milímetros cargada con balas mixtas.
00:44Había aprendido a infiltrarse en el mundo humano como una sombra envuelta en carne. Caminaba como
00:50ellos, olía como ellos, vestía como ellos. Desde que María y Tatiana metieron mano en su vida,
00:57había empezado a parecer. Funcional, limpio, casi humano. Y eso también dolía. Tomó un taxi desde
01:06el aeropuerto. Mientras la ciudad pasaba tras la ventana, viva, húmeda como una selva ahogada en
01:12gasolina. Pensó que era momento de agradecer. Sacó su celular y marcó a María González.
01:19No por compromiso. Por necesidad. El tono no alcanzó a sonar dos veces cuando ella respondió. Su voz,
01:27cálida pero no ingenua, emergió con esa extraña capacidad de sonar como si ya supiera lo que él
01:32iba a decir. Tal vez lo sabía. Hola, Drex. Qué gusto escuchar tu voz, dijo con una sonrisa que se
01:40colaba
01:40entre las frecuencias. ¿Qué te pareció el apartamento? María. Gracias. Y no solo por el
01:48apartamento. De verdad, gracias. Su voz, normalmente áspera, se quebró apenas un segundo. ¿Te alcanzó
01:56el dinero? Sobró casi la mitad. Has perdido toda noción de cuánto valen las cosas. Entonces quédate
02:03el resto. Del otro lado hubo una pausa. No por duda, sino por genuina sorpresa. Tan feliz que
02:10quedaste? Preguntó, con una calidez tan honesta que dolía. Espero que lo mantengas así. Ese
02:17apartamento refleja cómo te sientes por dentro, y se nota que tuvo efecto en ti. Sí, María. Intentaré
02:24no ensuciarlo. Y si llegara a pasar, avísame. Te daré más dinero y llamas a los mismos para que
02:31lo limpien otra vez. Su tono se volvió filoso, no por rabia, sino por torpeza emocional. La verdad
02:39es que sí. Me siento mucho mejor. Dormir en una cama es jodidamente agradable después de tanto
02:46tiempo durmiendo sobre sangre seca y tierra en la camioneta. ¿No puedo creer que me digas eso? ¿Te
02:53bañaste? Preguntó con una seriedad maternal que no esperaba. Sí. Lo hice. Deberías mandar a limpiar
03:00de nuevo. No queremos que todo vuelva a como estaba, aunque supongo que un poco de sangre y algunos
03:06intestinos no serán problema después de todo lo que ya quitaron. Drex suspiró, largo. Estoy en
03:13Villavicencio. El regente me envió a investigar algo. Estaré fuera unos días. Prometo llevarte más
03:20dinero cuando vuelva. Bueno, si solo es el baño, no será mucho lo que cobren. Ojalá te mantengas
03:27razonablemente limpio. Y eso incluye tu carcacha con ruedas, por cierto. Drex miró por la ventana y
03:34esculló antes de soltarlo como quien escupe algo viejo. Sabes, María, creo que es hora de decir
03:41adiós. ¿Me estás pidiendo que me deshaga de tu carcacha y compre una nueva? Bromeó con ese tono
03:47que siempre ocultaba una verdad entre líneas. Vas a tener que darme otro sobre como el pasado. Pero
03:54ni creas que voy a comprarte una casa rodante. ¿Por qué no? Tati me mata. Lleva toda la semana
04:00quejándose en cada desayuno desde que viniste, diciendo que sería lo peor para ti. Según ella,
04:07una casa rodante solo fomentaría tu poca higiene según los estándares humanos. Soltó una risa suave,
04:14como quien disfruta viendo cómo alguien se va enderezando a golpes. ¿Y cómo terminó comprando
04:19mi ropa? Eso fue una emboscada, dijo María, divertida. Yo estaba viendo cosas para tu armario
04:26en el celular. Ella me lo quitó, dijo que tú eras una catástrofe vestida de hombre,
04:31y eligió todo lo que llevas puesto. Drex tragó saliva. Era absurdo, pero en el fondo se sintió
04:38acompañado. Empiezo a pensar que ustedes dos van a terminar juntos, soltó ella, como quien lanza
04:45una granada sin seguro. Drex no respondió. Su silencio fue brutal. Interno. Como un lobo atrapado
04:53entre cuevas. Debo entender que tú también lo has pensado, señor detective. La voz de María se
05:00volvió más seria. Mira, no me meto, pero sí. Pienso que ambos actúan como dos adolescentes
05:06idiotas que no se atreven a decir lo que sienten. Eso es. Muy duro viniendo de ti, María. Gracias por
05:15todo. Y si quieres que te acompañe a visitar a Sebastián, solo tienes que avisarme. Volveré en
05:21unos días. Ya estaba a punto de colgar. Llevas más de un año sin ir. ¿En serio, Drex? ¿Me
05:29acompañas? Hubo un segundo de sorpresa en su voz, antes de que se transformara en ternura
05:34y gratitud contenida. Vaya. En ese caso, quedamos a mano con lo del apartamento, ¿te parece?
05:42María, no. No estoy de acuerdo. Te acompañaré, pero eso no me deja en paz. Te quedaré debiendo
05:49al menos una docena de favores. Gracias, Drex. Quiero que sepas que valoro tu amistad. Y
05:56tenerte en nuestras vidas. La de Tati, y la mía. Cuídate. Drex colgó. Cerró los ojos. Apoyó la
06:05cabeza en el respaldo del asiento y dejó que el silencio lo atravesara. Por primera vez en mucho
06:11tiempo, no pensaba en la próxima sangre que derramaría, ni en la siguiente criatura que
06:16casaría. Pensaba en una mujer que había limpiado su apartamento. En otra que le había comprado ropa.
06:23Y en que, tal vez, no estaba tan solo como siempre pensó. Tome, guarde el cambio, dijo al pagar el
06:30taxi al bajar. Cuando finalmente llegó al lugar acordado en el barrio el buque, Drex fue recibido
06:37por uno de los hombres lobo del regente. Un joven llamado Andrés Montoya. Sin perder tiempo,
06:43lo condujo a una pequeña casa que funcionaba como base improvisada, camuflada entre las viviendas
06:49y apartamentos de la zona. El regente Ramírez nos dijo que vendrías, dijo Andrés mientras avanzaban
06:55por los pasillos del conjunto. Estamos listos para partir en cuanto tú lo estés. Drex asintió,
07:02satisfecho con la eficiencia del equipo. ¿Qué sabemos del objetivo? No mucho, admitió Andrés.
07:09Solo que está en el barrio Los Centauros y que aparece en varios de los documentos que el regente
07:14Ramírez tiene relacionados con la muerte plata. Entonces en marcha, respondió Drex, sin más demora.
07:22Andrés Montoya, Drex y otros dos licántropos salieron de la base y subieron a una camioneta
07:27estacionada en el parqueadero. Tomaron la avenida Catama para atravesar la ciudad rumbo a su destino.
07:33El sol ya acariciaba el horizonte cuando llegaron al barrio Los Centauros. La casa objetivo era una
07:41construcción a medio terminar, aparentemente abandonada, aunque con señales claras de
07:45actividad reciente. Luces encendidas y sombras que se movían tras las ventanas. Nos dividimos,
07:52ordenó Drex, tomando el mando sin esfuerzo. Tres rodean la casa. Nadie debe escapar. Yo entro y
08:00limpio. Los jóvenes, todos miembros de la familia Montoya, asintieron sin cuestionamientos. Drex se
08:07acercó con cautela a la puerta principal, que estaba entreabierta. Se deslizó dentro con el
08:13sigilo depredador que lo caracterizaba, desenvainando su chocuto. El interior estaba igual de deteriorado
08:20que el exterior. Muebles polvorientos, telarañas en cada esquina. Pero lo que captó su atención fue
08:27el olor. Sangre. Densa, reciente, inconfundible. Avanzó en silencio hasta una de las habitaciones,
08:35de donde provenía un sonido sordo. Abrió la puerta sin hacer ruido. Dos vampiros estaban
08:42alimentándose de un cuerpo humano ya sin vida, atado de pies y manos mientras lo devoraban.
08:48Drex no dudó. Se lanzó como un relámpago. Decapitó al primero por la espalda y, girando la
08:54hoja camisu, atravesó el pecho del segundo. Con la habitación ensangrentada a su alrededor,
09:00Drex se tomó un momento para observar. En una esquina había una mesa con un computador
09:06de escritorio encendido y documentos esparcidos. Se acercó y revisó la pantalla. Tablas financieras
09:13detalladas, accesos a correos electrónicos, direcciones en Colombia acompañadas de cifras,
09:19palabras sueltas y códigos crípticos. Los documentos físicos llevaban el membrete
09:25del ministerio vampírico colombiano. Las cantidades de dinero eran demasiado altas
09:30como para ignorarlas. Buscó entre los archivos alguna mención al nombre que las hermanas González
09:35habían canalizado durante la sesión de clarividencia. Saltgar. No encontró nada. Aún así, subió todos los
09:43archivos a la nube y dobló los documentos para guardarlos en su chaqueta. Aunque el nombre no
09:49aparecía, lo que encontró era alarmante. Las tablas financieras revelaban cinco cuentas bancarias
09:55vinculadas a la muerte plata. Tres estaban claramente asociadas a la organización. Las otras dos llamaron
10:02su atención. Una pertenecía al Consejo Vampírico Colombiano, y la última era completamente anónima,
10:08pero con actividad en México. Drex salió de la casa con calma. Su olfato le había confirmado que
10:16no quedaba nadie más. Mientras caminaba de regreso a la camioneta, marcó el número del regente.
10:23Drex, contestó Ramírez al tercer tono. El archiconde me acaba de llamar. Hablamos de varias
10:29cosas, incluida tu misión en Villavicencio. El vampiro quiere hacerse cargo de lo que encontraste,
10:35y ya me pagó por quedarte con tus servicios. Así que, a partir de ahora, todo lo que descubriste,
10:43discútelo con Bambert Token. Seguro que él te paga mejor de lo que habíamos acordado.
10:48La frialdad del regente al cortar la misión levantó una alarma en Drex, pero antes de que
10:53pudiera responder, la llamada se cortó. Se quedó mirando el celular, rumiando la desconfianza que
11:00crecía en su pecho. Antes de que pudiera organizar sus ideas, el teléfono volvió a sonar. Esta vez,
11:07el nombre de Bambert Token apareció en la pantalla. Drex, saludó la voz inconfundible del archiconde.
11:14Escuché que has estado ocupado en Villavicencio. Acabo de terminar la misión para el regente,
11:20respondió Drex, tono neutro. Supongo que ya estás enterado de lo que encontré. Finanzas,
11:27documentos, direcciones, posibles claves o códigos secretos. Y una cuenta bancaria que parece estar
11:34en México. Vaya, Drex. No esperaba tanta información. Respondió Bambert Token, y aunque
11:41intentó disimularlo, su satisfacción se notaba. Me alegra saber que el dinero que te pago se
11:47justifica. Déjame iluminarte un poco. Esa cuenta, en teoría, pertenece a la sacerdotisa que capturaste
11:55en Kakupé. La que entró a las pirámides de Pantiacoya y extrajo el disco lunar. ¿Cómo
12:01lo sabes? Es posible que esa mujer no fuera realmente parte de la Muerte Plata, sino de
12:07otra organización vinculada. Una facción separatista conocida como Ragnarok, explicó
12:12Bambert Token. De hecho, permití que escapara y llegara a Villavicencio, con la esperanza de
12:19que intentara contactar a sus verdaderos aliados. Con tu ataque a esta base y ella en la ciudad,
12:25alguien de Ragnarok vendrá a investigar. ¿Quieres que continúe con la misión y la
12:30encuentre? Preguntó Drex, ya con la respuesta anticipada. Porque sabes que me debes lo que
12:36me prometió el regente. Más lo que cuesta volver a capturar a esa malnacida Wicca.
12:41El dinero ya está en tu cuenta, aseguró Bambert Token. Verás que trabajar conmigo siempre tiene
12:47buenos efectos en tus finanzas, incluyendo los bonos por molestias. Quiero que las sigas. Deja
12:54que contacte a su gente de Ragnarok. Averigua más sobre ellos. O consigue algunos cuerpos que
13:00podamos interrogar. Drex asintió, aunque sabía que el archiconde no podía verlo. Lo haré,
13:07dijo simplemente. Buena casa, Drex, respondió Bambert Token antes de cortar. Drex guardó el
13:14teléfono, sintiendo el peso de lo que se avecinaba. La cacería no había terminado. Y esta vez,
13:21el objetivo era alguien que podía llevarlo directo al corazón del enemigo. Al corazón de Ragnarok.
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